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miércoles, 24 de junio de 2015

¿Tu mercado es como Jurassic World? Puede parecer un parque temático y convertirse en una selva


Esta mañana de San Juan (me ha encantado ver las imágenes de anoche: 140.000 personas en Riazor tomando sardinas, 70.000 en la playa de Valencia alrededor del fuego, las Hogueras de Alicante, pisar las brasas en Soria…), he tenido segunda sesión de Coaching Estratégico con la Directora General de una de las multinacionales de mayor crecimiento de nuestro país. Me encanta el proceso y la ayuda que, en este caso, le aporta a una ejecutiva tan valiosa.
Almuerzo entre compañer@s en Lateral de la calle Velázquez (delicioso, ágil y a muy buen precio) y por la tarde. CineFórum Empresarial APD en Kinépolis (Pozuelo de Alarcón) con la película ‘Jurassic World’. El tema: “Gestión de la Incertidumbre, ¿riesgo u oportunidad? ¿Cómo liderar en un entorno VUCA?”
Hemos tenido de participantes a Marco Bressan, presidente ejecutivo de BBVA Data & Analitics; Ignacio González-Posada, Director de Desarrollo de Negocio de Air Miles y experto en estrategia militar de IE Business School; Cristóbal Herrera, consultor de asuntos públicos y analista de inteligencia política de Llorente & Cuenca y José Manuel Velasco, consejero del Global Alliance for Public Relations and Communication Management. Cuatro pesos pesados de la inteligencia digital, militar, política y comunicativa.
Con ellos hemos dialogado sobre si realmente estamos en un mundo VUCA (más volátil, incierto, complejo y ambiguo que los anteriores), desde cada una de sus áreas de experiencia, cuáles son los retos de Escala (tamaño) y Agilidad (velocidad) de las organizaciones y los países, del papel del liderazgo en estos entornos de incertidumbre, del cambio social y político en España, de los modelos de empresa y de jefatura (los “empresaurius”, en terminología de Santiago Vázquez) que están destinados a extinguirse y, a senso contrario, el perfil de los directivos que triunfarán en este entorno.
Nuestra economía es pequeña en términos empresariales. De los 3.160.000 empresas reconocidas, más de 3 millones son autónomos. Compañías de más de 250 empleados, apenas 3.800; de entre 50 y 250 empleados, solo 18.000. Raúl Grijalba comentaba ayer en el Desayuno ESADE en Madrid que en una determinada comunidad autónoma, pequeña pero con pujanza económica, había 140 empresas con un determinado tamaño y también 140 (que venían a ser prácticamente las mismas) que exportaban. Según el Consejo Nacional de Competitividad, si las pymes españolas duplicaran su tamaño (si de cada dos creáramos una), la productividad aumentaría un 15% y se crearían 750.000 empleos. Tal es la oportunidad de las economías de escala.
En ‘Jurassic World’, lo que era un apacible parque temático à la Disney de dinos domesticados se convierte en una selva cruel. Hubo un tiempo en que los mercados en nuestro país eran una especie de Monopoly, “Españopoly”, como el libro de la periodista ilicitana Eva Belmonte que voy a leer en los próximos días. Más del sesenta por ciento de los contratos sin concurso público, empresarios indultados por su propio hermano, la élite político-económica que ha compartido el mismo patio de colegio (el del Pilar, me imagino). Las cosas están cambiando, y ya nada es tan apacible. Es tiempo de “velocirraptores”.
Eva Belmonte, perteneciente a la Fundación Civio, mantuvo un encuentro digital con lectores del mundo, liderado por Pablo Arias Vecino. Éstas fueron sus respuestas:
“1. Buenas Eva. Enhorabuena por esta iniciativa y, en general, por el trabajo de la fundación Civio. Quería preguntarle cómo se compara la situación que describe en "Españopoly" con otros países de la UE, y si en ellos hay mecanismos más eficaces para evitar esta problemática. Muchas gracias y un saludo.
¡Hola! ¡Muchas gracias por tus palabras! En todos los países de la UE hay estratos de poder bien identificados, pero lo que hace diferente a España es que aquí no sabemos cómo se relacionan esas élites. No tenemos ley del lobby y las agendas no son públicas, a diferencia de lo que pasa en otros países más avanzados, así que esas relaciones entre lo público y lo privado son muy difíciles de escudriñar.
Además, tenemos un tejido productivo de grandes empresas (los tótems que todos conocemos) y pequeñas empresas, pero apenas hay empresas de mediano tamaño que puedan asumir algunas cuotas de poder, como pasa en Alemania. Así, los grandes se lo llevan casi todo.
2. ¿Para qué sirve la Ley de Transparencia española?
