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viernes, 27 de junio de 2014

Andalucía y el Talento: Curso de Verano sobre Neuromanagement, Curso Superior de Coaching Deportivo en Málaga


Viernes entre Logroño y Zaragoza. Por la mañana, reunión con el DG y el DRH de una empresa riojana cliente, líder en un sector muy innovador y competitivo. Hemos presentado nuevas propuestas, porque esta compañía desea profesionalizar el Ciclo Estratégico del Talento, desde su modelo de negocio, partiendo de la selección (temporal y permanente) hasta la desvinculación (“desvincular elegantemente”, como nos gusta decir). Depende de la voluntad de la alta dirección y de los gestores de talento apostar de verdad por el capital humano (que no “recursos”) de las organizaciones.
Mi amiga Isabel Tovar, extremeña de pro, codirige con  José María Gasalla en la Universidad Internacional de Andalucía en el Campus de Santa María de la Rábida (Huelva) un estupendo curso de verano del 28 de julio al 1 de agosto: “Nuevas fronteras de la empresa: Neuromanagement y Confianza”, con maestros tan ilustres como Carlos Ongallo o Carlos Herreros. Un servidor hablará sobre NeuroLiderazgo (con permiso de la gran Silvia Damiano) el 31 de julio. El precio es simbólico: 88 euros.
El objetivo del curso es avanzar en la respuesta a estos interrogantes y a otros muchos alrededor de las nuevas organizaciones y sus estrategias, culturas, liderazgo y personas.
Es una gran oportunidad para vislumbrar un futuro que llega, que ya casi está aquí.
¿Por qué parecemos otra persona en el momento en que atravesamos la puerta de nuestra empresa, nuestra entidad, nuestro lugar de trabajo? ¿Por qué, con mucha frecuencia deja de aflorar mucho del talento que hay en una organización? ¿Por qué en la evolución de una organización se tiene tan poco en cuenta el nivel de confianza y felicidad de cada uno de los agentes que participan en ella?
¿Por qué nos acomodamos tanto e insistimos en actuar bajo nuestros paradigmas de siempre cuando todo alrededor está cambiando de continuo? ¿Qué puede aportar lo último descubierto por la neurociencia al management del futuro?
¿Estamos utilizando nuestro cerebro a pleno rendimiento en nuestras realidades organizacionales?
¿Qué sucede con la plasticidad de nuestro cerebro?
¿Seremos capaces de impulsarla y potenciarla?
¿Aprenderemos a activar nuestro inconsciente para poder "borrar" anclajes limitadores?
Relación entre Neuromanagement y confianza.”
Mi amiga Raquel Casero, uno de los referentes nacionales en el Coaching Deportivo, me ha hecho llegar la presentación de la 5ª edición del Curso Superior de Especialización en Coaching Deportivo de la Universidad de Málaga (www.coaching.deportivo.uma.es)
“El Curso Superior de Especialización en Coaching Deportivo es un innovador programa que tiene por objeto la formación en los fundamentos y herramientas destinados a desarrollar y potenciar el talento y la eficiencia de deportistas, gestores y técnicos deportivos. El coaching deportivo también es aplicable a la obtención de un alto rendimiento personal y profesional, y resulta útil para mejorar el liderazgo y la gestión de las organizaciones deportivas y de las empresas que apuesten por deportivizarse.
Nuestro enfoque del coaching
El coaching es un proceso de reflexión y toma de conciencia, en el que el pupilo acompañado del coach aflora su talento a través de la detección de sus puntos fuertes, de sus oportunidades de mejora y de la elaboración y seguimiento de un Plan de Acción. El coaching deportivo despliega el potencial de la persona, estimulando su autoconfianza y su autoestima a través del autoaprendizaje, elevando su nivel de conciencia, mejorando sus relaciones interpersonales e impulsando la consecución de sus metas. El coach ayuda al deportista a conocer su mente y sus emociones en sus distintas manifestaciones, y a determinar la combinación de actitudes, comportamientos y acciones más adecuadas para atender y cuidar todos los aspectos físicos y mentales que influyen decisivamente en sus resultados. El coaching deportivo, hoy incipiente, se está convirtiendo en una disciplina de gran impacto en el mundo del deporte, y será en breve un perfil imprescindible en la gestión de todas las organizaciones y equipos deportivos, pues contribuirá a optimizar al máximo sus recursos organizativos y su capital humano, técnico y deportivo para alcanzar resultados cada vez más exigentes. ¿Cómo hacer de los líderes coaches capaces de dirigir a sus equipos hacia la innovación y el alto rendimiento? El coaching deportivo da respuestas a esta cuestión.
Deporte y empresa, empresa y deporte: círculo perfecto
Este programa ha sido desarrollado por coaches certificados y profesionales del deporte, todos ellos plenamente identificados con la tarea de construir un cuerpo teórico y práctico que permita unir el mundo del deporte y el de la empresa, a partir de su conocimiento profundo del deporte, de la empresa y de los fundamentos y metodología del coaching. Por eso, el programa ha sido concebido desde la perspectiva "profesionalizar el deporte, deportivizar la empresa" que expresa la intención de construir un puente en dos direcciones, para el aprendizaje mutuo de las mejores prácticas y sistemas de ambos mundos, creando un interface que sirva para elaborar un lenguaje y un bagaje común y compartido.”

La 5ª edición de este Curso Superior de Coaching Deportivo comenzará en Málaga en otoño y, con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide, pienso participar con una clase, como en ediciones anteriores. Gracias a Raquel, Ana María y todo el equipo de la UMA.

1 comentario:

Carlos Herreros dijo...

Muchas gracias Juan Carlos ya estoy deseando ese encuentro en La Rábida. Creo que la estrategia es la hermana pobre en los procesos de desarrollo y entrenamiento directivo. Como si fuera "coto" de las grandes empresas y/ grandes pensadores. La estrategia no es más, ni menos, que identificar un problema, aplicar una política rectora y llegar a la acción. Para mi, la política rectora ha de ser el apego, un maravilloso concepto de la neurociencia. Espero poder presentároslo con toda humildad pero con el orgullo del mucho esfuerzo que he tenido que emplear para llegar a esta conclusión. Y la otra, que para ser buen estratega hay que tener un cerebro integrado.