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sábado, 27 de octubre de 2012

La simplicidad, clave del éxito de "Lo imposible"


Mañana de desayuno en el Starbucks de Ortega y Gasset, junto a Deusto Business School en Madrid, de visitar con Zoe la impresionante tienda de Abercrombie & Fitch en la plaza del Marqués de Salamanca, comprar el disfraz de Halloween de mi hija en Los caprichos de Goya y varios libros en El Corte Inglés. Cada una de esas tiendas posee identidad propia, lo que puede apreciarse, más que en el diseño del establecimiento, en el estilo de sus profesionales. Cuestión de Liderazgo.
Hablando de Liderazgo, he adquirido el libro Lo imposible. El libro de la película de Desirée de Fez, sobre la cinta de J. A. Bayona que ya han visto más de tres millones de espectadores en nuestro país. Se trata de una obra voluminosa, con unas fotos magníficas, que incluye el guión de Sergio G. Sánchez (¡qué bien dibuja “Jota” el story-board!) y el argumento original de María Belón, que sufrió el tsunami con su familia en 2004.
En el prólogo, J. A. Bayona nos lo deja claro: “Hay un momento en el relato de María al que me aferré desde el principio del proyecto. Tras el tsunami, María huyó de la costa con su hijo mayor. Estaban solos, y ella se estaba desangrando. Como tenía estudios de medicina, era consciente de que apenas le quedaban unas horas de vida. De repente, un niño pidió auxilio desde la distancia y María decidió ir a auxiliarle antes que buscar ayuda para ellos mismos. En ese momento esa madre sabía que tenía que escoger entre la última cosa que haría en su vida, y eligió mostrarle a su hijo un gesto de amor y de generosidad (…) Mi deseo era que “Lo imposible” hablara de cosas que nos trascienden, del amor, la generosidad, la cultura, la educación… Esos valores que nos definen como personas, por los que lucharon nuestros padres y que nosotros tenemos nuestros padres y que nosotros tenemos que intentar con todas nuestras fuerzas legar a nuestros hijos. Porque solo de esa manera podremos estar a la altura en la más inadmisible de las situaciones. Porque no tiene sentido sobrevivir su no valemos nada como seres humanos.”
Se cierne un tsunami sobre el capitalismo. Algunos, ante esta adversidad, muestran lo peor de sí mismos. Otros, los admirables, asumen su dignidad como María Belón y se muestran en plenitud, arrojando luz sobre la oscuridad.
“¿Cómo hacemos frente a nuestro tsunami?” es, simplemente, la pregunta que esta película quiere que nos hagamos. ¿Desde la solidaridad, desde el amor, desde la entrega, o desde el egoísmo? “La vida no tiene sentido, y al relatarla intentamos dársela” (Sergio Sánchez, guionista). “El verdadero sentido de sobrevivir es encontrar, pues la vida tiene sentido a través del otro. Somos a partir de nuestro encuentro con alguien” (María Belón, superviviente del tsunami del 26 de diciembre de 2004).
En este libro, Ben Perkins, el coach de Tom Holland, Samuel Joslin y Oaklee Pendergast (los hijos), cuenta: “Tom tiene un instinto como actor, una profundidad emocional y una audacia envidiables. Trabajar con él en la búsqueda y el descubrimiento de sentimientos profundos sobre cosas que no había vivido fue realmente inspirador. Es muy talentoso a èsar de su juventud e increíblemente profesional, y contagia su energía a todo el que esté a su lado”.
Un libro maravilloso de 334 páginas que dota de todo el sentido a la película. Para quienes amamos el séptimo arte, un complemento imprescindible.
