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domingo, 14 de octubre de 2012

Simeone, Presidente del Gobierno


Vaya fin de semana de “semipuente”: un Desfile militar sin aviones ni carros de combate (que aún así ha costado un millón de euros), un Premio Nóbel de la Paz a la Unión Europea (sí, a la Unión Europea, en el “apogeo” de su trayectoria y cuando más insensibilidad muestra entre estados; pero bueno, son los mismos que le concedieron el premio a Obama nada más empezar su presidencia) y un 0-4 de la selección de fútbol campeona del mundo sin poderlo ver sus seguidores porque esto va de unos pillos que compran los derechos (por otro millón de euros, por cierto) y pretenden dar un pelotazo vendiéndolos a una tele generalista con amplio margen. Ninguna estuvo por la labor.

Con este panorama, anoche “soñé” que con el rescate (ése que el gobierno de la nación está retrasando hasta después de las elecciones gallegas y vascas) iba un cambio de presidente… Eso no es novedad, porque ha ocurrido en Italia (Mario Monti en lugar de Silvio Berlusconi) y en Grecia (Lukás Papademos en lugar de Yorgos Papandreu, noviembre de 2011).
Pero en este caso, el nuevo presidente del gobierno no era un tecnócrata (De Guindos, pongamos por caso), sino… el ‘cholo’ Simeone. Un coach que ha conseguido que su equipo se mantenga invicto durante 19 encuentros, incluidas dos finales. Ni Mourinho, ni Guardiola: Simeone for President.
Bromas aparte, Simeone se ha convertido en el entrenador del Atlético de Madrid con mayor porcentaje de victorias: 68’2%, por delante de mitos como Domingo Balmanya (59’5%), José Villalonga (57’7%), José Luis García Traid (53’5%) o Max Merkel (53’4%). Que más de dos de cada tres encuentros de los colchoneros (considerados históricamente ‘el Pupas’) sean victorias es un hito fabuloso. En competiciones europeas lleva doce victorias de doce partidos. Y en total ha ganado 28 de los 41 duelos disputados. Espectacular.
¿Cuáles son las claves de su éxito, que podemos aplicar a España como nación, a nuestras organizaciones, a nosotros mismos?
- Ambición. "La ambición de querer ganar y las ganas de ser protagonista dentro de esta competición han permitido que el Atlético pueda alcanzar lo del año pasado", declaró Radamel Falcao tras ganar su equipo la Supercopa de Europa. Ambición de querer ganar, ganas de ser protagonista. La acción, por delante de todo. Muy distinto de dejarnos llevar por las previsiones de la FMI o de la UE. O el destino nos pertenece o dejamos que lo marquen otros.
- Pasión. Imaginamos al Simeone jugador del ‘doblete’ o ahora como entrenador. Es evidente que el Cholo contagia de su pasión, de sus ganas, a sus jugadores. Diametralmente opuesto a esa clase política triste, aburrida, antigua, que cree que la responsabilidad es afligir a los demás. La pasión convence. Volviendo a declaraciones de Falcao: “El carácter y la pasión de Simeone cuentan mucho para poder levantarnos”.
- Poner el foco en lo esencial. En el actual Atleti, es cada partido. En la nación, debería ser el empleo (es lamentable que uno de cada cuatro personas que quiere trabajar no pueda hacerlo) y no mantener los privilegios de los financieros, de los políticos o de los funcionarios. Como diría Proust, cuando no mides lo que quieres, acabas queriendo lo que mides. Trabajo y resultados.
- Equipo, equipo, equipo. Para Simeone, “todos cuentan, todos participan, todos contribuyen, todos aportan, todos juegan”. 21 jugadores y han jugado todos: desde Miranda, un fijo en el eje de la zaga (810 minutos) hasta el canterano Pulido (90 minutos). Están todos unidos por una causa. Muy diferente a un país dual (una sociedad dual), con desempleados de larga duración y personas sumamente ajetreadas.
