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jueves, 28 de marzo de 2013

50 trampas cognitivas del cerebro feliz


Para empezar, te pido disculpas porque esta entrada en Semana Santa es especialmente larga. Pero sé que la vas a disfrutar.
David DiSalvo es un neurocientífico, pedagogo y divulgador (Psychology Today, Scientific American Mind, Mental Floss) que acaba de publicar QUÉ HACE FELIZ A TU CEREBRO y por qué deberías hacer lo contrario. Un libro impresionante.
Es, como dice el autor, un libro de “cienciayuda” (no de autoayuda) sobre los últimos avances en la cognición. Su tesis es: “Nuestros cerebros son máquinas de predicción y modelos de percepción que desean estabilidad, claridad y consistencia”. Lo impredecible, lo incierto y lo inestable no le gusta nada. “La mente es el cerebro cumpliendo con su cometido” (Simon Le Vay, neurocientífico, en The Sexual Brain, 2004).
El libro se resume en 50 claves del conocimiento:
1. Aminora la marcha: “Hay muchos problemas que pueden reducirse aminorando la velocidad para, de este modo, considerar cómo proceder en una situación dada”.
2. Pon atención a la influencia que tus creencias previas ejercen sobre tu pensamiento actual: Nuestra percepción no está libre de la influencia de pre-juicios.
3. Controla tu propensión a aceptar lo que está más disponible. “Un cerebro feliz tiende a juzgar usando la información más accesible que esté disponible”.
4. Comprende qué significa el enmarcado. El cerebro hace saltar las alarmas cuando la atención se sale del “marco” de percepción.
5. Haz que otros te ayuden a sentirte responsable de tus compromisos. Somos interdependientes y necesitamos “publicar” nuestros compromisos y que otr@s comprueben nuestros progresos.
6. Actúa sobre los logros a corto plazo que pueden producir beneficios a largo plazo. El cerebro feliz tiende a centrarse en el corto y no en las metas a largo.
7. Proponte metas tangibles y medibles. El cerebro feliz está orientado a la valoración y a la recompensa.
8. La caza es más apasionante que la captura. Sensación de pérdida tras haber logrado algo.
9. Imagina situaciones competitivas futuras, pero controla tu sesgo autoinducido. Nuestro cerebro tiene dificultad para colocarnos en el futuro. El fracaso es una posibilidad y debe reconocerse como tal.
10. Trabaja con un fin. “Practicar con un propósito extrae el mejor provecho de las destrezas de aplicación general y lo combina con aplicaciones específicas”.
11. Termina lo que empiezas. Para el cerebro, lo incompleto representa inestabilidad.
12. Pregúntate; no te lo digas a ti mism@. Preguntarse a sí mism@ si se puede alcanzar una meta es más efectivo que deicrse a sí mism@ que la va a alcanzar.
13. Crea hábitos útiles. El tiempo necesario para alcanzar el máximo de automaticidad (hábito) es de 66 días. Cuanto más complejo el hábito, más tiempo tarda en formarse.
14. Tu primera impresión dependerá de cómo quieras que te vean los demás. Estamos inclinad@s a juzgar la primera impresión que alguien nos da por los patrones que tenemos para nosotr@s mism@s.
15. Trata de recordar que tu memoria puede estar equivocada. La memoria no es una grabación, es una reconstrucción. “Mezcla” fragmentos de memoria verdadera con otras informaciones.
16. Habituarte es algo que sucede. Transcurrido el tiempo suficiente, podemos aburrirnos de cualquier cosa. Se desvanece el placer inicial y se convierte en algo rutinario. El reto es superar la “amnesia de la variedad”.
17. Imagínate comiendo algo agradable para cortocircuitar la tentación por la comida. Contemplar algo tentador aumenta el deseo; imaginar comiéndolo, lo reduce.
18. La empatía no es ciego. Generamos más empatía con quienes nos son más familiares. La risa y el llanto son muy contagiosos.
19. Practica la metacognición. Es “pensar sobre el pensar” y distingue al cerebro humano del resto. Nos permite valorar por qué pensamos lo que pensamos, aunque nos pone en contacto con situaciones existenciales que invitan a la obsesión.
20. No confíes siempre en el sentido común. Lo que parece obvio no siempre lo es. Cuestiónalo.
21. No todos los contagios son físicos. Los hay psicosociales: la ansiedad, la censura y la felicidad.
22. Sentirse bien no es lo mismo que estar bien. El cerebro feliz percibe la incertidumbre como una amenaza y desea volver a “lo correcto”.
23. Has de saber cuándo debes supeditar la heurística. La heurística está constituida por reglas eficaces que salen a escena en ocasiones. Al cerebro feliz le gusta porque elimina la incertidumbre.
