Páginas vistas en total

domingo, 29 de enero de 2017

Viaje al centro de la Mente, lo que nos hace humanos


Domingo frío y desapacible, en el que he aprovechado para ver algunos episodios de mis series favoritas (‘The Blacklist’, ‘Mozart in the jungle’, ‘Saturday Night Live’), la película española ‘Acantilado’ y, sobre todo, esta mañana la final del Gran Slam entre dos leyendas del tenis: Roger Federer y Rafael Nadal. 5 maravillosos sets entre dos talentos inigualables. Hemos disfrutado de un partido maravilloso y recordado aquella mítica final de Wimbledon 2009 entre estos dos grandes guerreros. Mi gratitud a ambos. Que al final haya ganado el suizo (un caballero) a nuestro compatriota es lo de menos.

He estado leyendo ‘Mind. A journey to the heart of being human’ (acaba de publicarse también en castellano, con el título ‘Viaje al centro de la mente. Lo que significa ser humano’), de Daniel J. Siegel. Avalado por Daniel Goleman, Deepak Chopra, Alanis Morrissette, Ariana Huffington, Diane Ackerman, Ellen J. Langer y Jack Kornfield. El Dr. Siegel es profesor de psiquiatría en UCLA y director del Centro de Investigación de Mindfulness.
En la definición de “Mente”, el psiquiatra Daniel Siegel va más allá de la concepción clásica (un producto del cerebro) para la experiencia subjetiva y la relación con los demás (inter y entre). Desde Hipócrates (siglo V a.C.) y reforzado William James, padre de la psicología, hemos visto la mente como “lo que hace el cerebro”. La medicina, la psicología, incluso la filosofía, hoy nos dicen que la mente es mucho más que la conexión neuronal. Tras cuatro décadas de experiencia personal y profesional, Dan Siegel la considera “un ente auto-organizado que incluye flujos de energía e información”. Las consecuencias de esta definición ampliada de la mente son impresionantes para el pensamiento, la salud mental y la educación. La experiencia subjetiva es un elemento esencial de la mente.
Así, desarrollar la autoconsciencia (self-awareness) y la empatía influyen poderosamente en la mente. El Dr. Siegel acuñó el término “mindsight” para describir la capacidad que tenemos de percibir nuestra mente y la de los demás (la diferencia entre “estoy triste” y “me siento triste”). “Insight” es lucidez, comprensión, entendimiento. Puedes comprobar ‘El poder del Mindsight’ en su vídeo de TED: www.youtube.com/watch?v=G6EW7RM6Scc
La integración interna y de la relación con los demás nos provee de salud y bienestar. La incoherencia puede llevarnos a las enfermedades mentales (dis-ease: falta de alivio). Una identidad sana no debería ser “Me” (Yo) sino “MWe” (YNosotros).
La clave de bóveda de la aportación del Dr. Siegel es que como la mente es un proceso auto-organizado, corpóreo (embodied) y relacional que regula la fluidez (flow) de energía e información en nuestras vidas, podemos observar 1) que la integración es un proceso científicamente que nos aporta una vida optima, pues trasciende cada una de las partes por separado y crea un funcionamiento armonioso (la importancia de la holísitica), 2) que nuestra mente y nuestra identidad emergen no sólo de nuestro cuerpo y nuestro cerebro sino, de forma igualmente importante, de nuestras relaciones con otras personas y con el planeta. Esta mentalidad nos puede ayudar a crear vidas más personales, interpersonales y globales. En definitiva, la integración es la base de la salud y de la sabiduría. Dan Siegel recoge esta idea no sólo de la neurociencia, sino de las tradiciones de las tradiciones de los inuit, los Lakota o los pueblos polinesios, del Hinduismo, la Cristiandad, el Judaísmo o el Budismo.
La consecuencia práctica de esta idea de la mente es la necesidad de “estar presente” (concentración, atención) y la valía de la generosidad, la empatía, la ayuda a los demás. Prácticas como “la rueda de la consciencia” (awareness Wheel) nos sirven para elevar nuestra amabilidad (apoyo a la vulnerabilidad de otras personas) y la compasión.
Una mente saludable (“No man is an island”; “Nadie es una isla”, John Donne para una sociedad saludable, integradora.
La década de los 90 del siglo pasado se proclamó “la década de la mente”. Sin embargo, tenemos mucho que avanzar en lo que la gente significa. El triángulo de la experiencia humana incluye como vértices la mente, el cerebro y la relación. La mente es un sistema complejo, con emergencia (lo que “surge”) y causalidad (que no “casualidad”). Los patrones de energía Siegel los llama CLIFF (Contorno, Localización, Intensidad, Frecuencia, Forma). La Energía es una “distribución de potenciales” (vibraciones). A la energía con valor simbólico la llamamos “información”.  Sociólogos, antropólogos y lingüistas coincidirían en que la mente es relacional. Y como sistema auto-organizado, la mente tiene “caras”, FACES (es Flexible, Adaptativo, Coherente, Energético, Estable). Compartir la fluidez es la clave. La energía y la información no fluyen sólo en el cerebro, sino en el conjunto del cuerpo. Tanto el cerebro como las relaciones son parte de la mente. La mente es un sistema complejo: abierto, caótico y no linear (un pequeño detalle conlleva importantes consecuencias). Una de sus propiedades es la auto-organización (lo que es contra-intuitivo: el caos lleva al orden). “La mente es el sistema auto-organizado que emerge desde las relaciones”. Una mente saludable (a healthy mind) está en armonía, en coherencia. Una auto-organización óptima. “Para optimizar tu vida, florece”. La “presencia” predice tu salud y juventud mental.    
Puedes conocer directamente de Daniel Siegel las aportaciones de este libro en su presentación del Aspen Institute el pasado agosto: www.youtube.com/watch?v=-rtxGviCNjI  ¡Fascinante!

