Páginas vistas en total

jueves, 13 de septiembre de 2012

La didáctica de Patri


Tenía muchas ganas de leer el libro de Patricia Ramírez, Entrénate para la vida. Supe de ella a través de mi amiga Susanna Griso en su programa “Espejo público” (en esos momentos, el Real Betis Balompié  en el que Patricia trabajaba como psicóloga deportiva era el equipo líder de primera división) y unos días después tuvo la amabilidad y la generosidad de asistir a una conferencia que un servidor impartía en Granada, en la Escuela Internacional de Gerencia. En ese momento me expresó su voluntad de compartir con todos nosotros sus vivencias y reflexiones en forma de texto divulgativo.
Se publican miles de libros de lo que llamamos “autoayuda”. ¿Qué tiene el de Patri –me permito llamar así a la más famosa de nuestras psicólogas deportivas, porque con sus entrevistas, artículos y ahora este libro, ha entrado en nuestras vidas, en nuestras mentes y en nuestras corazones- de especial para que nos decidamos a comprarlo y a leerlo? Precisamente su didáctica.
Patricia Ramírez nos promete (y como dice mi hija Zoe, “lo que promete, lo cumple”) ayudarnos a entrenarnos para ser felices. Lo hace con un triple propósito: triunfar, superar nuestros miedos y disfrutar de las pequeñas cosas.
Triunfar, sí, triunfar. Hacer realidad nuestros sueños, en lo personal, familiar, laboral, sentimental y social (cinco ámbitos que están unidos entre sí como los dedos de una mano). “La única forma de que se produzca un cambio en tu vida es que decidas actuar”, nos recomienda la autora. Y para lograrlo, Patri nos regala una “ficha de trabajo”, con objetivos, hitos (en los que se divide cada objetivo) y fechas.
Buen jefe, buen ambiente. Los/las líderes generan felicidad a su alrededor. Patricia Ramírez caracteriza el liderazgo con 15 rasgos muy prácticos y nos anima a reflexionar (una nueva “ficha de trabajo”) sobre qué nos hace felices en el trabajo, qué buscamos y si hay algo en lo que podamos intervenir (lo que Covey llamaría “círculo de influencia”).
El proceso de cambio es fruto de la secuencia Convencimiento-Compromiso-Entrenamiento-Automatización (en el Coaching Estratégico lo llamamos “Reflexión-Descubrimiento-Acción-Hábito). Para disfrutar de las pequeñas cosas, en su “ficha” debemos apuntar cada día con qué hemos disfrutado, poner una nota y explicarnos el motivo de nuestro disfrute.
Después viene un bloque con siete capítulos: ”Si quieres algo, trabaja duro” (actividades y responsabilidades para tus hijos: Tareas con fecha u hora de finalización, Nunca sientes precedentes, No se puede disfrutar del ocio si previamente no se ha cumplido con las obligaciones, No les des más explicaciones de las necesarias, Recompensa a tus hijos verbalmente por su esfuerzo, El premio es el valor que están aprendiendo y Sé un ejemplo para ellos), “Conocer a mi grupo me une a él” (cómo generar sinergias en un grupo humano, a través de: frases incompletas que empiezan por “valoro” o “puedo ofrecer”, “lo que me da seguridad”, “lo que disfruto de ti”, “yo me convertiría en”), “¡Elegir lo que piensas depende de ti!” (pensamientos-emociones-conducta), “Así, reina, con seguridad, con paso firme” (la autoconfianza, a base de recordar éxitos y logros, y simular la persona que quieres ser), “las ventajas de ser un martillo pilón” (persistir hasta el final, pase lo que pase), “Expectativas y Pigmalión” (personas a potenciar), “Aprende a asumir tus responsabilidades” (reflexiones sobre situaciones de éxito y de fracaso).
La estabilidad emocional (el equilibrio interior, la felicidad como poder vivir de acuerdo a tu escala de valores, la zona de confort, cerrar carpetas abiertas), el miedo y la ansiedad (anticipar situaciones, relajación, visualización, ejercicio físico, risa), la ira (desencadenantes, reacciones habituales, control de los impulsos), la empatía (receptor de la empatía y figura empática: comunicación no verbal, paralingüística, verbal), la terapia del “jódete” (“Esto es una situación límite, jódete y enfréntate a ello; cuando salgas, te estaré esperando”), la importancia de ser benevolente y agradecido para ser feliz y el poder de la comunicación (la escucha activa, la crítica).
Y dos capítulos finales, sobre el punto de no retorno (“No esperes a estar al límite para trabajar. Si le pones más intensidad a tu vida, tanto en lo que disfrutas como en lo que te supone de esfuerzo, le sacarás mucho más rendimiento”) y el desamor (que, como dice la autora, “torpedea nuestra ejecución deportiva… y nuestra vida).    

Patri nos regala como conclusión un decálogo (adecuadamente explicado y detallado en el libro), que es el siguiente:
1.    Oriéntate a las personas.
2.    Elige tus batallas.
3.    Disfruta con tu vida.
4.    Poténciate.
5.    Piensa en ti.
6.    Disfruta del amor.
7.    Di no a lo que resta.
8.    Crea un entorno agradable.
9.    Cuenta hasta diez y practica la paciencia.
10.Sé una persona de bien.

Nada de palabras en inglés, nada de citas rimbombantes, nada de sesudas reflexiones… Así es como llega a los deportistas de élite (en el fútbol y en otras disciplinas) y como llega en este caso a sus lectores. Y para que las cosas funcionen, sendas fichas de trabajo en cada uno de los temas.
Patricia Ramírez resume su “mentalidad de hormiguita” (dicho con el mayor de los afectos) en este consejo: “Lleva siempre una agenda pequeña y anótalo todo. No somos superhombres ni supermujeres. Anotar lo que tenemos que hacer, incluso la lista de la compra, no es un signo de debilidad mental; significa utilizar un recurso que nos facilita la vida. Desde hace años, me he dado cuenta de que “lo que no apunto, no existe”. Y así descargo un poco mi cerebro y dejo el espacio que ocupo con la lectura o con la redacción de este libro”.
Muchas gracias, Patri, por un texto tan práctico, tan de entrenamiento, tan de conseguir lo que realmente un@ se propone. Mi gratitud a dos grandes entrenadores, Gregorio Manzano y Pepe Mel, de lo mejorcito del fútbol español, que tan inteligentemente confiaron en ti y en tu capacidad de ayudar para el alto rendimiento. Y a tus hijos, Carmen y Pablo, porque como bien dices, “son los más dañados por mi volumen de trabajo”. Y por tanto quienes ofrecen generosamente a los demás el tiempo y las reflexiones de su madre que nos sirven para ser mejores personas y mejores profesionales. 

1 comentario:

FAH dijo...

Gracias, Juan Carlos, as usual, por la reseña. Tiene buena pinta. Lo leeré pronto. Abrazo.