Para mucho, porque hasta ahora no teníamos ni siquiera una ley que defendiera nuestro derecho a acceder a la información pública. Por eso hay que ejercerlo y preguntar, insistir, para que sean conscientes de que queremos saber y no somos simples espectadores. El problema es que es una ley muy floja, a la cola de los estándares internacionales (no reconoce el derecho como un derecho fundamental, incluye excepciones amplísimas...) y, con ella en la mano, es muy probable que, en la mayoría de casos, te quedes sin respuesta. Pero eso no es excusa para no insistir y reclamar ese derecho.
3. El problema de la transparencia en España es de los políticos o de los funcionarios?
El problema es de todos. De los políticos por encima de todo, eso sí, porque tratan la transparencia como un término de escaparate, para esquivar los casos de corrupción que les salpican, y no se la toman en serio, no la aplican de verdad. Da la sensación de que no sienten que deban rendir cuentas a los ciudadanos y eso es un error. Y, claro, aplicar políticas claras de transparencia incluye formación a los funcionarios, para que sepan que tienen que responder y cómo hacerlo. Muchos te responden: "Es que si la gente supiera cómo hacemos las cosas se fijarían en lo peor o los medios lo manipularían para sacar los trapos sucios". Y es cierto que quizás tendría algo de eso al principio, pero todos nos acostumbraríamos a ver lo que pasa en los recovecos de las administraciones públicas y seríamos mucho más comprensivos con algunas cosas y críticos con otras.
Pero ojo, en parte también es culpa de los ciudadanos, porque hasta hace bien poco no exigíamos, como sí empieza a pasar ahora, que nuestros representantes rindan cuentas.
5. ¿Es difícil acceder a información sobre esos personajes importantes? Imagino que en ciertos círculos de poder la transparencia brilla por su ausencia...
Sí, es difícil. Y eso es lo que diferencia España de otros países como Reino Unido o Estados Unidos, en los que podemos saber cosas como con quiénes se reúnen los altos cargos, quiénes mandan regalos a los ministros o qué empresarios donan a los partidos para la campaña electoral. Toda esa información está oculta en España y es difícil saber, por ejemplo, qué influencia ha tenido un empresario en la tramitación de una ley. Nos tenemos que conformar con esas fuentes de datos que tienen que publicar por obligación legal, como el BOE, el BORME o la CNMV, y de ahí intentar exprimir lo poco que sabemos.
Hay un caso paradigmático sobre este asunto: cuando se estaba negociando la reforma energética, se hablaba de que el despacho que fundó Montoro, que ahora se llama Equipo Económico, participó en las negociaciones haciendo lobby por alguna empresa del sector. Si es así, es muy importante conocer esa información. Pero ni sabemos si se reunieron (porque las agendas no son públicas) ni sabemos a qué empresas representa Equipo Económico (porque no tenemos una ley del lobby ni un registro que obligue a estas empresas a declarar a quiénes representan).
Total, que con lo que tenemos intentamos sacar todo el jugo posible.
7. Con tu libro tenemos las reglas del juego del poder en España pero, ¿podemos tener los dados para entrar a jugar o el tablero, las fichas, las reglas y todo lo demás es 'de los otros'? Un saludo. M.
Podemos, pero nos va a ser mucho más difícil ganar la partida. Primero, porque otros jugadores parten con ventaja, ya sea de apellidos, de relaciones, económica... Segundo, porque a veces nos hacen trampas, como cuando se redacta y aprueba una ley a beneficio de unos pocos o se reparten subvenciones a empresas afines, por ejemplo. A veces las trampas van más allá y ni siquiera se cumplen las leyes. Por ejemplo: la ley dice que la publicidad institucional no puede emplearse para promocionar logros de gestión, esto es, para decir "mira qué bien lo estamos haciendo". Piensa un momento y dime cuántas veces te has encontrado con publicidad institucional de este tipo. Seguro que te vienen a la cabeza unos cuantos ejemplos.
Es difícil entrar a jugar, sí, pero no imposible. España en algunas cosas es una sociedad mucho más permeable. Pienso por ejemplo en el acceso a la universidad y las becas que, con sus fallos, estructuran un sistema mucho más abierto que, por ejemplo, el americano. Eso sí, puedes jugar pero ganar va a estar más difícil, excepto si eres Amancio Ortega, claro.
10. ¿Cómo se cocinan las leyes y a qué intereses responden?
¡Ojalá supiera responder a esa pregunta con datos en la mano! El proceso que acaba con la aprobación de una norma, incluidas las reuniones con los actores interesados, es extremadamente opaco. Un caso claro: la ley de transparencia excluye de la información que debe ser pública los informes y borradores intermedios. ¿Cómo vamos a saber, por ejemplo, si una empresa interesada ha enviado informes a un ministro para que se incluyen en una reforma? Eso sí, en algunas ocasiones los beneficiarios de la aprobación de algunas leyes, con nombres y apellidos, son tan evidentes que no hace falta rascar mucho para encontrarlos.
