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miércoles, 13 de mayo de 2015

¿Cómo sabemos a quién queremos?


Miércoles 13 entre dos semifinales de Champions: la de anoche, excelentemente planteada por el FC Barcelona contra el Bayern de Múnich y la de esta noche en el Bernabéu del Real Madrid contra la Juventus de Turín. La final, en Berlín, el 6 de junio.
He estado leyendo un artículo en la web de Psychology Today, ‘How Do We Know Who We Want?’ (¿Cómo sabemos a quién queremos?) de la Dra. Eric B. Slotter, psicóloga social y profesora de la Universidad de Vilanova (Pensylvannia). La Dra. Slotter se confiesa fan de programas como ‘Casados a primera vista’. En este reality, una serie de “expertos” escogen la pareja al/a la protagonista, que convive con su partner durante seis semanas, tras las cuales deciden si se quedan con ella o no.
¿Elegimos pareja en función de nuestras preferencias ideales? En general, sí (Eastwick, Finkel & Eagly, 2013), pero solo “sobre el papel” (a través de la Red, del papel escrito). Cuando la cita es real, la intuición juega un papel determinante. En las relaciones continuadas, la similitud entre la pareja y el ideal predice satisfacción por ambas partes y continuidad en el vínculo. Para la salud de las relaciones, es más importante que las características sean positivas “en general” más que una a una.

Como nos explicaba Silvia Damiano hace unos días (citando a la gran experta Helen Fisher), el encaje entre dos personas depende de las hormonas de cada una. Las más altas en dopamina prefieren estar con las más altas en dopamina (la “fábrica de la dopamina” está en la región ventral tegmental del cerebro); son la gente aventurera, curiosa, siempre buscando nuevas experiencias. Las que destacan en serotonina (menos ansiosas, aversas al riego) se emparentan con las de más serotonina.
Sin embargo, la testosterona y la oxitocina/estrógenos se cruzan. Los más altos en testosterona se asocian con las más altas en oxitocina (empáticos, sociables).

Tal vez no sepamos (racionalmente) a quién queremos, pero nuestras hormonas sí. “El corazón tiene razones que la razón no entiende” (Pascal).

Mi gratitud a Enca y Jaime, Óscar y Carla, por el día de hoy.