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viernes, 9 de mayo de 2014

Liderazgo Femenino: la primera entrenadora en la Liga, y la culpa


Espléndido este Día de Europa, que he podido celebrar con decenas de colegas del sur del continente, en Madrid. Mi agradecimiento a tod@s ell@s, grandes profesionales y excelentes personas, que me han aportado reflexión, aprendizaje y buen humor.
He estado leyendo en la prensa el caso de éxito de Helena Costa, coach portuguesa de 36 años que va a entrenar a un equipo francés: “El fútbol nació conmigo”. http://deportes.elpais.com/deportes/2014/05/08/actualidad/1399577958_262707.html
“El teléfono de Helena Costa (Alhandra, Portugal, 1978) no ha parado de sonar en los últimos días. Tanto que si no reconoce el número deja que suene y suene. Todo se debe a que la próxima temporada se convertirá en la primera mujer que dirija a un equipo masculino de fútbol profesional en Francia, el Clermont Foot de Segunda. No sin varios intentos previos contesta con tono sosegado a la que seguro no será la última llamada del día.
Pregunta. ¿Cuánta gente ha querido hablar con usted estos dos últimos días?

Respuesta. No tengo ni idea, han sido unos días muy movidos. El impacto mediático ha sido muy grande, no está siendo fácil de digerir. Tengo muchas llamadas perdidas en el teléfono. Hay que empezar a trabajar ya y dejar de hablar porque tengo que enfocarme en el trabajo, que es lo que cuenta.
P. ¿Está nerviosa por la repercusión que ha tenido su nombramiento?

R. Me encuentro igual que siempre, calmada, no hay nada que me altere. Estoy contenta porque aceptar este proyecto ha sido una buena decisión y tanto para mí como para el club es algo positivo. También podrán aprovecharse los jugadores, ahora toda la prensa estará pendiente de ellos y van a poder mejorar muchísimo.
P. ¿Cómo surgió la propuesta del Clermont Foot?

R. Dos agentes me llamaron para decirme que el perfil que buscaba este club era el mío y me preguntaron si estaba interesada en asumir la dirección de un equipo profesional. Yo dije que sí y muy poco tiempo después me reuní con el presidente. Hablamos de manera franca y frontal sobre el proyecto, el club, también sobre mi carrera, mis objetivos… Poco tiempo después volvió a contactar conmigo para firmar el contrato.
P. No tardó entonces en decidirse.

R. Lo viví con mucha tranquilidad, porque no me creía que lo que me estaba sucediendo pudiera ser una realidad, era difícil de imaginar. Respondí rápido y ellos también lo tuvieron claro desde el principio.
P. ¿Qué esperan de usted?

R. Esperan de mí lo mismo que de todos los entrenadores. Eso sí, por encima de lo que ellos esperan de mí está lo que yo espero de mí misma. Soy una persona ambiciosa y si firmé es porque confío mucho en que es posible y solo me interesa la victoria. Por encima de los objetivos del club pongo los míos.
P. ¿Cuándo decidió que quería ser entrenadora de fútbol?

R. El fútbol nació conmigo, está en mi vida desde siempre y eso que no he tenido ninguna influencia familiar. Es algo que me gusta desde pequeña, algo vocacional, ha nacido conmigo. Decidí que estudiaría educación física para poder dedicarme después al mundo del fútbol y empecé a entrenar con 19 años. Desde siempre he perseguido este objetivo.
P. ¿No le dijeron en su entorno que estaba un poco loca?

R. Sí, al principio sí (risas), pero después lo entendieron y me motivaron para que consiguiera mis objetivos y mi felicidad. Su idea siempre fue que tienes que ser feliz con lo que haces.
P. Ha trabajado para el Benfica y el Odivelas en Portugal, también ha dirigido a las selecciones femeninas de Catar e Irán y ha sido ojeadora del Celtic. No es un mal currículum.

R. Soy una persona humilde, pero pienso que sí, que tengo algo de experiencia.
P. ¿Le han cerrado la puerta alguna vez por ser mujer?

