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jueves, 28 de febrero de 2013

Nuevas Noticias sobre las Neuronas


Los “Top Employers awards” son a las empresas lo que los Goya o los Óscars a los profesionales del cine en España o en Estados Unidos. Anoche se entregaron los europeos (la lista de los galardonados se hará pública el próximo 21 de marzo en el Financial Times) y disfrutamos de una Gala por todo lo alto. El Talentismo es “dual”: una serie de compañías apuestan por el talento –individual y colectivo- y son rentables y competitivas; la mayoría cree, erróneamente, que “o se apuesta por la gente o se gana dinero” y no acaban haciendo ni una cosa ni la otra.
He podido leer en la revista Mente y cerebro una serie de hallazgos muy interesantes de la neurología:
- Las personas de edad avanzada tardan más que los jóvenes en decidirse, pero esto no quiere decir que su mente funcione más lentamente. “En numerosas tareas sencillas, los mayores tardan más en decidirse porque consideran que necesitan más datos para formular una conclusión” (Roger Ratcliff, Universidad de Ohio).
- Los instantes antes de dormir resultan óptimos para la creatividad (Mareike Weith, Albion Collge). Esto se debe a una reducción del control atencional inhibitorio, de la capacidad para desechar información irrelevante para la actividad.
- El alcohol alegra y distiende a unas personas y vuelve irascibles y peligrosas a otras (Brad Bushman, Ohio State University). Las personas que no muestran interés ni responsabilidad por las consecuencias de sus actos muestran mayor predisposición a la ira.
- El movimiento sincronizado alienta el compañerismo pero también puede fomentar la agresividad (Scott Wiltermuth, Marshall Business School de la Universidad del Sur de California).
- Si mantenemos escaso contacto con personas de otras etnias, nuestra capacidad de distinguir caras disminuye (David Kelly, Universidad de Sheffield).
- El embarazo y el parto remodelan el cerebro y la mente de la madre (Craig H. Kinsley y Kelly G. Lambert). Las hormonas forman un escudo neuronal que protege a la futura madre de las amenazas que pudieran comprometer su capacidad para cuidar del niño (Teresa Morales Guzmán, Universidad Nacional Autónoma de México, 2010).
- El hijo también remodela el cerebro del padre (Gloria K. Mak y Samuel Weiss, Universidad de Calgary en Alberta). Su encéfalo se reconecta y produce células nerviosas adicionales. En los primeros meses, se eleva el nivel de oxitocina (Atsuko Saito, Universidad de Tokio, diciembre de 2012). La prolactina y la oxitocina están fuertemente ligadas a la interacción social.
- La calidad de la decisión no depende de la cantidad de información, sino de las reglas, del criterio (Marcus Wübben y Florian von Wangenheim, Universidad Politécnica de Múnich), como saben los buenos jugadores de póker y analistas de bolsa. Los entendidos suelen elegir la alternativa heurística (reglas empíricas y no rigurosas) para resolver un problema, según demostró John Payne, Universidad de Duke en Durham.
- El cerebro no procesa señales sensoriales de forma aislada, sino que establece comparaciones con estímulos cercanos (espaciales o temporales), provocando efectos ópticos curiosos (Danko Nikolic y Kai Gansel, Instituto Max Planck de Frankfurt).
- Las personas se emparejan con otras del mismo nivel de atractivo físico (Universidad de Arizona).

Y una “tontada” final. La Capacidad de Liderazgo depende de un gen, el rs4950, según unos científicos británicos y de EE UU con una muestra de 4.000 personas. Para un servidor, el Liderazgo es cuestión de carácter y debe forjarse.
Una vez más, mi agradecimiento a las decenas de miles de científicos que nos están ayudando a entender mejor nuestro cerebro.      

miércoles, 27 de febrero de 2013

El Talentismo y lo Glocal


Disfruté mucho ayer por la tarde con el Cine Fórum Empresarial APD de la película Lincoln en Kinépolis. Lo presentaron Enrique Sánchez de León, DG de APD, y Manu Claessens, presidente de Kinépolis. Es impresionante lo que ofrece en estos momentos Kinépolis a las empresas. Y después de la película (que, tras verla tres veces, me parece un auténtico peliculón que pasará a la historia del séptimo arte), un debate con tres líderes impresionantes: Rosa García, Presidenta de Siemens en España; José María Cervera, Director General de Makro para España y Portugal; Ignacio González-Posada, Director de Desarrollo de Negocio de AIR MILES, profesor del IE Business School y autor de Cómo ganar una guerra. Un debate interesantísimo en el que hablamos, respecto al Liderazgo, de la Convicción, la Honestidad, la Serenidad y el Sentido del Humor, el Equipo, de hasta qué punto “quema” ser líder, etc. Tenemos excelentes líderes en nuestro país de l@s que nos podemos sentir muy orgullos@s.
Y después he llegado a ver la segunda parte del FC Barcelona – Real Madrid de semifinales de la Copa del Rey. Un encuentro primorosamente planteado por Jose Mourinho (doble línea de defensa, una contra que es la especialidad merengue, con un CR7 en estado de gracia). Un resultado justo. El otro finalista, entre el Sevilla de Unai Emery y el Atlético de Madrid de Simeone.
Y esta tarde-noche, cena de gala del CRF Institute con los Top Employers a nivel europeo, las mejores empresas para trabajar del continente. He hablado durante 15-20 minutos de “El Talentismo en lo Glocal”. 
Ya sabes, el Talentismo es la nueva época en la que el talento es más escaso –y valioso- que el capital. Una era conceptual, conductual y de generosidad (CCG). Una era en la que lo intangible supone más del 90% del valor de las compañías. Una nueva época en la que dominan el capital humano, la marca, el capital clientes y las expectativas de futuro.
¿Qué tiene que ver el Talentismo con lo “Glocal” (pensar en Global, actuar en Local)? Por un lado, el fenómeno de la Globalización ha venido para quedarse, por lo que las empresas realmente globales son las que sobreviven y triunfan. Por otro, todo lo “global” empieza siendo “local” en la sede central de la compañía (la mentalidad estadounidense cree que lo que funciona en Kansas va a funcionar en cualquier otra parte del planeta, pero ya no es así). Y en tercer lugar, hemos de considerar seriamente las diferencias culturales. Mi modelo favorito sigue siendo el del holandés Fons Trompenaars y el británico Charles Hampden Turner, que analiza las culturas nacionales según siete parámetros: Universalismo vs Particularismo, Individualismo vs Comunitarismo, Específico vs Difuso, Afectivo vs Neutral, Logro vs Adscripción, Tiempo secuencial vs Sincrónico, Interna vs Externamente dirigido.
Sin embargo, creo que hay tres cualidades que trascienden las culturas nacionales (como la ética trasciende las diferentes morales): el talento como talento de superación y no como talento fijo (la “mentalidad”, según Carol Dweck); la motivación intrínseca y no la extrínseca o “palo y zanahoria” (La sorprendente verdad sobre qué nos motiva, de Daniel Pink) y la necesidad de configurar la organización como una meritocracia, desde la atracción y selección del talento hasta su desvinculación. Por tanto, de las tres (superación, motivación intrínseca y mérito) surge el poderoso concepto, nuclear en el Talentismo, de la empresa como “institución educativa”.
Mi agradecimiento a Enrique Sánchez de León y su equipo de APD (Irene Pérez, Blanca León, María Arrien, etc) y mi gratitud a Salvador Ibáñez, Victoria y todo el equipo de Top Employers. Con la que está cayendo, instituciones así nos enseñan a admirar a quienes mejor lo hacen.  