- Un camino a seguir. “Simeone es el número uno, es nuestro hombre, el que nos guía el camino. Él y su equipo técnico. Estamos trabajando muy bien todos con él, hacemos un grupo muy fuerte. Sabemos que lo que vale para él es el grupo y todos estamos correspondiendo muy bien a lo que nos pide, volcados en el trabajo y creyendo en lo que nos dice. Todo esto hace que el equipo sea muy fuerte” (Tiago, capitán del ATM). Se llama Liderazgo: marcar la pauta, creer en él. No hay equipo sin líder ni líder sin equipo. Opuesto al “sálvese quien pueda”, a la falta de equipo (empezando por el gobierno) y al caínismo predominante en otros órdenes.
- Disfrute: “Es un jugador extraordinario. Me despierta entusiasmo”, ha dicho Simeone sobre su goleador Radamel Falcao. En el Atleti 2012-2013, el Disfrute es la base del Talento. Pasarlo bien jugando al fútbol, como hacía su entrenador cuando estaba en el campo.
- Orgullo. “Mañana los chicos llevarán al colegio la camiseta del Atlético”, declaró el ‘coach’ tras la final de la Europa League (3-0) el 9 de mayo pasado. Simeone ha devuelto a su club el Orgullo de pertenencia, y sabemos que el sano Orgullo es la clave de la eficiencia (hacer lo que hay que hacer –pero no otra cosa- con los menores recursos posibles). Recortar indiscriminadamente en sanidad, educación o justicia, minando el estado del bienestar, no es eficacia, ni siquiera austeridad, sino anorexia social. Y destruye el orgullo de pertenencia. “Me siento orgulloso de mis jugadores” (Simeone, tras la final de Supercopa UEFA).
- Compromiso. “Cuando un equipo va detrás de una idea, se compromete con esa idea, el camino es mucho más simple”, es lo que dijo Simeone en la rueda de prensa tras la final contra el Chelsea (0-4). Proyecto y energía para llevarlo a cabo.
- Tribu. 6.000 rojiblancos en la final de la Supercopa UEFA, en el estadio Luis II de Montecarlo (31 de agosto de 2012). Un apoyo que Simeone calificó de “Espectacular”. Como ha demostrado Edward O. Wilson, premio Príncipe de Asturias, los humanos tenemos predisposición natural a formar parte de una tribu (la Dra. Leonor Gallardo y un servidor hablábamos de ello en Los Mosqueteros de Guardiola). Una tribu feliz cuando los suyos están haciendo lo que deben, y los resultados acompañan. Porque el éxito nunca es por casualidad. 
- Hechos, no palabras. “Valen los hechos, no las palabras”, insiste Simeone, cuando se hizo cargo del Racing de Avellaneda o del Atlético de Madrid o ahora, cuando el cuadro rojiblanco es líder de la Liga. Las palabras sin hechos son promesas vacías, pura demagogia, y por ello según el barómetro del CIS la clase política se ha convertido en el tercer problema de los españoles, tras el desempleo y la situación económica. “Tenemos que seguir en la misma tónica para marcar con hechos nuestras palabras” (Simeone).

Tenemos que admirar el trabajo de Simeone. Mirarnos en él. Analizar nuestra ambición, nuestra pasión, nuestro foco, nuestro equipo, nuestro camino, nuestro disfrute, nuestro orgullo, nuestro compromiso, nuestra tribu, nuestros hechos. Destacar fortalezas, aprovechar oportunidades de mejora en la práctica; si es posible, con un/a coach que nos ayude a lograrlo.

Entretanto, los de Atleti (como mi madre, Maribel, y sus hermanos) están disfrutando de lo lindo, como no pasaba desde hace casi 20 años. Allá arriba, en lo alto de la clasificación y con ‘el Tigre’ con auténtico hambre de victorias. Mi gratitud hacia ellos.

Y en unas semanas, nos “rescatarán” y muy probablemente pondrá la UE al frente del gobierno a un nuevo primer ministro, que esperemos que sepa manejar los intangibles y sea un líder de verdad como Diego Pablo Simeone. Tecnócratas tristes, abstenerse.