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domingo, 24 de marzo de 2013

40 píldoras estimulantes para mentes inquietas


Lo pasé muy bien ayer con los profesionales del Grupo Hermanos Martín (Supermercados MAS) aprendiendo juntos sobre la Dirección práctica del Talento. Sobre todo, en lo que atañe a la motivación: el palo y la zanahoria (la amenaza y la promesa de premio) no funcionan; es la motivación intrínseca (el sentido, la libertad, el aprendizaje) lo que nos mueve, lo que nos moviliza.
Me han llegado los ecos de la presentación el viernes de El per-verso libro de las carencias del alma, de Yolanda Saénz de Tejada y un servidor, en Murcia, con motivo de la entrega de los Premios Anuales de la asociación Canal Literatura. Junto a Yolanda, la mejor poeta de España, Lorenzo Silva, Sebastián Mondéjar, Mari Cruz Agüera, Ana María Tomás, Julia Muñoz Ripoll, José Belmonte y Pau Pérez López.
Regresé ayer de Sevilla (una ciudad ya inmersa en la Semana Santa) a las 18,30 h y poco después Zoe y un servidor nos fuimos a pasear (bajo la lluvia) por la Gran Vía. Tanto en la Casa del Libro como en la FNAC de Callao, El per-verso libro estaba muy bien situado (en la primera quedaban algunos ejemplares de Del Capitalismo al Talentismo; en la segunda, ya no). Y aproveché para comprar algunos DVDs (Argo, El recuento, De tu ventana a la mía) y libros (¡Sí, puedes!, Nuestra mente maravillosa, Alfred Hitchcock and the making of Psycho).
Ya en casa, mientras veíamos Regreso al futuro 2 (a Zoe le encanta esa trilogía tan ochentera), me puse a leer ¡Sí, puedes! 40 píldoras estimulantes para mentes inquietas, de Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña.
Se trata del tercer libro de Alejandro, tras sus best-sellers Ha llegado la hora de montar tu empresa y Desnudando a Google, que en su día comenté en este blog. Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña es ante todo emprendedor, business angel y asesor de compañías tecnológicas, y en este texto nos ofrece “una mezcla de sentimientos y de ideas que me pasan por la cabeza, y que quería compartir contigo”, como nos cuenta en la introducción. Gracias, Alejandro, por esa reflexión y generosidad.
De las 40 píldoras, todas estimulantes, me quedo con:
- La suerte es Dios que trabaja desde el anonimato (el autor diferencia entre “suerte” y “fortuna”, y cita a Cervantes: “El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa”.
- Tal vez la pregunta más incómoda es: “¿Eres feliz?”. “Las personas fueron creadas para ser amadas, y las cosas fueron creadas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es porque las cosas están siendo amadas y las personas están siendo usadas” (Jonathan Moldú).
-  Cambia, para cambiar el mundo. Se necesitan perspectiva y análisis, disciplina y tenacidad.
- ¿Cómo te comerías a un elefante? “No hay nada más peligroso que un tonto motivado” (Emilio Duró).
- La indecisión es la peor decisión.
- El mejor libro de management es la Biblia (eso también lo cree mi buen amigo Joxé Mari Ulazia; en especial, dice él, el Evangelio).
- El Ego es como un perro. “El perro tiene que seguir al amo, y no el amo el perro. Hay que hacer que el perro te siga. No hay que matarlo, sino domarlo” (Jodorowsky).
- Las supermodelos no se casan con albañiles. ¿Por qué será? Las apariencias son importantes.
- Las hormigas siempre llegan a fin de mes: Persistencia, Previsión, Motivación, Hasta el infinito y más allá (recolecta todo lo que sea posible).
- ¿Qué dirán de ti en tu velatorio?
- Nunca discutas con un imbécil (“El mejor truco para ser estúpido es intentar parecer muy sofisticado e inteligente”, ASS-O).
- Nada te posiciona más ni mejor que el lujo de permitirte decir “no”.
- El deporte nacional no es el fútbol, sino la envidia.
- Ser realista es elegir lo imposible cuando lo posible no es suficiente.
- Las ideas están sobrevaloradas (Todos tenemos ideas. La diferencia es el pequeño porcentaje de personas que se deciden a ponerlas en marcha).
- Los pies en el suelo y la cabeza bien alta, junto a las nubes.

En la píldora 19, “Extirpar a los terroristas”, Alejandro tiene la amabilidad de recordar cuando estuvimos juntos, en 2012, impartiendo un curso de intraemprendimiento para una empresa tecnológica del Grupo Santander. Le hablé de los “terroristas corporativos”, personas que se levantan cada mañana con el firme propósito de desestabilizar y perjudicar a su propia empresa. Según datos de Silvia Damiano (en su espléndido libro Implícame) llegan a ser hasta un 17% de los empleados. Alejandro lo conecta con el concepto de Gente Tóxica y con los jefes a lo Darth Vader y Mr. Bean. “El otro día cerraron mi empresa por peligro de contaminación tóxica. –No jodas, ¿amianto? – Peor aún, personas”.
Un libro muy práctico, enormemente útil, tremendamente actual, para comerte el mundo. Avalado, en contraportada, por ganadores como Jorge Lorenzo, Santiago Segura, Carlos Baute, Irene Villa y José Mota. Ahí es nada.