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sábado, 30 de junio de 2012

Liderazgo Innovador a través del Coaching Estratégico


Esta mañana hemos tenido la clausura de la primera edición del Programa de Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico de ESIC Zaragoza con APD, certificado por AECOP. Ha sido un Programa absolutamente fabuloso, debido a tres grandes causas:
-                  La voluntad de hacer una acción formativa adecuada para los alumnos. Como ha comentado esta mañana Javier Pardo, Director de APD en Aragón, él quería hacer un programa de coaching especial. Me lo comentó a un servidor y juntos a Jorge Mateo, director de ESIC Zaragoza, que lo hizo suyo. El diseño del programa recibió el beneplácito de ESIC a nivel nacional gracias a Raquel.
-                  La elección del alumnado. Absolutamente esencial. Los participantes han sido profesionales con mentalidad estratégica, apertura de miras, vocación de servicio a los demás, madurez y humanidad. Sin una materia prima de tan altísima calidad, el programa no habría tenido tanto éxito.
-                  La coordinación, con atención a los más mínimos detalles. Por eso la presente edición la ha cerrado Irene Martínez Porcar, Directora General de Key Executive, que ha destacado que para todos los profesores ha sido un reto, porque el nivel de exigencia de la clase era muy alto.

¡Qué gran satisfacción lo bien que ha resultado este programa! Con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide, en 2013 habrá segunda edición en Zaragoza.
Los alumnos han tenido la generosidad de regalarme un cuadro (debidamente envuelto en papel de Saica) de una trainera (símbolo del trabajo en equipo) con las reglas de compromiso de ellos como equipo y algunos de los conceptos más importantes del Curso (unos 25). Y por detrás, el agradecimiento personalizado, a mano, de cada uno de ellos. Muchísimas gracias José Luis, Noelia, Silvia, José Antonio, María José, Han, Gabriela, Juan, Alfredo, Jesús, Jorge, Javier y Juan Ignacio. ¡Qué gente tan grande sois! Este cuadro, con la medida de Ntra. Sra. del Pilar que también me habéis regalado, estará en mi casa como uno de los regalos más generosos y entrañables que me han hecho en la vida.
Los integrantes del equipo de alumnos del Programa de Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico se han ido de “viaje de fin de curso” a Sitges. Como les he dicho esta mañana, si se van a dedicar al Coaching o no ha dejado de ser una opción. Como líderes de sus organizaciones, como profesionales liberales, como coaches externos o no, desarrollar su propio talento y el de las personas con las que se relacionan (profesional o personalmente) ya es una de sus prioridades. Y como han destacado ellos, la felicidad es consecuencia en buena medida de ello.

A las 13,35 horas he intervenido por teléfono en el magnífico programa de radio de Sergio Fernández, Pensamiento Positivo. Ha sido en la sección La propuesta, en la que sugiero a los oyentes libros o películas sobre un tema (en este caso, Emprender, ya que en el programa estaban Helena López-Casares y Richard Vaughan).
Tres libros para emprender mejor: El libro negro del emprendedor, de Fernando Trías de Bes, que nos desvela los principales obstáculos para tener éxito a la hora de emprender; La empresa e-myth, de Michael E. Gerber (ayer estuve hablando con mi buen amigo Carlos de Vicente, un gran talento para el emprendimiento, que me envió una cita de este libro: “Existe una parte de nosotros, por pequeña y tímida que sea, a la quele gusta que le sacudan un poco. Porque es esa sorpresa al despertar, esa colleja cósmica, esa patada existencial en el trasero, ese grito primitivo de nuestra conciencia atribulada que nos dice: ¡Despierta!, ¡Despierta!, lo que nos extrae del éter, lo que nos libera de la fila india, lo que nos saca del sueño y hace que lo miremos directamente, lo que nos abre los ojos, lo que nos hace respirar, pensar, movernos,... ¡vivir!.” Gracias, Carlos, por tu valiosa inspiración) y, por supuesto Vivir sin jefe, de Sergio Fernández. ¿Y si emprender trascendiera el ser autónomo y tuviera que ver realmente con la libertad, con la dignidad, con la felicidad?
No ha dado tiempo de contarlo en antena, pero mis sugerencias cinematográficas sobre emprendizaje serían La red social (la película sobre la creación de Facebook por Mark Zuckerberg y sus socios), Cadena perpetua, con Tim Robbins y Morgan Freeman (otra gran aportación de Carlos, por el peligro de “institucionalización” en lo que hacemos; de acomodarnos, de aburguesarnos, de no atrevernos a avanzar) y la divertida Ocean’s eleven, con George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon.
Todos podemos ser emprendedores, nos dediquemos a lo que nos dediquemos. Tenemos que romper las cadenas de seda que nos atan al confort.

Ya en casa, de vuelta de Zaragoza, me he puesto a escuchar el segundo movimiento de la Sinfonía nº 7 de Beethoven, en la versión de Herbert von Karajan dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Berlín (www.youtube.com/watch?v=wBfKXHoSvDM&feature=related). Sonaba en el discurso del rey Jorge VI que iniciaba la II Guerra Mundial y en la banda sonora de la película Ellas, que comenté ayer. Si el Himno a la alegría de la 9ª de Beethoven es el de Europa (y probablemente el de la libertad), tal vez el 2º movimiento de la 7ª de Beethoven sea el Himno de los Emprendedores y las Emprendedoras. “Las grandes mentes siempre se encontrarán con la fiera resistencia de las mentes mediocres” (Albert Eisntein).
La lectura de hoy me ha sorprendido mucho. es Nelson Mandela. El cómic autorizado. Una colaboración entre la Fundación Nelson Mandela y Umlando Wezithombe, con prólogo del gran Madiba.
Dentro de unos años nos parecerá increíble que un líder político como Mandela haya pisado la faz de la tierra. Disponemos de su autobiografía (El largo camino hacia la libertad), de un extraordinario libro (El factor humano, de John Carlin) en el que se basa una magnífica película (Invictus, dirigida por Clint Eastwood). Y ahora de este precioso cómic de 193 páginas. Como dice Mandela en el prólogo: “Todos nosotros somos expertos en escuchar cuentos. Todos nosotros tenemos el potencial de ser expertos en contar cuentos”. Tengo el mayor interés en que, después de haberlo leído (¿los cómics se leen, se miran? Se disfrutan en cualquier caso), mi hija Zoe también lo haga. El legado de Mandela es uno de los mayores ejemplos de Liderazgo Innovador a través del Coaching.      