martes, 26 de febrero de 2013

Lincoln, una Italia ingobernable y la casa dividida


Cine Fórum Empresarial APD con la película Lincoln simultáneamente en A Coruña y en Madrid, en Kinépolis.
He estado leyendo en la revista CLIO Historia el artículo Lincoln. El primer mártir de América. La de Spielberg no es precisamente el primer retrato cinematográfico de “Abe el honesto”: 250 cintas, entre ellas las de Griffith (1930), John Ford (1939) y Robert Redford (2010). Un líder carismático que perdió elecciones una y otra vez hasta que en 1860, con un partido demócrata que presentó dos candidatos (el del norte y el del sur) logró la elección presidencial.
Fue el primer líder republicano en la casa blanca, el primer presidente de origen humilde (una especie de abogado-campesino, muy al gusto de Barack Obama) y tuvo la inteligencia de incluir en su equipo de gobierno a sus contendientes en el partido: William H. Seward, senador por Ohio, que fue Secretario de Estado; Salmon Chase, gobernador de Ohio, secretario del Tesoro; Edward Bates, fiscal general y Simon Cameron, senador por Pennsilvania, secretario de Guerra. En la guerra civil (1861-1865), apostó por sucesivos generales hasta que puso al mando a Ulysses S. Grant. Una decidida apuesta por el talento.
Dotado de gran oratoria, su discurso más épico fue en el campo de batalla de Gettysburg (19 de noviembre de 1863), donde habían muerto 51.000 soldados (en toda la guerra perdieron la vida entre 650.000 y un millón de combatientes).
La casa dividida: “Una cámara dividida contra sí misma no puede mantenerse”, dijo Lincoln. “Creo que este gobierno no puede ser duradero, la mitad esclavista y la mitad libre. Que se convierta en una cosa o en la otra”. El 16º presidente de los EE UU consideraba la esclavitud una equivocación moral, social y política, y su victoria precipitó la secesión de 11 estados sureños.
Su asesinato fue toda una conspiración. El 15 de abril de 1865, John Wilkes Booth le disparó a la cabeza y gritó: “¡El Sur está vengado!”. Un conjurado de Booth, Leiws Payne, atentó esa misma tarde contra el secretario de Estado William Seward (se libró por la acción de su hijo) y un tercer cómplice, George Atzerdot, trató de asesinar al VP, Andrew Johnson.  
Tras él, otros tres presidentes serían asesinados: Garfield (1881), McKinley (1901) y JFK (1963), y otros cuatro sobrevivieron al intento de magnicidio: Roosevelt (1933), Truman (1950), Ford (1975) y Reagan (1980).
Lincoln vivió en una nación dividida, y Obama también. Michelle Obama abrió el sobre para el Óscar a la mejor película, y no fue Lincoln, sino Argo, una estupenda película, pero no la mejor del año. ¿La causa? El perfil de la Academia de Hollywood es varón (en un 77%), blanco (94%) y mayor (la media de edad son 62 años). Vamos, los hombres WASP que no votan a Obama, sino a Romney. Ni Lincoln ni Spielberg se llevaron los premios.
En Italia, los resultados dejan un país ingobernable. Hablé de Beppe Grillo, la gran sorpresa de los comicios, en mi libro Del Capitalismo al Talentismo. Berlusconi sigue seduciendo, y por tanto han triunfado la propuesta antipartitocracia del Movimiento Cinco Estrella y la anti-Merkel de “Il Cavagliere”. Los aburridos (el gestor Bersani, el tecnócrata Monti) no llegan al público, a los votantes. Cada vez más la política y el espectáculo (la emoción, la ilusión, si quieres llamarlo así) están más cerca. Cuando las barbas de tu vecino (transalpino) veas pelar, pon las tuyas (las de la “doble R”) a remojar.
Carolina Tohá (Santiago de Chile, 1965), hija de Salvador Allende, es la presidenta del partido de la Democracia (ha sido ministra con Frei y con Michelle Bachellet). En 2012 ganó las elecciones municipales a la comuna de Santiago. Ha participado en un Foro de Mujeres Políticas organizado en París por Anne Hidalgo, candidata a la alcaldía de la capital francesa en 2014. “Las primarias son cruciales, y en junio volveremos a convocarlas para las presidenciales”. En Chile, en Francia, en Estados Unidos… En España dan pavor en los dos partidos todavía mayoritarios. Sobre Chile, “no hay igualdad de oportunidades en la educación superior, en la sanidad, en la protección social, no creamos empleos de calidad… Es una vergüenza nacional que el progreso no reduzca las desigualdades; tenemos que cambiar el modelo”.
Efectivamente, es un cambio de modelo, un cambio de ciclo, en el que el talento femenino marcará la diferencia. Carolina Tohá lo llama “feminizar el ejercicio del poder”. Es una consecuencia natural del Talentismo.
Recuerda el proverbio chino que tanto le gustaba a Mao: “Cuando peor es el caos, más cerca está la salida”.  