En Fotogramas del próximo mes de noviembre, ¿Quién dijo IMPOSIBLE? Las 20 claves de un fenómeno: Unos números para desmayarse (el gran triunfo del cine español), Como una ola (Félix Bergés, diseñador de los efectos visuales, y Pau Costa, de los efectos especiales, tardaron un año en preparar la escena del tsunami en la Ciudad de la Luz de Alicante. Bayona se negó a usar efectos digitales), Una historia real, 30 Millones (de euros, de presupuesto) que parecen 100, Escribr el guión, ¡Esos Apaches! (Apaches Entertainment, la productora de Belén Atienza y Enrique López Lavigne), Estrellas que se mojan (Naomi Watts, Ewan McGregor), Cariño, he mojado a los niños (Tom Holland, Oaklee Pendergast, Samuel Joslin), Otras caras del drama (Marta Etura, Geraldine Chaplin), Dirigir a niños (brillantemente, como hizo en El Orfanato), Factoría ESCAC (Óscar Faura, director de fotografía; Elena Ruiz y Bernat Vilaplana, montaje; Oriol Tarragó, diseñador de sonido), Las cicatrices del desastre (Eugenio Caballero, director de arte; Alessandro Bertolazzi, Montse Ribé y David Martí, maquilladores), Oír el silencio (Oriol Tarragó), Una ‘experiencia’ de rodaje (“El rodaje de Lo Imposible es de los que marcan a un equipo”), Promoción y distribución (el despliegue sin precedentes de Telecinco: “un campañón”, en palabras de Paolo Vasile; Warner programó y distribuyó 638 copias), Maestro Spielberg  (Bayona comparte su afectiva y efectiva sensibilidad), La crítica aplaude (The Hollywood Reporter, Variety, The Guardian), Festivaleando (en Toronto, San Sebastián, Sitges), Camino del Óscar (su estreno en EE UU es el 21 de diciembre), Leer es posible (el mencionado libro de Desirée de Fez, crítica de Fotogramas).
20 claves que se resumen en un concepto (la Generosidad ante la Adversidad, que es la Dignidad humana y la Felicidad) y Talento (en el director como líder y en todo el equipo). Talento de España para el Mundo.
He estado leyendo también Increíblemente simple. La obsesión que ha llevado a Apple al éxito, de Ken Segall, creador de la campaña “Think different” (piensa diferente). Un libro enorme, que nos anima a pensar brutalmente, en pequeño, en mínimo, en movimiento, en iconos, en frasal (la importancia de las palabras), informalmente, con humanidad, con escepticismo, con beligerancia. Todo ello hace que pensemos diferente. www.planetadelibros.com/increiblemente-simple-libro-67302.html
Es el mejor libro que he leído sobre Apple y las razones de su éxito (que tiene que ver con el diseño y con el marketing, y no con el “liderazgo” de Steve Jobs, seamos sinceros). Es una biblia del neuromarketing en términos prácticos. Imprescindible.
“La simplicidad es la suprema sofisticación”, escribió Leonardo da Vinci. Y para simplicidad, la pregunta que hoy se hace mi admirada Montse Mateos en Expansión ¿Sirve para algo el coaching? Sinceramente, si a estas alturas del partido como ejecutivo te lo cuestionas, es que estás fuera del mercado. El talento que no es de superación (y por tanto, necesita un/a coach), que no se aprecia, se deprecia. ¿Te imaginas al campeón del mundo de triatlón y medalla olímpica, el ferrolano Javier Gómez Noya, preguntándose si necesita un entrenador?
Montse Mateos recoge un informe de Odgers Berndtson, que ha preguntado a 200 CEOs, DG y DRHs de empresas españolas sobre el coaching. El 92% afirma que “lo ha tenido o lo hará en el futuro”. Cómo es la mentalidad española: capaz de la grandeza (el encuentro con América hace 500 años, la transición democrática, Lo imposible) y la picaresca (El Lazarillo, la amenaza separatista de Artur Mas o responder así a lo del coaching). En el mismo diario, Tino Fernández analiza al ‘coach’ Toni Nadal: “Tengo la suerte de entrenar a un chico normal que sabe que lo único que hace es jugar bien al tenis”. Simplemente.
Mi gratitud a quienes, generosamente, hacen grandes cosas en el arte, en la cultura, en la empresa. Y mi indiferencia a los pícaros de cualquier actividad.