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lunes, 30 de abril de 2012

Con un sabor diferente


Hoy me he tomado el día de puente, en vista de que mañana es el día del trabajo (y el cumple de mi hermana Patricia y, según Disney Channel “el día del ornitorrinco”, en honor a Perry de Phineas y Ferb) y el miércoles, el Día de la Comunidad de Madrid. Para compensar que en Semana Santa estuve en el proyecto de EBS en Rumanía. Aunque un servidor no “trabaja”, sino que disfruta con lo que hace, como bien sabes.
Hemos estado Zoe y yo en casa de mis padres, paseando por el barrio (le he enseñado a mi hija el Colegio Obispo Perelló y el Nuestra Señora de la Concepción, donde estudié, además de hacerlo en el Colegio Británico)… Mi madre nos ha preparado aperitivos y unos macarrones deliciosos (como dice Zoe, “cuando lo cocina una abuela tiene un sabor diferente”). Y por la tarde, ya en casa, hemos estado viendo en DVD una película clásica, El secreto de mi éxito, con Michael J. Fox. “Nada de recortes; expansión”, dice el joven protagonista. De plena actualidad. Es una peli de 1987, dirigida por Herbert Ross (que había hecho Adiós, Mr. Chips, La gatita y el búho, Funny lady, La chica del adiós, Paso decisivo y Footlose, y después dirigiría Magnolias de acero, Mi querido mafioso, El color de la ambición, Cuidado con la familia Blue y Sólo ellas… los chicos a un lado. Argumento: “Brantley Foster, un educado chico de Arkansas que acaba de licenciarse, ha soñado siempre con triunfar en Nueva York, pero pronto descubrirá que los empleos, al igual que las chicas, son difíciles de conseguir. Cuando Brantley visita a su tío, el multimillonario Howard Prescott, consigue un trabajo en la oficina postal de su compañía. Allí conoce a la ejecutiva Christy Wills y, para conquistarla, se hace pasar por el ejecutivo Carlton Whitfield”.
¿Qué fue de Michael J. Fox? Después hizo la trilogía Regreso al futuro, Doc Hollywood, Conserje a su medida, Agárrame esos fantasmas o Mars attacks! Helen Slater, su pareja en la peli, hizo después Cowboys de ciudad o La casa de la colina. Y Richard Jordan, el jefe, Romero, Shout! O Gettysburg.
He estado leyendo Entitled to Respect. How to be confident and assertive in the workplace (Con título de Respeto. Cómo mostrar confianza y aserividad en el trabajo) de los consultores y formadores Suzanne y Conrad Potts. Un libro práctico (un “how-to”) en dos partes:
I.              La caja de herramientas:
a.   Flexibilidad en el trabajo: Creencias-Derechos y Responsabilidades-Diálogo interior-Comunicación no verbal
b.   La Asertividad, respecto a la Agresión y la Pasividad
c.    Nuestra comunicación verbal
d.   La comunicación no verbal
e.   La visualización
f.     El diálogo interior (Pensar-Sentir-Hacer)
g.   Derechos y permiso personal
h.   Creencias
i.     Resultados de beneficio mutuo
j.     Saber decir “no” (empatizar, dar una razón, ofrecer soluciones)
k.   Conductas de encuentro
II.           Situaciones de trabajo: Una guía paso a paso (visualización, creencias, derechos propios y ajenos, diálogo interior, técnicas conductuales: verbales y no verbales) de las siguientes situaciones:
a.   Evitar la agresión
b.   Evaluaciones productivas
c.    Gestionar al jefe
d.   Colegas que cooperen
e.   Relaciones sanas con los clientes
f.     Entrevistas disciplinarias justas
g.   Entrevistas de trabajo existosas
h.   Contribuir en las reuniones
i.     Pedir aumento de sueldo
j.     Presentaciones de las que sentirse orgullosos
k.   Venta asertiva
l.     Tratamiento de la alta dirección
m. Gestionar el propio equipo
n.   Proveedores fiables
o.   Trabajar con voluntarios
p.   Ayuda adicional

Un libro de 2010 que resulta una guía útil para los cursos de formación y en procesos de coaching. Es importante desarrollar la autoconfianza y la asertividad.      

Mi agradecimiento hoy a padres, hermana y sobrina, y a mi hija, que me han hecho pasar un día estupendo.

