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jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Qué deberíamos haber aprendido las DRH de esta mal llamada crisis?


Cena de clausura del RH Club de APD esta noche en el Ritz de Madrid, en la que he tenido la oportunidad de dirigirme a los Directores de Recursos Humanos para hablar de “¿Qué deberíamos haber aprendido las DRH de esta mal llamada crisis?”.
Parece que hay un cierto consenso en que España estamos al final de la recesión, que el PIB empieza a crecer, y sin embargo parece que muchas personas y empresas están esperando “al final de la crisis” para volver a hacer lo que nos ha llevado a ella. Corremos el riesgo de ignorar las lecciones que estos tiempos difíciles nos han ofrecido y repetir los errores del pasado.
Quisiera compartir con vosotr@s qué deberíamos haber aprendido de esta mal llamada crisis. Deberíamos haber aprendido que:
-       Como dicen Scott Keller y Collin Price, de McKinsey, el mejor invento de la humanidad no es la rueda sino la organización. La diferencia entre una organización y un negociete es que la primera tiene Estrategia, Estructura, Comunicación, Valores, Liderazgo, Perfiles de talento y Ambiente de trabajo, y estoy hay que considerarlo desde las DRH que van más allá del “jefe de personal”.
-       La variable más determinante para el valor y la salud de una empresa es su Liderazgo. La Calidad Directiva supone el 60% de la productividad y la competitividad. España es el país 51º en Calidad Directiva (ha perdido 8 posiciones entre 2012 y 2013), con un 16% de buenos líderes y un 38% de jefes tóxicos.
-       La unidad mínima de Liderazgo es el tándem (desde las DRH deberían formarse buenos tándem) y la curación al vértigo (miedo a ganar) es el equipo, un grupo humano que genera sinergias.
-       La cura al presencialismo que aqueja a muchas empresas es la dirección por objetivos (DpO) y al absentismo emocional, la existencia de un proyecto ilusionante en el que poner nuestras mejores energías.
-       El Talento ni es innato ni se mejora si un@ no quiere. El Talento se cultiva. Para ello, debemos elegir personas con “semilla de compromiso”, dispuestas a engancharse a un proyecto y un equipo que merecen la pena. Sin una buena selección no hay opciones de desarrollo.
-       La inversión más rentable es en educación, en aprendizaje, en desarrollo (ROI del 1.700%, Heckman). La formación es condición necesaria, imprescindible. “No hay nada más peligroso que un tonto motivado” (Emilio Duró).
-       Un directivo sin coaching es como un deportista autodidacta, no es competitivo. El Talento que no se aprecia, se deprecia. Las DRH no deberían permitir directivos obsoletos.
-       Las DRH deberían dedicarse a “pasar de jefes a gefes –generadores de felicidad”, según el término creado por María Graciani. La Felicidad no se crea sino que se construye, con doce variables que nos ha enseñado Sonja Lyubomirsky.
-       Crisis, como sabéis, es sin término médico creado por Hipócrates (el enfermo está en crisis: puede sanar o puede morir). En el mundo empresarial, la sostenibilidad está en la capacidad de adaptación al entorno (la llamada “ley de Revans”). Las organizaciones paralizadas por el miedo (o por la complacencia, que viene a ser lo mismo), perecen.  
-       En realidad esto no es una crisis, sino un cambio de época, el paso del Capitalismo al Talentismo, una nueva era en la que el Talento es más escaso que el Capital. Y ay de aquellas organizaciones que no sepan/quieran/puedan atraer, fidelizar y desarrollar el Talento individual y colectivo.
Mi agradecimiento a Ignacio Pausa y a la buena gente de APD, así como a los profesionales de RR HH presentes en la cena.