Páginas vistas en total

jueves, 10 de diciembre de 2015

4 segundos para frenar malos hábitos y obtener los resultados que deseas


Regional Meeting con compañer@s directiv@s de Austria, España, Italia, Grecia, Israel, Portugal y Turquía. Ayer hicimos un alto en la reunión para ver juntos en el estadio olímpico el partido de Champions entre la Roma y el Bate Borisov (0-0). 800 profesionales de ManpowerGroup estuvieron trabajando durante el encuentro. Hoy hemos estado reunidos precisamente en las instalaciones de la Roma (fundada en 1927) y hemos podido estar con el coach, Rudy García, con el portero titular y con el Director del club. Por la tarde, paseo por Roma (desde la Fontana de Trevi al Panteón y la Plaza Navona) y cena en el trastévere, en un típico restaurante romano. Europa se construye así, día a día.
          La lectura de hoy ha sido ‘4 segundos’ de Peter Bergman, recomendado por Daniel Pink y Seth Godin, dos de los más grandes de la motivación y el marketing. Del autor ya había leído ’18 minutos’, comentado en este blog, que me resultó práctico y útil.
‘4 segundos’ nos propone cambiar malos hábitos haciendo una parada, respirando profundamente (contando hasta 10) para seguir el camino adecuado. Frente a las reacciones viscerales, que pueden ser contraproducentes, la inteligencia triunfante. Eso es el talento.
El libro tiene tres partes:
A.   Cambia tus automatismos mentales:
- Cuidado con los objetivos ambiciosos. Un estudio de Harvard (Goals Gone Wild, Las metas se vuelven locas) demuestra que en ocasiones fijar ciertas metas puede ser contraproducente. Por ejemplo, el Ford Pinto, que debía estar por debajo de 2.000 $ en 1970. Causó 53 muertes por saltarse ciertas normas de seguridad.
- Si quieres persistir en algo, deja de pensar. Silencia tu mente y persiste.
- Fija tus expectativas no en función de l@s demás, sino de ti mismo. Confía en ti.
- A veces no hacer nada es lo mejor frente a arreglarlo todo.
- La mejor estrategia para reducir el estrés es cambiar las expectativas.
- Dedica tiempo a los rituales. Son el antídoto a la falta de tiempo.
- Prepara cada día antes de zambullirte.
- Para recuperar el equilibrio, conviene reiniciarte.
- La vida no es una evaluación sino una experiencia. Deja de rendir y comienza a vivir.
- Invierte en concentración desconcentrada.
- Abraza el aburrimiento y apaga a tu crítico interno.
- Recupera tu punto fuerte. Identifica qué es lo que te hace excepcional y protégelo.
- Imagina el peor escenario. Desde ahí todo es hacia arriba.
- Piensa en un proceso, no en una solución. Ponte proa al viento y navega.
B. Fortalece tus relaciones.
- Prioriza las relaciones personales. Rodéate de gente que te quiera.
- Deja que te conozcan realmente.
- No dejes que el envoltorio te distraiga del mensaje.
- Déjate inspirar por los demás.
- No des a nadie por perdido.
- Evita discutir. Nunca saldrás ganando. Escucha para cambiar la opinión de la otra persona.
- No te defiendas; acepta la culpa.
- Conoce las reglas de los demás y conviértete en un/ gran receptor/a.
- Primero muestra empatía y luego haz sentirse bien a la otra persona.
- Escucha lo que no se dice.
- Haz el regalo del reconocimiento.
- Recurre a la generosidad de la gente.
- No dejes de dar las gracias.
- Pon límites: Conoce tu No, sé agradecid@, no digas no a la persona sino a la petición, explica por qué, no te dejes intimidar, practica, fija un no preventivo, prepárate para perder oportunidades, ármate de valor.
- Haz preguntas (abiertas) y deja de contraatacar.
C. Optimiza tus hábitos laborales:
- Todos estamos en el “liderazgo de peluquería” (visibilidad). Mantén la calma.
- Trata a las personas individualmente. Comparar es imposible.
- Neutraliza la negatividad: comprendiendo cómo se sienten y reconociendo, buscando un punto de acuerdo, identificando lo positivo.
- Apoderamiento: no impidas el aprendizaje. Deja que se equivoquen, o casi.
- Promueve el éxito de los demás y comparte la gloria.
- Responsabilízate del trabajo de tus compañer@s.
- Céntrate en el resultado, no en el proceso; en lo relevante para la empresa.
- No seas agradable, sé útil.
- Acepta el regalo de la crítica.
- Crea un espacio de seguridad para ti y l@s demás.
- No mires constantemente el correo electrónico (3 veces al día es suficiente).
- Apuesta por las reuniones informales, no por las presentaciones aburridas.
- Para que l@s demás cambien, sitúales en un entorno donde l@s demás ya lo hacen bien (Lipps Birch consiguió que niños comieran verduras estando con otros niños que ya lo hacían).
- Olvídate de la fuerza de voluntad; adecúa tu entorno a lo que quieres lograr.
Peter Bergman nos aporta unos 50 consejos muy sensatos para no dejarnos llevar por la visceralidad y conseguir los resultados que nos proponemos.

Gracias a los organizadores de este encuentro europeo por sus atenciones estos días.