viernes, 29 de junio de 2012

Ellas y la Sinceridad


Viernes en Zaragoza. Esta noche hemos tenido la cena de clausura del Programa de Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico de ESIC y mañana, la clase final (supervisión de coaching).
He estado leyendo (en inglés, todavía no se ha publicado la traducción al castellano) La (honesta) verdad sobre la deshonestidad, de Dan Ariely, uno de los mayores expertos de la economía conductual.
Ariely parte de las teorías del Premio Nobel Gary Becker de que la criminalidad es cuestión (racional) de coste y beneficio. Las investigaciones más recientes demuestran lo contrario. Mentimos (o incluso cometemos delitos) por mecanismos muy poco racionales, como el hecho de cómo nos sentimos y si, al menos puntualmente, nos merece la pena.
En Zaragoza he estado buscando un buen libro sobre el Compromiso de Caspe. No he encontrado ninguno (me han hablado de El Interregno) ni en la Librería General, ni en El Corte Inglés ni en La Casa del Libro. Una lástima, pero insistiré.
Y antes de la cena, me ha dado tiempo a ver en los cines Palafox una buena película, Ellas, protagonizada por Juliette Binoche. Una película adulta, sobre una periodista que está haciendo un reportaje sobre la prostitución estudiantil en París y se entrevista con varias jóvenes que combinan la universidad con el oficio más antiguo del mundo. Una crítica muy sagaz a la aburrida vida pequeñoburguesa, al (supuesto) poder del dinero en el capitalismo, al sexo sin amor y a la convivencia sin sexo. Muy interesante. Una sorpresa muy grata.
En La Vanguardia, la crítica de Ellas se tituló Dos mundos, dos abismos: “Malgorzata Szumowska describe la rutina de una burguesa parisina felizmente casada y periodista, que se evade del entorno hogareño realizando en sus horas libres un reportaje sobre chicas que ejercen la prostitución de lujo para sufragarse los estudios universitarios. Realidad,imaginación y la soledad de la mujer inmersa en un mundo que ella suele sufrir y el hombre sólo transitar. El tema narrativo alterna las confesiones ante la cámara de jóvenes que previo pago alivian los ardores de hombres maduros y adinerados, con el tedioso entorno doméstico de la protagonista, también madre de dos hijos y con un marido que sólo vive para su trabajo. Un alegato feminista a veces excesivo y cuya credibilidad reside básicamente en el trabajo de la siempre soberbia Juliette Binoche.”

Mi agradecimiento a los alumnos de ESIC y a los profesores del programa por una cena tan divertida y deliciosa. Y especialmente a Mª José por su regalo a cada uno de nosotros.    

jueves, 28 de junio de 2012

Ya tenemos al otro finalista


Jornada en Madrid. He tenido la grabación en televisión esta mañana para una iniciativa estratégica (mi agradecimiento a Marvin y su equipo, un experto en cine clásico al que da gusto escuchar).
Almuerzo con mi buen amigo el escritor y periodista Juanma Roca, una de las personas que más saben sobre Escuelas de Negocios en el mundo. Ha sido un placer compartir la deliciosa gastronomía cántabra en Conlaya, en la calle Zurbano junto a Génova. Es un placer compartir conocimientos con Juanma, que está a la última de liderazgo y management.
Después, hemos pasado por la librería internacional y comprado el último libro de Dan Ariely, en inglés La (honesta) verdad sobre la deshonestidad. Por que mentimos a todos, especialmente a nosotros mismos. Tiene una pinta estupenda y promete ser apasionante. Ya te contaré.
Y a las 20.45 h, la segunda semifinal de la Eurocopa. El favorito (según las apuestas) era Alemania; sin embargo, ha ganado 2-1 Italia, esa Italia que va pasando a trancas y barrancas y que ha llegado hasta la final. Ha sido justo vencedor y particularmente prefiero en la final a los Azzurri que a los teutones.
No está de más recordar que, antes del inicio de la Eurocopa, según una consultora especializada La Roja valía 653 millones de euros. Italia valía 306 millones y ha eliminado a Alemania (469 millones). Se han quedado en la cuneta Inglaterra (394 millones), Francia (344 millones) y Portugal (332 millones). En el deporte puede pasar todo, como la eliminación de Rafael Nadal de Wimbledon. Sin embargo, el domingo disfrutaremos de una preciosa final, de un gran espectáculo deportivo.

Hoy no quiero recomendar un libro, sino una revista: Filosofía hoy. En su último número, un espléndido análisis de Marisa Pérez Bodegas sobre Michel Foucault, “la fuerza insolente”. Otro de Gabriel Arnaiz sobre Martha Nussbaum, la filósofa de lo vulnerable (Premio Príncipe de Asturias 2012). Un especial sobre Optimismo y Pesimismo desde la filosofía (Seligman, Russell, Deleuze, Cioran, Epicuro, Leibniz, Schopenhauer, Marx, Nietzsche, Spengler, Camus) con un breve test de diez preguntas.  Sócrates (“El hombre no tiene un mal mayor que una opinión falsa”), René Descartes, Patti Smith, Edward Hopper… y Maureen Dodd, prestigiosa periodista, se plantea si Obama tiene una inteligencia prodigiosa o no es para tanto.
En definitiva, una publicación estupenda, de lo más variado, con temas profundos y actuales. Mi agradecimiento y felicitación a su directora, Amalia Mosquera, y a todo su equipo. La filosofía, las humanidades en general, nos hacen más falta que nunca.    

miércoles, 27 de junio de 2012

La Roja funciona, después de todo


Esta mañana he tenido el honor de participar en el 20º aniversario de Formastur, creada en 1992. Ha sido un desayuno de trabajo en el Club Financiero Génova, que ha comenzado a las 9.30 horas. El título: Mourinho y Guardiola, contraste de liderazgos. Me ha presentado Luis Valdés, presidente de Formastur, y he tenido la oportunidad de hablar sobre casi dos horas de lo que podemos aprender del deporte español para aplicar a nuestro liderazgo.
He querido partir de una viñeta de Ramón publicada ayer en los diarios de Vocento. Un amigo le dice a otro: “Podemos estar orgullosos de que Nadal, Alonso, Gasol y los futbolistas de la selección sean españoles”. A lo que el otro le responde: “Ya solo falta que estemos orgullosos de serlo nosotros”.
En eso se resume todo. La Roja persigue un sueño (en este caso, ser la primera selección de la historia que ha ganado tres campeonatos seguidos), un reto emocional; es un auténtico equipo; canaliza sus emociones y las emociones de sus seguidores; aprovecha el potencial y muestra flexeverancia (perseverancia en la misión, visión y valores; flexibilidad en todo lo demás).
Esta mañana hemos hablado de los líderes-coaches (Mourinho, Guardiola), de los Mosqueteros y de los Guerreros. En un ambiente muy distendido, con decenas de profesionales de distintos sectores, organizador perfectamente por el equipo de Formastur.
Por lo demás, bastante descanso, esperando la semifinal entre La Roja y Portugal. Un partido en el que hemos sufrido mucho (Portugal ha mostrado mucho “hambre de victoria” y hará grandes cosas los próximos años), en el que en la prórroga la selección española ha demostrado ser mejor (las ocasiones no se han materializado) y en el que los penaltis, que como dice Casillas son una lotería, nos han beneficiado (hemos lanzado primero, que es lo que hay que hacer).
Hace cuatro años vi la final de la Eurocopa en Lima, en un restaurante español con grandes amigos antes de volver a Europa. Hace dos, la final fue en casa con mi hija. Y esta semifinal, también con Zoe, que la ha sufrido y disfrutado. ¡Qué cuatrienio!

