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lunes, 24 de septiembre de 2012

El poder de las hormonas


Tarde de lunes con Roberto Luna Arocas, presidente de AECOP, su equipo y los coordinadores de los programas de Coaching certificados por la asociación española de coaching ejecutivo. Ha sido muy interesante constatar el impulso del coaching ejecutivo en todo el país y volver a ver a viejos amigos.
Me fascina el poder de las hormonas. En el último número de la revista Muy Interesante El poder de las hormonas. Así afectan a nuestro comportamiento y salud. La Dra. Madeleine Debuse las define como “sustancias químicas producidas por el cuerpo que controlan numerosas funciones corporales”. Se calcula que hay más de un centenar de ellas descubiertas, desde que en 1902 el fisiólogo William Bayliss introdujera el término. Dos años después el químico alemán Fredrich Stolz fabricó la primera hormona sintética, la adrenalina. La insulina fue aislada por Frederick Banting y John Macleod en 1926 y sirve desde entonces para tratar la diabetes.
Las diez hormonas que se consideran más importantes son:
- Estradiol. Es el más potente de los estrógenos, las hormonas femeninas por excelencia. Es la hormona que protege a las mujeres en edad reproductiva de enfermedades cardiovasculares.
- Dopamina. La hormona del placer. Es la responsable de que aspiremos a objetivos placenteros.
- CRH. La hormona liberadora de corticotropina (CRH) es un neuropéptido muy involucrado en la respuesta al miedo y la ansiedad.
- Insulina. Es el distribuidor corporal de combustible. Se segrega en cada comida y es la responsable de que podamos acumular azúcar para tiempos difíciles.
- Leptina. Del griego delgado, fue descubierta por Jeffrey Friedman en 1994. Se espera que se traduzca en el fármaco estrella para adelgazar que desean los laboratorios.
- Oxitocina. La hormona del cariño.
- Somatotropina. Es la responsable que alcancemos la estatura que tenemos de adultos. Y se la considera un posible elixir de la eterna juventud.
- Testosterona. La hormona varonil por excelencia. Justifica los comportamientos agresivos y la venganza, y ayuda en la toma de decisiones.
- Tiroxina. La reguladora del metabolismo.
- Adrenalina. Cuando el cuerpo se siente amenazado o en peligro, el cerebro manda un mensaje a las glándulas suprarrenales para que incrementen la producción de adrenalina. Además, la adrenalina juega un papel determinante como regulador del estrés y tiene efectos benéficos sobre la memoria.

Ayer, en El País Semanal, Karelia Vázquez dedicaba dos páginas a la oxitocina, La hormona de la felicidad. Es la de mayor prestigio en estos momentos y por eso se la llama también “hormona de la moral”, “molécula del abrazo”, “hormona de la confianza”. Su mayor experto, el Dr. Paul Zak, se hace llamar “Doctor Amor”.
En su libro La hormona de la moral. Fuente de amor y prosperidad, el Dr. Zak nos cuenta que esta hormona, segregada por la glándula pituitaria, se conocía por su función en las contracciones del parto y la leche materna. Se creía una hormona exclusivamente femenina pero luego se ha comprobado (Ruth Fedman, Universidad de Yale, y el israelita Bar-llan) que los hombres la segregamos a tope cuando nos convertimos en padres. El Dr. Zak habla de la oxitocina como un pegamento social, como la clave para ser virtuosos y generosos, con mayor confianza en los demás y más cooperativos. En el talentismo, no cabe duda de que la oxitocina es especialmente valiosa.
¿Hay un “lado oscuro” de la hormona del amor? Simone Shamay-Tsoory, de la Universidad de Haifa, considera que los jugadores de casino que han inhalado oxitocina se regodeaban más de sus victorias y eran menos compasivos con los perdedores. Carolyn deClerk, de la Universidad de Amberes, demostró que la gente bajo los efectos de la oxitocina era más cooperativa con las personas de las que tenía información previa y mas desconfiada con los extraños. Es lógico, considerando que la empatía se produce con las personas que conocemos y no con los “extranjeros”.
¿Qué hacer para aumentar la oxitocina? Responde Albert Figueras, profesor de farmacología de la Universidad Autónoma de Barcelona: “Un mínimo de ocho abrazos diarios –pero abrazos prolongados, como diría Elsa Punset, de unos 30 segundos-, masajes corporales y comedias románticas”. Tres buenos deberes.

En este blog, el 4 de mayo de este año, hablaba de "Bioquímica de la Mentalidad ganadora": la presentación que hice en FUNDESEM (Alicante) uniendo las claves del libro que tuve el honor de escribir con el entrenador Unai Emery con el poder de las hormonas.

Mi agradecimiento a quienes investigan las hormonas y a los neurocientíficos en general, y a las personas que “contagian” de buen ánimo a los demás.          
        

1 comentario:

Cris dijo...

Cada día me gusta más leer tus post. ¡Gracias por hacernos felices!