¿La canción de hoy? Una de las favoritas de Rafa Nadal (a quien le gusta Bon Jovi, Maná, Bryan Adams y Alejandro Sanz). Así que te propongo una de las mejores de John Bon Jovi, ‘Always’: www.youtube.com/watch?v=9BMwcO6_hyA “I will love you always”.
This Romeo is bleeding, but you can't see his blood

It's nothing but some feelings

That this old dog kicked up

It's been raining since you left me

Now I'm drowning in the flood

You see I've always been a fighter

But without you I give up
Now I can't sing a love song

Like the way it's meant to be

Well, I guess I'm not that good anymore

But baby, that's just me
Yeah I, will love you, baby

Always and I'll be there

Forever and a day, always
I'll be there, till the stars don't shine

'Til the heavens burst and the words don't rhyme

I know when I die you'll be on my mind
And I'll love you, always.
Now your picture's that you left behind

Are just memories of a different life

Some that made us laugh

Some that made us cry

One that made you have to say goodbye
What I'd give to run my fingers through your hair

Touch your lips, to hold you near,

When you say your prayers, try to understand

I've made mistakes, I'm just a man
When he holds you close, when he pulls you near

When he says the words

You've been needing to hear, I'll wish I was him

'Cause these words are mine, to say to you

'Til the end of time
Yeah I, will love you, baby

Always and I'll be there

Forever and a day, always
If you told me to cry for you, I could

If you told me to die for you, I would

Take a look at my face

There's no price I won't pay

To say these words to you…
Well, there ain't no luck in these loaded dice

But baby, if you give me just one more try

We can pack up our old dreams, and our old lives,

We'll find a place, where the sun still shines
Yeah I, will love you, baby

Always and I'll be there

Forever and a day, always
I'll be there, till the stars don't shine

'Til the heavens burst and the words don't rhyme

I know when I die you'll be on my mind
And I'll love you, always

Always