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domingo, 1 de junio de 2014

3 avisos, desde el Talento, a la Unión Europea


Ayer sábado por la tarde fui con mis amigos Mar y Enrique a ver ‘Una semana nada más’ de Clément Michel, en el Teatro Infanta Isabel. Tres protagonistas (María Castro, Antonio Hortelano y Jorge Monje) que están estupendos, en una comedia divertidísima. La historia va de Sofía y Pablo, que llevan cuatro meses viviendo juntos, lo que se ha convertido en un infierno para él. En lugar de romper, se le ocurre que Martín, su mejor amigo, se vaya a vivir con la pareja. Solo una semana, una semana nada más, en la que se suceden situaciones sorprendentes e hilarantes.
Y esta mañana, tras el entrenamiento de Zoe en AR10, la Academia de Tecnificación, hemos ido a la Feria del Libro de Madrid. Firma de ejemplares de ‘Atrévete a motivarte’, con Jorge Carretero. Un tiempo delicioso, mucha gente (y pocas compras), y la ocasión de ver a algun@s amig@s.
En la prensa de hoy, José Antonio Marina nos haba de “las elecciones de la advertencia”. En realidad, tres: a la UE, porque aumenta el número de euroescépticos, que dudan del proyecto esencial europeo: unificar progreso social con desarrollo económico; el ascenso de los populismos nacionalistas (“una mezcla emocionalmente poderosa”, escribe el maestro); al bipartidismo y al papel de la clase política, desprestigiado. JAM concluye: “Como todas las advertencias, producen dos efectos contrarios: ayudar a cambiar la trayectoria o, si esto no sucede, sumar más gente a la protesta y aumentar el tono de la advertencia. Sospecho que esto es lo que puede pasar si los dos grandes partidos no tienen talento para responder a la situación. Veo al PP haciéndose oídos sordos y confiando en la recuperación económica, y al PSOE peleando por el liderazgo. Empantanados.”
Desde el talento, los tres avisos son a la falta de proyecto (marcar la pauta), a la falta de tribu (hacer equipo) y a la falta de calidad directiva (que no infunde energía; como ha escrito alguien estos días, contables en lugar de auténticos directivos). Falta de Liderazgo, en definitiva.
Deberían aprender de Grace de Mónaco, cuya figura ha retratado el cine recientemente. Mar me recomendó la película y esta tarde hemos ido a verla en familia.
‘Grace de Mónaco’, interpretada por Nicole Kidman, cuenta el papel de Grace Kelly, casada con Rainiero III de Mónaco, durante la crisis de principios de los 60. Charles de Gaulle, como presidente de Francia, provocó un bloqueo al principado de los Grimaldi, con la intención de arrasarlo y anexionarlo al estado galo. Excelentes interpretaciones, además de la Kidman, de Frank Langella (como el padre Francis Tucker), Sir Derek Jacobi (como el conde Fernando D’Ailleres), Robert Lindsay (Aristóteles Onassis) y Paz Vega (María Callas).
Un ejemplo real, y relativamente reciente, de Liderazgo y de Marca Profesional. Un punto de inflexión en el que Grace deja de ser la actriz de Hollywood e interpreta, de forma magistral, un nuevo papel: el de la princesa de Mónaco, en un cuento de hadas. Muy pero que muy recomendable.
Tod@ líder, para potenciar su marca, debe trabajar en su proyecto, en su tribu y en su capacidad de inspiración.

Mi gratitud a Mar y a Enrique, a Roger, Jorge, a mis padres y a Patri, que me han hecho pasar un fin de semana estupendo.           

1 comentario:

Carmen Pascual Badillo dijo...

Estimado Sr. Cubeiro:

Como le comenté anteayer en este su blog, ya me he leído "todito, todito", bueno casi todito él; tampoco exageremos. Lo suficiente como para situarme. He cumplido mi propósito. Quería... a ver cómo lo digo... Sí, opinar con un poquito de, llamémosle conocimiento de causa; quedémonos con esta expresión simplemente. Para qué dar más vueltas que la madre de Marco dándole esquinazo a él y al mono. No, no.