domingo, 29 de abril de 2012

Una mezcla química hacia el caos


Día frío, gris, lluvioso y desapacible en Madrid. Esta mañana hemos ido a ver Los vengadores en 3D (Zoe tenía muchas ganas de verla). Buena técnicamente, muy larga (más de dos horas). No es nada del otro mundo, no pasará a la historia del cine, pero tiene un par de frases buenas: “Somos una mezcla química que provoca el caos”, dice uno de los protagonistas respecto del género humano. “Vas a perder; te falta convicción”, le dice la mano derecha del líder Nick Furia a su enemigo, Locki.
Hablando de “mezcla química”, he estado preparando la presentación en Alicante del próximo viernes 4. Hablaré, durante media hora en Fundesem, de La Bioquímica de la Mentalidad Ganadora. Refiriéndome al libro que he tenido el honor de escribir junto con Unai Emery, el entrenador más eficiente de la Liga, lo he ligado a las hormonas y neurotransmisores. Hablaré, respecto a cada uno de los “dilemas” (desde “Cómo detectar talento” a “Cómo liderar a tu jefe”), de los seis super-neurotransmisores del cerebro (acetilcolina, dopamina, norepinefrina, serotonina, GABA y epinefrina) y de hormonas como las endorfinas, el cortisol, la testosterona, la oxitocina y la vasopresina. Una alineación esencial para las emociones. Me he divertido mucho preparando este viaje por la endocrinología.
De la prensa de hoy, me quedo con el artículo de José Antonio Marina (en Ideas), sobre el Crecimiento. “¿Saben los políticos europeos lo que hacen? Los ciudadanos asistimos con preocupación a sus dogmatismos y a sus incertidumbres. La austeridad, la reducción del déficit, los recortes y la reestructuración bancario han constituido el centro del discurso económico durante los últimos años. Hay que mantener vivo al enfermo. Pero la hibernación no resulta una solución aceptable. Ahora, la posibilidad de un cambio político en Francia reactiva el tema del crecimiento. Habrá una próxima cumbre sobre el tema. Se estudia la posibilidad de lanzar unos bonos para fomentar la inversión en infraestructuras. The Economist habla del peligroso Hollande. Alemania teme a la inflación, porque tiene sus propios fantasmas históricos, como la hiperinflación de la república de Weimar. La “creación del dinero” puede provocar inflación, pero lo cierto es que se está creando mucho dinero aunque no para estimular la economía, sino para apuntalar las deudas nacionales y del sistema financiero. ¿Se equivocan? Los estudiantes de economía de Harvard se rebelan contra el modelo que le les están enseñando. Stigliz les apoya. Leo que los problemas financieros comenzaron cuando la aplicación de sofisticadas matemáticas separó la economía contable de la economía real. Tal vez tengamos que volver a una economía más intuitiva. El sistema económico se parece a un coche híbrido. Para echar a andar necesita combustible que le llega de fuera –en el caso económico, el capital-, y sólo así puede cargar sus baterías, para seguir andando”. Brillante una vez más, maestro.
Me ha encantado el homenaje que le ha dispensado el Schalke 04 al futbolista Raúl González Blanco, “Sr. Raúl”. 4-0 en el estadio de Gelserkirchen (un gol de Raúl). Un adiós en el césped, con sus cinco hijos. ¡Qué lección de cariño de los alemanes! Ahora, Raúl irá al Golfo Pérsico. Ojalá luego sea entrenador y vuelva al club de sus amores, como una especie de “nuevo Guardiola” merengue.
En la contraportada de ABC, Anna Grau entrevista a Susanna Griso, líder de las mañanas con su Espejo público. Se levanta a las 5.30 de la mañana de lunes a viernes, y le cuesta aguantar en la cama el sábado hasta las 8. Carles, su marido, y ella son muy deportistas y se coordinan con sus hijos Jan y Mireia. “Concilio bien porque conciliamos”. Sobre la capacidad de trabajo de mi amiga Susanna, reconoce “Haces lo que te gusta, y disfrutas. Y que dure”.
Y Joaquín Estefanía, un par de páginas sobre los Creadores de escasez. “Las ayudas estatales al sistema financiero están en el epicentro de buena parte de los problemas de déficit y endeudamiento”. “Mientras los beneficios (de unos pocos) siguen siendo individuales, los riesgos (de la mayoría) se socializan”. “Los intensos ataques a la universalidad del Estado del bienestar se producen sin apenas debate público”. “Pese a la reaparición de los populismos, hoy no hay alternativa al capitalismo del siglo XXI”. Con todo respeto al ex director de El País y eminente ensayista, algunos creemos que sí la hay: es el Talentismo, en el que nos estamos adentrando. La Economía Conductual y la Economía del Bien Común son opciones muy interesantes.
Cuando nos demos cuenta de la importancia (real) de la Educación, del Aprendizaje, del Desarrollo y de que el Talento (colectivo) que no se aprecia se deprecia, podremos salir de ésta. Si añoramos las burbujas del falso crecimiento, no tenemos remedio.     

“Me emociona el Talento” (Miguel Bosé, jurado de Número uno en el programa Buenas noches y Buenafuente). A mí también, cada día más. Me provoca reacciones químicas de suma felicidad.  