Mi agradecimiento a todos los asistentes de los distintos Cine Fórum Empresariales de ayer y de hoy. Reflexionar sobre el Liderazgo es ineludible para mejorar las cosas.

lunes, 25 de febrero de 2013

¡Nunca te rindas!


Esta madrugada se ha celebrado la Gala de los Óscar, nada que ver con la nuestra de los Goya (para nuestra desgracia). Puro espectáculo, con abundante música (de gente que sabe cantar y bailar) y la entrega del premio a la mejor película por la Primera Dama, Michelle Obama. Una celebración del musical a la mayor gloria del público de todo el mundo, con monstruos como Shirley Bassey y Barbra Streisand. Una tarta muy repartida entre Argo (Mejor película), Lincoln (Mejor actor), La vida de Pi (Mejor director), El lado bueno de las cosas (Mejor actriz), Django desencadenado (Mejor actor de reparto), Los Miserables (Mejor actriz de reparto). “El cine es la vida”, como ha dicho esta mañana Susanna Griso.
Jornada entre Madrid y Vigo. Por la mañana, reunión con un importante cliente (decenas de miles de profesionales) en un proceso de transformador tan ambicioso como ilusionante. Y por la tarde, Cine Fórum Empresarial APD con la película Lincoln, de Steven Spielberg. Mi agradecimiento a Santiago Sesto (APD) y a su equipo (Mercedes, Lucía) por la organización del Cine Fórum, y a Marcelino, Eduardo y Pancho, que han sido tres ponentes formidables.
He estado leyendo ¡Nunca te rindas! Lucha por lo que quieres, de Alfredo Díez. Alfredo es el profesor de la Escuela de Liderazgo ADEN Barcelona. Nacido en Mendoza (Argentina), estudió Derecho y ejerció en el Ministerio de Justicia de su país. MBA por la EAE, executive coach por TISOC y master en PNL por la ICC, también posee un postgrado en desarrollo gerencial en el Tecnológico de Monterrey.
Este es su segundo libro, tras El líder interior (2007), que también me gustó mucho. Nos propone un “modelo de protagonismo” frente al victimismo tan habitual. Asumir nuestro poder desde la proactividad, ser dueñ@s de nuestras propias actitudes, elegir la realidad.
La clave del talento, opina Alfredo (y un servidor) es entrenar. Tener disciplina para expandir nuestros dones. Su fórmula es un camino en 3 D: Conciencia – Responsabilidad – Efectividad. L@s protagonistas son conscientes, responsables y hacedores. L@s víctimas, están dormidos, acusan a l@s demás, se muestran inmóviles.
Me gustan las frases que ha incluido Alfredo Díez: “He aprendido que las personas se olvidan de lo que dices, también de lo que haces, pero nunca se olvidan de cómo les haces sentir” (la poeta Maya Angelou): “Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada” (Antonie de Saint-Exupery); “La vida es fascinante; solo hay que mirarla a través de las gafas correctas” (Alejandro Dumas); “Nadie puede herirte sin tu consentimiento” (Eleanor Roosevelt); “Leemos mal el mundo, y después decimos que nos engaña” (Rabindranath Tagore); “Nunca hay que quejarse, sino combatir el desasosiego con inteligencia y elegancia” (Leonard Cohen).
Un libro muy útil un modelo muy válido, conceptos muy poderosos. Gracias, Alfredo, por compartir generosamente con tod@s nosotr@s tus conocimientos.
Como nada es casualidad, le he recomendado este libro a Fernando Riaño (ONCE) y me ha recordado la campaña del mismo nombre, No te rindas nunca, de la ONCE y su Fundación:
y el texto: GRACIAS A TI 67.500 PERSONAS YA HAN HECHO REALIDAD SUS SUEÑOS
Y PUEDEN SER MUCHAS MÁS
Quizás no te des cuenta, pero con tu esfuerzo diario haces posible que miles de jóvenes con discapacidad estén cada vez más cerca de cumplir sus sueños.
Ayúdanos a la difusión compartiendo el vídeo con tus amigos, familiares y contactos. De esta manera podremos llegar al máximo número posible de personas y hacer que la integración laboral sea una realidad.
 Publicando el video en vuestros perfiles y canales sociales de vuestra entidad.
       Publicando el video (embed de youtube) en el blog de vuestra entidad.
       Insertando el sello “no te rindas nunca” en algún lugar destacado de la web de vuestra entidad.
       Comunicando el hashtag de campaña: #noterindasnunca.
Efectivamente, NO TE RINDAS NUNCA.

