Páginas vistas en total

sábado, 22 de marzo de 2014

El riesgo de no involucrarnos en el coaching


He tenido el honor de inaugurar la tercera edición del Programa Superior de Liderazgo Innovador & Coaching Estratégico de ESIC Zaragoza. Más de 160 horas de:
-       Coaching. Conceptos clave y aplicaciones. Desarrollo del rol profesional del coach.
-       Metodología y práctica del coaching estratégico.
-       Herramientas de desarrollo en coaching.
-       Aplicaciones especializadas en coaching (coaching de equipo, coaching de carrera y marca profesional).
-       Sesiones de supervisión en coaching.
-       Prácticas como coach.
-       Prácticas recibiendo coaching como pupilo.
Mi gratitud a Elena, Esteban, Fernando, Javier, Marcos, Patricia, Reyes, Sara, Sonia, Susana, a Cristina y Marta, a Javier y Antonio por su participación en este Programa.

También me siento sumamente agradecido al elogio público del maestro José Antonio Marina ayer con ocasión de la concesión del premio Líder Humanista. Una laudatio formidable la de JAM. Nos habló de aprendizaje, de cómo nuestros caminos se han ido entrecruzando durante los últimos 20 años, del desarrollo (un gran océano en el que destaca nuestro querido José Antonio) y del coaching ejecutivo (un pequeño barco en el que me siento honrado de haberme alistado), de sus libros favoritos entre los que un servidor ha escrito: “La sensación de fluidez”, “Clase Creativa” y “Del Capitalismo al Talentismo”, de la inteligencia aplicada (como ejemplo, el debate sobre quién era mejor médico, si el Dr. Jiménez Díaz o el Dr. Gregorio Marañón). Impresionante y muy emotivo.
Y Yolanda Sáenz de Tejada, la mejor poeta de España en mi modesta opinión, recitó un poema que había creado para la ocasión. En cuanto me lo envíe Yolanda, lo compartiré contigo a través de este blog.
El Coaching, como proceso de acompañamiento en el que el/la coach ayuda al pupilo a reflexionar y descubrir sus puntos fuertes y oportunidades de mejora para elaborar un plan de acción y alcanzar sus objetivos, ha venido para quedarse. Ya sabes: un/a profesional no involucrado en el coaching es como un/a deportista autodidacta. Piensa (o al menos se comporta) en el talento como si fuera algo fijo. En realidad, el talento que no se aprecia se deprecia. El talento, como inteligencia triunfante, como capacidad por compromiso en el contexto adecuado, necesita de autodiagnóstico y de acción, de voluntad y de perseverancia, de foco (siempre es mejor enfocar a partir de un fructífero diálogo interpersonal) y de insistencia.
“¿Cómo es posible que Gregorio Marañón pudiera ser tan polifacético, hacer tantas cosas y hacerlas tan bien?”, se preguntaba ayer José Antonio Marina. Porque era un “trapero del tiempo”. Aprovechaba los retales de aquí y de allá.
En su “Cuaderno de apuntes”, Gregorio Marañón escribió: "No desperdiciar ningún resto del tiempo. Ser trapero del tiempo. Éste es el secreto del trabajo" y "Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir".
Mi buen amigo Martín Hernández Palacios, historiador (autor de una estupenda biografía de Álvaro de Bazán), diplomático y DG de Aliter, tiene preparado un libro sobre Gregorio Marañón y sus lecciones para la empresa. Tomo como misión personal que logre publicarlo, para que lo disfrutemos. Y me propongo leer/releer las grandes obras de Gregorio Marañón: “El Greco y Toledo”, “Amiel; Don Juan”, “Antonio Pérez”, “Tiberio”, “El Conde Duque de Olivares”, etc. Tiempo al tiempo.