sábado, 28 de abril de 2012

Mientras haya coaching hay esperanza


¡Cómo he disfrutado en La Coruña de las sesiones, ayer viernes y hoy sábado, del Programa de Coaching Ejecutivo en la Escuela de Negocios de Novacaixagalicia! Me ha encantado el perfil de los participantes (de variadas procedencias profesionales y experiencias laborales, con edades similares, con inquietudes y mentalidad de superación), a los que os estoy muy agradecido. Admirable la ilusión de Ángeles (que, después de diez años en una de las grandes marcas del planeta, se atreve con un líder mundial, en otro sector completamente diferente), la capacidad de ayudar a los demás de Camila (gracias por tener tan leído y trabajado Coaching realmente), la voluntad de aplicar lo que aprende de Carlos (gracias por recomendarme la novela La pesca del salmón en Yemen de Paul Torday), la dulzura de Carmen (en RR HH de una de las mejores empresas para trabajar, no sólo de Galicia, sino de España y del mundo),  la fuerza comercial de Daniel (gracias por ser tan sincero y abierto en el role-play), la capacidad de observación de Iago (impresionante la calidad de las notas que tomas), la férrea voluntad de Manuel R. (gracias por venirte a clase esta mañana, teniendo un evento familiar tan importante) y la generosidad de Manuel D. (un biólogo que aplica la sostenibilidad de los ecosistemas a las nuevas tecnologías; excelente tu apertura en el role-play), el análisis de Marcos (gracias por tus aportaciones, tan creativas),  la elegancia intelectual de María, la dulzura de Mercedes (tu sonrisa de satisfacción por aprender, esta mañana, lo decía todo), la sensibilidad de Pilar (sigue practicando el piano y amando la música clásica) y el entusiasmo sereno de Raquel. En este programa, seguro que vais a aprender muchísimo unos de otros.
Hemos trabajado a gusto el enfoque del Coaching Estratégico desde la Confianza, con “los 10 pasos del coaching”, utilizando como “método del caso” fragmentos de una sola película, la exquisita El discurso del rey (gracias, Paco, por esta innovación), complementada con “teatrillo” (role-plays) en cada uno de los pasos.
Confianza. Eso es lo que necesita nuestro país. España destruye más de 4.000 empleos al día y el paro supera ya, en Galicia, el 20% de la población activa (a nivel nacional, roza el 25%). En toda la Unión Europea no hay porcentajes de desempleo similares; en África, Nigeria, Botswana, Mozambique o Túnez tienen datos mejores que los nuestros. En La Voz de Galicia, Antonio Fontenla, presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, afirmaba hoy que “austeridad y ajustes no están reñidos con políticas activas de fomento del empleo y la actividad. Es un hecho que debemos gastar lo justo y necesario, además de incrementar nuestra productividad. Pero las Administraciones deben buscar fórmulas para mantener la inversión pública, proponer alicientes fiscales y diseñar acicates al consumo. El grifo del crédito, a precios contenidos, o se abre entero para que fluya o el vehículo de la economía corre serio peligro de griparse. (…) La esperanza es que al fin algunos líderes europeos con peso se suman a esta reivindicación, para que no todo sea austeridad y ajuste brutal”.
¿Cómo es posible este contraste, entre los alumnos de la Escuela de Negocios preparados, comprometidos, dispuestos desde el esfuerzo a ser mejores profesionales, mejores directivos, y este panorama desolador de destrucción de empleo? La diferencia está en el talento, entendido como cualificación, como actitud y, por consiguiente, como empleabilidad. Tenemos un país que es el 45º del mundo en calidad directiva (después de haber descendido diez puestos en el último año), con unos profesionales en general flojitos en términos de competencias (la escasez de talento es evidente, y de ello hablábamos anoche en la cena) y, en lugar de estar estudiando, leyendo, desarrollándose, la mayoría está más pendiente del “puente” de la semana que viene, de los siguientes puentes, de las siguientes vacaciones. Del escaqueo, en definitiva. Mientras el cuerpo aguante…
Las llamadas “reformas” no son estructurales; son más bien parches con la intención de recaudar más. La Administración pública necesita una transformación revolucionaria (para reducir drásticamente el absentismo y el “despido interior”, mejorar radicalmente la calidad de servicio y elevar considerablemente la eficiencia –de verdad, a través del liderazgo, el clima laboral y el orgullo de pertenencia-) que ningún partido político tiene previsto acometer. Los funcionarios (que, para empezar, deberían cambiar su denostado nombre por “servidores públicos”) no merecen ese trato, realizar su trabajo de forma tan deplorable, tan poco productiva. Y los ciudadanos, sus clientes, menos aún.
Nuestros visitantes (los turistas, los inversores) deberían recibir un servicio de mucha mayor calidad. Y en las empresas –las que siguen vivas- se debería cambiar la tristeza y la lamentación por la auténtica felicidad. Quien no sepa hacerlo, que apueste decididamente por la mejora de su talento o que deje su responsabilidad a otra persona que pueda hacerlo mejor.
En este desolador desierto, hay oasis de confianza como el que protagonizan los alumnos del Programa de Coaching en La Coruña, en Alicante, en Zaragoza… Gracias a ellos hay esperanza.
Hoy, en el aeropuerto de Lavacolla (Santiago de Compostela), sufriendo un nuevo retraso de Iberia, he estado leyendo las reacciones a la despedida de Pep Guardiola como entrenador del FC Barcelona. De todas ellas, me quedo con la de mi buen amigo y gran empresario Gabriel Masfurroll en una de sus Cartas a Álex. La llama Pep, mai t’oblidarem. Recuerda que Raúl (también buen amigo suyo, como Pep) definió hace un par de días a Guardiola como “imprescindible para el fútbol”. No se va un entrenador, sino un referente (un líder en toda la extensión de la palabra, me permito añadir). “Ojalá me equivoque y sepamos preservar sin traumas una transición que se avecina difícil. Pep, te echaremos de menos. El Barça que has culminado, no sólo a nivel futbolístico sino también a nivel de valores, incorporándole esa tan necesaria mentalidad ganadora, es ya una realidad. A partir de tu marcha, nada será igual. Mejorar lo alcanzado es casi imposible. No tanto por los títulos, sino por cómo los hemos conseguido”. “Nos abandona el líder empático, visionario y excelente comunicador que no se dejaba doblegar. A unos pocos, pobres de espíritu, les parecerá que no ha sabido aguantar la presión”. Gabriel cita a Paola, su hija (hermana de Álex), que “me ha escrito desde Londres, donde posiblemente resida Pep dentro de un tiempo y me ha dicho: “Es como si algo hermoso terminara. La gente no recuerda que un día Pep dijo que el fútbol es la cosa más importante de las menos importantes”. Pep, mai estarás sol, ens retrobarem de nou”. Gracias, querido Gabriel, por unas palabras tan acertadas. Te recuerdo que en el epílogo de Liderazgo Guardiola anticipabas sobre Pep que llegaría a ser presidente del FC Barcelona.
Guardiola confiesa que, en estas cuatro últimas temporadas al frente del primer equipo (convirtiéndolo en el mejor equipo de la historia), “se ha vaciado”. Su deterioro físico lo evidencia. Si todos nosotros “nos vaciáramos” en nuestras ocupaciones la mitad de lo que ha hecho Pep en este cuatrienio, otro gallo cantaría. Desgraciadamente, no es así. Sin embargo, hay ganadores y perdedores, el éxito no es por casualidad y el talento que no se aprecia se deprecia. Más entrenadores (líderes-coaches) y menos tecnócratas de guadaña y voracidad recaudatoria.           