Ya estamos en la tercera final consecutiva. ¿No es maravilloso? Le he mandado un SMS de felicitación a mi buen amigo Jorge Carretero, portavoz de la Real Federación Española de Fútbol. Y hemos quedado para celebrarlo como conviene la ocasión.

“¿Quién iba a decir hace cuatro años que esto iba a estar pasando en el fútbol español?”, ha dicho Iker Casillas, el capitán, tras la semifinal. Aunque el fútbol es el deporte más democrático del mundo (cualquier equipo le puede ganar a otro), el éxito no es por casualidad.

Mi agradecimiento a estos chicos maravillosos que nos hacen soñar.

martes, 26 de junio de 2012

A lo mejor los PIIGS no son precisamente éstos


Anteayer domingo, el escritor Jordi Soler publicó en El País un artículo muy interesante: Elogio de los PIIGS. Es el siguiente:
“Veamos a los prelados, como se preocupan de la riqueza y desdeñan el cuidado de las almas”, escribió Roger Bacon refiriéndose a la acumulación de bienes materiales que ostentaba la iglesia y, sobre todo, a lo poco que le importaba el alma de sus fieles. Bacon veía en la iglesia una orientación hacia lo material y esto, desde su punto de vista, era un contrasentido en esa institución fundamentada en las manifestaciones inmateriales, intangibles e invisibles.
Aquella orientación que Bacon veía en la iglesia hace más de 700 años, la encontramos ahora en los dirigentes europeos, obsesionados por la crisis, por la riqueza dineraria que no tienen, que no les llega, o que está en peligro de contraerse, y desdeñando temerariamente “el cuidado de las almas” que son, por cierto, lo que da forma y sustancia a un país.
¿Y qué otra cosa pueden hacer los gobiernos europeos frente a una crisis de este calibre? La respuesta no la saben, a la vista de los resultados obtenidos hasta hoy, ni gobernantes, ni economistas, ni banqueros, ni chamanes.
Lo que es cada vez más evidente, es lo que no hay que hacer frente a una crisis de este calibre: orientar a Europa exclusivamente hacia la economía y dejar desfallecer esos otros elementos, cruciales en este continente, que al final son los que distinguen a Europa del resto del mundo.
Pondré un ejemplo tosco, con el ánimo de clarificar: los ajustes y los recortes que impone esta orientación económica, la violencia que estos ejercen contra el ciudadano común, atenta contra los derechos fundamentales de las personas, que son la piedra angular de Europa. ¿Qué va a quedar de este continente si las medidas económicas terminan aniquilando estos derechos?
¿Está mal ser como somos los portugueses, italianos, irlandeses,  griegos y españoles?
Los economistas, que son hoy los nuevos gurús, aportan una visión imprescindible para enfrentar la crisis, pero que no puede ser la única porque se trata de una visión limitada que, últimamente, se aplica a todos los campos de la existencia. El PIB, la prima de riesgo, el IBEX, que son hoy nuestros oráculos, no contemplan más que variables económicas, y nos dicen bastante poco sobre la cultura de los países, sobre el estado de ánimo de sus habitantes y sobre su calidad de vida. Resulta ingenuo pensar que un hombre de Noruega, con sus noches y días eternos y sus inviernos crudísimos e interminables tiene, gracias a su prima de riesgo ejemplar, más calidad de vida que un mallorquín en plena crisis y con la prima de riesgo por los suelos.
La economía se ha convertido en el relato único de Europa, y esto es especialmente grave para los países como España, que nunca se han distinguido por su talento en esta materia pero que, sin embargo, tienen otros talentos que también son parte fundamental del continente, de ese relato que tendría que ser, nuevamente, variopinto, multidireccional y polifónico.
No es casualidad que los países más maltratados por la crisis sean esos donde mejor se vive, donde vivir la vida es un elemento fundamental de la cotidianidad. España, Italia y Grecia, esas rémoras que lastran la economía europea son, a pesar del oneroso rincón al que nos han mandado los economistas, los países a los que todo el mundo quiere viajar, o instalarse una temporada o, como pasa con frecuencia, quedarse a vivir. Portugal es también otro objeto del deseo de los europeos económicamente pujantes, e Irlanda, como bien sabrá quien haya pasado una temporada en esa isla, es, a pesar de su frío y de su bruma perpetua, un país de ánima mediterránea, donde vivir la vida es muy importante.
Sobre Irlanda, por ser el más excéntrico de esta exclusiva lista, exhibo una evidencia literaria: la prosa de Ulises, la novela de Joyce, en su inglés original, es prima hermana fonética de la prosa de Guillermo Cabrera Infante, que era cubano.
Los países suelen estar orientados de cierta manera, cada pueblo tiene su genio, los hay orientados hacia la productividad, hacia la religión, hacía la vida reglamentada, hacia la guerra, etcétera. Para estos países, vivir la vida es algo que se hace entre una obligación y otra, y no su orientación principal, como nos sucede a los PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España).
PIIGS: ese malicioso acrónimo que viene de Londres, una ciudad donde sus altos ejecutivos financieros, acaban de descubrir los beneficios fisiológicos, y el incremento en la productividad, que produce la siesta, y últimamente se han puesto a practicarla en sus oficinas, o en una tumbona en Hyde Park.
En los últimos años, como digo, la orientación particular de cada país europeo ha sido arrasada por el canon económico, por ese relato que favorece a los países tradicionalmente productivos y que destruye a los que están orientados de otra forma. Más allá de lo que puedan teorizar economistas y ministros, que últimamente aciertan tan poco como la señorita que vaticina el clima, la solución de la crisis está no sólo en las maniobras económicas, también debe tomarse en cuenta el genio de los pueblos, y para salir del agujero habrá que combinar la mirada unidireccional y naturalmente limitada de los economistas, con una visión múltiple y panorámica que contemple la orientación particular de cada país.
La visión unidireccional de los expertos ya ha establecido un peligroso rasero moral
El relato económico europeo, que todo lo deforma, ha hecho germinar en España un desánimo, altamente contagioso, que no puede producir nada positivo. ¿Está mal ser como somos los portugueses, italianos, irlandeses, griegos y españoles?, ¿tendríamos que ser todos tan productivos como los alemanes? La visión unidireccional de la economía ya ha establecido un peligroso rasero moral, donde el que produce al ritmo europeo es el bueno y los malos aquellos que no siguen el paso de estos. Este rasero ha calado ya en todos los rincones de la sociedad y, lo que es peor, el gobierno español toma sus decisiones basado exclusivamente en él. Si el lado fuerte de España, y de Grecia y de Italia, no ha sido nunca la economía, ¿por qué va a serlo ahora? España, y sus amigos los PIIGS, son como han sido siempre, y pensar que estos países van a cambiar a fuerza de firmar decretos en Bruselas, es una necedad. A estos países se les aceptó así en la Unión Europea y así, como siguen siendo, debe tratárseles, porque Europa es también eso, sus países mediterráneos, solares, donde la vida lleva otro ritmo y tiene otras prioridades, y sin estos países, sin los tan denostados PIIGS, Europa, señoras y señores, dejará de ser Europa.
Este no es un argumento a favor del viva la Virgen, ni de la vida loca, ni de ese espíritu pícaro y chapucero, que tan bien explicó el formidable Valle-Inclán, y que ida la riqueza ha quedado vergonzosamente al descubierto. Tampoco se pretende que los países ricos mantengan a los PIIGS aunque, poniéndonos serios, eso era más o menos lo que hasta hace muy poco venía pasando. El relato europeo tendría que reorientarse, hacía esa máxima que rige los desplazamientos de la guerrilla: la columna avanza a la velocidad del más lento. Y no al revés, como sucede ahora.
La orientación de los PIIGS no puede ni debe despreciarse, saber vivir la vida es un talento que debe tomarse en serio y que no tienen la mayoría de los países; este talento, este complicado equilibrio entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre lo celeste y lo pandémico, era uno de los puntos cardinales de varios filósofos de la era presocrática, de esos tiempos benditos en que el cuerpo era tan importante como el espíritu, de aquel mundo vital, sensual y solar que sepultaron Platón y el judeocristianismo, y que ahora quiere volver a enterrar el Banco Central Europeo.
La autoestima nacional va a la baja y desde las profundidades de la depresión, y con una orientación exclusivamente económica, el gobierno español va desmantelando todo aquello que no genere dinero inmediato y va aniquilando la verdadera riqueza de España, que claramente no es el dinero, que aquí se ha ido dilapidando sistemáticamente y sin descanso desde el siglo XVI.
Para empezar a salir de la crisis hay primero que aceptar lo que en realidad somos y rescatar, y aupar, todo aquello que es España más allá de su economía en ruinas, de su banca quebrada, de sus ministros vacilantes y de su presidente ausente; más allá de toda esta catástrofe temporal, España es, y ha sido siempre, sus artistas y sus científicos, sus deportistas y sus cocineros, sus atrevidas conquistas sociales, su admirable sistema universal de salud y ese talento milenario para saber disfrutar la vida que se heredó directamente a los países latinoamericanos. Todo esto, que es la verdadera riqueza de España, está siendo liquidado por el gobierno, que se inspira en la quimera de que los PIIGS podemos convertirnos, como por arte de magia, en alemanes.”

