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viernes, 23 de mayo de 2014

¿Euroescepticismo o Euroignorancia? Nuestro desconocimiento sobre Europa


Reuniones en Madrid con clientes y almuerzo en Aravaca, en un nuevo restaurante, Guito’s (www.restauranteguitos.com), en la calle Blanca de Castilla, 5. Guito Verdugo es un chef de origen sueco-español con propuestas gastronómicas muy interesantes e innovadoras y con un maridaje entre el gusto-tacto-olfato-vista de la comida y el oído de la música verdaderamente especial. Mi gratitud y reconocimiento a este nuevo ejemplo de la cocina española.
A cuatro días de las elecciones europeas del 25-M, el Real Instituto Elcano ha presentado un estudio con los temas que le preocupan a los españolas en relación a la Unión Europea. Un 27% de nuestros compatriotas preferiría un cambio de política económica en las instituciones comunitarias. Un 21% desearía la búsqueda de apoyos en la UE para "evitar" la inmigración irregular. Según Carmen González Enríquez, profesora de la UNED e investigadora principal del RI Elcano que ha coordinado este barómetro, el 80% de los españoles perciben la inmigración irregular como un problema importante.
Para el Instituto Elcano, los españoles creen que "La UE puede resolver la crisis, pero las medidas que está aplicando son equivocadas o dañinas para España". La cita electoral europea del 25 de mayo no levanta expectación entre los ciudadanos: el 44% de los potenciales votantes califica como poco importantes estos comicios al Parlamento Europeo y solo el 56% asegura que acudirá a las urnas. Una convocatoria a la que los españoles le otorgan una nota de 4,4 sobre 10. Suspenso.
Es más. El 69% de los encuestados admite que no sabe quién es el presidente de la Comisión Europea (habrá otro porcentaje que también lo desconozca, pero no lo admite, por vergüenza). Un 72% de los españoles incide en que está poco o nada informado sobre asuntos referidos a la Unión Europea. A la pregunta de dónde deben buscarse aliados, el 41% apunta a Alemania y a Merkel; el 27% señala a Francia.
Para la mayoría de los españoles, la final de la Champions de mañana sábado en Lisboa despierta más interés (y no digamos más entusiasmo) que las elecciones al Parlamento Europeo, de cuyas leyes dependen el 80% de la actividad de los países miembros de la UE. Una lástima (y no lo digo por las pasiones que levanta el fútbol, sino por la decadencia del “sueño europeo”).
Por lo demás, no me extraña que los españoles suspendan estos comicios. Se les ha llamado los de la “campaña vacía” (Lluis Basset), que no ha enseñado nada, absolutamente nada, a los ciudadanos. Los dos grandes partidos se han liado a mamporros a cuenta de la herencia recibida, del machismo expreso o latente, del independentismo y su amenaza. ¿El proyecto europeo? Ni está ni se le espera. Como novedades, el expresidente Sarkozy que propone una zona europea especial de Francia y Alemania, la vuelta de ciertas competencias a los Estados miembros y terminar con el tratado de Schengen para que cada país gestione a su manera la inmigración irregular. Sarko, como Piketty “superstar”, proponiendo absurdeces cuando lo que tiene que hacer su país (el de los dos) son los deberes.
Mi agradecimiento a la gente comprometida, que se lo trabaja, en lugar de hacer brindis al sol que apenas sirven para prolongar la agonía.