viernes, 27 de abril de 2012

La confianza, el pingüino y la marcha de Pep


Ayer llegué al hotel en La Coruña a las 2 de la mañana. Los 24 grados de los que disfrutábamos en Alicante se convirtieron en menos de la tercera parte (7 grados) en Santiago de Compostela. Y hoy he quedado con Enrique Ulloa a las 8.45 h para ir a la Escuela de Negocios de NovaGalicia.
Tengo el privilegio de impartir, hoy y mañana, el Programa de Coaching Ejecutivo, sobre el tema de la Confianza. Una cuenta corriente emocional (según Stephen Covey), una expectativa sobre el comportamiento de los demás, la clave de la argamasa social, uno de los principales intangibles de gestión… He disfrutado mucho con los alumnos de este programa: Ángeles, Camila, Carlos, Carmen, Daniel, Iago, los dos Manuel, Marcos, María, Mercedes, Pilar, Raquel (hoy ha faltado Marta). Profesionales de varias de las mejores empresas de Galicia, de la función comercial, de RR HH, de riesgos… Muchas gracias por vuestra involucración.
El tema del día ha sido, sin duda, la marcha de Pep Guardiola como entrenador del FC Barcelona. Una decisión que se veía venir y que hoy se ha hecho oficial.
La Dra. Leonor Gallardo hemos escrito en los últimos años una trilogía sobre el coach del Barça: Liderazgo Guardiola (7ª edición), Mourinho versus Guardiola (4ª edición) y Los Mosqueteros de Guardiola. Guardiola desde el Liderazgo admirable, desde su labor de líder-coach y desde el espíritu de “La Masía”. En estas cuatro temporadas, hemos aprendido muchísimo de su forma de entrenar, de su apuesta por el talento colectivo, de sus valores personales forjados en la cantera azulgrana. Nunca olvidaremos Leonor ni un servidor su dedicatoria al primero de estos libros: “Gracias por ayudarme a conocerme mejor”. Un orgullo.
Me han preguntado algunos medios sobre la decisión de Guardiola. Creo sinceramente que cuatro años seguidos, a la intensidad con la que los ha vivido Pep, son mucho tiempo. Agotan física y psicológicamente.
Guardiola nos ha enseñado a saber ganar, a saber perder, a despedirse cuando toca. Es, sin embargo, no un punto final sino un punto y seguido. Después del sabático, Guardiola seguirá escribiendo sus mejores páginas.
Su legado es impresionante. Lo que ha hecho disfrutar a los aficionados al fútbol, maravilloso. Y los dueños con Mourinho en las dos últimas temporadas, sensacionales. Gracias, Pep, muchas gracias.
Cena en Manolito, con Enrique, Mar y Cristina. Pulpo, croquetas, calamares, merluza, tarta de Santiago. La gastronomía gallega es de lo mejor.
Y he estado leyendo El Pingüino y el Leviatán. Por qué la cooperación es nuestra arma más valiosa para mejorar el bienestar de la sociedad, del profesor de Harvard Yochai Benkler. Un alegato, excelentemente documentado, sobre las ventajas de la cooperación y contra el capitalismo basado en la premisa de que las personas somos egoístas, gente de las que uno no se puede fiar.
Confianza o control. Son dos modelos mentales contradictorios. Uno es el pasado y el otro se está imponiendo. Por ello estamos ante un cambio de época, un cambio de era. “Durante siglos, como sociedad, hemos actuado con una visión muy poco alentadora de la naturaleza humana: siempre hemos pensado que, básicamente, somos egoístas. En consecuencia, nuestras estructuras sociales más arraigadas –como por ejemplo los modelos empresariales jerarquizados– han sido construidas sobre la base de que lo único que nos motiva es el propio interés y que estamos condicionados para responder a la mano invisible del libre mercado o al puño de hierro de un gobierno controlador. Sin embargo, durante la última década, esta falacia ha empezado a desmoronarse a medida que centenares de estudios han demostrado que la mayoría de la gente tiende a cooperar mucho más de lo que creíamos. Benkler nos muestra cómo podemos aprovechar el poder de la cooperación humana para mejorar los procesos empresariales, diseñar una tecnología más inteligente, reformar nuestros sistemas económicos, maximizar las contribuciones voluntarias a la ciencia, reducir los delitos o aumentar la eficacia de los movimientos cívicos, entre otras muchas cuestiones. El Pingüino y el Leviatán no sólo cuestiona muchas de las formas en que vivimos y trabajamos, sino que también nos obliga a replantearnos por completo nuestra visión de la naturaleza humana.”
El libro estará en las librerías el próximo jueves 3 de mayo.  Merece mucho la pena leerlo.
De todas las páginas del texto, me quedo con la reproducción de la Declaración del Dr. Alan Greenspan (un patán que se ha vendido de miedo y llegó a ser presidente del banco de la reserva federal) ante la Comisión del Senado de los Estados Unidos para la supervisión y reforma del gobierno:
AG: Aquellos de nosotros que hemos confiado en el interés propio de las instituciones de crédito para proteger el capital de sus accionistas (especialmente yo) estamos en un estado de conmoción e incredulidad.
Senador Henry Waxman: En otras palabras, se ha dado cuenta de que su visión del mundo, su ideología, no era correcta. No funcionaba.
AG: Precisamente… ése es precisamente el motivo de mi conmoción, porque durante cuarenta años o más he estado convencido de que funcionaba excepcionalmente bien.

A buenas horas, mangas verdes. La creencia en el egoísmo humano (Hobbes), derrotada por la cooperación (Rousseau). De La Riqueza de las naciones a la Teoría de los sentimientos morales (un Adam Smith por otro). Nuevos tiempos fascinantes, en los que la cooperación, la comunidad, la confianza, marcan la pauta. ¿Estamos preparados?

