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sábado, 14 de noviembre de 2015

Pon un coach en tu vida, en un mundo en el que cambia todo


Enorme tristeza por la barbarie de los atentados de París. La mayor tragedia en la capital gala desde la II Guerra Mundial. Mi solidaridad con las familias de las víctimas y con todos los franceses. Libertad, igualdad, fraternidad. Los valores democráticos siempre triunfarán, sin ninguna duda.   
Disfruté mucho ayer viernes del Innovation Quest organizado por los estudiantes de Esade en su sede central de Barcelona. Mi gratitud a Gonzalo Pizcueta, un joven con un futuro muy prometedor, a sus compañer@s Elena y Eduard, que me presentaron de una forma exquisita, y al equipazo de ManpowerGroup y el Human Age Institute (Fernando, Mª Jesús, Cristina, Montse, Vanessa, etc) que van a apoyar esta iniciativa durante cuatro días, hasta el lunes.
En el tren de vuelta estuve releyendo el nuevo libro de Laura Chica, ‘Pon un coach en tu vida’, que he tenido el honor de prologar.
Laura comienza con un bellísimo poema de Martha Medeiros: “Muere lentamente/ quien se transforma en esclavo del hábito/ repitiendo todos los días los mismos trayectos/quien no cambia de marca (…) Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos/ una espléndida felicidad”.
Sí, como escribe la autora, “el coaching es la profesión del siglo XXI”, es “un arte para el desarrollo”, “es un proceso para mejorar”. Citando a Marcel Proust, “solo quienes se atrevan a perder de vista la orilla descubrirán nuevos mundos”.
El coaching es acompañamiento, es entrenamiento, es descubrimiento. En palabras de D. José Ortega y Gasset, “Quien quiera enseñarnos la verdad que no nos la diga. Que nos sitúe de tal modo que la podamos descubrir nosotros mismos”. Laura incluye las definiciones de coaching de John Whitmore, Robert Dilts, Tim Gallwey, Techu Arranz, Ovidio Peñalver, Miriam Ortiz de Zárate, Rubén Turienzo, Leonardo Wolk, la ICF, la EEC.
¿Para qué, para quién, para cuándo? Laura Chica cita a William James, uno de los padres de la psicología: “El mayor descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas cambiando sus actitudes” y recoge esa frase que tanto repito: “Un líder sin coach es como un deportista autodidacta”.
Laura reconoce que “no es coaching todo lo que reluce”. El coaching no es terapia ni consultoría ni formación ni dirección ni jerarquía ni juicio. Está basado en la filosofía humanista, y sigue modelos como el ontológico, el sistémico, el coactivo, el de coachville, el GROW, el de Tavistock, el DBM, el gestáltico, el de Palo Alto, etc. Hay coaching personal, ejecutivo, empresarial, educativo, familiar y muchos otros. Su proceso incluye la Consciencia (Reflexión para el Descubrimiento), Autocreencia (autoeficacia) y Responsabilidad (plan de acción para consolidar nuevos hábitos).
Al presentar los obstáculos del coaching, Laura Chica nos recuerda la famosa frase de Arquímedes, el padre del talento: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo” (el principio de la palanca). Hay obstáculos del cliente (salir de la zona de confort) y del coach, son sus barreras. Pero también hay herramientas, como el propio coach (en su habilidad para hacer preguntas), la PNL (el mapa no es el territorio), el eneagrama (autoconocimiento), el análisis transaccional, el mindfulness, el diagnóstico ( eedback 360º y otros: MBTI, rueda de la vida, mandala, cosntelaciones familiares, FIRO-B). El coach debe ser emocionalmente inteligente y saber realizar preguntas poderosas.
Laura incluye para el coaching la gestión de la marca personal (autenticidad, diferenciación) y ser coach como profesión (somos 47.500 coaches en el mundo, con un volumen de negocio de 1.540 M €). “Si quieres ser tu mejor versión, dedícate a aquello que amas”. Laura incluye las instituciones de referencia para seguir aprendiendo, los twitteros más populares, varias metáforas atractivas y “coaching en 140 caracteres”, de Lord Tennyson (“El cascarón debe romperse para que el pájaro pueda volar”) a Patri Ramírez (“Si no hacemos triunfar el talento, es como no tenerlo. El éxito no está en ser excepcional, sino en hacer cosas de forma excepcional”).
De todos, mi capítulo favorito es el 16, ‘De cerca’. En él Laura entrevista a una docena de coaches nacionales, como Ovidio Peñalver (coaching de equipos), Rubén Turienzo (gracias por mencionarme junto a gigantes como Dan Pink, Guy Kawasaki o los Heath), Francisco Junquera (coaching de salud), Manolo Seijo (Tavistock), Beatriz García Ricondo (ser coach), María José Alaminos (gracias por tu excelencia), César Piqueras (coaching de equipos), Silvia Escribano (coaching ontológico), Raúl de Tena (gracias por seguir el método Eurotalent), Noemí Vico (emprende tu marca), Jane Rodríguez del Tronco (carrera profesional y marca personal) y Marta Romo (negociación con el inconsciente). 38 páginas deliciosas de entrevistas a grandes coaches. Gracias por vuestras aportaciones.
Como anexo, algunas preguntas poderosas para el coach, y como guinda de este rico pastel, el epílogo de Paco Alcaide. “El coaching no es una posibilidad sino una necesidad”. El coaching que tiene que ver con la sensibilidad, la integridad, la honestidad, el optimismo y los resultados. Estoy con Paco: el de Laura es un fantástico trabajo. Si te interesa el coaching, ‘Pon un coach en tu vida’ es un libro que debe estar en tu biblioteca.
En el AVE de vuelta a Madrid, el último número de Fortune sobre la corporación del siglo XXI: “Todos los aspectos de tu negocio están a punto de cambiar”, en una economía sin fricción (en la que el talento, el conocimiento y el dinero se mueven a toda velocidad). Nuevas reglas del I+D (gentileza de Andrew Liveris, CEO de Down): rapidez, conocimiento profundo del cliente, salir del laboratorio. Nuevas reglas del manufacturing (Jamie Miller, CEO de GE Transportation): prototipos digitales, escuchar a las máquinas, datos para mejores decisiones. Nuevas reglas del Liderazgo: articúlalo todo en torno a un propósito elevado (Tim Cook, CEO de Apple), No lideres por consenso en una crisis (Brian Chesky, CEO de Airbnb), En la era de las redes sociales, la divisa del liderazgo es la transparencia (Howard Schultz, CEO de Starbucks). Las nuevas reglas de las relaciones con los empleados (Aneel Bushri, CEO de Workday): Sé transparente para “enganchar” a tu gente, Crea carreras profesionales, La cultura importa… y mucho. Es un nuevo mundo de cambio acelerado, destrucción creativa y nuevos modelos de negocio que crean enormes posibilidades.
Mi gratitud a Geoff Colvin, al editor Alan Murray y a todo el equipo de Fortune. Buen trabajo.