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martes, 25 de marzo de 2014

Masada: ¿Por qué no redescubrimos la magia del Liderazgo?


Después de dos días en Alemania, un total de 25 horas de debate con mis colegas europeos, le he estado dando bastantes vueltas a esto del Liderazgo. Creo firmemente que hemos de redescubrir su magia, en estos tiempos de tránsito del Capitalismo al Talentismo.
Para lograrlo, debemos hacernos las preguntas adecuadas. Entre ellas, podríamos considerar estas diez, que podemos plantearnos a título particular o como organización:
-       ¿Hasta qué punto sabemos hacia dónde vamos?
-       ¿Tenemos un reto que nos ilusione?
-       ¿Hasta qué punto nos movilizamos hacia ese horizonte soñado?
-       ¿Somos de verdad un equipo?
-       ¿Nuestro clima laboral es de satisfacción, alto rendimiento y desarrollo?
-       ¿Muestran nuestros líderes la versatilidad adecuada para tratar con cada uno de los miembros del equipo?
-       ¿Somos inteligente y responsablemente optimistas?
-       ¿Tenemos entusiasmo e ilusión?
-       ¿Hasta qué punto nuestros líderes desarrollan el talento de sus colaboradores?
-       ¿Son nuestros líderes generadores de felicidad?

Me he traído para estos días la serie de tres DVDs “Masada. Los antagonistas”, dirigida por Boris Seagal en 1981, con Peter O’Toole y Peter Strauss, Barbara Carrera y Anthnoy Quinn. Sinopsis: “Año 73 D. C., después de la destrucción de la ciudad de Jerusalén y de su templo, por Tito, hijo del Emperador Vespasiano. Tras la derrota, uno de los supervivientes, llamado Eleazar Ben Yair, reúne a novecientos zelotes, individuos caracterizados por su integrismo religioso, y se refugia en la fortaleza de Masada, cerca del mar Muerto, lugar bien fortificado, provisto de agua y suficientes alimentos. Los zelotes, hombres, mujeres y niños, bajo el mano de Eleazar, están dispuestos a resistir a los romanos. De hecho hacen algunas salidas que ocasionan numerosas pérdidas al enemigo y le incendian sus provisiones. Cansado de esta guerra, el Emperador Vespasiano envía al general Flavius Silva, que logra entrevistarse con Eleazar y acordar con él los términos de una paz honorable, pero el Senado de Roma rechaza esta paz y Flavius es enviado de nuevo a Judea con la compañía de Gallus, un ingeniero militar experto en debelar fortalezas”. Se estrenó como película en 1982 y dos años más tarde, en una versión más larga, como miniserie de televisión.
Me apetecía ver esta serie, 30 años después, tras haber vivido la experiencia del Challenge 2014 hace un par de semanas. Masada es una fortaleza impresionante, un yunque gigantesco a más de 4.000 metros de altura por encima de la orilla del Mar Muerto, teniendo en cuenta que ese “suelo” está por debajo del nivel del mar.
Interesante el “combate de liderazgo” entre el general Silva (Peter O’Toole) y el jefe judío Eleázar (Peter Strauss). El general romano, al mando de una legión de 5.000 soldados. El zelote, liderando una comunidad judía de 960 hombres y mujeres.
Además, he estado leyendo en la revista italiana Leadership & Management de enero/febrero un interesante artículo de mi colega Antonio Angloni, DG de Right Management Italia, titulado “Desarrollo Estratégico del Liderazgo”. En él, Antonio nos habla de la importancia del mérito, del líder como la persona que hace que las cosas ocurran. El artículo comenta el estudio de Right y The Conference Board (segundo semestre de 2013), según el cual el 40% de las empresas piensan que no están preparadas para lo que se avecina.
El liderazgo de los nuevos tiempos, según explica Antonio, se centra en una mentalidad colaborativa (generosidad), gestión del cambio, desarrollo del talento, dirección por valores y aprovechamiento de las oportunidades.
Mi agradecimiento a grandes líderes de la historia, como los antagonistas de Masada. Y a los organizadores del Challenge 2014, con Carlos y Noelia a la cabeza.