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martes, 7 de junio de 2016

El Colapso del Empleo Juvenil


Jornada con l@s compañer@s de Experis IT, para profundizar en su/nuestra “mentalidad de guerreros”. Es una actitud de confianza, de seguridad individual y como equipo, desde el compromiso de mejora para alcanzar nuestros retos. Ya sabes, la motivación no es “palo y zanahoria”; es intrínseca: propósito, autonomía, maestría.
Para elevar ese espíritu guerrero, ‘The eye of the tiger’ (La mirada del tigre) de Survivor: www.youtube.com/watch?v=btPJPFnesV4

También hoy se ha presentado el Índice ManpowerGroup 2008-2016: Retos y paradojas del mercado laboral en los jóvenes en España.
El dato: en la recuperación del empleo 2014-2016, el de los jóvenes de 16 a 39 años acumula una pérdida del -1’6%, en tanto que el de los mayores de 40 años aumenta un 9’3%, lo que supone más de un millón de personas. Desde el inicio de la crisis, los jóvenes han perdido su empleo en un 35% y los mayores han ganado un 13%.
¿Razones? Demográficas: en estos últimos 8 años, un -2’7% de personas de 16 a 64 años (envejecimiento de la población). Sociales: asimetría entre el colapso de los jóvenes (-2’8 M, un -17’5%) y el avance de los de 40 a 64 años (+2 M, +13’5%); un proceso que no se ha detenido por la recuperación. Económicas: endurecimiento del empleo, de forma que la tasa de actividad de los jóvenes ha pasado del 55% al 43’4%.
Lo que produce es un envejecimiento de los ocupados. En los inicios del 2008, los jóvenes eran el 54% del empleo; en 2014, el 44%; en 2016, el 41%. Su tasa de paro se sitúa hoy en el 25%. De esos 3’7 M de empleos perdidos, 1’9 M se deben a la demografía, 1’7 M a la demanda de las empresas y 0’1 a la reducción de la tasa de actividad.
La crisis ha golpeado especialmente a los más jóvenes (la ocupación de 16 a 24 años es del 17%; desde 2008, un -58%). Han pasado del 42% al 31% del empleo. El empleo femenino entre 2008 y 2016 ha pasado del 43’5% ql 46’4%. El inmigrante ha caído más que el nativo (-41% vs -31%). Los estudios son determinantes: los jóvenes con estudios primarios han retrocedido en su empleo un 47% y han pasado del 37% en 2008 al 29% en 2016; los jóvenes con alto nivel de estudios han aumentado en su empleo hasta el 32% del total. En la recuperación, el empleo de menor nivel de estudios es el único que aumenta (+1’1 M); el de alto nivel de estudios decrece 1’7 M.
Por sectores, en los últimos 8 años el empleo joven ha colapsado en la construcción (-75%) y en la industria (-45%). Ha caído más en asalariados temporales (-37%) y no asalariados (-38%). A jornada completa, ha caído un 39%. Ha caído especialmente en los técnicos (-45%) y no cualificados (-40%).
Colapso del empleo joven. Colapso es un término médico (decaimiento brusco y grave de la tensión arterial que provoca insuficiencia circulatoria) que significa paralización. Del latín “collapsus”, caída global y completa (un lapso es un resbalón que te hace caer).
Si lo unimos a los altos índices de fracaso escolar y de sobrecualificación, comprenderemos que sufrimos un círculo vicioso. Muchas empresas no contratan jóvenes porque sienten que no pueden permitirse invertir en el futuro, en personas con potencial que pueden contar con la actitud y el compromiso adecuados, pero no con la experiencia. Necesitan producir YA, en el presente, para obtener rentabilidad. Una hipoteca de futuro empresarial y como país.
Te recomiendo el libro de César Molinas y Pilar García Perea ‘Poner fin al desempleo: ¿Queremos? ¿Podremos?’. Estos dos insignes economistas califican nuestro nivel de desempleo de “aberración”, con cifras alrededor de los cuatro millones de personas. Demuestran que desde los 70 la economía española ha tenido un 5-10% de desempleo no solo por encima de sus vecinos europeos, sino de países del tercer mundo. Y que es consecuencia de un triple desastre: leyes que lo provocan, instituciones que lo amparan y un sistema educativo absolutamente disfuncional que lo genera. Estoy con César y Pilar en que necesitamos reformas profundas tanto del mercado laboral como del sistema educativo, y una mayor preparación de la calidad directiva (como sabes, hemos retrocedido 32 posiciones como país en Calidad Directiva según los análisis, serios y rigurosos, del Foro Económico de Davos.
Pacto por la Educación, como propone José Antonio Marina (nunca hay que perder la esperanza) y pacto social por la empleabilidad, empezando por los jóvenes, que nunca adquirirán experiencia si nadie les damos una oportunidad laboral.
César Molinas y Pilar García Perea, como “senior economists” (Pilar, del Banco de España; César, siete años como director de gestión en Merril Lynch) nos proponen en la tercera parte de su libro:
- Reformas del mercado laboral: Reducir el activismo judicial con sistemas de mediación para la resolución de conflictos individuales, Liberar la negociación colectiva de la servidumbre erga omnes, Racionalizar el despido y unificar los contratos, Hacer finalista la indemnización por despido, Generar, de verdad, políticas activas de empleo.
- Aumentar la competencia y la meritocracia en el sistema educativo, para reducir drásticamente el abandono escolar temprano, dar un papel destacado a los centros de excelencia (como ha ocurrido en el deporte con los Centros de Alto Rendimiento), educar para la creatividad y reinventar la universidad y la formación profesional.
Tenemos que romper este círculo vicioso que colapsa el empleo juvenil. Es una causa de grandeza por la que merece mucho “la alegría” luchar.
Canción de cierre del día: ‘The Power of Love’ de Regreso al futuro: www.youtube.com/watch?v=-NMph943tsw “The Power of Love is a curious thing” (El Poder del Amor es algo curioso).
Mi gratitud a José Manuel y su equipazo, a Maira, César y Pilar, Belén y Alexia.