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jueves, 19 de diciembre de 2013

Al que madruga... Lo que la gente con talento hace antes de las 8 de la mañana

Jornada de preparación de temas para el 2014, de viajes de ida y vuelta en el AVE y de anticipación de los próximos días en Barcelona y Galicia (además de la cena de navidad de IDEO mañana viernes, estaré el domingo en el programa de la Televisión Gallega que comentará la lotería de navidad, toda una experiencia).
Como estamos en fechas prenavideñas, de cartas a los Reyes Magos y buenos propósitos para el año, he recogido algunas ideas de Jennifer Cohen, columnista de Forbes y coach que lleva mucho años ayudando a directivos a mejorar su productividad a través de hábitos saludables.
Según Jennifer Cohen, un denominador común de muchos ejecutivos de éxito en la empresa privada o en la administración pública, es que se levantan temprano. Dos buenos ejemplos son Margaret Thatcher, “la dama de hierro”, que tenía a gala levantarse cada día a las 5 de la mañana, o Robert Iger, CEO de la corporación Disney, que lo hace incluso media hora antes, a las 4’30.
¿Para qué necesitan estos líderes levantarse tan temprano? Para ayudar radicalmente a su iniciativa (proactividad) y a sus productividad.
A lo largo de muchos años de experiencia, Jennifer Cohen ha comprobado que lo que la gente de talento hace normalmente antes de las 8 de la mañana, cuando la mayoría de los mortales empieza su actividad, son cinco pilares:
- Ejercicio físico. La mayoría de las personas de talento realizan ejercicio por la mañana, antes de trabajar, porque les aporta un impulso de energía extra para el día y una agradable sensación de logro. “Cualquier persona puede hacer frente a un montón de papeleo después de 200 abdominales”, señala Cohen, que cree que el entrenamiento físico matinal nos motiva a seguir y reduce las posibilidades de quedar exhausto tras la jornada laboral. Una opción es levantarte temprano a correr; otra, hacer una pequeña rutina de flexiones y estiramientos. Empieza el día con energía.
- Planificar el día. Las primeras horas de la mañana, sin que te moleste nadie, son un buen momento para organizar tu día y marcarse objetivos. Además, durante las primeras horas la planificación es más sencilla. La coach Jennifer tiene comprobado que en la programación hay que incluir algunos descansos durante el día, porque la jornada laboral no debería ser una maratón agotadora, sino una serie de carreras de alta intensidad. “Planifica un descanso de 10 minutos después de una reunión estresante”, recomienda Cohen. Un pequeño tiempo para pasear, meditar o tomar algo.
- Tomar un desayuno saludable: Trabajar con el estómago vacío no es nada bueno. Es fundamental que nos alimentemos bien por la mañana, porque nos ayudará a mantenernos alerta y con la suficiente energía. Además, el desayuno es un buen momento, si se puede, para disfrutar de la familia y mejorar nuestro estado de ánimo.
- Visualizar o meditar. El amanecer es un momento ideal para la relajación, la meditación y la visualización (recomiendo el método REVIME del coach de calidad de vida David Serrato). Unos minutos de re-vi-me nos ayudan a mejorar nuestro foco y nuestro estado de ánimo.
- Empezar por lo más difícil. Al parecer, las personas de talento hacen listas de lo que tienen que hacer (los “to do”) y comienzan por las tareas que les resultan menos deseables. Así se libran de estar tan estresados el resto del día. La palabra “disciplina”, como saben bien los deportistas de alto rendimiento, proviene de “discípulo”, y por tanto significa aprendizaje. Para Jennifer Cohen,  “la mañana es, en general, el momento más descansado y nuestro nivel de energía está en lo más alto. Por lo tanto, estamos mejor equipados para gestionar los proyectos más complicados”. La tendencia natural del cerebro es empezar por lo que más nos gusta (lo que nos da placer y no sufrimiento) y dejamos para lo último, o para nunca, lo que más nos desagrada. Si nos disciplinamos empezando por lo difícil, “nuestro día se va haciendo progresivamente más fácil, y no al revés. En el momento en que finaliza nuestra jornada laboral,  nos dedicamos a lo que nos resulta más fácil de hacer, para llegar a nuestros momentos de ocio más relajados”.
Los consejos de esta coach son fruto de la experiencia (y por tanto, indebatibles) pero además tienen mucho sentido. El talento es capacidad (aptitud + actitud) por compromiso, que es la energía que le ponemos a las cosas. ¿Cómo liberamos nuestra energía más eficazmente? A través del ejercicio físico y la alimentación, de la planificación, de la relajación, visualización y meditación y de la disciplina (empezar por lo más difícil). El compromiso es la combinación (idealmente, sinérgicas), de cuatro energías: la física (que obtenemos con el ejercicio y una buena alimentación), la mental (concentración/foco, planificación), la emocional (relajación, visualización, meditación) y la espiritual (de valores, empezando por el deber y la disciplina).
Es cierto que no por mucho madrugar amanece más temprano. El entorno no cambia. Pero madrugar (y aprovechar bien ese tiempo extra) ayuda mucho para que marques la diferencia.