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miércoles, 6 de septiembre de 2017

¿Quién manda en mí? El poder del inconsciente en los conflictos


Hoy hemos tenido durante todo el día reunión estratégica del Comité de Dirección de Right Management, la compañía líder mundial emn Calidad Directiva (Assesment, Coaching, Desarrollo del Liderazgo, Movilidad de Carrera, LPC) de la que tengo el honor de ser CEO y cuya DG es María José Martín, una de las mejores directivas de nuestro país. Siento una enorme gratitud hacia este equipazo que formamos, que inicia la nueva temporada con una ilusión desbordante.
Cada vez estamos más convencidos de que la diferencia entre las empresas TOP, las que sobreviven y triunfan en los mercados (sean grandes o pymes gacela) es la conexión entre su Talento, colectivamente considerado, y la Estrategia que se han marcado, con objetivos ambiciosos.
Encontramos que la mayor parte de las compañías, desgraciadamente, se mueven en dos extremos: empresas carentes de estrategia (o con una estrategia no bien comunicada, divulgada, asumida, cuando la ejecución es el 90% de la estrategia) o empresas cuya estrategia está desconectada del talento, bien porque el CEO y su equipo directivo no poseen sensibilidad hacia el talento –apenas un tercio de nuestro IBEX tiene a su DRH en el primer nivel de dirección- o porque la Dirección de RRHH se dedica a tareas burocráticas y no estratégicas (como ocurre con el 80%). Así, por ejemplo, transformaciones digitales que no se plantean una transformación cultural al mismo ritmo, y cometen “digiticidio”, el suicidio de la empresa por mal aprovechamiento de la tecnología, o tratan de hacer TDC (Transformación Digital Cultural) “de boquilla”, imponiendo la nueva forma de hacer las cosas, sin mejorar drásticamente la Calidad Directiva (el resultado es la “digitiresistencia”: vino viejo en odres nuevos, con lo que empeora la experiencia de empleado, la calidad de servicio y la propuesta de valor sin elevar la eficiencia).
He estado leyendo ‘¿Quién manda aquí? El poder del inconsciente en los conflictos’, de Alfredo Sanfeliz. Gracias a Diego Orbea por recomendármelo. Alfredo es un experimentado solucionador de conflictos que ha creado la teoría de las “máscaras emocionales” a partir de las investigaciones del premio Nobel de Economía 2002 Daniel Kahneman: pensamiento rápido (lo que José Antonio Marina llama “inteligencia generadora o computacional”) y pensamiento lento (“inteligencia ejecutiva”). El peso del inconsciente puede ser el 90% o más de nuestras decisiones.
El secuestro amigdalino (del que hablaba Daniel Goleman en ‘Inteligencia Emocional’) es un resorte automático que se dispara cuando surge una emoción (alerta, peligro, preocupación) que se apodera de nosotros de manera inconsciente. Alfredo Sanfeliz nos recuerda que ese secuestro emocional responde a un patrón genético (de predisposición) o mental. Así, las personas “viscerales” se comportan distinto a las “emocionales” y a las “intelectuales”, según el modelo del eneagrama/diversigrama. Tomar consciencia de este instinto “¿básico?” nos libera como seres humanos y amplía el abanico de posibilidades. ¿No va de eso el coaching, de generar una reflexión previa al descubrimiento (al hallazgo, al eureka) para elaborar un plan de acción e interiorizar nuevos hábitos (nuestra “segunda naturaleza”, en sentido aristotélico).
En nuestra “jungla interior”, según el autor, puede gobernar un gorila testosterónico o un ser equilibrado. La diferencia está en lo que Alfredo llama “los filtros”. Citando a Dan Ariely (economía conductual), “las organizaciones son aún menos racionales que los individuos”.
Para tomar el control sobre un@ mism@, ¡fuera máscaras! Cuestión de serenidad y reflexión, claves del Liderazgo y del Learnability.
“El autoengaño es la causa de todos los conflictos” (Steven Pinker). Es la necesidad de tener razón (aunque vaya en contra de nuestros intereses), el miedo a asumir la responsabilidad (“todo lo que nos irrita de los demás nos puede ayudar a entendernos a nosotros mismos”; Jung)… Para tomar los mandos, Alfredo Sanfeliz nos propone tres actividades:
- La pragmática para fijar uno o varios objetivos
- Aceptar la realidad (la inteligencia puesta al servicio de nuestros intereses y bienestar)
- La serenidad para aprovechar mejor nuestros recursos.
Fijar un destino (el que nosotr@s elijamos), claridad mental, equilibrio.
Gracias, Alfredo, por este libro con un método simple y poderoso. Me ha gustado también la bibliografía: además de Kahneman y Dan Ariely, Daniel Pink (Drive), Steven Pinker, Rosenberg, David Eagleman, Mlodinov (Subliminal), Francesc Torralba, Mariano Sigman (La vida secreta de la mente) y el Arbinger Institute (La caja).

Anoche estuve viendo en Netflix una preciosa película de Claude Lelouch, ‘Uno + una’ (2015), con banda sonora de Francis Lai. El tráiler: www.youtube.com/watch?v=A_ZdytEf6D8 De este compositor son los inolvidables ‘Un hombre y una mujer’ www.youtube.com/watch?v=_uiyxMpiofI y ‘Vivre pour vivre’ www.youtube.com/watch?v=C8Gjrnw27Tk

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