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viernes, 28 de abril de 2017

20 lecciones para evitar la tiranía


Tres días en Córdoba, reunidos para la reflexión estratégica y compartir planes de acción. Una ciudad que vivió la grandeza califal (entre 500.000 y un millón de habitantes, cuando las grandes ciudades europeas apenas sobrepasaban los 10.000) y cayó en decadencia por su propia complacencia.
En el AVE de vuelta a Madrid, el libro ‘Sobre la tiranía. Veinte lecciones que aprender del siglo XX’, del historiador de Yale Timothy Snyder.
Doctorado en Oxford, el profesor Snyder ha sido investigador en las Universidades de París, Viena, Varsovia y Harvard. Sus libros han recibido numerosos premios.
En este texto, parte de “la historia como advertencia” (citando a Kowalowki, “en política, que a un@ le engañen no es excusa”; creo que en las organizaciones en general, tampoco). Porque la historia no se repite (literalmente), pero si alecciona. Por ello, el consejo de Aristóteles (ya sabes, mi coach favorito) de que la desigualdad conlleva inestabilidad es tan valioso hoy como hace 2.500 años. “Tanto el fascismo como el comunismo fueron reacciones a la globalización: a las desigualdades reales o imaginadas que creaba, y a la aparente impotencia de los demócratas para afrontarlas”.
Las 20 lecciones que deberíamos aprender del siglo XX respecto a las tiranías son las siguientes:
1. No obedezcas por anticipado. “La mayor parte del autoritarismo le ha sido otorgado libremente”. La obediencia anticipatoria es una tragedia política (y empresarial). Como ejemplo, los austriacos en 1938 (cuando Hitler se anexionó el país vecino) o el experimento de Stanley Milgram (1961) de “obediencia a la autoridad”. “Milgram comprendió que las personas son extraordinariamente receptivas a las nuevas normas en un nuevo escenario”.
2. Defiende las instituciones. Son las instituciones las que nos ayudan a conservar la decencia. Si no son defendidas, caen por sí mismas. Ocurrió en 1933 en la Alemania nazi contra los judíos como ahora.
3. Cuidado con el Estado de partido único. Vota en las elecciones siempre que puedas (opina en las organizaciones). “La vigilancia extrema es el precio de la libertad” (Wendell Phillips, abolicionista). “El protagonista de una novela de David Lodge dice que no sabe que, cuando está haciendo el amor por última vez, está haciendo el amor por última vez. Pues con el voto pasa lo mismo”.
4. Asume tu responsabilidad por el aspecto del mundo. Los símbolos de hoy hacen posible la realidad de mañana. “La vida es política, porque el mundo reacciona a como tú lo hagas. Así ocurrió con Stalin y Hitler. En 1978, Václav Havel escribió “el poder de los sin poder”. Ahora, el Talento tiene poder.
5. Recuerda la ética profesional. “Cuando los líderes políticos dan mal ejemplo, el compromiso profesional con las buenas prá cticas adquiere mayor importancia”. Debemos crear modalidades de conversación ética.
6. Desconfía de las fuerzas paramilitares. Cuando los hombres armados anti-sistema empiezan a llevar uniformes, el final está cerca. Cuidado con el monopolio de la violencia.
7. Sé reflexivo si tienes que ir armado. Cuando alguien lleva un arma, debe estar dispuesto a decir que no. Ejemplos horribles son el Gran Terror en la Unión Soviética (1937-38), con 682.691 ejecuciones, y el Holocausto (los policías asesinaron a más judíos que los masacrados en los campos de exterminio).
8. Desmárcate del resto. Alguien tiene que hacerlo (como Rosa Parks en Alabama). Cuando alguien da ejemplo, se rompe el hechizo del statu quo. Como ejemplo positivo, Winston Churchill en junio de 1940.
9. Trata bien nuestra lengua. “Evita pronunciar las frases que emplea todo el mundo”. Lee libros. Víctor Klemperer analizó el lenguaje de los nazis: el pueblo, conflictos, libelos (difamaciones).
10. Cree en la verdad. La verdad nos hace libres. “Renunciar a los hechos es renunciar a la verdad. Si nada es verdad, nadie puede criticar al poder, porque no hay ninguna base sobre la que hacerlo. Si nada es verdad, todo es espectáculo”. La verdad muere de cuatro maneras: la hostilidad declarada a la realidad verificable (por ejemplo, en la campaña de 2016, el 78% de las afirmaciones de Trump se demostraron falsas); el encantamiento chamánico (repetición constante para hacer deseable lo ficticio y deseable lo criminal); el pensamiento mágico (la aceptación descarada de las contradicciones); la fe depositada en quienes no la merecen. “La posverdad es el prefascismo”.
11. Investiga. Comprende las cosas por ti mism@. Asume la responsabilidad de la información que intercambias con los demás. “El líder al que no le gustan los investigadores es un tirano en potencia”. Si el fundamento del sistema es “la vida en la mentira”, “la vida en la verdad” es su principal peligro.
12. Mira a los ojos y habla de cosas cotidianas. No es sólo cuestión de cortesía, sino de responsabilidad.
13. Practica una política corporal. “El poder quiere que nuestro cuerpo se ablande en un sillón y que nuestras emociones se disipen en la pantalla. Sal a la calle”. Como “buena práctica”, el sindicato polaco Solidaridad.
14. Consolida una vida privada. Los gobernantes canallas utilizan lo que saben de ti para manipularte. “Los tiranos buscan un gancho donde colgarnos”. En el totalitarismo hay desaparición entre la vida pública y la privada.
15. Contribuye a las buenas causas. Participa activamente en las organizaciones que promuevan tu forma de entender la vida.
16. Aprende de tus conocidos en otros países. Mantén amistades en el extranjero.
17. Presta atención a las palabras peligrosas: extremismo, terrorismo, excepción, emergencia. “Enfádate ante el uso traicionero del vocabulario patriótico”.
18. Mantén la calma cuando ocurra lo impensable. “La tiranía moderna es la gestión del terror”. En Alemania, fue el incendio del Reichstag (27 de febrero de 1933). “Este incendio es sólo el principio” (Adolf Hitler). Vladimir Putin obtuvo el poder en 1999, tras un Boris Yeltsin con graves problemas de salud.
19. Sé patriota. Da un buen ejemplo a los demás.
20. Sé todo lo valiente que puedas. Frente a la política de la inevitabilidad (un coma intelectual inducido) y la política de la eternidad (una mascarada de la historia), el coraje para defender los propios principios.
Un libro muy interesante, que nos provoca una valiosa reflexión.                
La canción de hoy es de Adéle, ‘Love in the dark’. www.youtube.com/watch?v=XxIxkHSmhkw    

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