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martes, 26 de febrero de 2013

Lincoln, una Italia ingobernable y la casa dividida


Cine Fórum Empresarial APD con la película Lincoln simultáneamente en A Coruña y en Madrid, en Kinépolis.
He estado leyendo en la revista CLIO Historia el artículo Lincoln. El primer mártir de América. La de Spielberg no es precisamente el primer retrato cinematográfico de “Abe el honesto”: 250 cintas, entre ellas las de Griffith (1930), John Ford (1939) y Robert Redford (2010). Un líder carismático que perdió elecciones una y otra vez hasta que en 1860, con un partido demócrata que presentó dos candidatos (el del norte y el del sur) logró la elección presidencial.
Fue el primer líder republicano en la casa blanca, el primer presidente de origen humilde (una especie de abogado-campesino, muy al gusto de Barack Obama) y tuvo la inteligencia de incluir en su equipo de gobierno a sus contendientes en el partido: William H. Seward, senador por Ohio, que fue Secretario de Estado; Salmon Chase, gobernador de Ohio, secretario del Tesoro; Edward Bates, fiscal general y Simon Cameron, senador por Pennsilvania, secretario de Guerra. En la guerra civil (1861-1865), apostó por sucesivos generales hasta que puso al mando a Ulysses S. Grant. Una decidida apuesta por el talento.
Dotado de gran oratoria, su discurso más épico fue en el campo de batalla de Gettysburg (19 de noviembre de 1863), donde habían muerto 51.000 soldados (en toda la guerra perdieron la vida entre 650.000 y un millón de combatientes).
La casa dividida: “Una cámara dividida contra sí misma no puede mantenerse”, dijo Lincoln. “Creo que este gobierno no puede ser duradero, la mitad esclavista y la mitad libre. Que se convierta en una cosa o en la otra”. El 16º presidente de los EE UU consideraba la esclavitud una equivocación moral, social y política, y su victoria precipitó la secesión de 11 estados sureños.
Su asesinato fue toda una conspiración. El 15 de abril de 1865, John Wilkes Booth le disparó a la cabeza y gritó: “¡El Sur está vengado!”. Un conjurado de Booth, Leiws Payne, atentó esa misma tarde contra el secretario de Estado William Seward (se libró por la acción de su hijo) y un tercer cómplice, George Atzerdot, trató de asesinar al VP, Andrew Johnson.  
Tras él, otros tres presidentes serían asesinados: Garfield (1881), McKinley (1901) y JFK (1963), y otros cuatro sobrevivieron al intento de magnicidio: Roosevelt (1933), Truman (1950), Ford (1975) y Reagan (1980).
Lincoln vivió en una nación dividida, y Obama también. Michelle Obama abrió el sobre para el Óscar a la mejor película, y no fue Lincoln, sino Argo, una estupenda película, pero no la mejor del año. ¿La causa? El perfil de la Academia de Hollywood es varón (en un 77%), blanco (94%) y mayor (la media de edad son 62 años). Vamos, los hombres WASP que no votan a Obama, sino a Romney. Ni Lincoln ni Spielberg se llevaron los premios.
En Italia, los resultados dejan un país ingobernable. Hablé de Beppe Grillo, la gran sorpresa de los comicios, en mi libro Del Capitalismo al Talentismo. Berlusconi sigue seduciendo, y por tanto han triunfado la propuesta antipartitocracia del Movimiento Cinco Estrella y la anti-Merkel de “Il Cavagliere”. Los aburridos (el gestor Bersani, el tecnócrata Monti) no llegan al público, a los votantes. Cada vez más la política y el espectáculo (la emoción, la ilusión, si quieres llamarlo así) están más cerca. Cuando las barbas de tu vecino (transalpino) veas pelar, pon las tuyas (las de la “doble R”) a remojar.
Carolina Tohá (Santiago de Chile, 1965), hija de Salvador Allende, es la presidenta del partido de la Democracia (ha sido ministra con Frei y con Michelle Bachellet). En 2012 ganó las elecciones municipales a la comuna de Santiago. Ha participado en un Foro de Mujeres Políticas organizado en París por Anne Hidalgo, candidata a la alcaldía de la capital francesa en 2014. “Las primarias son cruciales, y en junio volveremos a convocarlas para las presidenciales”. En Chile, en Francia, en Estados Unidos… En España dan pavor en los dos partidos todavía mayoritarios. Sobre Chile, “no hay igualdad de oportunidades en la educación superior, en la sanidad, en la protección social, no creamos empleos de calidad… Es una vergüenza nacional que el progreso no reduzca las desigualdades; tenemos que cambiar el modelo”.
Efectivamente, es un cambio de modelo, un cambio de ciclo, en el que el talento femenino marcará la diferencia. Carolina Tohá lo llama “feminizar el ejercicio del poder”. Es una consecuencia natural del Talentismo.
Recuerda el proverbio chino que tanto le gustaba a Mao: “Cuando peor es el caos, más cerca está la salida”.  

Mi agradecimiento a todos los asistentes de los distintos Cine Fórum Empresariales de ayer y de hoy. Reflexionar sobre el Liderazgo es ineludible para mejorar las cosas.