La aportación de Jordi Soler para que reflexionemos es muy valiosa. Sí, saber vivir la vida es un talento que debe tomarse en serio. La clave en la nueva época, en el talentismo, es darnos cuenta de la valía del estilo mediterráneo de vida (el de España, Portugal, Grecia e Italia, en cierto modo el de la céltica Irlanda), evidentemente muy superior al capitalismo calvinista y sus variantes. Y combinar esa calidad de vida con países más competitivos, eficientes (desde el orgullo de pertenencia) y eficaces (desde retos más sensatos que ganar dinero por ganar dinero). Está claro que los sureños de Europa no queremos convertirnos en germánicos.
Mi agradecimiento a pensadores como Jordi Soler, que no caen en la trampa del PIB (la sublimación del capitalismo) y abogan por mantener un alto nivel de calidad de vida.
Mientras volvía a Madrid en tren, he recibido la llamada desde Rumanía de mis buenos amigos Carlos y Raúl, que estaban en el Nordeste de Rumanía en el proyecto de ADR (la Agencia de Desarrollo Regional), con Constantin, Roxana y en el resto del equipo. Me habría encantado estar allí con ellos. Con proyectos así  se hace más y mejor Europa, desde la Educación (con mayúsculas, una Educación humanista para el siglo XXI). Muchas gracias / Multumesc.  

