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domingo, 16 de julio de 2017

Entender la revolución Blockchain


Domingo de piscinita, desayuno en Starbucks y almuerzo en Sushi & Buey, tapitas a la caída de la tarde… Con un sol de justicia, disfrutando de lo mejor del verano en la Virgen del Carmen (mi abuela paterna se llamaba así y hoy la he recordado especialmente).

Hace unos días estuve leyendo un artículo de Marta García Aller, una de las mejores periodistas económicas de nuestro país: ‘Pero qué es eso del Blockchain, la tecnologia que promete revolucionarlo todo’ www.elindependiente.com/economia/2017/07/08/pero-que-es-eso-de-blockchain/ Llamado a ser “el nuevo internet”, se han invertido 1.740 M $ en ella, si bien sólo el 4% de las compañías europeas incluyen el Blockchain como tecnología estratégica. En tres años, supondrá el 20% de las transacciones globales. Los expertos más atrevidos auguran que acabará con la banca comercial. Marta, mi agradecimiento por abrirnos los ojos una vez más.
Hoy, en El Mundo Economía, dos artículos sobre Blockchain: 650 criptomendas en circulación, 1.000 start-up trabajando en ello, 90 bancos centrales analizando la situación, 22 M $ en criptomonedas… para sus fans, una revolución similar a la imprenta (que dio lugar al capitalismo) e internet (que lo ha derribado). Para sus detractores, una enorme burbuja. “Esta tecnología todavía debe demostrar su capacidad para gestionar un alto volumen de transacciones” (Alicia Pertusa, BBVA).

