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sábado, 2 de mayo de 2015

Acelerar (John Kotter) y los cinco mitos sobre el trabajo


2 de mayo, festividad de la Comunidad de Madrid. El triunfo de un pueblo frente al invasor, uno de los mayores estrategias de la historia, por cierto.
Ayer fuimos a ver ‘Los Vengadores: La era de Ultrón’. Entretenida, mucho más de equipo que su predecesora, con unos efectos especiales tremendos y buenos actores (la voz del “malo”, Ultrón, es James Spader, ‘The Black List’).
Y estuve leyendo el último libro de John P. Kotter, ‘Acelerar’. Kotter es el profe de Liderazgo en Harvard y nos ha aportado perlas como ‘Una fuerza para el Cambio’ (1990), ‘Leading Change’ (1996), ‘El Corazón del Cambio’ (2002) o ‘Sentido de Urgencia’ (2008).
‘Acelerar’ trata de cómo responder con suficiente rapidez y agilidad a este entorno exponencialmente cambiante. Su tesis, avalada por el análisis de las empresas de éxito, es que la jerarquía tiene límites en un mundo que se mueve cada vez más rápido. Necesitamos acelerar en innovación, mejora de la productividad, integración, cambio cultural, rentabilidad… y nos imponen frenos la escasez de lideres, la estrechez de miras y los silos, las reglas y los procedimientos, las presiones de los objetivos del trimestre, la autocomplacencia y la falta de compromiso. ¿La solución? Un sistema operativo dual, que combine la jerarquía con una cultura de red. Como diría David Butler, el VP de Coca-Cola, Escala + Agilidad. O, en palabras de Kahneman, “pensar rápido y pensar despacio”.
Los principios de un sistema operativo dual son:
- El motor de los cambios importantes debe ser la convergencia de muchas personas y de diversas áreas, no solo de las poco designadas siempre.
- Una mentalidad de “llegar” y no de “tener”.
- Acción desde la cabeza y el corazón, no solo desde la cabeza.
- Mucho más liderazgo y no solo gestión.
- Una alianza inseparable entre la jerarquía y la red, no solo jerarquía mejorada.
Los ocho aceleradores para lanzar una red son muy similares a los 8 pasos para el cambio:
1.    Crear una sensación de urgencia.
2.    Crear una coalición ganadora.
3.    Formar una visión de cambio y unas iniciativas estratégicas.
4.    Reclutar un ejército de voluntarios.
5.    Permitir la acción eliminando las barreras.
6.    Generar triunfos a corto plazo.
7.    Sostener la aceleración.
8.    Instituir el cambio.
   
Conviene recordar que “el liderazgo es la fuerza central que moviliza a las personas a crear algo que no ha existido antes, es decir, que la empresa nace en primera instancia por acción del liderazgo”. El Liderazgo va de fijar una dirección, alinear, motivar, inspirar, movilizar, impulsar la empresa hacia el futuro. La Gestión es planificación, presupuesto, organización, contratación, evaluación, resolución de problemas, producir resultados. Cuando hay gestión pero no liderazgo, la empresa es incapaz de adaptarse (rigidez); cuando hay liderazgo pero no gestión, la empresa es innovadora pero caótica. GE o IBM supieron combinar ambas.
El libro incluye varios casos empresariales para entender la secuencia. Para que el acelerador supere al freno, es imprescindible una sensación intensa de urgencia estratégica entre directiv@s y emplead@s. El problema es la autocomplacencia disfrazada de falsa urgencia. Se necesita mirar hacia fuera y una mente abierta y flexible.
Acelerar es una gran oportunidad de visión colectiva e iniciativas estratégicas (ya sabes que la ejecución es el 90% de la estrategia). Por ello, la declaración de oportunidad ha de ser corta, sensata, cautivadora, positiva, autentica, clara, alineada. Algo memorable.
En Muy Interesante, Cinco falsos mitos sobre el trabajo (http://www.muyinteresante.es/salud/preguntas-respuestas/cinco-falsos-mitos-sobre-el-trabajo?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=150501_Newsletter)
1. Que los jóvenes sean mejores empleados. Está demostrado que no necesariamente. Los empleados de mayor edad procesan las imágenes y los sonidos y toman decisiones a la misma velocidad que los más jóvenes (Michael Falkenstein, Instituto Leibniz). L@s más veteran@s pueden ser menos rápid@s en sus movimientos, pero son en general más segur@s, cometen menos errores.
2. Que el estrés laboral afecte más a los varones. Cuando las mujeres están sometidas a la misma presión, adoptan malos hábitos (vida sedentaria, consumo de grasas, azúcares y cafeína, fumar) y las consecuencias son las mismas.  
3. Que las enfermedades neurodegenerativas nos afecten por igual, independientemente de la profesión. De hecho, a los banqueros, granjeros, dentistas, peluqueros y profesores les afecta más el Parkinson y el Alzheimer (American Journal of Industrial Medicine).
4. Que los médicos sean más felices. Los profesionales más propensos a sufrir depresión son los que trabajan en el sector de servicios, en atención primaria o en hostelería. En el extremo opuesto, en el de l@s menos depresiv@s, se encuentran l@s arquitect@s, los técnicos instaladores, l@s ingenier@s y l@s científic@s.
5. Que las vacaciones sean mejores cuanto más largas. La calidad del descanso es lo más importante (Dov Even, Universidad de Tel Aviv, que lleva una década comparando los niveles de estrés crónico de los trabajadores antes, durante y después de un período de descanso). El nivel de estrés desciende lo mismo descansando un semestre que solo una semana. Por eso recomienda vacaciones más cortas pero más frecuentes.
Mi gratitud a l@s compañer@s que ayudan a acelerar y no (consciente o inconscientemente) a frenar la organización.