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sábado, 19 de diciembre de 2015

Talentismo, Emprendedores y Alejandro Magno


         Hemos aprendido juntos sobre ‘Talentismo para Emprendedores’, en esta nueva era en la que el Talento es más escaso y más valioso que el Capital. Los emprendedores, más allá de “la idea genial”, el business plan y la subvención, deben atender a:
-       Lo que les gusta. La vocación, disfrute, pasión… que es lo que marca la diferencia. Mi definición de emprendedor/a (por cuenta propia o ajena) es “persona enganchada a un proyecto vital”. Emprender es sentirse pres@ de algo que merece la pena.
-       Los valores, que son la clave para que la empresa sobreviva, máxime cuando la esperanza de vida media de las compañías es de 12 años.
-       La humildad, que no es minusvalorarte ni depreciarte, sino aprender constantemente. Es la ley de Revans: la supervivencia de todo organismo depende de que su tasa de cambio sea igual o mayor a la del entorno.
-       El concepto (“si no puedes explicar tu posición en 8 palabras, es que no tienes posición”, Seth Godin), desde la generosidad, sin caer en el exceso (la prodigalidad).
-       El modelo: en palabras de Fernando Trías de Bes, “no es tanto la idea, sino la forma de la idea”. Debemos concebir –y ejecutar- estrategia de “Océano Azul”, para ser percibidos como únicos, como diferentes, al estilo del Circo del Sol.
-       El talento, como combinación de capacidad (aptitud + actitud), compromiso y contexto (encaje cultural). Hemos de poner en valor lo que sabemos, queremos y podemos hacer.
-       El equipo. La unidad mínima de liderazgo es el tándem y el ideal es un quinteto. Los emprendimientos están en alto riesgo de extinción si no lo forman al menos 50 personas.
-       La innovación como “captura de valor”, haciendo de la experiencia del cliente una “obra de arte” que le conmueva.
-       El desarrollo constante, en “beta permanente”. Ya sabes que “el talento que no se aprecia, se deprecia”.
-       La felicidad, que en un 40% es voluntaria (Sonja Lyubomirsky). Somos arquitect@s de nuestra felicidad, desde la gratitud a los objetivos, los valores, el ejercicio físico y mental, pasando por el optimismo inteligente, el perdón, el saboreo, la resiliencia, la fluidez, la amabilidad, las relaciones sociales o evitar el dar demasiadas vueltas a las cosas.
Me habría encantado quedarme a la “comida de navidad” de la querida tribu de Pensamiento Positivo en Barcelona, pero me aguardaba el AVE de las 3 de la tarde hacia Madrid. Después de tres días seguidos en la Ciudad Condal (además del martes, con el IL3 de la Universitat de Barcelona), tocaba volver a casa.
En el tren he disfrutado enormemente de un breve ensayo, de apenas 77 páginas, de Pietro Citati (Florencia, 1930) sobre la figura de Alejandro Magno. Suelo repetir que Aristóteles de Estagira es mi coach favorito. Lo fue, con sus discípulos Teofrasto y Calístenes, de Alejandro desde el 343 a. C. (el futuro emperador tenía 13 años). Filipo de Macedonia asignó al filósofo y a su pupilo el santuario de las Ninfas, cerca de Mieza. En el verano del 336 a.C. Filipo murió asesinado por uno de sus oficiales, Pausanias, y el ejército proclamó nuevo rey a Alejandro. En los 13 años siguientes, conquistó el 90% de las tierras conocidas, hasta que murió, a los 32 años, probablemente por la malaria. El Magno puso en práctica como nadie la “areté”, el potencial aristotélico. El pilar del humanismo: “Ama, no lo que eres, sino aquello en lo que te puedes llegar a convertir”.
Me ha gustado especialmente del libro de Pietro Citati que Alejandro se consagró a cuatro modelos: un héroe, Aquiles (el guerrero), porque era ejemplo e iba a la cabeza de las tropas (cultivaba la amistad desinteresada); un semidiós, Hércules, del que aprendió la templanza; un dios, Dioniso, con quien compartió ser una “vagabundo” cuyo verdadero palacio es una tienda; y el emperador Ciro el Grande, fundador del Imperio Persa (no veía súbditos ni enemigos, sino personas con los mismos derechos). Modelos impresionantes. Muy probablemente lo que aprendió Alejandro de Aristóteles es cómo los aplicó con impecable ejecución. En palabras de Citati, “si debía conducir a las tropas al asedio de una ciudad era Aquiles; Hércules, si debía dar ejemplo de templanza; Dioniso cuando atravesaba la India; y Ciro, cuando dirigía las tropas de un imperio universal. Alternaba el entusiasmo y la frialdad, la temeridad y la prudencia, la velocidad y la lentitud, el desenfreno y la moderación, la crueldad y la compasión, la arrogancia y la benevolencia, el impulso hacia el infinito y la atención por los más pequeños detalles”. La areté, el término medio… yendo de extremo a extremo. Esto le hizo excepcional.
Por lo demás, destaco de la prensa de hoy el artículo de John Carlin ‘La vieja España contra la nueva’. El autor del imprescindible ‘El factor humano’ se ha pegado 2.000 kms. En cuatro mítines (lunes en Ávila con Ciudadanos, martes con el PSOE en Badajoz, miércoles con Podemos en Valladolid y jueves con el PP en Barcelona). Ninguno de los líderes es, desgraciadamente, Nelson Mandela. El autor destaca que “el lenguaje corporal de Rivera no tiene la misma convicción que sus palabras”, “Felipe González habla como si estuviera ante un grupo de amigos”, “los animadores de Podemos crean un ambiente ferviente, moral y futbolero”, “(Rajoy resalta) el éxito de su gestión durante los últimos cuatro años, recitaría una estadística económica tras otra en un admirable ejercicio de memoria”. Desde el concepto, Carlin concluye: “Rajoy representa una idea conservadora de una vieja España; el PSOE, una idea más progresista de la misma. La nueva España que promete Ciudadanos se construiría con reformas pragmáticas, la que pinta Podemos promete una vida feliz basada en un principio moral de igualdad. Muy pronto sabremos con quién van los corazones y las cabezas de los españoles”. Mañana, sin ir más lejos.
Manuel Castells opina en La Vanguardia sobre los ‘Ecos del 15-M’: “Los nuevos anhelos que despertó el 15-M se expresaron en las europeas del 2014, en las municipales y autonómicas de mayo, y volverán a hacerlo mañana”.
Y en la revista S-Moda, EXTRAVAGANCIA. El exceso triunfa en el logo, la estética, el branding y la personalidad. En la “sociedad del espectáculo”, destacan naturalmente los “outliers”, quienes se salen de lo convencional.
Mi gratitud a Ingrid, a los participantes en el Master para Emprendedores y por supuesto a Sergio Fernández. Contad conmigo siempre que haga falta. Creo en la honestidad del carácter emprendedor/intraemprendedor, no en que la Administración traslade desempleados a autónomos para reducir la cifra del paro.       

1 comentario:

Enrique Calvo dijo...

Juan Carlos, gracias a ti por tu cercanía, por tu generosidad y por compartir tu sabiduría. Nos has regalado en estas cinco horas mucha energía para seguir adelante con más fuerza con tu nuestro proyecto emprendedor.
Hasta siempre!
Enrique Calvo