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sábado, 19 de julio de 2014

Las 6 claves del futuro, según Al Gore


Esta mañana de sábado, a 20 grados (la mitad de la temperatura de días anteriores), hemos ido Zoe y yo al Museo Arqueológico Nacional. Hemos disfrutado de la réplica de la cueva de Altamira, de las exposiciones permanentes de la prehistoria, los íberos y celtas, Hispania, la época visigoda, Al Andalus, la Edad Media, Moderna y Contemporánea, además de Egipto y Nubia y la historia de la moneda y el dinero. Me ha encantado comprobar que el MAN está en plena forma.
He estado leyendo ‘The future’ (El futuro), de Al Gore. Como sabes, Gore fue VP con Bill Clinton y “perdió” las elecciones presidenciales contra George W. Bush, a pesar de obtener más de medio millón de votos más que su rival (Florida, cuyo gobernador era Jebb Bush, dio la diferencia). Ha vivido una segunda vida pública con su denuncia del Cambio Climático en su documental ‘Una Verdad Incomoda’ (Óscar de Hollywood), que le valió el Premio Nobel de la Paz.
‘El futuro’ trata de responder a la cuestión sobre los principales drivers del Cambio Global. Las seis claves son:
- La emergencia de una economía global interconectada que opera como una entidad holística en la que las relaciones del capital, el empleo y el consumo son muy diferentes a las del pasado.
- La emergencia de una red de comunicaciones electrónicas que eleva las capacidades de los seres humanos.
- La emergencia de un nuevo equilibrio del poder económico, político y militar que es distinto del que ocurrió en el siglo XX: de Occidente a Oriente, de los países desarrollados a los de mayor crecimiento, de los Estados al sector privado, de los sistemas políticos a los mercados.
- La emergencia de un crecimiento rápido e insostenible en la población de las ciudades, el consumo de los recursos, el agua potable, la población, etc. Las consecuencias son claramente destructivas.
- La emergencia de tecnologías científicas muy poderosas en la biología, la bioquímica y la genética.
- La emergencia de una nueva relación, radicalmente diferente, entre la civilización humana y el sistema ecológico del planeta Tierra.

Me ha encantado comprobar que las tesis de Al Gore (apoyadas por un volumen enorme de datos) son similares a las del libro ‘Del Capitalismo al Talentismo’.
¿Y la desigualdad? “El Capitalismo requiere de la aceptación de la desigualdad, por supuesto, pero los “híper” niveles de desigualdad –como los que hoy se producen- son destructivos tanto para el Capitalismo como para la Democracia”.
Por supuesto, el libro acaba con el impacto tan negativo de la civilización en el clima: “La civilización humana ha llegado a un cruce de caminos tras el viaje realizado. Ambos caminos nos llevan a lo desconocido. Sin embargo, uno lleva a la destrucción del equilibrio climático del que dependemos, la destrucción de los recursos irreemplazables que nos sostienen, la degradación de los valores humanos y el final de la propia civilización tal como la conocemos. El otro camino nos lleva al futuro”.
De nosotr@s depende. Mi gratitud al visionario Al Gore y a las dos eminencias científicas que avalan este libro (Tim Berners-Lee, inventor de internet, de la World Wide Web, y Eduard O. Wilson, profesor de Harvard University y dos veces premio Pulitzer).
Ian Bremmer, profesor de la Universidad de Nueva York, nos recordaba en un artículo hoy que hay multitud de “incendios en el horizontes global, con Estados Unidos distraído”: el Kremlin y Ucrania (la tragedia del avión malayo con turistas holandeses es una abominación), el sectarismo en Irak (el conflicto entre suníes y chiíes puede convertirse en una guerra regional), las relaciones entre China y sus vecinos,  incluyendo la voluntad del gobierno japonés de rearmarse… “Con Estados Unidos distraído, cada vez más reacio a asumir riesgos y menos dispuesto a ejercer de líder mundial, y sin otro país deseoso de ocupar ese hueco, es muy probable que el número de zonas calientes siga aumentando, y que los incendios ardan cada vez con más fuerza”.
Apostemos por la esperanza. Quiero mantener el recuerdo de dos grandes talentos que se nos acaban de ir: Elaine Stritch, la gran dama de Broadway, que ha fallecido a los 89 años. Candidata al Tony en cuatro ocasiones, lo ganó con un monólogo sobre su propia vida en el teatro. Su último papel fue de madre de Alec Baldwin en la deliciosa serie ‘Rockefeller Center’. Su himno fue la canción ‘I’m still here’ (del musical Follies). Una buena manera de recordarla es con la versión de Barbra Streisand: www.youtube.com/watch?v=4eqSS2jMZyQ
El otro es el director de orquesta Zubin Mehta. Un bonito recuerdo es volver a escuchar su grabación con la IPO (Israel Philarmonic Orchestra) e Issac Perltman del ‘Invierno’ de Vivaldi en 1983: www.youtube.com/watch?v=kdAVJM6974o Gracias, muchas gracias, Maestro. ¡Qué grandes momentos nos has hecho pasar!