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sábado, 17 de octubre de 2015

Así votamos los españoles: Aragón es nuestro Ohio


Sábado de descanso, de compras con Zoe, de partido de la liga de juveniles de fútbol (aunque mi hija está lesionada, pero hay que animar al equipo) y de cine y deberes.
Ayer estuve viendo en casa (Yomvi) la película ‘The Interview’ (La entrevista), que tanta polémica suscitó por el conflicto con Corea del Norte y los hackers. Una tontería que costó 44 M $ y apenas recaudó 6 M (sí, menos de la séptima parte). Tras cancelar la premiére y las críticas (hasta el presidente Obama se pronunció negativamente), SONY contrató a Judy Smith (la inspiradora de Scandal) para que gestionara la crisis. Lo hizo con acierto, pero la peli no pasa de ser una gamberrada juvenil.
Estamos a nueve semanas (sin media) de las próximas elecciones generales. He estado leyendo ‘Aragón es nuestro Ohio. Así votan los españoles’, del equipo Piedras de Papel, compuesto por 11 sociólogos y politólogos: José Fernández-Albertos (CSIC), Amparo González-Ferrer (CSIC), Ignacio Jurado (Universidad de York), Víctor Lapuente Giner (Gotemburgo), Sebastián Lavezzolo (Barcelona), Sandra León (York), Ferrán Martínez i Comá (Sidney), Lluis Orriols (Universidad Carlos III), Alberto Penadés (Salamanca), Marta Romero (CSIC) e Ignacio Urquizu (UC). El blog ‘Piedras de Papel’ es de lo mejorcito en castellano para entender la sociología política.
Los autores se plantean en 5 bloques 25 cuestiones, que resuelven con claridad:
A. Razones y sinrazones del voto.
1. ¿Por qué vamos a votar? Porque creemos que somos más influyentes de lo que realmente somos (expresión social). En la transición a la democracia o en las crisis de los partidos tradicionales se vota más.
2. ¿En qué momento decidimos nuestro voto? Las campañas electorales son crecientemente decisivas, por refuerzo y persuasión. Los debates suponen refuerzo para un 10% de los votantes y persuasión para el 1%.
3. ¿Votamos por el partido o por el candidato? El candidato es más determinante en partidos de corta historia. Los líderes importan.
4. ¿Se castiga el incumplimiento del programa? La ciudadanía en general desconoce las competencias autonómicas y nacionales, y por ello no castiga ni premia.
5. ¿Se vota según dónde se vive? Hay una España “azul” en Madrid, Castilla-León, Murcia, La Rioja; una “roja” en Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha; una oscilante en Asturias, Baleares, Aragón (nuestro “Ohio” representativo del conjunto nacional) y una nacionalista en Cataluña, País Vasco y Canarias. En estas últimas, la identidad pesa más que la ideología (de derechas o izquierdas).
6. ¿Funciona la manipulación mediática? Efectos mínimos, pero no tanto. Los medios crean la agenda y el marco (framing).
7. ¿Importa la religión cuando votamos? España tiene un 27% de no creyentes, un 43’5% de creyentes no practicantes y un 28’7% de practicantes (un 11%, de manera regular). Una persona de centro tiene un 25% de probabilidad de votar a Podemos si no es creyente, un 10’3% si es creyente y un 7’2% si es practicante.
8. ¿Entra el fútbol en las urnas? Los merengues son más “de derechas”, los culés “nacionalistas” y los colchoneros “de izquierdas”. Si el equipo va bien, más tendencia a votar favorablemente al gobierno.
B. Así son los votantes
9. ¿Hay dos votantes? Los españoles son mayoritariamente de centro izquierda (4-5 sobre 10). Los valores de izquierdas son la libertad, igualdad y comunidad; los de derechas, la autoridad y la tradición (un 42% de las posiciones 7-10 se definen como conservadores y un 15% como liberales). Amplio consenso a favor de las políticas de bienestar.
10. ¿Cómo son los votantes de centro? Son un 20% y deciden las elecciones. Hay un centro “ploriocupado” (Fco. Camas) y con nuevos dueños. Los votantes “sin ideología” son el 18-22% y suelen votar al considerado ganador. El PP está fracasando estrepitosamente entre los votantes no ideológicos.
11. ¿Quiénes son votantes fieles y votantes promiscuos? En 2008, gran fidelidad (cima del bipartidismo). Ahora, un 11-12% de exvotantes de PP y PSOE pasarán de ellos.
12. ¿Ricos y pobres? A diferencia de otros países, en España no hay un sesgo partidista. La desigualdad no prima a ninguno.
13. ¿Voto oculto? Solía estar en el 40%; en el 2013 alcanzó el 56%. El enfado no se exterioriza en la opinión.
14. ¿Los abstencionistas por qué no votan? Por percepción (elecciones de cambio o continuidad) o factores coyunturales. Las fuerzas emergentes elevan sus opciones frente a la abstención.
15. ¿Los jóvenes y sobradamente preparados son de izquierdas? Cada vez menos progresistas.
16. ¿Son los parados votantes antigobierno? No necesariamente. Estar desempleado no supone castigo en las urnas.
17. ¿Cómo votan los expatriados? Mayoritariamente, a Podemos. La nueva migración es más joven y más rebelde.
18. ¿Existe un voto femenino? La mujer suele votar más al PSOE que al PP. Son más indecisas y cambiantes.
19. ¿Cómo son los votantes de los nuevos partidos? Los de Podemos son antiguos votantes socialistas; los de Ciudadanos, exvotantes populares. Jóvenes, urbanos, con estudios.
C. Mitos y susurros (electorales)
20. ¿Podemos confiar en los sondeos? “De aquella manera”. Son útiles pero tienen muchas fuentes de error. Sobre todo, miden un cambio en el clima de opinión.
21. ¿Alguna vez nos gustaron los partidos? Desafección democrática, por la crisis económica, la corrupción y el fraude y por el propio sistema democrático (partitocrático).
22. ¿A dónde va el voto en blanco? Solo tiene efecto en circunscripciones grandes.
23. ¿Castigamos la corrupción en las urnas? Es una preocupación “intermitente” que no se penaliza electoralmente (ambivalencia). La tolerancia se explica porque los votantes no consideran que tengan responsabilidad esencial en atajarla.
24. ¿Y la “ley D’Hont”? Castiga a los partidos pequeños en escaños.
25. ¿Es España diferente? Sí. Un país de centroizquierda, que quiere que la democracia iguale las rentas de los ciudadanos, que se asigna poca auto-responsabilidad, que desconfía de las instituciones, que nos fiamos de las personas tanto como los alemanes. Más estatalistas que de “sueño americano”.
Me ha gustado mucho este libro, sobre todo a dos meses de unas nuevas elecciones generales. Mi gratitud hacia esta alineación del equipo de Piedras de Papel.