domingo, 24 de febrero de 2013

El cavernícola y la mente millonaria


Ayer fui al teatro con mis amigos y socios de IDEO Mar y Enrique, que vinieron a Madrid. Nuestra elección fue El cavernícola, la obra de Rob Becker  interpretada por Nancho Novo que lleva cuatro temporadas en escena, que se representa en 30 países y que acumula el récord de funciones en Broadway.
El cavernícola es una reflexión (divertidísima) de las diferencias entre mujeres y hombres: culturales (recolectoras, cazadores), de lenguaje (cooperar, negociar) e incluso cerebrales (número de conexiones entre ambos cerebros). Una exploración de la distancia entre los géneros muy entretenida y muy profunda, porque los espectadores compartimos esa diferencia. Y Nancho Novo está fantástico.
De la prensa de ayer sábado, me quedo con el reportaje de Olga Sanmartín que recoge las opiniones de Pablo Zoido, analista de la OCDE y miembro del equipo que elabora el Informe PISA: propone “incentivar la carrera profesional” para que los profesores puedan “involucrarse”, “seguir aprendiendo” y “poder aspirar a más”. Como sabes (por Daniel Pink), el palo y la zanahoria no funcionan. La motivación (también la de los profesores) es intrínseca: propósito, autonomía y maestría. Rafael Álvarez entrevistó a la gran antropóloga Jane Goodall: “Me enamoré de Tarzán, pero sin sexo”. Y Rosalía Sánchez a Hans Küng, teólogo crítico con la Iglesia: “Los católicos tienen pendiente una revolución desde abajo para forzar una reforma en el Vaticano (…) Deben encontrar el coraje de frenar a su jerarquía en la medida en que esa jerarquía está corrupta”. “Los filósofos somos ridículos por tradición” (Fernando Savater, autor de El traspié. Una tarde con Schopenhauer). En Italia, el canto del Grillo atruena en Roma (creo que la próxima semana hablaré de Beppe Grillo y su lucha contra ‘la Casta’). Y en política nacional, “El PP tiene un líder, España no” (Lucía Méndez); “Rajoy no ha tenido valor para afrontar la verdad y cree seguramente que el hecho de no mencionar a Bárcenas en todo el debate exorciza los males que puede acarrear el personaje. También creía Príamo que la protección de Apolo sería suficiente, pero tuvo que ver imponente cómo Aquiles arrastraba el cadáver de Héctor por las murallas. Al quedar a merced de las revelaciones de Bárcenas en lugar de asumir las miserias del pasado, Rajoy ha firmado su sentencia de muerte política y lo ha hecho no para protegerse él, que es una persona honrada, sino para tapar las vergüenzas del partido y de algunos de sus colaboradores” (Pedro G. Cuartango, Vidas paralelas).
He estado leyendo Los secretos de la mente millonaria, el best-seller de T. Harv Eker escrito en 2005. Su tesis es tan práctica y tan válida como la de El cavernícola. Cada un@ de nosotr@s tenemos un “patrón del dinero”, un “nivel de prosperidad” basado en nuestra forma de pensar y nuestras creencias. Se ha formado en nuestros primeros años, a través de la “programación verbal”, los “modelos de referencia” e incidentes concretos de nuestra infancia y juventud. Sin embargo, podemos “desaprender” y “reaprender” nuestra relación con el dinero, asumiendo “archivos de riqueza” (hasta 17).
Sí, “los pensamientos llevan a sentimientos. Los sentimientos llevan a acciones. Las acciones llevan a resultados”, escribe Harv Eker. Esto lo sabemos desde tiempos inmemoriales (“Siembra un pensamiento y cosecharás un acto; Siembra un acto y cosecharás un hábito; Siembra un hábito y cosecharás un carácter; Siembra un carácter y cosecharas un destino…“ (William Thackeray, La feria de las vanidades, 1847), pero no quiere decir que lo apliquemos.
Sí, nuestro patrón mental (en realidad, de las cuatro energías: espiritual, mental, emocional y físico) es nuestro destino financiero. Si quieres dejar de tener problemas con el dinero, te recomiendo que vayas el 1-3 de marzo al Intensivo de la Mente Millonaria en el Hotel Auditorium de Madrid con el equipo de T. Harv Eker (más concretamente, por Marius di María, que es un empresario británico de la pera). Información: www.intensivodelamentemillonaria.com
Nos puede parecer una americanada infumable; pues bien, en junio pasado más de 2.500 personas estuvieron en el seminario (y más de un millón en el mundo). www.youtube.com/watch?v=_GOmK2t8Cyc  Yo no voy a poder ir del 1 al 3 de marzo (se inicia el programa de Coaching en Fundesem, Alicante), pero va a estar mi coach de salud financiera y luego lo vamos a trabajar como se debe.
Te animo a que vayas (es mejor vivirlo en tres días que leer el libro y ponerte a trabajártelo sol@), porque es muy asequible y será una de las mejores inversiones de tu vida.
Mi agradecimiento a Mar y a Enrique, a los organizadores del evento “Mente Millonaria” y al equipo de “El Cavernícola”, Iria Producciones y Theater Mogull.  

sábado, 23 de febrero de 2013

No dejes de ver "Lincoln"