lunes, 25 de junio de 2012

El Optimismo y el Compromiso de Caspe


      Da gusto encarar este lunes, en la última semana de junio, con un nuevo proceso de coaching estratégico: el del Consejero Delegado de una de las empresas más interesantes e innovadoras de nuestro país, que se plantea muy seriamente ser empresa-modelo. Tren Madrid-Alicante de las 9,30 h (prefiero tres horas así que una en avión, que muy probablemente será impuntual), almuerzo en la capital alicantina (de resacón, tras las hogueras) y coaching esta tarde.
         Una gratísima noticia: la lectura de Una mente feliz, de la psicóloga irlandesa Elaine Fox, directora del departamento de psicología y del centro de investigación del cerebro de la Universidad de Essex. Si uno fuera un espejo (metáfora del coach) y Martin Seligman, el padre de la psicología positiva, me preguntara cuál es el libro más importante sobre el Optimismo, le respondería: “Hasta hoy, Aprenda Optimismo, el que escribiste tú, Martin; a partir de hoy, Una mente feliz, de la Dra. Fox”.
Es un libro magnífico sobre el cerebro optimista (sunny brain) y el cerebro pesimista (rainy brain). “Las raíces de nuestro cerebro optimista están profundamente arraigadas en el placer” y las del cerebro pesimista, en el miedo. La buena noticia es que ambos circuitos cerebrales están entre los elementos más plásticos del cerebro humano. La mente afectiva determina nuestros comportamientos y nuestro rendimiento. El pesimismo y el optimismo son rasgos, son estados. La sensación de que uno puede superar lo que le venga (como el actor Michael J. Fox) o no. Optimismo es un término acuñado por Leibniz (1646-1716) y proviene de Optimus, el mejor de los mundos posibles (este mundo es el mejor de los posibles). Pessimus, el peor de los mundo posibles.
Estos estilos emocionales son nuestra forma de desenvolvernos por el mundo y por tanto van a marcar nuestro rumbo. El libro presenta varios tests (como el LOT-R, la Escala de Búsqueda de Sensaciones, la Escala de Neurosis de Essex) para el autodiagnóstico, nos habla del “cerebro del miedo” (amígdala; por ejemplo, las mujeres que creen que son más propensas a padecer una enfermedad cardíaca tienen cuatro veces más probabilidades de sufrirla), del cerebro hedonista (el núcleo accumbens, nAcc), la proporción de 3 a 1 en las emociones positivas-negativas (Barbara Fredrickson), la genética del optimismo (no existe un gen para el optimismo o pesimismo; los genes por sí mismos no afectan en los rasgos de personalidad; la heredabilidad es del 40%), la plasticidad del cerebro (he aprendido que uno de los grandes es Álvaro Pascual-Leone, neurólogo de la Universidad de Harvard, nacido en Valencia, que estudió en Alemania y se especializó en neurología en Minnesota), incluyendo la creación de nuevas células cerebrales, el efecto placebo y el nocebo, las nuevas técnicas para rediseñar el cerebro (“podemos aprender a regular nuestras emociones simplemente reevaluando nuestra manera de interpretar las cosas”, para lo que el coaching es potentísimo). “El secreto del éxito está en poder jugar como si no tuviera importancia, cuando en realidad lo significa todo” (Steve Davies, campeón de snooker). Lo que hace La Roja.
Un libro SENSACIONAL. Muy pero que muy recomendable. Escrito por una gran experta que lo cuenta de forma extraordinariamente amena.


Se cumplen 600 años del Compromiso de Caspe, un importante momento de nuestra historia, en general bastante desconocido. Los reinos de Aragón, Valencia y Cataluña acordaron, tras el fallecimiento del rey Martín I de Aragón sin descendencia, elegir a un nuevo monarca. Y lo hicieron en función del mérito, con un perfil de competencias del talento. Un éxito. La corona recayó en Fernando de Trastámara, el de Antequera, entre seis candidatos. Un ejemplo de hacer las cosas bien. Quiero profundizar en el tema, porque me interesa mucho la historia.

Mi agradecimiento hoy a la Dra. Elaine Fox, a Julio, a Paco y a Leonor.        

domingo, 24 de junio de 2012

La emocionalidad y la inteligencia


Muchísimas muchísimas gracias a todos lo que os habéis acordado de mi santo, del santo de los Juanes. He estado con Zoe cambiando cromos en la Plaza de Quintana, en casa de mis padres (todos los Cubeiro nos llamamos Juan; mi padre, Juan Carlos; mi abuelo, Juan César; mi bisabuelo, Juan Antonio), piscinita, un poco de gimnasio (el de la urbanización de casa). El solsticio de verano es tiempo de renovación, de hogueras, de renacimiento personal. Viene el verano y una nueva temporada.
         Entre ayer y hoy he bebido de tres fuentes (femeninas) muy interesantes. En La Contra de La Vanguardia de ayer, Kathinka Evers, experta en nueroética: “La emocionalidad aumenta nuestra inteligencia”. La Dra. Evers, investigadora principal en el Centro de Ética y Neuroética de la Universidad de Uppsala, explica que el cerebro es dinámico y su arquitectura está sometida al contexto social. “El cerebro adulto y sano es moral”. “Casi todo el cerebro es aprendido. Los humanos, a diferencia del resto de los mamíferos, nacemos con un cerebro no acabado y utilizamos gran parte de nuestra vida para desarrollarlo”. “Las sociedades están creadas por cerebros, pero a la vez el tipo de cerebro que tenemos es el resultado de la sociedad. Hay una gran cantidad de influencias que van en contra de la arquitectura cerebral”. Ha escrito varios libros, entre ellos Neuroética: cuando la materia se despierta, que voy a comprar por internet.
         La segunda maestra es mi admirada y querida Patricia Ramírez, ex “psicóloga del Betis”, que vuelve a escribir en el El País semanal. El titular del artículo es NO tengo Tiempo. Cita Momo, de Michael Ende y nos propone Llegaremos a tiempo, canción de la fantástica Rosana. “La vida es única, y lo es porque el tiempo no tiene repetición. Hay que gestionar y disfrutar cada segundo. Es ahora o nunca”. Establecer prioridades, anotarlo todo, atrevernos a delegar, evitar el perfeccionismo, estar concentrados, aprender a decir no. “No se justifique, no dé rodeos, no diga mentiras… tiene derecho a decir no. Usted es importante y sus necesidades también”. Son tiempos de asertividad. 
La tercera (last, but not least) es mi también amiga Elsa Punset. Conocí personalmente a Elsa en Sevilla, en una reunión corporativa de Abengoa. Compartimos escenario en Valencia, con ocasión del GESTA. Y después, entre otras ocasiones, en la radio (Pensamiento positivo, de Sergio Fernández). La Dra. Punset acaba de publicar Una mochila para el Universo, fruto de sus guiones de televisión (El Hormiguero), radio (RNE) y artículos de prensa (Telva). Comienza con una valiosa cita de la gran poeta Maya Angelou: “He aprendido que puedes aprender mucho de una persona si te fijas en cómo afronta tres cosas: perder el equipaje, un día de lluvia y una ristra enredada de luces de navidad”. 21 rutas en 7 capítulos:
I.              “Te quiero pero no estoy enamorado de ti”.
1.    ¿Cuánto amor necesitamos? El abrazo de seis segundos.
2.    Gestos que expresan y consolidan el amor. El amor se parece a un desorden obsesivo-compulsivo. Por nuestro estilo amoroso, somos eróticos, cariñosos y juguetones. Los labios son 100 veces más sensitivos que las yemas de los dedos.
3.    Los valles del amor y las pérdidas. Las etapas del duelo (negación, ira, negociación, depresión, aceptación).

II.           “Eres un esclavo y no lo sabes”
4. Los laberintos de la mente. Sólo vemos lo que queremos ver.
5. Tormentas y borrascas: la gestión de las emociones negativas (“el segundo mágico” en que decidimos tomárnoslo con serenidad, ponerle nombre a lo que sentimos, ¿importará dentro de cinco años?).
6. ¿Quieres cambiar de rumbo? La plasticidad cerebral.

