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jueves, 14 de julio de 2016

Cómo manejar a tus esclavos


Estupenda las copas y cena anoche con compañer@s de Right Management en ‘La Casa de Fieras’ (Avda. Menéndez Pelayo, 15), uno de los sitios de moda ahora en Madrid. Gracias, Elena, por organizarlo; a las dos María Josés, Marisa, Marta, Jaime, Pedro, Rafa, Aitor, etc. Sois fantástic@s y pasamos una tarde-noche magnífica. ¡Qué equipazo personal y profesional!
Estamos entre “cisnes negros”. Hoy tenía que estar hablando de coaching en el curso de verano de la Universidad Internacional de Andalucía en La Rábida (Huelva), dirigido por José María Gasalla, con amig@s como Isabel Tovar, Carlos Ongallo, Jesus Mari Iturrioz, Beatriz Tello, etc. No pude por una reuniones en Galicia, con uno de nuestros principales clientes. Finalmente, hemos tenido que posponerlas unos días por novedades. Así que un día más en Madrid, con proyectos, propuestas, centro de excelencia y preparando los eventos del inicio de curso (tengo el honor de ser el anfitrión del Equipo de dirección en Santander la última semana de agosto y tenemos la rentrée con 300 profesionales del grupo a primeros de septiembre).
A la una, he quedado a almorzar en el Mercadito de Ibiza con Cristina Soria, “la coach de la televisión”, autora de best-sellers como ‘Elige tu aventura’, ‘Yo puedo ayudarte’ y ‘Sí, tú puedes’. Una excelente profesional y una estupenda persona. Gracias, Cris, por el almuerzo.
He estado leyendo ‘Cómo manejar a tus esclavos’ de Marco Sidonio Falco en colaboración con Jerry Toner. Falco es un romano de alta cuna que pasa el tiempo entre la capital del Imperio y sus tierras en la Campania. El profesor Toner es el director de Estudios Clásicos del Churchill College, Cambridge. El texto está dividido en 11 capítulos:
1. Sé el amo. Es inimaginable una sociedad sin esclavos. El libro se plantea como un texto de habilidades sociales “que proporciona una base de poder sólida para ascender en sociedad”. Los que realizan trabajos físicos y manuales son serviles por naturaleza. “La casa es una versión en miniatura del Estado, con su propia estructura, jerarquía, liderazgo y también su propio sentido de comunidad”.
2. La compra del esclavo. “Cuando un escultor quiere realizar unagran obra de arte, empieza buscando la piedra más adecuada a su objetivo. De un modo similar, el propietario de esclavos debe ser consciente de que sólo podrá obtener esclavos que exhiban las características deseables de alegría, trabajo duro y obediencia si parte del material humano adecuado”. En la Galia, Julio César hizo un millón de esclavos. Séneca pensaba que los mejores esclavos eran los nacidos en casa. “Ve co cuidado cuando adquieras esclavos que han sido secuestrados por piratas”. “¡Cuando se trata de comprar esclavos, el comprador es quien asume el riesgo!”. Los vendedores de esclavos son gente sin escrúpulos y hay que ser extremadamente precavido con ellos. Muchos de los tutores son hombres extremadamente cultivados. Vigila la ostentación.
3. Saca el máximo partido de tus esclavos. “¿Cómo tratarlos para que trabajen duro?”. Con el látigo no es suficiente. Has de comprar buenos esclavos, entrenarlos (de inmediato), elogiarlos con generosidad, darles comida suficiente pero sin que se vuelvan perezosos. “El trabajo en cuadrilla consigue que los esclavos trabajen más rápido, más duro y mejor”. En la finca rural, el esclavo más importante es el capataz. Elígelo con cuidado. Incentívale con gratificaciones. Que tenga una disciplina estricta, pero no cruel. Visita tus fincas con regularidad.
3. Sexo y esclavos. Marco Aurelio se enorgullecía de tener dos bellos esclavos y no habérselos beneficiado. Las relaciones sexuales más casuales son difíciles de regular. Los esclavos romanos no experimentaban el abuso como un abuso.
4. Cómo se hace un buen esclavo. Hay que mantener una buena relación con ellos. “De hecho, todos tenemos corazón de esclavo. Algunos son esclavos del sexo, otros del dinero, otros más de la fama, algunos de la condición social. Todos somos esclavos de la esperanza y del miedo”.
5. Los esclavos y el castigo. “Cuando tienes una mula terca, no tiene ningún sentido utilizar el elegante arte de la retorica para intentar convencerla de que cumpla tus deseos”. Nunca te sientas culpable por aplicar los castigos. “Hacer una pausa antes de castigar a los esclavos ofrece además la oportunidad de que nuestra superioridad moral se reafirme”.
6. Cuando la tortura es lo único que funciona. Los esclavos son de una categoría ética baja, y de ahí su extrema cobardía. La tortura era parte del proceso legal.
7. Diversión y juegos. “El destino del esclavo es trabajar. Es una vida de esfuerzo para hacer feliz a su amo”. En Saturnales y en Carnaval, los esclavos podían participar.
8. ¡Acuérdate de Espartaco! “Tendrás tantos enemigos como esclavos tengas!”. La de Espartaco fue una rebelión en Sicilia del 73 al 71 a.C. Las rebeliones fueron escasas; fue más común la resistencia anónima.
9. La liberación de los esclavos. No todos los esclavos aspiran a ser liberados. Los actos de liberación no son gratuitos, y hay que elegir el momento. La manumisión era un fenómeno urbano. “La esclavitud era la manera que tenía la sociedad romana de asimilar grandes cantidades de extranjeros en su estructura”.
10. El problema de los libertos. “La ambición es el equivalente intelectual del olor corporal. Y es el problema de los libertos: apestan a ella”. Los libertos no dejaban atrás sus propietarios para disfrutar de una vida de libertad plena.
11. Los cristianos y sus esclavos. Mensaje de que “los humildes heredarán la tierra”. Fue en el siglo IV, con Gregorio de Nisa, el primer texto cristiano que ataca la esclavitud como institución.  
Da qué pensar. “Falco apunta con su dedo hacia nosotros. Algunos de sus puntos de vista siguen resultándonos de utilidad para manejar a nuestro propio “personal”. ¿Realmente existe tanta diferencia entre los “esclavos asalariados” y los “esclavos”? ¿Tan distintos somos de los antiguos romanos?”, Mary Beard, Cambridge, en el prólogo.