Fin de semana de los Óscar, en una gala (espero que ésta sí sea entretenida) en la que Lincoln y Argo parten como favoritas.
Tras unos días entre el Programa de Coaching y Liderazgo de la Universidad de Barcelona y el Instituto Gomá y el proyecto de Desarrollo del Liderazgo de Fundosa-Ceosa (y ayer por la mañana en la ciudad condal, con dos grandes profesionales y excelentes personas, Alfredo Díez de ADEN –la Escuela de Negocios más extendida de Iberoamérica- y Mercè Faixes, Directora General de APD Zona Mediterránea, preparando nuevos proyectos), en el AVE de Barcelona a Madrid de las 9 pm estuve disfrutando de un magnífico artículo de mi buen amigo Ignacio García de Leániz Caprile en El Mundo, No dejen de ver Lincoln.
Iñaki comienza con fuerza: “Hay determinadas películas que, si se ignoran, queda uno como amputado humana y espiritualmente. Y Lincoln es una de ellas, siendo un tratado político de altos vuelos que deja muchas cosas en franca evidencia. Y más en estos tiempos crepusculares que preludian un fin de régimen, como ha pronosticado Sebastian Schoepp en su reciente columna del SüddeutscheZeitung dedicada a nosotros (Spanien: Diktatur der Korruption, 24/01/13). Por eso mismo no creo que nuestras élites políticas acudan a verla ya que nadie gusta de reflejarse como Dorian Gray en el espejo de su decrepitud. No en vano Lincoln definió la genuina democracia como «el gobierno de la gente, por la gente, y para la gente». Y de eso habla la película. Señal de más para que nosotros, frustrados citoyens -gente irritada en suma- vayamos a verla. Y es que ya sólo nos queda llevar la contraria para ver si caen de una vez los muros de nuestra Jericó política.”
Una intuición muy interesante del profesor García de Leániz: “Antes de adentrarnos en la obra, un breve inciso: me parece que Lincoln cierra con Argo y La noche más oscura una trilogía política nada casual realizada por Hollywood en 2012, repleta de simbolismo geopolítico e histórico. Los dos últimos títulos nos anuncian el definitivo adiós americano al mundo islámico y el cierre del duelo, tremendo, del 11-S. La sustitución del petróleo por la nueva fuente de energía que Estados Unidos ya explota en su seno -el gas de esquisto- posibilita esta desconexión más que estratégica. Adiós y vuelta a casa, lo que queda plasmado en el Jumbo que despega de Teherán -Argo- y en la muerte de Bin Laden con que se cierra La noche más oscura. Las sombras fordianas de Centauros del desierto y de El hombre que mató a Liberty Valance están ahí en el trasfondo de ambas. Vivir, decía sabiamente Azorín, es ver volver.”  Sí, mi querido amigo, el adiós definitivo de la futura exprimera potencia a una parte del mundo –tras la primavera árabe- con la que nunca se ha sentido cómodo.
Hay más: “Y es justo en este retorno de Estados Unidos a un hogar ya energéticamente autosuficiente donde Lincoln nos indica un camino a seguir desde la memoria colectiva americana para no caer en los peligros del ensimismamiento ni en la división interna que ensombrece hoy como ayer el futuro estadounidense. Además de rehabilitar el sentido profundo de la actividad pública en una democracia real. Porque, y esa es la tesis del film, la política para Abraham Lincoln tiene dos quicios fundamentales: la consideración del Otro (en este caso la negritud) y la Unidad como fundamento del bien común (en este caso la Unión frente a la Confederación). Tal es el New Deal que el decimosexto presidente ofrece a la joven democracia americana en los años de la Guerra de Secesión, separada de norte a sur y del Partido Republicano al Demócrata por la esclavitud.
El poder político tiene, pues, por decirlo en términos de Aristóteles, un fin que lo trasciende. Y un fin que es de naturaleza ética: el «bien común», cuya noción hace mucho que hemos perdido en nuestro país. Ética y política están, así profundamente entreveradas. En este sentido, sólo en éste que no es poco, la película es, como su protagonista, profundamente aristotélica.
Por eso el espectador asiste a una sucesión de problemas morales formidables a los que Lincoln ha de enfrentarse en el ejercicio de su poder presidencial acrecentado por las prerrogativas del estado de guerra. Y enfrentarse a tales tesituras es ya de entrada aceptar el hecho moral. No piense el lector que el problema es sólo el de la esclavitud. También los medios para que prospere la Decimotercera Enmienda. Sin olvidar la conveniencia moral (o no) de retrasar la rendición sudista. O el problema apenas insinuado de cómo tratar la locura de su mujer y la desdicha matrimonial. O aquel otro de enviar a su hijo primogénito al frente. O si indultar de la horca a un joven desertor de 16 años. Por no mentar la aparente minucia de que el mantenimiento de una desvencijada Casa Blanca sufra la inquisición presupuestaria de la Cámara de Representantes. Quién lo diría hoy a la vista de nuestras contabilidades.”
Vale para Lincoln, para Obama, y por supuesto para nosotr@s aquí y ahora. “Gobernar no es para Lincoln, a diferencia de nuestra gobernanza, una gestión de placeres. Ni mucho menos. Más bien lo contrario: es ir de incomodidad a incomodidad moral, precisamente porque uno pretende fines moralmente relevantes. Gobernar es, como le parecía a Carlos V, desazonarse. Frente al principio del placer tan extendido entre nosotros, vemos en la pantalla una ascética personal contraria a la erótica general imperante. Pero ese esfuerzo virtuoso de la voluntad política resulta profundamente agotador. Hacia el final de la película, el general Grant espeta a su presidente: «En un año veo que ha envejecido como 10». Y éste asiente con voz premonitoria: «Siento ya mucha fatiga en mis huesos». Adviértase para entender algunas cosas nuestras que mientas Lincoln ejercía un liderazgo tal, teníamos nosotros a este lado del Atlántico a una figura como Isabel II.
Pero si Lincoln resulta aristotélica en sus fines, al mismo tiempo encarna la Modernidad en tanto que la acción política es incoadora de nuevos universos. Para nuestro estadista gobernar es a su vez transformar y por lo tanto el gobernante es un fabricatormundi generador de escenarios nuevos como lo es aquella América abolicionista en la que ya es posible un conviverecivile antes impensable. Así Lincoln se adelanta a la profunda intuición del personaje de Robert Musil, muy siglo XX: «Si existe el sentido de la realidad, debe existir también el sentido de la posibilidad». Y habrá entonces que conceder en la política tanta importancia a lo que es como a lo que no es, pero puede llegar a ser. Y aquí entra en juego la facultad kantiana de la imaginación, de la que la película es perfecto ejemplo. De ahí que podamos describir como «clasicismo ilustrado» la síntesis genial de la persona y obra de nuestro protagonista.”
IGL concluye con un último apunte: “Hay países que tienen vocación por lo más noble que se ha dado en ellos. Son, como la patria de Lincoln, países que aspiran a la luz en medio de sus contradicciones. Y otros, el nuestro a la cabeza, que mantienen una extraña querencia por lo más sórdido e incivil de sus aconteceres, como si fueran sólo tierras de penumbra, que no lo son. Y de ahí proviene tal vez la extraña melancolía que en España nos produce esta película: haber tenido personajes históricos de la benevolencia del estadista americano pero que yacen en el sepulcro del silencio resentido. Así nos va.
«He now belongs to the ages»: «Ya pertenece a la eternidad». Con estas palabras, el secretario de Guerra Statson certificó la muerte del presidente al amanecer del 15 de abril de 1865. Ello supone que nosotros, hombres postreros de otro tiempo y lugar, podemos apropiarnos sin cargo alguno de su enorme figura. No creo que sea mal patronazgo para propiciar entre nosotros «el gobierno de la gente, por la gente, y para la gente». Nótese que hablaba de gente, no de gentuza. Y para emprender un proyecto así de sugestivo como perentorio, un consejo: no dejen de verla.
Siguiendo los consejos del sabio profesor de RR HH de la Universidad de Alcalá de Henares, no solo la hemos visto, sino que te invitamos al Cine Fórum de APD con esta cinta. El lunes 25, en Vigo, en los cines del Centro Comercial Gran Vía (Milladoiro, 2), presentado por Santiago Sesto (director de APD Noroeste) con debate posterior con Marcelino Otero López (presidente del Círculo de Empresarios de Galicia), Eduardo García Erquiaga (director de la Escuela de Negocios NovaCaixaGalicia) y Pancho Rey Tristán (gerente de comunicación y relaciones institucionales de ENCE para el Norte de España), moderado por un servidor.
Y el martes 26, Cine Fórum Empresarial con la misma película en A Coruña, en Marineda City, con Santiago Sesto, Santiago Vázquez (R), Eduardo García Erquiaga y Andrés Alonso Sesisdedos (gerente de Boreal). El mismo día, la misma peli en Madrid, en Kinépolis, presentado por Enrique Sánchez de León (DG de APD), Rosa García (Presidenta de Siemens), José María Cervera (DG de Makro) e Ignacio González-Posada (Director de Desarrollo de Negocio de Air Miles), moderado por un servidor. 
“La película es un tratado político de altos vuelos que deja muchas cosas en evidencia en estos tiempos crepusculares” (García de Leániz). ¿Te la vas a perder?
Mi agradecimiento a APD, a los ponentes y a todos los asistentes.   



