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martes, 22 de enero de 2013

El coaching y la buena educación


Me encantó la presentación ayer lunes por la tarde del Programa de Coaching Ejecutivo (tercera edición) en Fundesem y del libro Coaching en Acción. Gabriel Ferrer, responsable del programa por parte de la Escuela de Negocios (como comentó un servidor, Fundesem es una Business School “situada presencialmente en Alicante”, pero que está donde se hallan sus alumn@s y profesores), abrió el evento (más de 100 personas en el salón de actos, incluyendo las dos promociones anteriores: el equipo Alejandría y el equipo Mandala). Irene Martínez, co-directora del programa, expuso las claves y las ventajas del mismo. Liliana, Laura y María José, co-autoras de Coaching en acción (junto con el resto de componentes del Equipo Alejandría, alumn@s de la primera edición del Programa), expusieron la secuencia de elaboración de la obra, los fundamentos del coaching y la relación entre el coahcing y la PNL respectivamente. Y un servidor tuvo el privilegio de cerrar el acto, hablando durante 30 minutos del impacto del coaching en el paso Del Capitalismo al Talentismo. Finalmente, los miembros del Equipo Alejandría subieron al estrado a recibir el aplauso unánime de toda la sala.
Coaching en Acción es un libro con las 50 principales herramientas de coaching. Un libro valioso, útil, muy bien estructurado, escrito por un equipo de profesionales que aman el coaching y se nota. Si el coaching te va, no te lo pierdas.
Gracias, una vez más, a la buena gente de FUNDESEM, a los miembros del Club de Coaching y a los participantes en el evento de ayer.
En el avión de vuelta a Madrid he estado leyendo La buena educación, de María Jesús Álava Reyes y Susana Aldecoa. Mi buena amiga María Jesús Álava es una de las mejores psicólogas que tenemos (no solo en España, sino a nivel internacional): sólida como ninguna otra, práctica al máximo y con una capacidad de comunicación subyugante. Sus libros se encuentran entre lo mejor de la psicología divulgativa y son grandes éxitos de ventas. Susana Aldecoa, historiadora del arte, es la directora del Colegio Estilo (lleva más de 30 años en esa maravillosa institución educativa) y la hija de Josefina Aldecoa e Ignacio Aldecoa. Nada menos que dos de los mejores intelectuales españoles de todos los tiempos. Con autoras de tal calibre, el libro no me podía defraudar.
“La educación es un proceso que no termina nunca”, gustaba de decir Josefina Aldecoa. Mª Jesús y Susana definen “la buena educación” como “el mejor legado que unos padres pueden dejar a sus hijos y nos de los principales objetivos de nuestra sociedad”. La educación empieza antes del nacimiento del niño, no solo por su “hábitat” en el periodo de gestación, sino por las ideas previas que sus padres tengan sobre cómo educarlo. “Cada niño es único y singular desde el proceso de su nacimiento. Sabemos que es único porque no existe nadie como él. Incluso aunque tenga un gemelo con su misma dotación genética, él habrá nacido con un temperamento exclusivo, diferente siempre del de su hermano”.
El libro nos cuenta la historia del Colegio Estilo, un proyecto basado en los principios krausistas de la Institución Libre de Enseñanza, con unos valores muy concretos: la libertad de pensamiento, el respeto hacia los demás, la tolerancia, la sensibilidad hacia todas las manifestaciones artísticas, la voluntad de innovación, el conocimiento de otras culturas, los deseos constantes por aprender e investigar, la capacidad de superación, la perseverancia para alcanzar los objetivos cruciales de la vida, la lealtad y el culto a la amistad… “Educar para saber vivir”, como decía Josefina Aldecoa.
La educación es el camino a la felicidad, y se basa en el respeto y en el afecto entre profesores y alumnos (buen gusto cultural, escala de valores, buen estado emocional y afectivo). “Se hace ética en cada clase, impartiendo cualquier asignatura”.
Aprender desde la curiosidad y la motivación. “La curiosidad intelectual se moviliza mediante la lectura”. Lectura, reflexión, memoria.
El libro destaca los principios psicológicos de una buena educación: la importancia de los 0-6 años; la necesidad de implantar normas, hábitos y límites; la importancia de observar a los niños. Y posteriormente se centra en la Inteligencia Ejecutiva, desde el concepto de José Antonio Marina (2012). ¿Se puede mejorar? Afortunadamente, sí. Y la Inteligencia Emocional. ¿Se puede trabajar? Se puede y se debe trabajar.
“Aprender es pensar”. En el Colegio Estilo, l@s niñ@s elaboran sus propios libros de texto. La buena educación fomenta el placer de descubrir e investigar (observación, reflexión), la memoria como instrumento esencial para el aprendizaje, el amor por el arte en sus distintas manifestaciones, la cercanía sostenida de los profesores, el pacto como compromiso, los grupos escolares como primera sociedad adulta a escala, el desgaste de la autoridad (los profesores como líderes de ellos mismos). “Ser profesor (como ser coach, me permito añadir) es mucho más que una profesión; es una forma de entender la vida”.
La buena educación nos ofrece numerosos casos de niños que han mejorado gracias a la psicología, un estudio con una muestra de 331 niños y jóvenes que recibieron ayuda psicológica (el 75%, problemas de conducta; en su mayoría, por el escaso tiempo que les dedicaban sus padres) y 50 páginas finales de padres y profesores del Colegio Estilo.
Gran libro. Interesantísimo, clarificador, imprescindible. Gracias, María Jesús y Susana, por un texto tan valioso.