24. Estamos obligados a conectar. “El cerebro humano ha evolucionado desde la identificación de patrones mediante la conexión de fragmentos de información que existen en nuestro medio”. Cuidado, porque establecemos conexiones de forma rutinaria entre acontecimientos fortuitos y asignamos significado a lo aleatorio. Debemos ser conscientes de ello.
25. Ansiamos tener agentes. Los “agentes” son l@s responsables de lo bueno o lo malo que nos pasa. Lo contrario abre la puerta a la incertidumbre.
26. Haz algo que sea una meta en sí misma. Tendemos a pensar que las metas son específicas, pero una meta más general que nos mantenga ocupad@s también es inpiradora. “Cualquier cosa que hagas es insignificante, pero es muy importante que la hagas” (Gandhi).
27. No somos muy buenos pronosticadores emocionales. Caemos en un “sesgo de intensidad” que nos hace creer que podemos predecir cómo nos sentiremos en una situación futura.
28. Una reacción rápida estimula una buena actuación. El miedo a la decepción es un gran motivador. “Cuando la reacción se pierde en la distancia, se percibe como menos relevante y por tanto menos merecedora de la atención de un cerebro feliz”.
29. Nuestra capacidad para detectar mentiras es lo mismo que echar a suertes. Según Paul Ekman, imitar la conducta de otras personas (empatía) nos hace susceptibles al engaño. Debemos tener cuidado de ser muy empáticos muy rápidamente.
30. Haz listas de verificación y utilízalas. La memoria es muy falible, y debe ayudarla.
31. El pensamiento contrafactual es una interesante y peligrosa habilidad. Significa mirar hacia atrás y preguntarse: “¿Y si hubiera hecho…?”. Las afirmaciones serán en parte correctas y en parte fabricadas por la imaginación. La realidad es más compleja.
32. La repetición es la madre de la persuasión. Cuanto menos atención prestemos a un mensaje repetido, más probable que nos lo creamos.
33. La metáfora es una medicina poderosa. “Las metáforas pueden hacer que conceptos multifacéticos parezcan simples y que las vagas ideas parezcan relevantes”.
34. Tu cerebro no está solo en tu cabeza. Es la teoría de la “cognición corpórea”. La mente nunca está completamente aislada del mundo que nos rodea.
35. Tú no sabes lo que no sabes. La práctica y la experiencia no consisten solo en la preparación; forman parte de un proceso de descubrimiento. Practica, que algo queda.
36. La fluidez cognitiva permite el aprendizaje, pero también ser víctimas de la propaganda. Cuando la información se presenta en un formato accesible, fácil de digerir, nuestro cerebro la procesa con menos obstáculos.
37. La autorregulación moral es una actuación oscilante. Cuando nos vemos moralmente deficientes en una parte de nuestra vida, buscamos acciones morales para equilibrar la balanza.
38. Para el cerebro, los juicios de creencias tienen el mismo valor. “El cerebro ha evolucionado para dar sentido a nuestro entorno y proporcionarnos una oportunidad de sobrevivir”. Se involucra en el juicio igual se trate de creencias que de realidades.
39. Haz las paces con la probabilidad. La suerte se reduce a una probabilidad. Los eventos estadísticamente explicables son difíciles de aceptar para el cerebro feliz.
40. Evita la falacia de la conjunción. La “y” suele mezclar algo cierto con algo que no necesariamente lo es.
41. Piensa dos veces antes de aceptar un valor nominal. Es lo que Kahneman llama “la ilusión del dinero”: centrarnos en el valor nominal (subida de sueldo) y no en el real (poder adquisitivo).
42. Duda de tu THOMAS. En inglés, “el sistema de fijación de la oxitocina humana” (The Human Oxytocin Mediated Attachment System). Es un poderoso circuito cerebral que libera oxitocina (la hormona del cariño) cuando alguien confía en nosotr@s e induce el deseo de corresponder a la confianza, incluso con extrañ@s. Solo el 2% de las personas se sienten incapaces de devolver la confianza, lo que en general está muy bien, pero es la puerta de los timos.
43. Es posible que pierda la calma, pero no pierda la perspectiva. Para el cerebro, la pérdida es una amenaza pero debe ser considerada como parte del juego, en un enfoque de “portafolio”.
44. Has de estar alerta a la manipulación del arrepentimiento. Si te inducen al “pre-arrepentimiento” (si tomas esta decisión, al final te arrepentirás), puedes no tomar la decisión correcta.
45. Recuerda cómo los chimpancés y los niños superan la impulsividad. ¿Cómo lo hacen?  Con el interés de obtener una mayor recompensa en el futuro (por ejemplo, juegan con sus juguetes y ya se tomarán las chuches más adelante).
46. Las palabras dirigen la percepción. “¿Qué hay en un nombre?”, se preguntaba Shakespeare (Romeo y Julieta). Mucho. Condiciona lo que sentimos.