jueves, 26 de abril de 2012

La penúltima carta de Emery


Regreso desde Alicante en tren (de doce a tres de la tarde), unas horas en Madrid y de nuevo viaje, a Galicia, en el vuelo de las once de la noche Madrid-Santiago. Mañana y pasado, Programa de Coaching en la Escuela de Negocios de NovaGalicia, sobre la Confianza: doce horas para trabajar con el alumno sobre la confianza ligada al desarrollo del talento. Un honor que podamos aprender juntos, casi monográficamente, sobre uno de los intangibles más importantes para las personas y las organizaciones.
De la prensa de hoy, me ha llamado la atención especialmente el artículo de Cayetano Ros en El País titulado La última carta de Emery. Cayetano es uno de los periodistas deportivos que más admiro personalmente, es valencianista desde muy pequeño (desde los dos años, creo) y demuestra un talento especial en esto de reflejar la realidad del fútbol en la ciudad del Turia. Lo mencionamos en distintas ocasiones en el libro Mentalidad Ganadora porque ha sido en general bastante ecuánime e incisivo respecto a Unai y su equipo.
El artículo mencionado es el siguiente:
“En sus cuatro años al frente del Valencia, Unai Emery (Hondarribia, Gipuzkoa; 1971) ha mantenido dos rituales inalterables. El primero, ir a recoger a su hijo Lander al colegio. Y el segundo, trabajar hasta altas horas de la madrugada en su piso de las afueras de la ciudad, cerca del nuevo estadio que él ya no disfrutará. Ahí le ha dado miles de vueltas a los entrenamientos y a los partidos como el de hoy en Mestalla. Tras anunciar el pasado viernes en el vestuario que no seguirá la próxima campaña, el técnico vasco se quitó un peso de encima. Y tocó el orgullo de sus jugadores, que liquidaron al Betis el domingo (4-0) para redimirse de las dos goleadas recibidas en el Manzanares y en Cornellà.
A Emery le quedan cinco partidos (seis si llega a la final) al frente del Valencia. A medida que la crispación contra él se fue extendiendo, entendió, hace un mes, que era la hora del adiós, sin un balance todavía de su etapa en Mestalla, sorprendentemente positivo: de 211 partidos, 102 victorias, 58 empates y 51 derrotas, 368 goles a favor y 252 en contra. Es decir, casi la mitad de triunfos y 116 tantos más anotados que recibidos.
Los jugadores valoran su enorme capacidad de trabajo, pero no han sentido pasión por el técnico
Su primera temporada fue la más prolífica en goles (68), aprovechando la exuberancia de Villa, Silva y Mata, pero también la peor en la clasificación (sexto en la Liga). Las dos siguientes aseguró el tercer puesto, aunque naufragó en Europa y en la Copa. Este curso le está costando afianzar la tercera plaza, justo cuando más lejos ha llegado en la Copa (semifinales) y en la Liga Europa: ha repartido más los esfuerzos.
El 18 de marzo de 2010, en Bremen, el Valencia se clasificó para los cuartos europeos empatando a cuatro contra el Werder. Fue la exaltación ofensiva de Villa (tres goles), Silva y Mata (el cuarto). A partir de ese verano, las tres estrellas fueron vendiéndose por las necesidades económicas del club. El reto consistía en mantener sin ellos la competitividad.
Entre los reproches al técnico, el principal ha sido su escasa solvencia defensiva respecto al último Valencia campeón, el de Rafa Benítez, bronco y copero, según la tradición. Los números lo confirman solo en parte. En la tabla de conjuntos menos goleados en la Liga, fue octavo en el primer curso, tercero en el segundo, cuarto en el tercero y marcha ahora quinto, con 42 goles encajados, igualado con el Atlético. Por el contrario, su Valencia sí ha desarrollado una clara identidad atacante, con dos laterales profundos, un media punta muy participativo en la creación y dos interiores de ida y vuelta.
El preparador vasco no tiene ninguna queja de la hinchada: siempre se ha sentido querido. Pero sí se considera víctima de la prensa local, refractaria a mirar en perspectiva su trayectoria. En la caseta, los jugadores valoran su enorme capacidad de trabajo, pero no han sentido pasión por el técnico. No ha habido un gran vínculo emocional entre ellos, a pesar de que Feghouli, una creación suya, le dedicara el gol ante el Granada hace dos meses.
Ante el Atlético, Emery confía en succionar la energía de un Mestalla repleto (48.000 espectadores) en una noche épica. Ante un rival replegado, sobre el que tratará de aprovechar su debilidad en la estrategia defensiva. Para llegar a la final, Emery necesita superar su talón de Aquiles.”
Hoy se enfrentaban el Valencia y el Atlético de Madrid por un puesto en la final de la Europa League. He visto la primera parte en casa y la segunda, en Barajas (el vuelo de las 21.30 h a La Coruña, lleno por la jornada de huelga de mañana, más de una hora de retraso; el de las 23.20h a Santiago, también una hora de retraso). La primera parte del Valencia, primorosa (los dos centrales del Atlético y su portero, Courtois, han evitado varios goles). En la segunda, la lesión de Canales (una auténtica lástima), un líder en el campo, cambió el rumbo del encuentro.
Unai Emery está cuajando la mejor temporada de su carrera como entrenador. Semifinalista de la Copa del Rey (eliminado por el FC Barcelona), semifinalista de la Europa League y de momento 3º en la Liga. Es hora de que sea feliz en otras tierras. Enhorabuena a los rojiblancos del Athletic (unos auténticos leones) y al Atleti del “Cholo” Simeone, que ha infundido energía a ese equipo.  
El fútbol puede ser deporte (con los valores que conlleva) y puede ser espectáculo. Me ha interesado, también en El País, la presentación del último libro de Mario Vargas Llosa, La sociedad del espectáculo, en un debate del Premio Nobel de Literatura hispanoperuano con el pensador francés Gilles Lipovetsky, moderado por Montserrat Iglesias, directora de cultura del Instituto Cervantes. “Su desplome (el de la alta cultura) ha significado el triunfo de una gran confusión y la caída de ciertos valores estéticos sobre los que no existe un canon, que la vieja cultura sí había establecido. Eso es extraordinario porque da libertad infinita, pero dentro de esa libertad podemos ser víctimas de los peores engaños. El más dramático, el de las artes plásticas”. Don Mario es un apasionado madridista que ayer sufriría lo propio, como millones de personas.
Mi lectura de hoy es un “futuro libro”, Inspiritismo. Amor por la actitudes que inspiran y su relación con la vida real, de Diana M. Orero. Diana es la directora del Instituto de Creatividad Aplicada (www.youtube.com/watch?v=yXvD6vAy4M4). Esta valenciana, plena de ilusión y energía, es una de las personas más creativas que uno puede conocer. Y su libro, un modelo con ocho actitudes (Einstein, Churchill, David, Corto Maltés, Celestina, Roosevelt, Gaudí, Gandhi), además de la de cada uno de nosotros. “El pensamiento creativo es como aprender a leer”. “La creatividad no se puede enseñar, pero se puede aprender”. “La gente no se resiste al cambio, se resiste a ser cambiada”. Brillante.
Mi agradecimiento a Diana y a su equipo de creativos de la historia cuya actitud marca la diferencia; y a los buenos entrenadores, como Unai, como Guardiola, como Mourinho, aunque los tres se hayan quedado este año a las puertas de la final europea. 

