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martes, 27 de junio de 2017

10 fundamentos para construir un equipo de alto rendimiento


Primera de las dos jornadas de Coaching de Equipo con el Comité de Dirección de una multinacional del sector de la alimentación en Sant Vicenç de Montalt, a 30 minutos de Barcelona. Hace años tuve el honor de trabajar con el DG, en una empresa anterior, y he comprobado cómo ha crecido profesionalmente. Con respecto a este Comité de Dirección hay dos buenas noticias: su cohesión actual (no es casual que sea una empresa de éxito en España, la filial del grupo con mejores resultados) y su enorme potencial para los próximos tres años.
Los 10 fundamentos para construir un equipo de alto rendimiento son:
- Liderazgo colaborativo. “No hay equipo sin líder ni líder sin equipo”. El Comité de Dirección necesita de un/a líder insporador/a, integrador/a, imaginativ@ e intuitiva. La Alta Dirección ha de funcionar como un “equipo de líderes”, que genera sinergias.
- Clima positivo. El clima (ambiente de trabajo) es el 44% de los resultados del equipo, y depende en más de dos tercios (en un 70%) de la calidad directiva de quien lo dirige. Puede ser Fontaineblau en primavera o Calcuta en verano (Sumantra Ghoshal).
- Relaciones cooperativas. Entre los integrantes del equipo las relaciones han de ser de confianza y de compromiso.
- Participación equilibrada. No debe haber monopolios de comunicación en el seno del equipo. Sin participación no hay compromiso.
- Aprovechamiento de la diversidad. La diversidad visible (género, etnia, etc) y la tangible (edad, estudios, experiencia) debe triunfar sobre la discriminación. La diversidad intangible (formas distintas de aprender, de sentir, de actuar) debe favorecer la complementariedad. Todo equipo ha de saber lo que tiene y para lo que le sirve.
- Conflictos gestionados. El conflicto es inherente a las relaciones humanas; sin embargo, ha de ser aprovechado de forma postiva, desde un estilo asertivo (mostrar tu punto de vista sin herir a nadie) y de construcción.
-  Objetivos claros. Visión de futuro, metas ilusionantes, objetivos (SMART) retadores. El equipo debe compartir lo que desea conseguir como tal.
- Roles definidos. Cada un@ debe saber qué papel juega en el equipo, cuál es su talento y qué aporta al conjunto.
- Comunicación clara y abierta. Desde la transparencia como valor compartido, escucha atenta de los miembros del equipo e integridad en la exposición de los puntos de vista. El respeto se muestra en la comunicación.
- Toma efectiva de decisiones, con un proceso abierto (el debate de las ideas) y un proceso cerrado (la ejecución es el 90% de la estrategia).
Un decálogo que es puro sentido común, pero que no suele ser práctica común en los equipos directivos.

Mi gratitud al DG y todo su equipo, a mi compañero de Right Management Rafa Díaz y a los anfitriones del Castell de l’Oliver, este entorno paradisiaco de mar y montaña.

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