viernes, 22 de febrero de 2013

El lado bueno de las cosas del coaching





Jueves y viernes en Barcelona, participando en el Master en Coaching y Liderazgo Personal de la Universidad de Barcelona y el Instituto Gomá (7ª promoción). Mi gratitud a los alumnos del programa, que sois personas muy especiales. Y a Herminia Gomá (que ahora se halla en Chile dirigiendo proyectos), Ángel, Irene Loureiro, Beatriz, Pepi y el resto del equipo del Instituto.
Según podemos ver en su página web (www.coachingparadirectivos.com), los objetivos del Programa son:
·      Formar profesionales del Coaching, desarrollando las competencias necesarias para realizar procesos individuales y de equipo, realizar formación en distintos sectores profesionales o investigar e innovar en este nuevo modelo de intervención.
·      Dominar las herramientas y recursos del Coaching.
·      Profundizar en el conocimiento de la naturaleza humana, en las dimensiones clave de la persona y en sus procesos emocionales y cognitivos.
·      Descubrir nuevos campos de aplicación del Coaching.
·      Desarrollar las competencias emocionales y sociales para el ejercicio de tu rol profesional como Coach.
·      Impulsar tu propio liderazgo ético para acompañar al desarrollo del liderazgo ético de tus clientes, mejorando tus habilidades personales y emocionales para      emprender tu propio proyecto profesional.
·      Adquirir competencias para mejorar las habilidades de tus clientes, ya sean, líderes de organizaciones que quieren lograr resultados excelentes,  equipos de trabajo que deseen afrontar problemas y asumir retos que los lleven a la excelencia, o directivos con el objetivo de ser más efectivos al potenciar su rendimiento profesional a      través del desarrollo de sus competencias personales.
·      Aprender practicando y supervisando los procesos que realices a lo largo de tu formación con un supervisor.
·      Innovar y desarrollar nuevas herramientas y recursos.
·      Crear una red de profesionales para generar proyectos compartidos.
·      Generar una comunidad de aprendizaje sostenida en el tiempo, conjuntamente con otros alumnos de anteriores y futuras promociones.
·      Adquirir experiencia ejecutiva y de equipos en empresas en convenio con la Universidad de Barcelona (para aquellos alumnos que estén interesados).
·      Implantar procesos de Coaching en las organizaciones y equipos profesionales.
·      Capacitar a profesionales del Coaching para realizar procesos de entrenamiento y desarrollo del liderazgo.
Al terminar la sesión de ayer, le pedí a los participantes del Master que me recomendaran una película. Fue “el lado bueno de las cosas” y la ví en los Multicines de las Glorias a las 22,10 h.
Es una película de que va de menos a más y que merece la pena ser vista. Sinopsis: Tras pasar ocho meses en una institución mental por agredir al amante de su mujer, Pat (Bradley Cooper) vuelve con lo puesto a vivir en casa de sus padres (Robert De Niro y Jacki Weaver). Determinado a tener una actitud positiva y recuperar a su ex-mujer, el mundo de Pat se pone del revés cuando conoce a Tiffany (Jennifer Lawrence), una chica con ciertos problemas y no muy buena fama en el barrio. A pesar de su mutua desconfianza inicial, entre ellos pronto se desarrollará un vínculo muy especial que les ayudará a encontrar en sus vidas el lado bueno de las cosas.
Muy buena la pareja protagonista (Bradley Cooper – Jennifer Lawrence), estupendo Robert de Niro y maravillosa la banda sonora. Sin embargo, el trasfondo me parece inquietante: ¿es el trastorno bipolar una metáfora de Estados Unidos (su apelación a la violencia, su obsesión por el sexo)? ¿No está el padre de Pat, “fan” absoluto de los Philadelphia Eagles, más mentalmente desequilibrado que su hijo, pero se lo “perdonamos” porque es “pasión” por el deporte y superstición? ¿Y qué decir de la ninfomanía de Tiffany, supuestamente producida por el fallecimiento de su marido policía?
“Todos los tics del Russell más reconocible se encuentran a la vista en esta historia de amor y transtorno mental, en la cual (éxito garantizado) muchos apenas verán más allá de su porte risueño y sentimentalista. El lado bueno de las cosas es una tragicomedia de cadencia irresistible, gags eficaces y fulgurantes pugilatos verbales, bajo su gesto benigno e integrador. Y, afortunadamente, esgrime, además de un tono voluble y abierto al matiz, un optimismo maníaco cercano a cotas de enajenación ya no tan divertidas”, ha escrito Antonio Trashorras en Fotogramas. Efectivamente, es más de lo que parece.
Estupenda banda sonora, a partir de la música de Danny Elfman. En el concurso de baile del hotel Franklin, ese “Misty” tan romántico. Una preciosidad.
En fin, que lo he pasado bien con este “Lado bueno de las cosas”. Puedes ver el tráiler en www.youtube.com/watch?v=X61g-9ArR7o. No ganará a Argo ni a Lincoln en los Óscar, pero es un buen contendiente.