miércoles, 25 de abril de 2012

El factor campo y la buena suerte


Segunda sesión de supervisión de procesos de coaching en el Programa Superior de Coaching Estratégico de Fundesem (Alicante). Cinco horas sumamente interesantes en las que hemos revisado los distintos procesos de los alumnos, que me han preguntado sus inquietudes para hacerlo mejor cada vez.
Y después, el partido de vuelta de semifinales de la Champions en el Santiago Bernabéu entre el Real Madrid y el Bayern de Munich. Tampoco esta vez el representante español ha pasado (lo que se prometía una final por todo lo alto entre Mourinho y Guardiola, no ha sido ni para uno ni para otro). Es lo que tiene el fútbol: el Chelsea y el Bayern parecen hoy rivales menos poderosos que los dos colosos de nuestra Liga. Sin embargo, han sabido jugar mejor sus bazas en casa (triunfos por la mínima) y las han defendido en los encuentros de vuelta, a domicilio. Veremos si el factor campo influye mañana en San Mamés y Mestalla.
En rueda de prensa, José Mourinho ha declarado “El Bayern ha tenido más suerte que nosotros”. Conviene recordarle los “cuatro principios de la buena suerte” del rarólogo Richard Wiseman:

1. Maximizar las oportunidades de tener suerte
2. Prestar atención a nuestra intuición
3. Esperar cosas buenas de la vida
4. Convertir la mala suerte en buena suerte.

Es precisamente lo que tiene que hacer un entrenador, un líder-coach (y con ello no pretendo criticar ni a Pep Guardiola ni a José Mourinho, a quienes admiro cada día más). El hecho es que la “mala suerte” ha sido disputar el Clásico entre los dos partidos de semifinales de la Champions. Demasiada presión. Las consecuencias están ahí.

Nos queda disfrutar de los partidos de vuelta de las semifinales de la Europa League. No sé cómo podemos ver tanto fútbol, entre semana y los fines de semana. Estamos en la recta final (cuatro partidos de Liga, finales de Europa League, Champions y Copa): emoción al máximo.