47. El modelado es tan humano como el respirar. Cada un@ de nosotr@s es un/a imitador/a nat@. La imitación juega un papel crucial en el aprendizaje, pero hemos de tener cuidado con quién origina el modelo que estamos siguiendo.
48. La soledad y el conflicto son socios en el cerebro humano. La soledad es la sensación de aislamiento social; por ello, las personas que se sienten así pueden estar predispuestas a buscar conflicto.
49. El escapismo no es magia. Las diversiones escapistas no ejercen una magia adictiva a quienes las practican, de igual forma que los espectáculos absurdos de la tele no vuelven estúpidos a los espectadores. La línea entre la diversión agradable y el comportamiento compulsivo puede ser delgada y difusa para un@s y bien definida para otr@s.
50. Trabaja por capas. Si en tu trabajo tienes múltiples tareas, sigue la estrategia de crear capas de trabajo. Serás más efectiv@.
Un libro IMPRESIONANTE, que nos habla de la “propensión a la certeza” (Robert Burton), la “tendencia de encuadre” (Amos Tversky y Daniel Kahneman), la “ignorancia heurística” (Keith Stanovich y Ricahrd F. West), la “predisposición a la confirmación” (esquematismos preestablecidos), la “ilusión de conjunto”, el “sofisma de la conjunción”, el “síndrome de la urgencia”, la “propensión de intensidad”, el “piloto automático” (del 30 al 50% de nuestro estado de vigilia), la “obsesión rumiadora”, la “hipótesis de sustitución social”, la soledad como “fracaso al no obtener las relaciones que necesitamos” (John Cacioppo), la “influencia normativa” (Prashanth U. Nyer y Stephanie Dellande), la “predisposición a la restricción”, la “memoria transactiva” (por ejemplo, en una pareja), la “habituación”, el “pensamiento antiobjetivo”, el “procesamiento del valor”, el mencionado THOMAS (Paul Zak), la “adaptación” y “convergencia” en la tribu (según esté basada o no en la identidad), la “fluidez cognitiva” (tenemos más confianza en un mensaje repetido 3-5 veces y pierde persuasión a partir del punto de saturación), el “aprendizaje social” (por ejemplo, las series de TV), el poder de la gramática (Lera Boroditsky, Stanford), la felicidad contagiosa (Framingham Heart Study), los resfriados psicosociales, la empatía influenciadora, la memoria explícita (declarativa) e implícita (no declarativa) y la “plasticidad cerebral”, el “pensamiento episódico futuro”, la “práctica deliberada” (K. Anders Ericcson; buscando un fin).
En las Fuentes sugeridas (bibliografía), Dan Ariely y Ori Brafman (economía conductual), Daniel Pink (motivación), Susan Blackmore (meme), John Cacioppo (soledad), Rita Carter (multiyo), Chabris y Simons Daniel (el gorila invisible), Robert Burton (sensación de certeza), Mark Chanzigi (la evolución de la percepción), Cialdini (influencia), Damasio (consciencia), Daniel Dennett (evolución de la ética), Norman Doidge (plasticidad cerebral), David Freeman (experiencia),  Atul Gawande (listas de verificación), Daniel Gilbert (tropezar con la felicidad), Ben Goldacre (pseudociencia), Jonathan Haidt (bases emocionales de las creencias), Joseph Hallinan (por qué cometemos errores), Marvin Harris (antropología cultural), Sam Harris (infraestructura neuronal de la creencia), Wray Herbert (heurística), Bruce Hood (supersentidos), Judith Horstman (cognición), Pierce Howard (cerebro), Sheena Iyengar (decisiones), Christian Jarrett (investigación psicológica), Daniel Keltner (el altruismo), Robert Kurzban (contradicciones de la mente), Jonah Lehrer (decisiones), Gary Marcus (kluge, algo unido al azar y que funciona), Gazzaniga, Daniel Nettle (personalidad), Jena Pincott (sexo y amor), Dale Purves (funcionamiento del cerebro), Tom Rath y Jim Harter (Gallup, sobre la felicidad), Sapolsky (estrés), Gary Small (redes sociales), J. D. Trout (empatía) o Louise Barrett (reconsiderar la cognición). Y 19 blogs sobre lo último en neurociencia.
Mi agradecimiento a David DiSalvo. Un divulgador científico de lo mejorcito. Y a mi buen amigo Antonio, que ayer me llamó para felicitarnos por El per-verso libro de las carencias del alma. "Un libro necesario", me dijo. Gracias.
“El cerebro feliz está dispuesto a trabajar, pero cuando nos abocamos a una nueva empresa sin sentido de dirección y propósito en nuestra práctica, se harán presentes los resultados negativos; por ejemplo, quemarse, desilusionarse y eventualmente rendirse”.