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sábado, 8 de febrero de 2014

La empleabilidad de Leonardo da Vinci: por qué es una de las mejores Marcas Profesionales de la historia


En El Confidencial, Héctor G. Barnés ha escrito hoy sobre el Curriculum Vitae que Leonardo da Vinci envió a Ludovico Sforza (y por el que fue contratado por “El Moro” de Milán):
“Podríamos pensar que el currículum es un producto de la era moderna, en la que el diseño del mercado laboral obliga a aquel que quiere ser contratado a producir un documento en el que detalle por escrito sus logros, su formación y su experiencia. Pero no se trata de nada nuevo: el mecenazgo propio del Renacimiento, en el que los nobles patrocinaban las obras de los artistas, obligaba en muchas ocasiones a realizar unos aún incipientes currículos, como el que Leonardo da Vinci se vio obligado a remitir a Ludovico Sforza, que pronto se convertiría en duque de Milán, en el año 1482.
El genial inventor y artista florentino tenía por aquel entonces 30 años, y busca la prosperidad lejos de Florencia y del paraguas de Lorenzo de Médici. Fue en ese momento cuando redactó el siguiente texto, en el que detallaba sus belicosos ingenios, a los que antecedía el recuerdo de que las máquinas de Sforza “no son de ningún modo diferentes de aquellas que se utilizan comúnmente”:
1.      Dispongo de unos puentes extremadamente ligeros y fuertes, adaptados para ser fácilmente transportados para salir a la persecución o, cuando sea necesario, escapar de cualquier enemigo; y otros seguros y resistentes al fuego y a la batalla, fáciles de elevar. También, métodos para quemar y destruir los puentes de los enemigos.
2.      Sé cómo, cuando una plaza ha sido sitiada, sacar el agua de las trincheras, y realizar infinitas variaciones de puentes, caminos cubiertos y escaleras, y otras máquinas pertinentes en dicha ocasión.
3.      Si, por la altura de los terraplenes, o la fuerza del lugar y su posición, es imposible, cuando se sitie una plaza, bombardear el lugar, tengo métodos para destruir cada roca u otras fortalezas, incluso si tienen su base en una roca, etc.
4.      También tengo morteros fáciles de transportar; y con ellos puedo arrojar pequeñas piedras que casi parezcan una tormenta; y con el humo de ellas causar un gran terror en el enemigo, para su confusión y perjuicio.
5.      Si el combate tuviese lugar en el mar tengo varias clases de máquinas eficaces para el ataque y la defensa; y navíos que resistirán el ataque de las armas más grandes y la pólvora y el humo.
6.      He ideado métodos, de llegar, por lugares secretos y sin ruido, a un punto determinado, incluso si se necesitase pasar bajo un río o un foso.
7.      Haré carruajes cubiertos, seguros e imposible de atacar, que entrando entre el enemigo con su artillería, no habrá ningún grupo de hombres tan grande que lo pueda romper. Y detrás de ellos, la infantería podrá penetrar sin ser herida y sin ningún obstáculo.
8.      En caso de necesidad construiré cañones, morteros y artillería ligera de formas adecuadas y útiles, fuera del uso común.
9.      Donde la operación de bombardeo fracase, elaboraré catapultas, manganas, trabucos, y otras armas de maravillosa eficacia y que no suelen utilizarse. En resumen, dependiendo del caso, puedo elaborar varios e innumerables medios de ataque y defensa.
10.   En tiempos de paz creo que podría proporcionar completa satisfacción, tan buena como la de cualquier otro, en arquitectura y en el diseño de edificios públicos y privados; y en guiar el agua de un lugar a otro.
11.   Puedo realizar escultura en mármol, bronce o arcilla, o también puedo pintar cualquier cosa que sea necesario.
Igualmente, el caballo de bronce puede ser realizado para la gloria inmortal de la memoria feliz de su padre y la casa ilustre de los Sforza.
Y si alguna de las cosas anteriormente citada le parece a alguien imposible o no viable, estoy listo para realizar el experimento en su parque, o en cualquier lugar que pueda complacer a su Excelencia – a quien me dirijo con la mayor humildad, etc.
Llama la atención, a simple vista, que Leonardo adopte un enfoque tan utilitario de sus habilidades. La mayor parte de los puntos aquí recogidos se refieren al arte de la guerra y la construcción de armamento o material de defensa, algo apropiado en un momento en el que las tensiones entre Ferrara y Nápoles, por una parte, y Florencia y Milán, por la otra, se encontraban en un momento crítico. El potencial armamentístico era esencial para las ciudades del Renacimiento. Pero, ¿qué podemos aprender de este currículo que aún pueda aplicarse hoy en día?
- No explica lo que ha hecho, sino lo que puede hacer: Apenas hay ninguna referencia previa a las anteriores obras de Leonardo, especialmente las artísticas, sino que ofrece un catálogo de todo lo que puede ofrecer a su próximo contratante. Moraleja: hay que adaptarse a la oferta a la que aspiramos y si bien nos veremos obligados a detallar nuestros antecedentes, es necesario pensar en lo que la empresa necesita. O, como explica Peio H. Riaño en La otra Gioconda. El reflejo de un mito (Debate), “deja por escrito el precio que está a dispuesto a pagar por sus aspiraciones y cuáles son los intereses de Ludovico, ante los que debe encogerse si quiere prosperar lejos de Florencia”.
- Jerarquiza la información: Quizá Da Vinci haya pasado a la historia antes por sus obras que por sus inventos, pero en aquel momento, su pintura quizá no le habría dado de comer. Por ello la deja para el último punto de la lista, después de exponer lo que más podía interesar a la casa de los Sforza.
- El MacGyver renacentista: La denominación de “genio renacentista” quizá haya sido tan manoseada que apenas signifique nada hoy en día, pero hay que ponerse en perspectiva para darse cuenta de que la polivalencia de Leonardo lo convertía en un profesional muy atractivo para el Milanesado.
- Un lenguaje acertado: Leonardo es capaz de generar interés en sus habilidades sin recurrir a la hipérbole o mentir. Hay que reconocer que también fue un avanzado del marketing, al hablar de “una perfecta satisfacción”, y “eficiencia”, sutiles conceptos capaces de enriquecer el resultado final sin subrayarlo en colores fluorescentes.
- Ofrece pruebas: Si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero. O, dicho de otra forma, si no se cree nada de lo que he contado, usted mismo puede probarlo en el jardín de su casa. Desde luego, la carta de Leonardo dio pleno resultado, ya que trabajaría en Milán durante casi 20 años, en los que desarrollaría alguna de sus obras más importantes, como “La Virgen de las Rocas” o “La Última Cena”.

Nuestro admirado Leonardo da Vinci (un servidor tuvo el placer de escribir un libro sobre él, “Leonardo da Vinci y su Códice para el Liderazgo”, una revisión de su vida y obra como si la contara él mismo), fue también pionero del marketing, la empleabilidad y la Marca Profesional. Bibliografía básica: “Tienes talento” de Christian Gálvez (lecciones leonardescas para nuestro tiempo), y “Marca Profesional” de Irene Martínez (elogiado en contraportada, entre otros, por el propio Christian).
Mi gratitud al personal de Karlos Arguiñano en Zarautz por la cena de ayer y al CD de M Torres, personas de gran calidad en lo profesional y en lo personal.