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jueves, 22 de noviembre de 2012

Top Employers 2012: Las empresas talentistas sobreviven y triunfan


Tengo el honor de colaborar, desde sus inicios, con el rating que anualmente elabora el CRF Institute (Top Employers). Esta noche hemos tenido la gala en la que 49 compañía en nuestro país han sido distinguidas con la certificación de “Mejores empresas para trabajar”. Ha sido un cóctel y cena en InZalacaín, en el que nos ha dirigido unas palabras David Plink, CEO del CRF Institute.
En El Economista se ha recogido hoy el perfil de los distinguidos, y algún artículo, como el siguiente que transcribo en versión ampliada:
Las empresas talentistas sobreviven y triunfan
En este cambio de época, en el paso del Capitalismo (un sistema que ha durado unos 520 años) al Talentismo (una nueva era en la que el talento es más escaso, y por tanto valioso, que el capital), la mayor parte de las empresas de nuestro país están jugando a un juego desfasado que les lleva a su fin. Por ello, la tasa de mortalidad de las compañías ha aumentado considerablemente.
Una empresa puramente capitalista, por definición, trata de maximizar el beneficio, aun a riesgo de hipotecar el futuro de la compañía. Una empresa talentista pone el foco estratégico en el talento (en cuatro frentes: atraerlo, fidelizarlo, desarrollarlo y sinergizarlo –del talento individual al talento colectivo- creando un contexto tónico y no tóxico), y así parte del talento hacia procesos innovadores y eficientes, la satisfacción del cliente externo (la excelencia) y el crecimiento sostenible y rentable. Es la secuencia de la supervivencia y del éxito; por el contrario, los malos gestores optan por los recortes (confundiendo eficiencia con anorexia), el maltrato psicológico a sus profesionales y la toxicidad, que conduce a la desaparición de la empresa.

Por dónde empezamos
En el fútbol, un buen equipo se construye desde el centro del campo. En la empresa, lo que distingue en la práctica a una vieja empresa capitalista de una empresa talentista es el tándem formado por la Dirección Financiera (DF) y la Dirección de Recursos Humanos (DRH). Las empresas terminales cuentan con una DF cortoplacista y una DRH inoperante, que solo se preocupa por pelearse con los sindicatos y administrar las nóminas. Las empresas talentistas se distinguen por una DF con visión estratégica, que atiende a los intangibles (el Capital Humano, la Marca, el Capital Clientes y las Expectativas de Futuro) y que por tanto no toma decisiones que son “pan para hoy y hambre para mañana”) y por una DRH que es tan consciente del peso del talento que trabaja sobre perfiles de talento a todos los niveles de la organización. Las empresas puramente capitalistas en realidad improvisan; las talentistas trabajan desde una estrategia ganadora, que parte del talento y va a los procesos, el servicio al cliente y los resultados (todo esto puede parecer una obviedad; sin embargo, más del 70% de las pymes españoles no es que no tengan un plan; es que ni siquiera elaboran seriamente un presupuesto).
Si una empresa no parte de perfiles de talento, todo lo que hable sobre el talento es demagogia. Las empresas talentistas son meritocracias; las capitalistas son instituciones suicidas. ¿Y qué hacer con esos perfiles? Utilizarlos en toda la organización (no sólo el departamento de Recursos Humanos) para la atracción, selección, comunicación, evaluación, promoción, desvinculación y sí, retribución. ¿Cómo avanzar en el mérito si la organización no sabe realmente lo que significa?
Cuestión de Liderazgo
La segunda gran diferencia (en los hechos, no en el discurso) está en el auténtico Liderazgo, entendido como el talento para influir decisivamente en los demás. El Liderazgo es autoridad moral, credibilidad, más allá de la autoridad formal de la jefatura. Hoy en día el Liderazgo se analiza, se mide y se forja (desafortunadamente, solo uno de cada seis directivos es un/a líder; casi el 40% son “jefes tóxicos”). No hay líder sin equipo ni equipo sin líder. Y por supuesto los equipos (grupos humanos que generan sinergias, resultados mayores que cada uno por separado) no se improvisan; se construyen deliberadamente. Líderes que miden y gestionan el clima laboral (satisfacción, rendimiento, aprendizaje) de sus equipos, que logran que sus colaboradores se sientan compensados.
Liderazgo a todos los niveles de la empresa, y una cultura de desarrollo del mismo que llamamos Coaching. Está demostrado que los procesos de coaching, cuando se hacen eficazmente, obtienen una rentabilidad del 1.100% (once euros por cada euro invertido). Las investigaciones demuestran que menos del 40% de nuestras grandes empresas se han tomado en serio el coaching, de momento. Queda mucho por hacer.
Y la tercera clave que diferencia a las empresas perdedoras de las ganadoras, a las capitalistas de las talentistas, es el grado de cooperación. Las instituciones suicidas funcionan como silos, como compartimentos estancos; las meritocráticas se caracterizan por fluir horizontalmente. Para fomentar la cooperación, la generosidad ha de ser un valor corporativo real, compartido, y debe estar presente en los perfiles de talento. El altruismo ofrece ventajas sociales; el egoísmo, tan realzado en el capitalismo salvaje, destruye la empresa.
Esta noche Top Employers España certificará a las mejores empresas para trabajar, 49 compañías que están más cerca del talentismo que del capitalismo trasnochado. Organizaciones que están a la vanguardia del talento.  
Estamos pasando Del Capitalismo al Talentismo. ¿Por qué tantas y tantas empresas siguen optando por la improvisación, los jefes tóxicos, el egoísmo y el cortoplacismo, cuando es evidente que ya no funcionan? Porque están apresadas por arraigadas creencias. Una lástima. En cualquier caso, más grave que no saber qué hacer es saberlo y no tener la valentía para hacer lo correcto.

Mi agradecimiento a todo el equipo de CRF: Salvador, Victoria, Robert y todo los demás. Sois una gente magnífica, con una pasión desbordante.