Tenemos que entender qué es esto del Blockchain. Por recomendación de mi amigo Miguel Ángel, uno de los “monstruos” de las nuevas tecnologías (gracias MA), he estado leyendo ‘La revolución Blockchain’ de Don Tapscott y Álex Tapscott. Don Tapscott (Wikinomics, 2007) es uno de los pensadores más influyentes en el ámbito empresarial. En su prólogo, Enrique Dans (IE) señala que “Todo es blockchain. O al menos, todo lo será” y recomienda este tratado como “el mejor escrito hasta la fecha sobre el tema”.
La obra consta de tres partes:
I. Digamos Sí a la revolución. Desde 1993, estamos en busca de un “protocolo fiable”. En 2008, con la crisis, un colectivo bajo el seudónimo de Satochi Nakamoto esbozó un protocolo de nuevo sistema de pago electrónico (P2P) que usaba una criptomoneda, el “bitcoin”. Cada 10’, todas las transacciones se comprueban, ordenan y almacenan en un bloque que se une al bloque anterior (de ahí su sugestivo nombre, “cada de bloques”). La confianza en la era digital exige que los mercados se comporten con los 4 principios de la integridad: honradez, consideración, responsabilidad y transparencia. Sin embargo, internet ha creado spammers, suplantadores de identidad (phishers), ciberespias, hackers, ciberacosadores, datanappers (delincuentes que lanzan ransomware y piden rescate), etc. “Somos nuestros datos”, nuestra identidad. La economía colaborativa exige un sistema financiero más rápido e incluyente que proteja los derechos económicos, que ayude a quienes crean valor (así definimos el talento). Los siete principios de este “futuro reiniciado” son:
1. La integridad en la red (“la confianza es intrínseca, no extrínseca”).
2. Poder distribuido (“El sistema distribuye poder por una red entre iguales sin que haya ningún punto de control”).
3. El valor como incentivo (“El sistema hace coincidir los incentivos de todos los participantes”).
4. Seguridad (“Las medidas de seguridad están integradas en la red sin puntos flacos y garantizan la confidencialidad y la seguridad de todas las actividades”).
5. Privacidad (“La gente debería poder controlar sus propios datos”).
6. Derechos preservados (“Los derechos de propiedad son transparentes y legitimos”).
7. Inclusión (“La economía funciona mejor cuando funciona para todos”).
II. Transformaciones. Blockchain significa “reinventar los servicios financieros” (9.000 M $ diarios): autenticación, coste, velocidad, riesgo, innovación de valor, adaptabilidad. “Wall Street ha despertado de verdad” (Austin Hill). En otoño de 2015, 9 de los mayores bancos del mundo anunciaron un plan conjunto, R3 Consortium. Desde entonces, 32 entidades se han unido al esfuerzo. Si la “partida doble” inició el Capitalismo, el “registro mundial” reforzará el Talentismo (“El capitalismo se ha convertido en una criptocracia”, Robert Monks). Reputación: somos el crédito que tenemos. Transformar la empresa por dentro y por fuera (Agilidad, Apertura, Consenso). De la jerarquía al monopolio (Peter Thiel). Reducción de los costes de búsqueda (de clientes y de talento), de contratación, de coordinación (las jerarquías han llevado al “principio de Dilbert”), de (re)construir confianza. Nuevos modelos de negocio: bAirbnb (aplicación distribuida), empresas reticulares abiertas. El “registro de las cosas” para dar vida al mundo físico: la informática, del ordenador central a las píldoras inteligentes, el internet de las cosas (que necesita un registro), las 12 revoluciones (desde las infraestructuras a la venta al por menor), de Uber a SUber (SuperUber). Es la paradoja de la prosperidad: un cerdo no es una hucha (en lugar de beneficiarse unos pocos, todos aquellos que muestren su talento). Nueva ayuda humanitaria. Reconstruir el Estado y la democracia (Estonia es el líder en gobierno digital; desde 2005 sus ciudadanos votan por internet). Nueva educación: capacitar a la gente para que se sirva a sí misma y sirva a los demás. ¿Votar con Blockchain? Las herramientas de la democracia del siglo XXI son la cooperación digital, los concursos y jurados online, la votación deliberativa, la planificación de escenarios, los mercados de predicción… En la cultura, un negocio artístico justo, libertad de expresión, educación.
III. Promesa y peligro. Hay 10 desafíos a afrontar:
1. La tecnología no está hecha para el gran público.
2. La energía que se consume es insostenible.
3. Los gobiernos lo reprimirán o lo utilizarán mal.
4. Las poderosas empresas del viejo paradigma se adueñarán del nuevo.
5. Los incentivos no se adecuan a la colaboración masiva distribuida.
6. Los blockchains eliminan empleo. En Davos 2015, con Google, Facebook o Vodafone, se analizó el tema: las nuevas tecnologías crean empleo, un empleo diferente.
7. La dificultad de gestionar los protocolos.
8. Los agentes autónomos distribuidos serán Skynet.
9. El gran hermano sigue observándonos.
10. Los delincuentes lo usarán.
Esta era Blockchain requiere de un nuevo Liderazgo, con jugadores alineados, un ecosistema desarrollado y, por supuesto, Liderazgo Femenino (“cuando se ha tratado de gestionar y promover este recurso global, las mujeres se han adelantado”); Primavera De Filippi (Harvard, París), Constance Choi, Elizabeth Stark (Yale) o Perianne Boring (Washington).
Un nuevo marco para gestionar las blockchains: redes de conocimiento, de distribución, de política, de defensa, de vigilancia, plataformas, redes de patrones, instituciones reticulares, diásporas, redes de gestión.
Las implicaciones son imprevisibles. Don Tapscott recuerda irónicamente que, para su libro ‘La Economía Digital’ (1994), contó con los CEOs de media docena de empresas muy prestigiosas. Todas ellas han desaparecido.

Gran libro. Más de 450 paginas, unos 140 expertos entrevistados, elogiado por Steve Wozniak, el CEO de Paypal o el de Unilever. Sin duda, el Blockchain está cambiando la economía global.      

2 comentarios:

Borjatube dijo...

Hola JC,
Hoy me animo a escribir. No lo hago desde 2008. Creo que fui de tus primeros lectores asiduos.
Lo importante: Excelente post.
Mi vaga conclusión: El gran hermano sigue observándonos... ¡y tanto! Dentro de 20 años anhelaremos lo libres e invisibles que podemos ser hoy. La Blockchain lo fiscalizará todo.

Juan Carlos Cubeiro dijo...

Gracias, Borja.

Efectivamente, el futuro será lo que nosotros queramos. No está predestinado.
La libertad es más importante que nunca.

Un abrazo,


Juan Carlos