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lunes, 16 de enero de 2017

La La Land y el ZOOM sobre el Talento


AVE a las 5'50 a Barcelona, trabajo (9 horas) con el primer nivel de dirección de una multinacional industrial sobre Liderazgo (en su componente comunicativo) y vuelta en Madrid a las 20 h. Una excelente forma de empezar la semana. Gracias, Rafa, por el tándem de hoy.

Anoche fuimos a ver ‘La La Land. La ciudad de las estrellas’, que ha ganado siete Globos de Oro y es la más firme candidata a los Óscars de este año. Una película magnífica que me ha recordado a los cuadros de El Bosco: una innovadora factura visual (audio-visual, porque se atreve a ser una comedia musical, con preciosas canciones) que cuenta las verdades eternas de un drama romántico.
Es la historia de Mia (Emma Stone), una de las miles de aspirantes a actrices en Hollywood, que entre casting y casting trabaja en la cafetería de un estudio, y Sebastian (Ryan Gosling), una talentoso pianista de jazz que se mantiene a base de bolos de segunda mientras espera a montar su propio local, cuyas existencias se entretejen hasta que descubren el amor, que se pone en jaque ante las aspiraciones de ambos. ¿Cuál es el precio de cumplir tus sueños?
Para quienes nos gusta el cine se trata de una película imprescindible. Me ha hecho pensar sobre la empleabilidad (en esta vida, o haces castings o haces historia), el talento (que se desarrolla a medida que fluímos hacia nuestros retos), los sueños (se trata de no resignarse), el tándem (los sueños no suelen alcanzarse sin un tándem de alto rendimiento), las emociones (“People love what other people are passionate about”), la resiliencia (“Dejo que la vida me golpee hasta que se canse. Y después ataco yo. Es el clásico “rope-a-dope” a lo Casius Clay), la optimización de la vida (lo profesional puede arrastrar a lo personal), la valentía (el término medio entre la cobardía y la temeridad), el riesgo (“jazz is about the future”) y por supuesto, el valor del amor, el amor eterno (“I’m always gonna love you”, “I’m always gonna love you, too”).
Pareja de actores en estado de gracia, números musicales que nos recuerdan lo mejor de Broadway, un delicioso homenaje al jazz, un guión eficazmente elaborado… lo tiene todo para ser la peli del año. En su banda sonora, la letra de ‘City of Stars’ (www.youtube.com/watch?v=GTWqwSNQCcg) dice:
City of stars
Are you shining just for me?

City of stars

There's so much that I can't see

Who knows?

I felt it from the first embrace
I shared with you

That now our dreams

They've finally come true
City of stars

Just one thing everybody wants

There in the bars

And through the smokescreen of the crowded restaurants

It's love

Yes, all we're looking for is love from someone else

A rush

A glance

A touch

A dance
A look in somebody's eyes

To light up the skies

To open the world and send it reeling

A voice that says, I'll be here

And you'll be alright
I don't care if I know

Just where I will go

'Cause all that I need is this crazy feeling

A rat-tat-tat on my heart
Think I want it to stay
City of stars

Are you shining just for me?

City of stars

You never shined so brightly

De la prensa de ayer, José Antonio Marina nos presentaba su ZOOM sobre el Talento con un trío de ases (premios Nobel de Economía): Michael Spence, que ha declarado que España se enfrenta al reto de “retener talento” (ya sabes que algunos preferimos decir “fidelizarlo”, porque retener es secuestrar); Joseph Stigliz, que en su libro ‘Creating the learning Society’ explica que el talento es la nueva “riqueza de las naciones”; y James Heckman, que ha demostrado que la inversión en educación es la más rentable. JAM nos propone destinar al menos un 5% a educación y que la formación laboral (con “dinero dedicado con poco rigor y mucho fraude”) la gestione el Ministerio de Educación. Secundo la propuesta.
Rosa Montero abordaba el espinoso tema de la muerte. “Somos lo que hacemos contra la muerte”. Estamos marcados por la finitud. Debemos llegar a un acuerdo con la Parca, con la “ladrona de dulzuras” (‘Las mil y una noches’). Rosa nos invita a leer ‘Ayudar a morir’ de la Dra. Iona Heath y ver ‘Epílogo’ de Begoña Aranguren. En esto siempre recuerdo a mi amigo el gran Juan Luis Galiardo: “uno nunca muere mientras le recuerden”.
John Carlin, en su ‘Córner inglés’ trataba del cuento chino de Diego Costa y su (todavía) coach, Antonio Conde. El jugador hispano-brasileño se debate entre quedarse en la Premier o jugar, por mucho más dinero, en el fútbol chino (el Tianjin le ofrece 34 M € anuales). Hacer historia o hacer caja.
Gerver Torres (Gallup) analizaba ‘El juego del riesgo’. Enfrentarse a lo incierto nos abre un juego de posibilidades quizá mejores de lo que pensábamos encontrar. Eleanor Roosevelt proponía que cada día tomáramos una decisión que nos provoque miedo (gran consejo, porque jugar a lo seguro es un vicio pernicioso). Según un sondeo de Gallup, el 61% de los españoles “está dispuesto a asumir cualquier riesgo para lograr lo que quiere”. Ojalá lo que decimos coincida con lo que hacemos realmente. “Algunas veces el tren equivocado te lleva a la estación correcta”, dice Gerver. Citando a Mark Zuckerberg, no asumir ningún riesgo es lo más peligroso.
Moisés Naím trataba “la normalización de la mentira”. Nos tomamos las situaciones excepcionales como “normales”. “Todos los políticos suelen exagerar, distirsionar y, en algunos casos extremos, son propensos a mentir con desfachatez. Pero aceptar la mendacidad como un elemento más del estilo personal y constante de un líder político no era normal. Ahora lo es”.
Y el mencionado Nobel Joseph Stigliz, profesor de Columbia, escribía sobre la “incertidumbre trumpiana”: “Hacer un pronóstico sería temerario, pero es obvio que las aguas serán turbulentas y que muchos eruditos naufragarán”. “La agenda de Trump está más orientada a favorecer a los ricos que la propia receta estándar del Partido Republicano”. La esperanza de vida está en retroceso en el Cinturón de Óxido (el “Rust Belt”, la zona del Medio Oeste en el que se concentra la industria pesada), según un estudio del también premio Nobel Angus Deaton.

Mi gratitud a Damien Chazelle (guionista y director de ‘La La Land’), un genio que el 19 de enero cumple 32 años, y su equipo de la película, y este sexteto de monstruos del pensmiento: Marina, Montero, Carlin, Gerver, Naím, Stigliz. Media docena de pensadores de alto nivel. Es