R. No diría que me he encontrado problemas, pero he sentido que estaba abriendo puertas y ventanas. Y cuando eres la primera en hacer algo sí que tienes que enfrentarte a algunas dificultades.
P. ¿Ha cambiado el fútbol desde que abrió la primera puerta?

R. Comparando con cómo era cuando empecé sí que ha cambiado. Lo que digo es que yo quiero que las personas me miren como a un entrenador más y ser valorada por mi competencia y mi trabajo, no porque sea mujer. Ayer y hoy todas las personas hablan de mí por ser mujer pero espero que esto termine aquí y pronto todo cambie. Ahora toca trabajar.
P. ¿Cómo son sus equipos? Hay quien la compara con Mourinho.

R. No. Yo quiero la posesión del balón. Que mis equipos sean inteligentes y sepan seleccionar cuándo es el momento de atacar, siendo, eso sí, muy rigurosos en defensa. Yo soy así y por eso quiero que el fútbol sea espectáculo.
P. ¿Cuándo se trasladará a Francia?

R. La temporada todavía no ha terminado y quiero respetar a la dirección actual del club. Tengo mucho respeto por el entrenador que ahora está allí”. Cuando termine la liga habrá una rueda de prensa de presentación, y después ya me mudaré a Francia para poder empezar a trabajar.
P. ¿Qué objetivos se ha marcado para la próxima temporada?

R. Subir a Primera División, es un sueño, pero estoy segura de que con trabajo podemos conseguirlo.”
Una labor pionera. Estoy convencido de que Helena entrenará a su equipo de una manera diferente. Mónica Flores, DG de ManpowerGroup Latinoamérica, considera (y un servidor con ella), que “la mujer debe participar en el cambiante mundo laboral desde su feminidad y no adoptar el estilo de liderazgo masculino para tener éxito”. Hace un par de días, se refirió a un estudio de ManpowerGroup que reconoce que persiste el debate sobre la igualdad entre los hombres y las mujeres.“Pero lo cierto es que no son iguales. Cada uno tiene su propio estilo de liderazgo; por ejemplo, las mujeres incentivan, mejoran la comunicación entre colaboradores y se enfocan en la calidad y el análisis, en tanto que los hombres tienen una comunicación más directa”, subrayó Mónica. “Mientras que en el caso de los hombres ser asertivos, en la mujer se considera que ese atributo significa ser agresiva; ser líder se entiende con ser controladora; a la capacidad de relación se le considera ser chismosa. Asímismo, ser innovador para el hombre es ser idealista para la mujer; ser fuerte se confunde con prepotencia y ser analista en la mujer es interpretado como indecisión.” Es más, “en medio del debate sobre qué distingue a hombres y mujeres, la realidad es que prevalece la inequidad de oportunidades. Las mujeres encuentran obstáculos en su crecimiento profesional, entre más altos son los puestos, menor es el número de mujeres que los ocupan”.
A pesar de que solo el 24% de l@s directiv@s son mujeres, de acuerdo con la Encuesta de Escasez de Talento de ManpowerGroup, solo el 2 por ciento de las empresas está buscando activamente talento femenino. Sin embargo, el informe PISA evidencia que en 59 de los 65 países de la OCDE, las niñas obtuvieron mejores resultados que los niños en literatura, matemáticas y ciencias. “Ante este escenario se debe dejar de hablar de género y empezar a hablar de talento. Los términos equidad e igualdad son cosa del pasado. Hoy en día debemos hablar de partnership (la cooperación entre personas trabajando juntas para lograr una meta en común)”. ¿Equilibrio de vida personal y profesional? “El 51 por ciento de las madres que trabajan se siente culpable por no pasar suficiente tiempo con sus hijos, mientras 55 por ciento de las que no trabajan se siente culpable por no contribuir financieramente”. Sí, esa culpa tan femenina suele ser un problema, y hay que desterrarlo. https://mx.noticias.yahoo.com/mujeres-imitar-hombres-éxito-laboral-manpower-170949095.html
Mi admiración al Liderazgo Femenino, con ejemplos como los de Helena Costa y Mónica Flores.