martes, 24 de abril de 2012

La tribu y el salmón


Hoy he estado leyendo La tribu, el último libro de John Carlin. Admiro mucho a John, una de las personas que mejor escriben (y no sólo en el mundo del deporte). El factor humano es un texto extraordinario (la película Invictus es también magnífica, pero no está a la altura del libro). Tuvo la generosidad de participar en la presentación de Liderazgo Guardiola junto con Susanna Griso, Gabriel Masfurroll, Leonor Gallardo y un servidor en el multitudinario evento organizado por AEDIPE y APD. Y después hemos hecho duetos en varias empresas en La Coruña, Vigo, San Sebastián… He pasado varias horas charlando con él y muchas más leyendo sus estupendos artículos, cada semana. 
La tribu es una selección de sus mejores artículos de El córner inglés (El País los domingos) desde 2006. Carlin pertenece (y un servidor también) a “la tribu más grande del mundo. La más numerosa, la más heterogénea, la de mayor alcance territorial. Somos hombres y mujeres, blancos y negros, rubios y morenos, altos y bajos, gordos y flacos, listos y tontos, analfabetos y doctores en filosofía, heteros y gays; somos nacionalistas, comunistas, fascistas, ecologistas, de derechas, de izquierdas o indecisos flotantes; somos cristianos y judíos, musulmanes y budistas, hindúes y ateos, y los que no tenemos ni idea de qué pensar del más allá; poblamos todos los continentes, todos los climas, todas las posibles geografías. De China al Chad, de Tierra del Fuego a Tombuctú, de Reikiavik a Riad, de Vladivostok a Valencia: busca en un bar, en un autobús, en una choza, en una playa, en un puesto callejero donde venden churros o rollitos de primavera o empanadas o hot dogs o blinis o tacos al pastor y, en cualquier rincón de la Tierra donde se te ocurra mirar, nos encontrarás. A diferencia de todas las demás tribus –o religiones o ideologías o como las quieras llamar- no tenemos enemigos. Y no los tenemos porque no exigimos condiciones para entrar, ni peajes para pagar. Todos somos bienvenidos, todos reconocemos alegremente nuestra identidad y nada nos da más placer que hablar sobre lo que nos une. Somos los dueños del gran tema de conversación mundial, el fútbol”.
El fútbol visto desde el córner inglés. Ese es el subtítulo del libro. 82 artículos de unas 2’5 páginas sobre el juego en sí, los jugadores, los valores, los entrenadores (sobre todo Mourinho y Guardiola, pero también Sir Álex Ferguson y Capello), las selecciones nacionales (La Roja y la inglesa, especialmente), la antropología o la salud. Incluso para quienes hemos leído casi todos estos artículos en el último lustro, es un magnífico recopilatorio de lo que pasa –y nos pasa- respecto al fútbol. Porque Carlin posee una mirada crítica, inteligente y profunda, un irónico sentido del humor, y pasa por el tamiz de Shakespeare (la traición, la pasión, el conflicto) el mundo del balompié.
Desde “la insoportable indignidad de ser periodista” (“lo peor con diferencia, periodista deportivo”), al contraste entre el calor inglés y el frío español (“La neurosis es la incapacidad de tolerar la ambigüedad”, Sigmund Freud) a Mourinho en el Olimpo (“Mourinho es el único personaje en el mundo del fútbol que parece ser inmune a los truenos del Olimpo” “es un genio que donde va, triunfa”, “Mou), a la metamorfosis (“la metamorfosis es algo que se da en las mariposas, pero que no es tan habitual en los seres humanos, salvo que sean futbolistas, en cuyo caso se da la peculiaridad de que también son capaces de dar marcha atrás: ir de mariposas a gusanos”), las conspiraciones (“Las teorías de la conspiración son el penúltimo refugio de los mediocres. El último, como el de los canallas, es, por supuesto, el patriotismo”), la irracionalidad (“en el fútbol el factor irracional tiene un peso decisivo. Y el factor irracional es el factor humano”), los Mozart y los Salieri... Citando, como hace el autor, a Jorge Luis Borges: “El fútbol despierta las peores pasiones”.
Mi párrafo preferido del libro es el del inicio de El loco complejo español: “Como colectivo, los españoles están más acomplejados que los ingleses. Los ingleses son más cutres y más salvajes, claro, pero cuando se comparan con otros países no se achican. Más bien todo lo contrario. Los españoles, pese a haber tenido también un gran imperio y haber extendido su idioma por buena parte del mundo, se ofenden con facilidad, sufren bajo una vieja carga de vieja autoestima nacional”. ¡Qué gran verdad! En un mundo en el que el talento es ponerse en valor, es un complejo que deberíamos desterrar.
Carlin considera que el fútbol es el deporte más popular del mundo, porque es el más democrático. “Para triunfar en el fútbol, como nos recordaba Best (sin necesariamente querer hacerlo), un individuo no tiene que ser ni alto, ni fuerte, ni rápido, ni especialmente habilidoso con el balón. No se puede decir lo mismo del baloncesto, ni del fútbol americano, ni del rugby, ni del tenis o en golf. Que el Alcorcón venza al Madrid 4 a 0 es como si el vicecampeón del club de tenis de la vuelta de la esquina derrotara a Rafa Nadal 6-0; o que España venciera a Nueva Zelanda en rugby por un margen de treinta puntos. Inconcebible. Disparatado.”
Esta noche hemos visto un nuevo ejemplo de ese “espíritu democrático”. Los Mosqueteros de Guardiola, eliminados en la semifinal de la Champions por un equipo claramente inferior. Así es el fútbol.
Por la tarde, a las ocho y media, he ido a ver La pesca del salmón en Yemen. Dirigida por Lasse Hallstrom (Chocolat, Las normas de la casa de la sidra) y con guión de Simon Beaufoi (Slumdog Millionaire), es la historia de un proyecto en principio disparato (un jeque yemení amante de la pesca quiere hacer una presa en su país y que se pueda pescar salmón como en Escocia). Título difícil, difícil de clasificar (no es una comedia romántica al uso, no una peli épica), un protagonista que tampoco tiene excesivo tirón. Este fue el comentario de Pere Vall en Fotogramas: “El argumento de este film parece una metáfora de la vida profesional de su director, un sueco transplantado a la industria británica tras su irregular paso por la estadounidense. El personaje de Ewan McGregor desaconsejaría, de entrada, el fichaje, por si hubiera posibilidades de rechazo, pero, a la hora de la verdad, Lasse Hallström ya parece estar como pez en el agua dentro de las comedias amables alrededor de los choques culturales: pueblo-ciudad, modernidad-tradición, animales-humanos y, ahora, Occidente-Oriente y ciencia-dinero. Ewan McGregor (en un papel muy Hugh Grant… en modo Cary Grant) está en el centro de una trama simpática, a veces hasta sarcástica y crítica, donde se imponen las buenas maneras cinematográficas del director de 'Chocolat' cuando no se puede ir más allá en su discurso personal. Tanto Hollywood como los ingleses necesitan de este tipo de artesanos meticulosos que, detalle a detalle, gesto a gesto, gag a gag, nos recuerdan que la carpintería es un oficio tan respetable como la arquitectura más arriesgada.”
Me ha gustado especialmente Kristin Scott Thomas, en el papel de la jefa de prensa del primer ministro británico. Una mujer lista, decidida, puro talento femenino. Admirable.

Mi agradecimiento hoy a John Carlin (y a David Figueras, de Planeta, a quien Carlin le agradece que le propusiera la idea), así como a Lasse Halström, a Simon Beaufoy y al novelista Paul Torday (autor del libro en el que se basa la película).        

