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domingo, 13 de octubre de 2013

Las brujas que odiaban a los hombres


Fin de semana de cine y de lecturas. Ayer sábado, dá de la Hispanidad, paseando por la Gran Vía con mi hija Zoe y su amiga Arancha. En la FNAC, junto a otros libros, compré La vida es un regalo, el libro de María de Villota que desgraciadamente no podrá presentar mañana lunes.
Por la tarde me lo leí, como homenaje a la que iba a ser la primera mujer en la Fórmula 1. Me ha gustado su dedicatoria: “Y un día te das cuenta de que vivías dormido, pasabas a ciegas y sentías a medias. Si un accidente no ha parado en seco tu vida, vive soñando, pasea observando y ama apostando. Si un accidente no ha parado por un momento tu vida, sabes de lo que estamos hablando. Este libro es para vosotros”. Ojalá fuéramos tan valientes como lo fue María.
María de Villota escribió que tras su accidente se sintió “agradecidamente débil” (¡qué bonito concepto!) y que la vida es increíble, sorprendente, dura y bonita. “No solo vivir es decidir. Yo diría, desde mi vivencia, que morir hasta cierto punto también es decidir”.
El libro (188 páginas) se divide en tres partes: el accidente, su carrera profesional y “la vida es un regalo”. Me quedo con las páginas que dedica a Rodrigo, su amor (cuando se despertó, preguntó por él; su padre, Emilio Villota, dijo de él: “Siempre te puedes fiar de alguien que le gusta el chocolate”; de que se preocupaba por cómo se iba a sentir Rodrigo y si le seguía queriendo). Comprobar que él le seguía queriendo “fue un momento vital para mí revivir, porque empecé a soñar, empecé a sumar desde cero”. Pensaba vivir en Santander (“las mañanas del Solievo son un chute de vitalidad”) y tener hijos con su Rodri. “Rodrigo dice que ya no se imagina mi cara de antes y que he perdido el pudor de sacarlo a la calle”. Me ha recordado aquellos preciosos versos de San Juan de la Cruz: “a la tarde de nuestras vidas, nos examirán en el Amor”.
Por la tarde, tras comer en el Tommy Mel’s de Las Tablas (el trato a l@s más pequeñ@s es formidable), he ido con Zoe y Arancha a ver Zipi y Zape y el club de la canica, una peli muy entretenida para niñ@s de 9 a 12 años. Me ha causado una grata sorpresa ver al entrañable Álex Angulo (inolvidable la cena con él en la terraza del Dómine tras el Cine Fórum APD de Casual day en Bilbao, 18-junio-2008).
Esta mañana he coincidido (nada es casual) con mi buen amigo Martín, que ya había visto Las brujas de Zagarramundi de Álex de la Iglesia. Como ya la había visto y de matinal no la ponían, hemos ido juntos a ver El mayordomo, con Forrest Whitaker y Oprah Winfrey, inspirada en la historia de un mayordomo negro de la Casa Blanca. ¡Qué peñazo! ¡Qué película tan mala (una de las peores que he visto últimamente! ¡Qué historia tan local, tan deshilachada, con tan poco ritmo, tan poco creíble (Robin Williams, John Cusack y Allan Rickman interpretando a los presidentes Eisenhower, Nixon y Reagan respectivamente). Si puedes, evítala, porque es una cinta pésima. Me agradecerás el consejo.
Almuerzo en casa de mis padres y por la tarde, ahora sí, Las brujas de Zugarramendi.
Sí, lo confieso, me gusta el cine de Álex, desde El día de la bestia (1995); ahí estaba Álex Angulo, precisamente. Perdita Durango (con un Bardem prodigiosa), La comunidad (un prodigio de lo que no es un equipo), 800 balas (el difunto Sancho Gracia en estado de ídem), Muertos de risa (Wyoming y Segura de pareja cómica, y de manager… Álex Angulo), Crimen ferpecto, Los crímenes de Oxford (Leonor Waitling mejor que nunca), Balada triste de trompeta (Antonio de la Torre, Carlos Areces y Carolina Bang), La chispa de la vida (José Mota, Salma Hayek, Blanca Portillo y, por supuesto, Juan Luis Galiardo en su último papel en el cine)… Me encanta su ironía, su forma de reírse de lo que nos pasa.
En Las brujas están Mario Casas y Hugo Silva, Pepón Nieto, Secun de la Rosa, Jaime Ordóñez, Carlos Areces, Gabriel Delgado y Enrique Villén, así como “las chicas de Álex”: Terele Pávez (el mejor cabreo del cine español), Carmen Maura, Carolina Bang, Macarena Gómez. Un torrente enloquecido, para Carlos Marañón (Cinemanía), la película más redonda de Álex. Y liderando la taquilla en el inicio de este mes (21% del total de salas en su primer fin de semana, 2’42 M € de momento). Con La gran familia española (que ha hecho 2’51 M € en cuatro semanas), Justin (1’69 M €) y la mencionada Zipi y Zape (1’07 M € tras su primer fin de semana) también entre las primeras. Cuatro españolas entre las siete más vistas es una excelente noticia para nuestro cine. Jobs, después de tres semanas, lleva 700.000 € recaudados en nuestro país.
Y además, he leído Focus, el último libro de mi amigo Daniel Goleman. Pero de este texto y de Las brujas te escribiré mañana desde Galicia. Gracias a Martín y a mi familia, que me han hecho pasar un domingo estupendo.