III.    “Las emociones se contagian como un virus”
         7. Los vientos que nos mueven. Contagiamos emociones para aprender y para sobrevivir.
         8. Un mundo enorme para tan poca cosa. Miedo al fracaso y a la insignificancia.
         9. Pequeños refugios para retomar fuerzas. Sonreír, reír, llorar, borrar el mal humor en 90’’, dormir, anclajes.

IV.     El lenguaje secreto de las personas.
         10. Sombras en la niebla. El lenguaje secreto de los demás. Los tres cerebros, la mente consciente e inconsciente, pillar a un mentiroso, flirtear, micropicores.
         11. Salir a la luz del día. Hablar en público.
         12. Señales de humo para llamar la atención del resto del mundo. Apretón de manos, ser el centro del escenario.

V.      La balanza de la felicidad.
         13. La felicidad por dentro. La regla del 40% (Liubomirsky). La regla del 5:1 de Gottman y del 3:1 en los equipos de trabajo (Barbara Fredrickson).
         14. El viaje interior. Vivir el presente.
         15. La felicidad por fuera. “Un niño que no ha sido amado tendrá, con mucha probabilidad, dificultades para establecer relaciones afectivas sólidas”. Ni estilo autoritario ni permisivo.

VI.     La escuela de la buena suerte.
         16. Atajos para vencer los cambios y la pereza. Hay un 10% de creencias inamovibles.
         17. Alcanza las cumbres de la creatividad. Todos somos creativos (Ken Robinson).
18. Caminos directos para alcanzar la suerte. Wiseman: crear oportunidades, punto de vista optimista, intución, buenas expectativas.

VII.   Una mochila para el universo.
         19. Abrirse paso en la maleza. Gestión del estrés.
   20. Los recursos de la naturaleza abundante. Agradecimiento (Todd Kashdan).
   21. Un viaje ligero de equipaje. Atención plena (Jon Kabat-Zinn) y pensamiento simbólico.

El nuevo libro de Elsa Punset es muy divulgativo y resulta útil como compendio de las investigaciones recientes de psicología práctica.

Y en El País Negocios, el nombramiento de Miguel Ángel Castillo como socio-director del área de personas y organización de Axis Corporate. Muy merecido. Enhorabuena, Miguel Ángel.
        
      

sábado, 23 de junio de 2012

La grandeza de GALIARDO


Las dos sesiones de Coaching de Equipo en el Programa de Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico de ESIC Zaragoza han sido una maravilla. Básicamente, porque los integrantes del Programa son un Equipazo y da gusto aprender juntos. Mi agradecimiento y mi felicitación a Gabriela, Mª José “Vendaval”, Noelia, Silvia, Alfredo, Hans, Javier, Jesús, Jorge, José Antonio, José Luis, Juan L. y Juan R. Sois una maravilla de personas y de profesionales.
         Y eso que esta mañana estaba un poco “tocado” por el fallecimiento ayer del gran Juan Luis Galiardo. He tratado de acordarme cuándo conocí a Galiardo por primera vez; seguro que fue Manolo, un amigo común, quien nos lo presentó. Recuerdo que presentamos mi libro “Shakespeare y el desarrollo del liderazgo”, con su obra Humo (en escena, Juan Luis Galiardo y Kiti Manver, nada menos), organizado por APD con el patrocinio de Vodafone, Caja España y Kellogs. Y luego nos fuimos a cenar por ahí. Rubén Turienzo (Carisma Complex) recordaba hoy en Facebook que en la presentación de su Dirige de cine, que tuve el honor de prologar, le pedimos un día antes que participara en la presentación (el director de cine que teníamos previsto se quedó colgado en Bruselas) y por supuesto se prestó, haciendo una presentación maravillosa. Cena en Granada, con Manolo, Kiti Manver y su hermana, tras disfrutar de un A la luz de Góngora, en el que componía un Polifemo espectacular. En unos premios en Madrid (en el hoy teatro Haagen Dazs). En el Museo del Ferrocarril, cuando grababa las obras de Valle Inclán para televisión (Martes de Carnaval). Y en Sevilla… Me acongojó (de lo bien que lo hizo) como el General Armada en la serie sobre el 23-F. Y la última vez, también en la capital hispalense, con parte de su familia, tras disfrutar de un Avaro de Moliére que refleja como pocos esta actual crisis de valores. Muchos recuerdos de estos años, de un Galiardo sensacional para el que actuar servía de terapia. Él se consideraba un huérfano (en todas las mujeres a quien buscaba era a su madre) que había vivido de todo… ¡Qué talento tan impresionante!  
Gaditano (de San Roque) de nacimiento, extremeño (Badajoz), de infancia, ciudadano del mundo… Decía Juan Luis que le hubiera gustado ser como las 3 F: Fernán Gómez, Francisco Rabal y Fernando Rey. Pero él tenía identidad propia: era Galiardo, a secas. Yo le decía, en muchas ocasiones, que era el mejor actor del cine y teatro español que nos quedaba vivo. Con sus propias ideas, con su ímpetu, con su grandeza.
Su obra, sus interpretaciones, quedan para siempre. Como homenaje hoy, después del partido de La Roja contra Francia, en plena noche de San Juan (víspera de su cumpleaños y del mío) me voy a ver en la 1 de TVE El caballero Don Quijote. ¡Qué gran película de Gutiérrez Aragón, producida por Juan Gona, con Carlos Iglesias como Sancho. Lloré en su día cuando la vi en el cine y me ocurrirá lo mismo, hoy (los Quijotes merecen nuestras más íntimas emociones). Galiardo es, junto con Peter O’ Toole, el único que ha interpretado al Caballero de la Triste Figura y a su autor, Miguel de Cervantes.
Estos días voy a volver a disfrutar además de cintas como Miguel y William, de Inés París (donde interpreta a un Cervantes maduro, pura fascinación); Suspiros de España (y Portugal), de José Luis García Sánchez (una comedia divertidísima, en la que hace tándem con Echanove); Familia, de Fernando León de Aranoa (Galiardo se alquila una familia a su gusto); La chispa de la vida, de Álex de la Iglesia (en la que interpreta al alcalde de Cartagena; brutal); Soldadito español (donde Juan Luis hace de padre de Paco Bas, el soldadito protagonista novio de Maribel Verdú) y Marco Antonio y Cleopatra, dirigida por Charlton Heston (la mayor historia de amor del teatro shakespeariano, muy por delante de Romeo y Julieta). Con la de esta noche, siete pelis como siete soles. De sus 180 películas, tendrán que quedar para más adelante Estrés es tres tres, de Carlos Saura, las otras dos de la trilogía de Suspiros de España, El disputado voto del señor Cayo y Don Juan, mi querido fantasma.  
De las declaraciones de sus compañeros de profesión en el tanatorio de la M-30 me quedo con las de Juan Echanove (“Galiardo interpretaba a "dentelladas", era un "actor felino" de un "talento enorme" y una gran "fuerza de la naturaleza". Estaba hecho para "vivir al límite" y ser generoso, y dotado de una "pasión desbordante". "No dejaba indiferente a nadie. Consiguió borrar las huellas de lo malo y meterlas en las huellas de lo bueno. Tengo de él recuerdos imborrables. Era un ejemplo de entereza y de privacidad"), de Imanol Arias (ha destacado de Juan Luis su "enorme vitalidad", su "cariño por la vida" y el hecho de que se "extralimitaba en todo lo bueno y era tacaño con lo malo"), de Jesús Bonilla (ha dicho de Galiardo que se ocupaba más de sus compañeros que de él mismo y que le debe "media vida"), del director José Luis Cuerda (que se veía con Juan Luis "más en la vida civil que en la profesional" y que él tenía el "talento metido en los cajones". "En cuanto abría los cajones, el talento salía zumbando (...). Era una lagartija con la cabeza. Es uno de los actores que han hecho que el cine español sea muchísimo mejor de lo que dicen aquellos que no van a ver cine español") o de Alberto Closas (que ha destacado de Galiardo su carisma, su pasión y su vitalidad). En un mundo donde la mayoría quiere “quedar bien”, “adaptarse” y “pasar desapercibido”, el bueno de Juan Luis Galiardo era una fuerza de la naturaleza con motor propio, que sabía exprimir la vida.