jueves, 21 de febrero de 2013

La Gala de los Goya, el Talento y las dos Españas




Ayer, en los talleres de Liderazgo en Acción con FUNDOSA y CEOSA, David me preguntó sobre la Gala de los Goya. Pues, a ese respecto, me voy a mojar. Considero, francamente, que esta Gala ha sido una oportunidad perdida.
El Presidente de la Academia de Cine había declarado a los medios, antes de producirse la Gala y con referencia a las reivindicaciones tipo “No a la Guerra”, que él no invitaba a su casa a alguien para insultarle (en referencia al ministro Wert). Pues bien, eso se produjo. Con todo, no es lo más grave. Has varios aspectos en los que la Gala debería mejorar considerablemente.
La escasa Orientación al Cliente: El/la cliente es “quien paga”. En el caso del cine (español, o de cualquier parte del mundo) son los espectadores (si el cine español vive de la subvención, no tiene futuro). En un año 2012, con “taquillazos” como Lo Imposible o Tadeo Jones, la Gala no se ofreció como una oportunidad para que los espectadores vayan a las salas. Por el contrario, fue un espectáculo largo (más de 3 horas), aburrido, estereotipado, cansino a más no poder. No cambiará la percepción sobre nuestro cine si no se aprovecha, en televisión, una fiesta del cine como ésta.  
La (in)satisfacción de los profesionales. El séptimo arte ha de ser, por definición, vocacional. Y lo que vemos en esta Gala son quejas, lamentaciones, críticas. Poco o nada disfrute, diversidad, voluntad, ganas. Así no atraemos talento para quienes puedan amar el cine.
La falta de Liderazgo. El Presidente de la Academia, el productor y distribuidor Enrique González Macho, hizo un buen discurso. Sin embargo, lo tuvo que leer, lo cual no es una buena práctica (sabemos que no es actor, que no se aprende los guiones, pero aún así con la lectura se pierde frescura). Dijo frases impactantes, como «El cine no es de cejas ni de bigotes», que no son creíbles a tenor de lo visto, o «Quienes no son capaces de cambiar de opinión se aman a sí mismos más que a la verdad». Ya sabes: liderar es marcar la pauta, hacer equipo e infundir energía, por lo que en la Gala el liderazgo brilla por su ausencia.
El espectáculo: el cine (también el español) es espectáculo, debe emocionar, y la Gala de los Goya ha de ser un escaparate al respecto. La conductora, Eva Hache, no fue nada graciosa (el mérito o desmérito es de los guionistas, que aciertan en El club de la comedia y aquí patinan). Frases como «Recibamos a las autoridades como se merecen... bueno, no, recibámoslas bien», «Somos geniales haciendo cine, pero en amnistía somos maestros» o «Felicidades a Penélope, que está nominada por "Volver a nacer" y también va a estar nominada a "volver a parir"» tienen muy poca gracia, la verdad.
La empleabilidad y el trabajo. Candela Peña, estupenda actriz, se marcó el momento demagógico de la velada: «He visto morir a mi padre en un hospital público donde no había mantas para taparle ni agua para beber y se la teníamos que llevar nosotros». Querida Candela, una cosa son los recortes y otra es que ya no exista el Estado del Bienestar. Y después demandó trabajo al viejo estilo: «Os pido trabajo, tengo un niño que alimentar». Suena al limosnero “Dame argo”. No se trata de “pedir trabajo” sino de ofrecer valor (el talento, en las artes como en la empresa, es poner en valor lo que hacemos). La vida es un casting permanente, y no queda otra.
La falta de talento. Para mí el peor momento de la noche fue cuando, tras la entrega del Goya de Honor a Doña Concha Velasco (un Goya merecidísimo a una maravillosa artista), le “rindieron homenaje” con un popurrí (del francés pot pourri, olla podrida) con sus canciones más conocidas: “La chica ye ye”, “Las chicas de la Cruz Roja”, etc. Los famosos que salieron a escena no estuvieron al nivel requerido ni en canto ni en baile ni en actuación. Y la letra, lamentable.
El Liderazgo de la “mala de la película”. Merecido el Goya a Maribel Verdú como mejor actriz por Blancanieves. Y en su primer papel de “mala malísima” debe sentirse encantada, por aquello de un sistema que “roba a los pobres para dárselo a los ricos”. No muy original la crítica al capitalismo feroz.
Para quedarnos con buen sabor de boca, hubo momentos emotivos como el Goya a la actriz revelación (Macarena García por Blancanieves) o el discurso de José Sacristán al recibir su Goya al mejor actor protagonista: «Hay que pelear muchísimo para hacer películas tan libres, valientes y amenazadas».
Debió ser una fiesta que celebrara películas comerciales como la de Jota Bayona o Tadeo (no por casualidad, producidas por Mediaset), iniciativas innovadoras en blanco y negro (Blancanieves, El artista y la modelo) o corales (Grupo 7), que atrajera el público a las salas, que mostrara un concepto: Talento, Equipo, Proyecto, Generosidad, Creatividad. Bueno, un concepto mostró, pero no atractivo: la sempiterna imagen del la Duelo a garrotazos o La riña, esa “pintura negra” de Goya (1819) que desgraciadamente nos define con frecuencia.
“Españolito que vienes/ al mundo, te guarde Dios./ Una de las dos Españas,/ ha de helarte el corazón” (Antonio Machado). Mi gratitud a aquell@s que ya han superado esa división y ponen sus mejores energías, su compromiso, su talento, al servicio de TODOS los demás. Ese truco de las “dos marcas” (“¡y tú más!”) para justificar prebendas está desfasado. 

