Páginas vistas en total

lunes, 11 de abril de 2016

Una mala persona nunca llega a ser un excelente profesional

Soy, como sabes, un fan de La Contra de ‘La Vanguardia’. Hoy, entrevista a Howard Gardner, neurocientífico, estrella de Harvard y creador del concepto de “Inteligencias Múltiples”. El titular es muy sugestivo (y profundo): “Una mala persona no llega nunca a ser un buen profesional”. Para el Dr. Gardner, “Aprender es el único antídoto contra la vejez y yo lo tomo cada día en Harvard con mis alumnos. Es tonto clasificar a los humanos en listos y tontos, porque cada uno de nosotros es único e inclasificable”.
Históricamente se ha considerado que la inteligencia es lo que miden los tests de inteligencia. Sin embargo, “algunas personas son muy buenas solucionando problemas pero malas explicándolos. Y a otras les pasa lo contrario”. Gardner describe las siete inteligencias: lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, cinético-corporal, intrapersonal e interpersonal. Ha descrito un proceso para identificar qué es realmente una inteligencia y espera demostrar que lo son la naturalista, la pedagógica y la trascendente.
Para el Goodwork Project, su experimento de Harvard, han realizado 1.200 entrevistas. Y ha demostrado que hay malas personas que pueden tener pericia técnica, pero no son profesionales excelentes. “Los mejores profesionales son ECE: Excelentes, Comprometidos y Éticos”. ¿Por qué? En palabras de HG, “porque no alcanzas la excelencia si no vas más allá de satisfacer tu ego, tu ambición o tu avaricia . Si no te comprometes, por tanto, con objetivos que van más allá de tus necesidades para servir las de todos. Y eso exige ética”. Es decir, “sin principios éticos puedes llegar a ser rico, sí, o técnicamente bueno, pero no excelente”. Lo dice desde la investigación científica.
Sin embargo, “hemos descubierto que los jóvenes aceptan la necesidad de ética, pero no al iniciar la carrera, porque creen que sin dar codazos no triunfarán. Ven la ética como el lujo de quienes ya han logrado el éxito”. Craso error. Me gusta enlazarlo con la fórmula de José Antonio Marina, “la ética es el modo más inteligente de vivir”.
También es interesante la opinión de Howard Gardner respecto a los estudios humanísticos: “En un experimento con ingenieros del MIT descubrimos que quienes no habían estudiado humanidades, cuando llegaban a los 40 y 50, eran más propensos a sufrir crisis y depresiones”. ¿Cuál es la razón? “Las ingenierías y estudios tecnológicos acaban dándote una sensación de control sobre tu vida en el fondo irreal: sólo te concentras en lo que tiene solución y en las preguntas con respuesta. Y durante años las hallas. Pero, cuando con la madurez descubres que en realidad es imposible controlarlo todo, te desorientas”.
Me gusta el enfoque de Howard Gardner de talento como adaptación al entorno. La inteligencia es múltiple y varía con la edad: “cuanto más envejeces, más difícil te resulta adaptar tu vida a las nuevas ideas y menos adaptarlas cómodamente a tu modo de vivir sin variarlo. Por eso, creer saber envejece y querer saber rejuvenece”.
Traté las investigaciones de Gardner sobre inteligencias múltiples en ‘Tu Gurú Particular. Cómo desarrollar tu talento en el campo profesonal’ (2000). Te recomiendo, además de ‘Inteligencias múltiples’, sus obras ‘Mentes creativas’, ‘Mentes extraordinarias’, ‘Las cinco mentes del futuro’, ‘Verdad, Bondad y Belleza reformuladas’, ‘Mentes líderes’, ‘Mentes flexibles’ y ‘Arte, Mente y Cerebro’. Howard Gardner (Scranton, Pennsilvania, 1943) ha publicado desde 1983 (‘Frames of Mind’, Estructuras de la mente) una veintena de libros. Atención a su blog, donde ha escrito recientemente, por ejemplo, sobre Donald Trump y las bellas experiencias: https://howardgardner.com/2016/03/29/donald-trump-and-beautiful-experiences/

Mi gratitud a ese trío de fantásticos periodistas que son Víctor Amela, Ima Sanchís y Lluis Amiguet.                                                

5 comentarios:

Juan B. Gil Villamarin dijo...

Totalmente de acuerdo con la afirmación de Gardner, una mala persona por naturaleza, antepone sus intereses a los de la organización y el resto de sus compañeros, en lugar de buscar lo correcto para la organización en su conjunto. A veces es difícil entender como cuestiones tan básicas, que deberían ser de supervivencia de las organizaciones, no están presentes en el día a día de una organización.

Guillermo Anduiza Escribano dijo...

Como bien ha dicho Juan B. Gil, una mala persona por naturaleza, antepone sus intereses a los de la organización...
Opino que unos cuantos políticos deberían leer este post, los libros de Gardner, y aplicarse el cuento.

Más allá de mi crítica, muy buen post Juan Carlos, interesante reflexión.
Gracias por la aportación.

Juan Carlos Cubeiro dijo...

Muchas gracias a los dos, Juan y Guillermo.
Creo que también entre los políticos hay buenas y malas personas, y que siempre hay tiempo para la esperanza.
Como bien sabéis, el profesor Gardner habla desde la investigación científica, no desde ocurrencias subjetivas.

Un abrazo,

Juan Carlos

Yolanda Guijarro dijo...

Por naturaleza,pocos son aquellos, por no decir ninguno,que destacan en todas las facetas de su vida, el no saber reconocerlo da lugar a frustraciones y conductas "poco éticas " que no ayudan a cultivar esas "inteligencias multiples" que todos poseemos y que son en realidad, las que nos ofrecen la felicidad y buen hacer en todos los campos que uno se proponga. Hay que saber educar desde pequeños ese potenial que todos llevamos dentro.

Yolanda Guijarro dijo...

Por naturaleza,pocos son aquellos, por no decir ninguno,que destacan en todas las facetas de su vida, el no saber reconocerlo da lugar a frustraciones y conductas "poco éticas " que no ayudan a cultivar esas "inteligencias multiples" que todos poseemos y que son en realidad, las que nos ofrecen la felicidad y buen hacer en todos los campos que uno se proponga. Hay que saber educar desde pequeños ese potenial que todos llevamos dentro.