“No renuncio a mi época de galán, pero no es la más hermosa de mi vida. De no haber sido actor, me hubiera gustado ser un atleta. (…) Creo que no hubiera sido un buen ingeniero agrónomo”. “Uno es de joven Tenorio y Quijote cuando avanzas en el tiempo. La suma del Quijote es un Tenorio devenido en hidalgo”. “El cine te da una enorme popularidad; la televisión, populismo. Y el teatro te da dignidad” (Juan Luis Galiardo).
Le habría gustado interpretar al Rey Lear en teatro. Y a mí, ayudarle a escribir su biografía. Porque la grandeza de Galiardo es la grandeza de nuestro país, que últimamente confunde, como ha dicho Eduardo Galeano, la grandeza con lo grandote.   

viernes, 22 de junio de 2012

La magia de SER un Equipo


El verano ya llegó, y con él el fin de la temporada. Por la mañana, he estado en el SEK de Ciudalcampo con Zoe, para recoger sus notas (me he acordado conscientemente de lo que nos enseña Carol Dweck, la profesora de Stanford, sobre el Talento: no es fijo –vales o no vales- sino de superación, de mejora, de esfuerzo; los profesores han elogiado a mi hija su voluntad, capacidad y compromiso de irse superando). Ojalá transformáramos una sociedad de “listos” (que lo saben todo) en una sociedad de entregados (que ponen toda la carne en el asador, que se comprometen por dar lo mejor de sí mismos): ¡qué gran cambio sería! En cualquier caso, mis felicitaciones a las mamás y a los papás cuyos hijos acaban el cole estos días. La educación es la inversión más importante.
Y por tarde, hoy y mañana, las dos penúltimas sesiones del Programa de Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico en ESIC Zaragoza en su primera edición. Un programa especialmente exitoso, más allá de la calidad de los profesores, por la excelente selección de los alumnos (su implicación, su diversidad, su talento individual y colectivo en definitiva). Precisamente sobre un tema particularmente grato, el Coaching de Equipo.
Es una lástima que en más del 80% de las ocasiones que formamos parte de un grupo de trabajo, éste no se convierte en un equipo (un equipo es un grupo que genera sinergias, que sus resultados son mayores que individualmente). Como he repetido en muchas ocasiones, un equipo no se improvisa: es cuestión de seis claves (lo que llamamos Equipo de VERDAD), que hemos empezado hoy a trabajar. Además, aprovechando que estamos en plena Eurocopa y que mañana juega La Roja, he querido poner ejemplos de la que ganamos hace cuatro años, con Luis Aragonés, y del Mundial 2010 (a partir de lo que la Dra. Leonor Gallardo y un servidor escribimos en La Roja. El triunfo de un equipo y El Mundial de La Roja) para entender mejor cómo funciona un equipo en la práctica.
La V es de Visión compartida. Los auténticos equipos dedican tiempo y esfuerzo a compartir quiénes son (misión), a dónde van (visión) y qué es importante para ellos (valores).
La E es de Enfoque profesional de análisis de problemas y toma de decisiones en equipo, que incluye proceso abierto (marco de referencia, debate) y proceso cerrado (decisión, comunicación, ejecución).
La R es de Roles complementarios (Diversidad). Los equipos eficaces miden y entienden su diversidad intangible (estilos de aprendizaje, diversigrama).
La D es de Desarrollo de la Confianza (como “cuenta corriente emocional, que diría Covey) y del Compromiso (a través de “reglas del juego” que involucran a todos los miembros del equipo).
La A es de Aprendizaje, de avance, de desarrollo, de mejora continua. Como en todo coaching, tras la reflexión y el descubrimiento, el plan de acción para arraigar nuevos hábitos.
La D es de Dinamismo. Los equipos ganadores, como cualquier organismo viven, tienen tasas de cambio iguales o superiores a las del entorno.
Hoy los alumnos del Programa del Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico se han familiarizado con este modelo y han utilizado las herramientas de medición (el cuestionario de autodiagnóstico de equipo; el test de fortalezas características de Seligman; la misión, visión y valores del equipo). Mañana utilizarán el test de estilos de aprendizaje de David Kolb, la integración de sus diversitipos en el equipo, las reglas de compromiso y el plan de acción.

He estado leyendo Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman. Admiro mucho a este psicólogo estadounidense e israelí nacido en Tel Aviv en 1934 que tanto ha contribuido a la teoría de la decisión en el ámbito de la incertidumbre y que recibió el premio Nobel de Economía (sin ser economista) en 2002. Sin embargo, este libro de unas 680 páginas, ni es abiertamente divulgativo (por lo que aburre en demasía) ni es realmente técnico. Se queda a medio camino y resulta un tostón. Lo lamento mucho, porque Kahneman es uno de los padres de la psicología positiva y porque su idea de los “dos sistemas” (el sistema 1, que es rápido, intuitivo y emocional, y el sistema 2, que es más lento, deliberativo y lógico) es muy interesante. Pero no hace falta un volumen tan grueso y tan poco ameno para hablarnos de los errores y los límites del pensamiento rápido, y de la influencia de la intuición en nuestras conductas.