11. Hace tiempo que sigo tu Blog y me llevo muchas veces las manos a la cabeza viendo la total libertad con la que se hacen muchas barbaridades. Puedes contarnos alguna anécdota que te haya resultado realmente impactante? Alguna vez has tenido algún "toque de atención"?
¡Muchas gracias por seguir el blog, ni te imaginas lo que lo agradezco! Como anécdota, me gustó mucho encontrar, por ejemplo, que la Comunidad de Madrid estaba licitando una campaña de publicidad institucional ilegal, publicarlo y que al final tuvieran que rectificar los pliegos. Y sí, alguna vez he recibido algún toque de atención, pero cuando documentas todo lo que haces es muy difícil que tengan dónde presionarte. Eso sí, pasa muy pocas veces. Creo que a muchos lo de la mala imagen les preocupa bien poco, la verdad.
12. En tu libro (por cierto, enhorabuena) pones varios ejemplos de puertas giratorias. ¿Qué caso es para ti el más escandaloso de los que has investigado? Gracias por tu trabajo
¡Muchas gracias! Hay muchos casos escandalosos, me cuesta elegir, porque me sorprende sobre todo cómo algunos pasan a empresas que no tienen nada que ver con su profesión o experiencia previa. Pero es cierto que el caso de Cañete, que era ministro mientras tenía acciones y cargos en empresas vinculadas con su área de trabajo y con lo público (y que además mintió sobre eso) es bastante significativo, porque cuando llegó a Europa y las cosas se pusieron serias tuvo que costar esos vínculos. Pero, ojo, mientras era ministro no pasaba nada.
14. ¿Desde dónde se puede otear esas relaciones de poder?
Desde el BOE. Ya sé que parezco una chalada con esto del BOE, pero es cierto. Leerlo cada día da muchas pistas de cómo están estructuradas esas relaciones, te permite tener una visión panorámica del poder.
15. Corrupción. En la actualidd el nivel de corrupción es superior  al de los años 90. ¿O ahora se publica más?
Como soy una tiquismiquis de los datos y no puedo cuantificarlo, te diré que no lo sé. Pero es cierto que cada vez se publican más informaciones sobre la corrupción y cada vez hay menos personajes sagrados de los que no se puede hablar mal. Y eso es muy bueno!
16. En los años 80 y 90 no había tantas herramientas teconológicas para levantar las alfombras de poder. ¿Qué diferencias o herramientas utilizan ahora?
Tenemos internet, que permite que una chalada sin trabajo como yo pudiera empezar a escribir un blog hace dos años y medios desde el salón de su casa. ¡Que no es poco! Pero además tenemos herramientas informáticas que permiten analizar de forma ágil miles de datos públicos, como los de El Indultómetro, en los que extrajimos todos los datos de indultos desde el 96. Eso sí, el periodismo al final es el mismo: contar buenas historias. Eso, afortunadamente, no ha cambiado
18. En otros países como Estados Unidos se analizan a fondo las listas de donantes a partidos políticos. En España se habla a veces de cambiar las leyes para poder hacer algo similar. ¿En qué punto estamos? Gracias
Estamos muy lejos de eso. Fíjate que el Tribunal de Cuentas pide casi en cada uno de sus informes que le cuenten qué bancos condonan deuda a las formaciones políticas y no hay manera de recibir esa información de forma completa. Y publicarla suena a utopía. Ojalá lleguemos a eso, pero lo veo muy lejos aun
20. Siempre que se da un indulto la gente se escandaliza pero tu libro tiene más que eso...¿qué es lo que más te escandaliza a ti? Gracias
Una de las cosas que más me ha escandalizado mientras escribía el libro ha sido repasar el currículo de altos cargos y darme cuenta de que cuentan con escasa o ninguna experiencia para el trabajo que tienen asignado. Se le hace más caso a su sueldo, pero lo que verdaderamente importa es que valga la pena, que su trabajo sirva para que la administración funcione mejor. Eso sí, no puedo evitar que por encima de todo pase el doble indulto a un grupo de Mossos d'Esquadra condenados por torturas. ¡Torturas! Nada supera la rabia que me provoca ese caso. ¡Gracias por la pregunta!”
Mi gratitud a Loreto y Enrique, a todo el equipo de APD Centro, a Marco, Ignacio, Cristóbal y José Manuel, a Inma, María José, Marta, Jaime y a los centenares de personas que me habéis felicitado por mi santo.