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martes, 26 de julio de 2016

Cibernícolas. 4 vicios y 4 virtudes de esta era tecnológica


Martes en Madrid, de reuniones internas y trabajo (incluyendo coaching estratégico) con clientes. Almuerzo en La Penela cercana a la Plaza de Castilla, con José María Segón (AON), gran directivo y mejor persona, y parte de su equipo.
Ayer, al volver de Cataluña, estuve viendo el documental ‘El Bosco. El jardín de los sueños’ de José Luis López-Linares. Presentado no hace mucho en salas comerciales, nos presenta de una forma muy completa ‘El jardín de las delicias’, cuadro enigmático y complejo. Puedes ver el tráiler en www.rtve.es/television/20160606/bosco-jardin-suenos-documental-desvela-misterios/1354837.shtml Más de 4.000 personas pasan por delante de este tríptico que muestra el Paraíso, con Adán y Eva, en el centro; el mundo y los placeres de la carne, a la izquierda; el infierno, a la derecha. Para el historiador Reiner Falkenburg, el cuadro fue concebido como un elemento de conversación para los duques de Nassau. En esta película dialogan sobre el mismo personajes de la talla de Salman Rushdie, Cees Nooteboom, Nélida Piñon, Laura Restrepo, Ludovico Einaudi, William Christie, Silvia Perez Cruz, Renée Fleming, Michel Onfray, Miquel Barceló, Isabel Muñoz, Elisabeth Taburet-Delahaye, o Albert Boadella.  Una cinta maravillosa, una exposición (la del V Centenario de Hyeronimus Bosch) que seguro veremos antes del 11 de septiembre.
He estado leyendo ‘Cibernícolas. Vicios y virtudes de la vida veloz’ de Jesús J. de la Gándara. El Dr. de la Gándara es jefe del servicio de Psiquiatría y Salud Mental de Burgos, autor de una decena de ensayos y de varios poemarios. Es un estudioso de la interacción entre los avances técnicos, los cambios sociales y los problemas de salud mental.
Estamos en una nueva era, posmoderna (Lyotard), hipermoderna (Lipovetsky) o ultramoderna (Marina), en la sociedad red (Castells). Con un estilo rápido, lleno de pantallas, donde domina “la égida de la publicidad, el imperio de la moda, la tiranía del placer y la agonía del deber. “La belleza se antepone a la salud, el dinero a la ostentación, la sexualidad es preferible al amor y la relación virtual a la amistad confidente”. Es la “yoificación” de la vida cotidiana.
El autor se apoya en Aristóteles y su concepto de “areté” (excelencia, virtud) como disposición adquirida a través de la “paideia” (educación) para hacer el bien, no sólo en potencia sino en acto. “No hay bien sin acción ni sin esfuerzo”. Los “músculos éticos” a entrenar (Alain de Botton, School of Life) son 10: resiliencia, empatía, paciencia sacrificio, buenos modales, sentido del humor, autoconsciencia, perdón, esperanza y confianza. La “ética hacker” incluye la pasión, la libertad y la compensación. “No deleguemos en los ordenadores lo más humano de las actividades mentales e intelectuales, en particular, aquellas que requieren sabiduría” (Joseph Weizenbaum, padre de la cibernética). Internet nos puede hacer más estúpid@s (Nicholas Carr, 2008) o más brillantes (Clive Thomson, 2014) no en función de la red, sino de nosotr@s: de nuestra cognición, de nuestra emocionalidad, de nuestra ética. Como gran ejemplo, el de Nelson Mandela con el poema ‘Invictus’ de William E. Henley: “Soy el amo de mi destino; soy el capitán de mi alma”. 
Jesús de la Gándara nos alerta:
- Contra el vicio del posesionismo (tener en lugar de ser), la virtud de la intelegancia (inteligencia + elegancia: saber elegir con gusto y desprenderse de lo superfluo).
- Contra el vicio del apresuramiento (las prisas y el estrés), la virtud de la ticopraxia (de TIC, tecnologías de Información y Comunicaciones, y praxia: la habilidad para manejar las TIC de forma rápida y relajada, eficaz y ética).
- Contra el vicio de la infosaturación (la inundación de chats, mensajes, noticias, basura informática), la virtud de la ciberprosexia (atención nítida e intensa para lo importante, ágil y flexible para deshacerse de lo superfluo).
- Contra el vicio del espejismo ególatra (fantasías estéticas, placeres inalcanzables, paraísos artificiales), la virtud de la telempatía (la comunicación emocional a distancia, múltiple e intensa, comprometida y proactiva).
Estupendo libro, como dice el autor, para ser “más inteligentes, elegantes, empáticos, atentos y eficientes”. Mejores y más felices cibernícolas.

¿La banda sonora? De una parte, la que empleé en Sevilla, en la MasterClass del Human Age Institute sobre ‘Terminator Coaching’: www.youtube.com/watch?v=pVZ2NShfCE8 (Terminator II). De otra, el tema de The Buggles, ‘El vídeo mató a la estrella de la radio’: www.youtube.com/watch?v=W8r-tXRLazs Ya sabes, la tecnología debe ser un trampolín del talento.  

2 comentarios:

Julia Gonzalez Perez dijo...

Me gustó mucho la parte que habla de la nueva forma de ser en la que vivimos y tienes toda la razón, cada vez vivimos más estresados, más rápidos, con exceso de información y eso no es rentable para nuestro organismo... Me dedico al coaching de equipos y tener siempre una actitud positiva y relajada es lo que se intenta pero como bien dices hay momentos donde se pierde la cabeza. Me apunto el libro Juan Carlos

Juan Carlos Cubeiro dijo...

Gracias, Julia.

Un saludo

Juan Carlos