Mire, Sr. Cubeiro, me reitero en lo de "pasmadita". Vamos, como decimos de Despeñaperros para abajo: "pasmá". Pero pasmá, pasmá estoy. Qué portento de sabiduría. Cuánto derroche de erudición. Menuda biblioteca andante. ¿Y qué me dice de esos aderezos de extranjería? ¡Cómo se ve que conoce usted bien a la casta ibérica! Cuánto más 'Management', más 'Business', más 'School', más 'Talent'... mejor. Mire usted que somos catetos en España, eh. Pero, bueno, eso se arregla citando de vez en cuando a nuestros clásicos... y aquí paz y después gloria.

Otra cosa: ¿de dónde saca tanto tiempo para tan prolija carrera como lleva?... Ah, bueno, sí, ya se me olvidada: ustedes, los "grupos humanos", también saben de "Gestión del tiempo". ¡Ay, Dios!

Además, otra cosa: no desespere porque el palabro 'talentismo', como tantos otros que usted y sus colegas emplean sin despeinarse, no lo recoja aún el Diccionario de la Real Academia Española. La lengua muta, crece y decrece. Con suerte y paciencia sus "vocablos" pueden algún día formar parte del patrimonio lingüístico que hoy hablan 500 millones de personas repartidas por medio mundo.

Y otra cosa más: a ver si esto de la hora que figura cuando escribimos en los blogs puede arreglarse. El comentario del viernes lo escribí pasadas las diez de la noche, apareciendo que lo hice a las 13.09 h. Y claro, yo a esa hora estaba dentro de mi horario laboral. Fíjese usted si a algunos de mis jefes le largan que mis dardos verbales han apuntado directos a la yugular en esa franja horaria. Y no, no... Era de noche y estaba en casa. Como este, que en la vista previa compruebo que son las 13 h. y pico. Qué va. A esa hora estaba yo nadando, relajándome para seguir con la ardua tarea de su blog. Estoy escribiendo esto pasadas las diez y media de la noche también.

¡Jo! Lo mío es de manual, Don Juan Carlos. Pero recuerde lo que le decía en mi anterior intervención:

"Una vida en la que no se sobrepasen los límites, no se pongan a prueba las fronteras, no se revise el reglamento, es una vida en la que la diversión ha quedado fuera del alcance".

Respecto a su trabajo y metodología (el suyo y el de tantos otros que se dedican a lo mismo), permítame que me quede, con todos mis respetos, con la esencia del artículo de opinión que publicó la escritora y periodista Maruja Torres, el domingo 26 de julio de 2009, en el Diario El País. A mí me cambió la vida.

Como avezado lector que es usted, huelga hablarle de la Sra. Torres. Pardilla no es ni por asomo; su trayectoria ahí está. Además, poseer el Premio Nadal no es ninguna fruslería. Vamos, que tampoco van dándolo de aquella manera... como algunas -de unos años para acá- emergentes asociaciones deportivas, que ahora a ti, ahora a mí, ahora a Maroto el de la moto, y ahora de oca a oca y tiro porque me toca. Eso es sólo un ejemplo, eh. Dios me libre a mí de ironías y sarcasmos. ¿Yo? ¡En la vida!

Bueno, Sr. Cubeiro, vayamos acabando este "cortito" comentario en su blog, pasándole el enlace del susodicho artículo de Maruja Torres, y a ver si entre todos hacemos un sano y saludable ejercicio de autocrítica y nos ponemos a trabajar en serio:

http://elpais.com/diario/2009/07/26/eps/1248589607_850215.html

Saludos cordiales.

P.S.: Habrá que utilizar el copio y pego en el navegador, si los enlaces no están permitidos. Si se corta en el número 8, le sigue 50215.html. Es decir, después del guión bajo sigue: 850215.html