Tras la clase y después de cenar un poco, he ido a ver una película argentina, La suerte en tus manos. Cuando estaba en el cine me han llamado para avisarme del fallecimiento de mi buen amigo Juan Luis Galiardo. Es una figura tan importante en las artes que merece que mañana le dedique este blog in extenso. No puedo decir aquello de “descanse en paz”, porque el bueno de Juan Luis ni sabía descansar (era pura energía) ni sabía estar en paz (la suya era la lucha contra la injusticia, y su interpretación de El avaro, una gran prueba de ello).

jueves, 21 de junio de 2012

Renegando de los principios


      Tras el Cine Fórum Empresarial APD de ayer en Guadalajara, tuve la oportunidad de charlar con un alto directivo de una Caja Rural. “Algunas cajas de ahorros se olvidaron durante la bonanza de que eran entidades benéfico-sociales sin ánimo de lucro”. Muy cierto. Jugaron a ser bancos (con algunos políticos en lugar de gestores, con algunos directivos sirviendo a sus intereses en lugar al de los “accionistas”, la sociedad en su conjunto). Creo que las Cajas Rurales y las Cajas de Ahorros son muy beneficiosas para nuestro país; he podido admirar a lo largo de los últimos 25 años desde dentro el trabajo de decenas de estas entidades, y cuando ha servido a sus fines fundacionales (cuando se han dedicado a especular y a inflar la “burbuja”, evidentemente las personas que nos dedicamos al liderazgo y al desarrollo del talento no tenemos nada que hacer), lo han hecho de manera maravillosa. El avance de la cultura en España en democracia, por ejemplo, no se entendería sin la obra social de las cajas…
La aportación de este directivo me ha hecho pensar sobre la importancia de los principios. Del latín principium, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define “principio” como “el primer instante del ser de algo” y, en su sexta acepción, como “norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la conducta” (“el pensamiento y la conducta”, me atrevería a decir). Por tanto, tres claves: los principios son normas o ideas fundamentales; marcan las reglas. Además, rigen: dominan, apuntan, lideran. Y lo que rigen son tanto los pensamientos como las conductas (“siembra un pensamiento y cosecharás una acción”, Thackeray).
Los principios son esenciales, porque llevan nuestra misión (a lo que nos dedicamos individual y colectivamente, a lo que queremos seguirnos dedicando) a pensamientos y comportamientos cotidianos. Ser una persona de principios es una de las claves de la autoconfianza (saber qué es negociable y qué no lo es) y de la confianza que merecemos a los demás. La repetida frase de Groucho, “Estos son mis principios… pero si no le gustan, tengo otros”, lejos de ser una boutade divertida, desgraciadamente se ha convertido en algo frecuente. Las personas sumisas, miedosas, o demasiado interesadas (traicioneras, en definitiva) venden sus principios por un plato de lentejas. Es clave rodearse y elegir personas y organizaciones de principios, coherentes, íntegras.
Stephen Covey nos enseña, en su segundo hábito, que se trata de supeditar conscientemente los impulsos a nuestros valores. Es esencial en la proactividad, en la iniciativa, en que nuestra vida vaya de dentro hacia fuera (por nuestra influencia) o de fuera a dentro (la mayoritaria actitud reactiva, que reprime nuestro talento). Un fin, una brújula, una guía de nuestros pensamientos y acciones.
En la vida la cosa no es tan fácil. Primero, porque incluso las “personas-veleta” (las que cambian con el viento) se justifican en función de las circunstancias. Y especialmente porque en ocasiones los principios (cuando no son estrictamente criterios éticos, sino morales, de costumbres, culturales) derivan hacia la rigidez de las conductas.
Una película argentina que en su vida disfruté se llama precisamente Cuestión de principios. Tuve el privilegio de escribir un Cine de Gestión sobre esta cinta en Expansión & Empleo (16-3-2011). Adalberto Castilla (Federico Luppi) es un empleado del puerto de origen aristocrático(su padre fue presidente del comité de ética del Jockey Club y su abuelo marqués aquí en España), que se debate entre regalar (tal vez vender) o no un ejemplar único de una revista a su nuevo jefe (Pablo Echarri), la única que le falta a éste, porque en ella sale una foto del padre de Adalberto con el rey Umberto de Saboya. El Sr. Castilla, todo un caballero, rige sus conductas con frases como “No todo tiene un precio" o "El recuerdo de mi padre no se puede medir con papel moneda". se jacta de demostrarle al ambicioso de su jefe. Su código de conducta es el de las películas de Humphrey Bogart, Robert Mitchum y Gregory Peck. Cuando su jefe le ofrece una enorme cantidad de dinero por la revista y su esposa, Sarita (Norma Aleandro) le presiona al máximo, no sabe qué hacer. ¿Habrá confundido los principios con caprichos irracionales y excesivos? La película nos descubre un final sorprendente, que no voy a desvelar (iría contra mis principios, como cinéfilo de corazón). "He recuperado cosas que no sabía", confiesa un nuevo Castilla.
La paradoja es que en el talentismo, la nueva época que sustituye al capitalismo, los principios son más importantes que nunca. Nos guían de verdad. Una frase del General Eisenhower al respecto: “El pueblo que valora sus privilegios por encima de sus principios, pronto pierde unos y otros” (más válido que nunca para los occidentales que, defendiendo sus privilegios, olvidamos la solidaridad, la dignidad y la equidad, que son principios humanos universales).
Por lo demás, ayer estuve leyendo Valencia, la tormenta perfecta, del profesor Josep Vicent Boira. Un libro sobre la evolución histórica de la Comunidad Valenciana, y ese huracán de crisis, ineficacia, déficit autonómico, despilfarro, burbuja inmobiliaria, corrupción, exceso de consumo, falta de liderazgo… “Resacón en Levante”, como dice Boira. Un texto que provoca reflexión: cómo la “exuberancia irracional” ha dinamitado una sociedad coherente y consciente.
Mi agradecimiento y admiración a quienes, en Bancaja, en la CAM, en distintas instituciones y empresas de la comunidad, en la administración, han mantenido sus principios y, frente a la desmesura, han seguido con la decencia. Nunca seamos tan injustos como para confundir a unos pocos que han renegado de los principios éticos por interés cortoplacista con la grandísima mayoría de una región laboriosa, honrada e íntegra.