lunes, 23 de abril de 2012

Sant Jordi 2012


El día del libro y de la rosa, que homenajea a los dos más grandes de la literatura, William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Me encanta esta jornada tan civilizada, con las calles llenas de libros y las personas regalando rosas… ¡Qué preciosa tradición! Otros años he estado en Barcelona firmando libros (no en esta ocasión); en esta he venido a trabajar por la tarde y volverme a Madrid.
He tomado el AVE a Barcelona (aunque Sant Jordi se celebra, especialmente en la ciudad condal, es día laborable). Tengo una serie de libros para leer estos días, empezando por Cada gota de tu vida, novela de Yolanda Sáenz de Tejada que amablemente me ha enviado el editor de Alienta, mi buen amigo Roger Domingo.
¡Qué novela más espléndida! La historia de cuatro amigas (urbanas, modernas, muy talentosas; biográficas, arquetípicas: la mujer cerebro, la mujer enigma, la mujer corazón y la mujer utópica) en la ciudad de Sevilla, con sus inquietudes, sus desinhibiciones, sus temores y sobre todo su profunda amistad. Un relato que te hace reír, que te sorprende, que en ocasiones te pone a tope… No soy muy lector de novelas; sin embargo, me atrevo a decir que es una de las mejores novelas que he leído, un master de emociones, un abanico de sentimientos desplegados con dulzura como sólo una gran poeta es capaz de hacerlo.
Cada gota de tu vida estará en librerías el próximo jueves 3 de mayo. Hasta entonces, como muestra, el poema que introduce el texto:
Ojalá que tu lengua se apoye
en el quicio de mis pezones
pidiendo
-a gritos-
mi bendición.
Y ojalá que este padrenuestro
que estás en mis cielos
se vuelva en tu boca
un Dios te salve amor mío,
que me quemas
en tus infiernos.
Amén. Hablaré más de esta novela en este blog, novela que pienso regalar a amigas y amigos (está dedicada “a vosotros, hombres a los que amamos”) porque la trama es sorprendente y porque incluye frases bellísimas, como “Ese hombre fue el primero de mi vida que sólo mirándome me hizo el amor”, “Nunca podemos llegar a imaginar hacia donde nuestros pensamientos y aciones pueden llevarnos. El probla es que, a veces, ese lugar es un corazón sin salida.” O “Nunca te olvides de que, por lejos que te vayas, tu pasado siempre viaja en tu maleta”. Estoy convencido de que la inmersión de Yolanda Sáenz de Tejada en la narrativa poética acabará convirtiéndose en una serie de televisión de éxito.
Delicioso andar por Paseo de Gracia y una hermosa sesión de coaching estratégico con la Directora General de una importante empresa.
En el AVE de vuelta (llevo una rosa y un libro para mi hija Zoe), otro libro. Es lo que tiene el tren de alta velocidad, que se puede leer y escuchar tu música a gusto (por la mañana, Cada gota de tu vida y a través de los auriculares, el último CD de El Sueño de Morfeo, Buscamos sonrisas; por la tarde, las mejores canciones de Whitney Houston). He estado leyendo El mapa del crecimiento de Jim O’Neill. El autor, presidente de Goldman Sachs Assets Management, inventó en 2001 el acrónimo BRIC (Brasil, Rusia, India, China) para referirse a los países de mayor crecimiento. El hecho es que acertó (no sabemos si fue una profecía autocumplida, porque donde Goldman Sachs pone el ojo, pone la bala). Una década después, se atreve a profetizar qué países son los que más crecerán en los próximos diez años: los “next eleven” (próximos 11). Son Bangladesh, Egipto, Filipinas, Indonesia, Irán, Corea del Sur, México, Nigeria, Paquistán, Turquía y Vietnam.
Los BRIC se han cuadriplicado de 2001 a 2011 por el poder de la demografía (una gran población activa) y el de la productividad (una productividad creciente). Los señores de Goldman Sachs utilizan el GES (en inglés, Puntuación del Entorno de Crecimiento), con trece variables, cinco macro (inflación, deuda pública, gasto de inversión, deuda externa y grado de apertura) y ocho micro (uso de teléfonos móviles, uso de internet, uso de ordenadores, esperanza de vida, educación, estado de derecho, corrupción, estabilidad del gobierno). “La educación es quizá la variable más importante a la hora de conducir a la población activa hacia una mayor productividad”. Así es, sin duda. El dato más preciso es porcentaje de alumnos en secundaria (por eso, nuestro fracaso escolar, que se ha duplicado desde 1975 hasta alcanzar el 32%, explica mucho de lo que nos está pasando). En 2050, las diez economías más poderosas serán China, Estados Unidos, India, Japón, Brasil, Rusia, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia (España, hoy en el puesto 12º, no estará ni entre las 25 primeras). Es lo que pasa cuando no se toma en serio la educación.
Atención: las exportaciones alemanas a las BRIC son ya mayores que a Francia. Qué listos estos germanos. Buena calidad directiva (en el podio, nosotros en el lugar 45º), buenas empresas (especialmente las medianas, las mittelstand), exportación a todo trapo mientras nosotros nos angustiamos por la prima de riesgo. En un par de años, las exportaciones alemanas a China superarán a las exportaciones alemanas a Francia…
Jim O’Neill concluye: “Es una historia emocionante. Va mucho más allá de los negocios y de la economía. Nos encontramos ante los primeros años de lo que probablemente sea uno de los mayores cambios de la historia en cuanto a la disparidad en la riqueza y en los ingresos”. Un libro bastante revelador. Si Goldman Sachs apuesta por que la clave del crecimiento es la educación, será por algo.
En El País, en la sección de deportes, Diego Torres escribe Once clásicos para desmontar al Barça. Entre el 5-0 de noviembre de 2010 (cuando salió Mourinho versus Guardiola) y el 1-2 del pasado sábado, las alineaciones del Real Madrid son prácticamente idénticas (sólo Carvalho y Marcelo, por Arbeloa y Coentrao). Lo que ha cambiado es el desarrollo del talento de los propios jugadores (el Código Mourinho). En el mismo diario, José Manuel Comás, desde Berlín, titula su artículo El triunfo de los Mosqueteros. Se refiere a la conquista por el Borussia Dortmund de la Bundesliga, un modelo de cantera frente a la poderosa del Bayer Munich. Un honor que este término haya quedado para el éxito de la cantera. Mañana los de Guardiola deben eliminar en casa al Chelsea y plantarse en la final de la Champions.
Mi agradecimiento en este día de Sant Jordi a los buenos editores, como Roger o como Ana, a los buenos agentes, como Sandra (agente literaria de Yolanda, que la llama en los agradecimientos su agenteamiga, y de un servidor), y sobre todo a los buenos lectores, que hacen que el libro siga vivo. Un mundo sin buenos libros es simple y llanamente un estercolero.