miércoles, 20 de febrero de 2013

El zen en el Liderazgo


Hace unos días “celebrábamos” el 50º cumpleaños de Michael Jordan. Un Jordan que no habría llegado a lo más alto si no hubiera sido por su coach en los Chicago Bulls (y coach de Pau Gasol en Los Angeles Lakers), Phil Jackson. Uno de mis entrenadores favoritos de todos los tiempos, un magnífico practicante de Zen.
He estado leyendo El líder zen. 10 reglas para ejercer un liderazgo sin miedo y efectivo, de Ginny Whitelaw. La Dra. Whitelaw (doctora en biofísica) trabajó en la NASA en el programa de integración de la estación orbital, es cinturón negro de aikido, roshi (maestra zen) y cofundadora de Focus Leadership.
En este texto tan instructivo, la autora nos propone diez “saltos”:
- De “sobrellevar” a “transformar”. La energía negativa de la negación al enfado/ira, a la resistencia, a la racionalización, a la mera positiva; la energía positiva se eleva desde la aceptación a la alegría y de ahí al entusiasmo. Las tres claves son relajarse, entrar (ser un@ sol@ con lo que está ocurriendo) y añadir valor (“en el ojo del huracán, la única dirección para tu energía es hacia fuera”).
- De la tensión a la extensión. “El cuerpo de un bebé es suave y flexible. El cuerpo de un cadáver es duro y rígido. Nosotros somos algo entre medias” (Tanouye Roshi, maestro zen). Ritmo, no ausencia de descanso. Abajo, no arriba. Fuera, no dentro.
- Del O al Y. Gestionar a la vez el corto y el largo plazo, la flexibilidad y el control, la creatividad y la disciplina, lo global y lo local, hacer y ser, lo individual y lo colectivo, el coste y la calidad, la eficiencia y la capacidad de reacción, lo centralizado y descentralizado, el crecimiento y la austeridad, la gente y la tarea, el trabajo y la familida, competir y colaborar, el qué y el cómo, los clientes y los empleados, la acción y la reacción, la rentabilidad y el propósito.
- Del “ahí fuera” al “aquí dentro”. “¿Qué mundo estás haciendo?”. Mirar en el espejo, encontrar la raíz y reclamar tu poder.
- De sacarle partido a tus puntos fuertes a fortalecer tu juego. Usa tus puntos fuertes como trampolín. Ser para ver, forma tu banquillo y saca al campo al mejor jugador.
- De controlar a conectar. Organizar menos y colaborar más, conducir menos y ser más visionario, menos es más.
- De obtener resultados a atraer el futuro. Reducir la velocidad hasta detenerse, prestar atención al futuro, transformar (en) el presente.
- De “todo gira a mi alrededor” al “me entrego a los demás”. Gestiona tu energía, sirve a la situación, escucha y aprende.
- Del “yo” local al “yo” total. Los patrones de energía marcan el camino. Amplía la red, imagina qué pasaría si…, plantea tu meta (la imaginación se convierte en realidad).
- Del engaño al despertar. Siempre se trata del miedo. Aminora la marcha… detente, entra en la corriente, descansa en aquello que no tiene ningún sitio adónde ir.
Una buena práctica consta de pequeños descansos, una rutina de trabajo que te deje practicar un cambio deseado, una actividad física que te dé más energía; reflexionar, escuchar y aprender de tu experiencia.

Un libro interesante. Coherente con lo que Eckhart Tolle llama “una nueva Tierra”.
Mi agradecimiento a los serenos y espirituales como David, Cris y Mónica, a Carmen y Ana (su curso El líder equilibrado de este fin de semana ya tiene overbooking; el próximo, en abril) y por supuesto a Phil Jackson, un maestro zen en el liderazgo deportivo.