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jueves, 14 de marzo de 2013

Rumbo a Ecuador: Nuevo Papa y Liquidación por derribo


Excelente el Cine Fórum Empresarial ADP en Bilbao con la película Intocable. En el debate, Francisco, Iván y David estuvieron magníficos. Y el público participó bastante. Después, pintxos en La Viña entre amigos: Mikel, Goyo, David y un servidor. El próximo Cine Fórum en Bilbao, el 12 de junio. Mi agradecimiento a APD, a los patrocinadores (Adecco, Ferroser), a Deusto Alumni y a los centenares de asistentes.
Durante el debate, tuve el honor de anunciar que teníamos nuevo Papa, el Papa Francisco. Argentino y jesuita. Acerté en que es fornido (confieso que me gustan más los Papas fornidos –Juan XIII, Juan Pablo II- que los flaquitos –Pio XII, Pablo VI, Benedicto XVI-), pero no en que sería continuista. Nunca pensé que vería a un miembro de la Compañía de Jesús ni a un hispanoparlante como Sumo Pontífice, y me parece una excelente noticia. Como decía hoy Isabel Urrutia en El Correo: “Los jesuitas les educan para ser todos líderes”.
El periodista y escritor jesuita Pedro Miguel Lamet resumía hoy en El Mundo Los diez desafíos del nuevo Papa: Proclamar la “buena noticia”; Dialogar con el mundo de hoy; Acelerar el ecumenismo; Desbloquear la colegialidad Replantear la moral sexual; Redimensionar el papel de la mujer; Revisar la ley del celibato; Reformar la curia romana; Mejorar la comunicación y Responder al hambre de mística. Todo un cambio de ciclo.
Llevo días leyendo libros que no me han dejado especialmente satisfecho. Sin embargo, ayer en el aeropuerto me hice con Liquidación por derribo. Cómo se gestó la que está cayendo, de Lucía Etxebarría. Un libro estupendo que explica muy bien los orígenes de esta crisis (“no es una crisis, es una estafa”, recuerda Lucía al final).
La Etxebarría había prometido, por culpa de la piratería y el escaso apoyo a la cultura, no volver a publicar. Y lo ha hecho como “un ejercicio de responsabilidad”. Los lectores nos alegramos mucho por ello.
Lucía no cae en la trampa del “y tú más”, del maniqueísmo rancio e interesado. Frente al bipartidismo simplón, “necesitamos sociedades activas, que no deleguen, que no se rindan”.
Para un servidor, el mejor capítulo es el primero: “Somos un país corrupto”. La autor analiza el ranking de Transparencia Internacional (España es el 31º país más corrupto) y sus análisis. En Europa, solo Malta, Grecia, Portugal, Polonia e Italia son más corruptos que nosotros. Prácticas legales, aunque no éticas; abusos no controlados suficientemente… Desde la antropología (Una interpretación antropológica de la corrupción, de Ludwig Huber), ésta se explica “desde dentro”, como algo propio de la cultura (mediterránea y árabe, en este caso). Las redes sociales (no Facebook y cia, sino las redes entre personas) y no el mérito es lo que define la corrupción. Se citan los casos de la India, de China (el guanxi), de Rusia (el blat), de África… Jean-Pierre Olivier de Sardan nos habla de “lógicas culturales”, como el regateo (y no el precio fijo), los regalos, las redes sociales, la autoridad depredadora y la adquisición distributiva). Y en concreto en España, siempre según la autora, aplican la lógica de un país mayoritariamente latifundista, la herencia estructural de la dictadura, nuestras lógicas culturales y la politización de las instituciones públicas.
Después, Lucía explica muy didácticamente “la crisis financiera”: “Los activos tóxicos se parecen a los novios tóxicos. Tienen muy buen aspecto y son muy prometedores. Al principio, parece que te van a cambiar la vida para bien, pero te la acaban cambiando para mal”.
La crisis es moral: “Cuando los valores morales en una sociedad son la codicia desaforada, el consumismo, la frivolidad, el sensacionalismo, la apariencia, el culto al cuerpo, el yo-mi-me-conmigo, el hedonismo, el solipismo, el egoísmo (…) cuando a los corruptos no se les condena sino que se les premia y admira, y se les vuelve a votar; cuando las palabras ética y moral se pasan de moda, antes o después el sistema cae, como ha quedado demostrado. Y se polariza: los ricos se hacen más ricos; y los pobres, más pobres.
Después, Lucía nos habla del “ladrillazo” (la burbuja inmobiliaria, incluyendo aeropuertos fantasma y delirios arquitectónicos), el caso Urdangarín (el capítulo se llama “Cristina no atina”) y el fútbol como “opio del pueblo”. ¿Y los recortes? Para Etxebarría, si se eliminaran las subvenciones a fiestas taurinas (564 M €), pagaran los clubes de fútbol lo que deben al Estado, se eliminaran prebendas de políticos, se endurecieran las penas al fraude fiscal… se ahorrarían 90.000 M € anuales. Y se podrían mantener las inversiones (que no gastos) en sanidad, educación y justicia, que definen nuestro modelo democrático de Estado del bienestar.
Propone una ley electoral más proporcional, listas abiertas, elecciones primarias para los candidatos, presupuestos más participativos, memorias de participación, consejos deliberativos, ley de transparencia, hacer públicas las cuentas de la Casa Real, acceso a las cuentas de los partidos, el patrimonio de los políticos, los diputados a tiempo completo, eliminar sus privilegios, eliminar la prescripción en los delitos de corrupción, límites a los regalos, EREs sin dinero público, dación en pago para la vivienda, el registro de antiparaísos fiscales, la Tasa Tobin y una fiscalidad justa.
Frente a la sensación de desánimo y frustración, frente a la indefensión aprendida, la construcción de la felicidad. “Cuando la felicidad nos sale al paso, no suele ir vestida como esperábamos encontrarla. No va disfrazada ni de historia de amor pasional ni de coche deportivo. Sele tener más que ver con sentimientos como la calma, la autoaceptación y la serenidad (…) La felicidad no depende de lo que nos falta, sino del esmerado cultivo y la buena administración de lo que tenemos. La felicidad se hacen, no se halla. Brota del interior, no viene de fuera”.
Excelente libro, muy bien escrito (Lucía Etxebarria tiene mucho talento literario) como por sus contenidos (se muestra como una sagaz periodista, que maneja bien los conceptos económicos y sociológicos).

Me he llevado en el vuelo de hoy a Quito varios libros, entre ellos Querer es poder, de Xavier Guix (la fuerza de voluntad puede –debe- entrenarse); Why your five year old could not have done that. Modern art explained (Por qué no podías haber hecho esto a los cinco años. El arte moderno explicado) de Susie Hodge, que adquirí ayer en el Guggenheim de Bilbao  y Tienes Talento. Descubre cómo sacar lo mejor de ti mismo de la mano de Leonardo da Vinci, de Christian Gálvez (un presentador que me cae muy bien), con prólogo de Risto Mejide (un estupendo publicista e inmejorable “annoymista” –provocador- al que estoy muy agradecido por su prólogo a Código Mourinho). Seguro que voy a aprender mucho con Xavier, Susie y Christian. Gracias de antemano.