Páginas vistas en total

lunes, 23 de julio de 2012

Los días que vivimos peligrosamente


¡Qué gran periodista es Mariano Guindal! A sus 61 años (y después de 37 en La Vanguardia, como jefe de Economía y editorialista), está en plena forma intelectual. Su libro El declive de los dioses, del que hablé en su día en este blog (me lo recomendó mi amiga la también periodista Susanna Griso) es uno de los textos que mejor explica la economía española durante el franquismo y la democracia (y el que me dio la pista de que estamos a dos años de un gran relevo generacional en las grandes empresas empresas españolas de nuestro país). Y acaba de publicar Los días que vivimos peligrosamente. La trastienda de la peor crisis económica que ha vivido España, un libro excelente, de obligada lectura este verano. A través de las mejores fuentes (Joaquín Almunia, Luis de Guindos, Luis Garicano, Emilio Ontiveros, Fernando Bécquer, Bernaldo de Quirós, Enric Juliana, el colectivo Jorge Juan y un larguísimo etcétera), nos explica mejor que nadie.

Más que resumir el libro (que, repito, me parece de obligada lectura en estos difíciles momentos), me gustaría algunos apuntes del mismo desde el talento y el liderazgo, que modestamente es lo mío.
El libro empieza con la famosa cita de Einstein sobre la crisis (no por repetida, menos importante): “La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar salidas y soluciones”. Pereza, por cierto, que no vemos en La Roja, ni en Alonso, ni en Nadal ni en Gasol, y que es muy común en la mayoría de los políticos, de los desempleados y de las personas que tienen trabajo.
Y divide la obra en siete capítulos:
I. De la quiebra de Lehman Brothers a la dimisión de Pedro Solbes (15 de septiembre de 2008 – 7 de abril de 2009). El Financial Times dijo que los “cerdos” (PIGS: Portugal, Ireland, Greece, Spain) habían volado, pero tocaba el aterrizaje. José Luis Rodríguez Zapatero no quiso ver la crisis (tenía elecciones generales el 9 de marzo de 2008, que ganó): “La próxima legislatura veremos el pleno empleo en España”. Tuvo cuatro años para pinchar la burbuja inmobiliaria, pero no lo hizo. Tanto el Banco de España (carta de 26 de mayo de 2006) como otros expertos le advirtieron de “riesgo acumulado” en el sistema financiero. Dijo que nuestros bancos eran los más rentables del mundo, que la crisis era ajena y pasajera, y Solbes fue confundido por datos de MAFO, gobernador del Banco de España. El principio de la segunda legislatura fue autista. Las entidades financieras habían dado créditos al ladrillo por 325.000 millones de euros que no recuperarían. De las 10 primeras fortunas de España, 7 estaban ligadas al ladrillo. Los 50 mayores inversores, que en 2007 metieron en capital riesgo 106.833 M €, redujeron su inversión a 46.523 un año después. Mientras otros países inyectaron liquidez, ZP creó el Plan E: 60.000 millones de euros, el 6% del PIB.  El 15 de abril de 2009 el propio autor se encuentra en la cola del paro, después de haber estado trabajando desde los 14 años.
II. Elena de Troya: España entra en la mayor recesión de su historia. Segundo semestre de 2009. “Con la incorporación de Elena Salgado al gobierno como vicepresidenta segunda, todo cambió en la política económica”. “Zapatero decidió tomar personalmente las riendas de la economía española, como habían hecho sus homólogos en Francia y Alemania. El único problema es que él no tenía ni idea de economía. Pero eso no importaba, ya que él sabía de política y su amigo Miguel Sebastián era considerado entonces como un economista sólido”. “(Elena Salgado) no pasaba de ser una buena secretaria de estado, como me reconocieron destacados miembros de la vieja guardia socialista”. Es el “giro al infierno”: dar falsas esperanzas a los ciudadanos, brotes verdes, etc. “La clave está en la empleabilidad de las personas, hay que poner el acento en el reciclaje profesional. El problema está en el colectivo de los que tienen poca cualificación técnica, en aquellos a los que les resulta muy difícil hacer otra cosa distinta de lo que han hecho toda su vida” (Octavio Granado, secretario de estado en 2009 y responsable económico del PSOE). Los préstamos a la construcción habían pasado del 8% del PIB en 1995 al 29% en 2007. De cada 100 euros que bancos y cajas prestaban, 42 iban a la construcción. “Hay que reconocer que el modelo de crecimiento económico español es fantástico. Los inversores de los países ricos del norte ponen el dinero; los inmigrantes de los países pobres del sur ponen el trabajo. Y ¿qué ponen los españoles?: el suelo y sol. El único problema es que no puede durar mucho”, dijo un periodista inglés. A lo chusco, pero acertó de pleno. Una década y media viviendo por encima de nuestras posibilidades, con una economía sumergida de entre el 23 y el 30% del PIB. “Muchas cajas no sabían lo que hacían. Precisamente, las cajas en las que el capital humano era menos cualificado fueron las que concedieron más créditos inmobiliarios, y las que ahora tienen más préstamos en mora y más impagos” (Luis Garicano, London School of Economics). “Los datos demuestran que una caja administrada por un directivo sin educación de posgrado, sin experiencia anterior en banca y sin experiencia previa en cargos políticos tiene, de media, un porcentaje significativamente mayor de préstamos hipotecarios, menos proporción de préstamos personales, y una tasa de préstamos morosos un 40% superior al de las entidades gestionadas profesionalmente”. El stock de deuda hipotecaria se multiplicó por 6 en la década posterior a 1997, que vino a coincidir con los gobiernos de Aznar. “Los gobiernos del PP crearon la burbuja y los del PSOE no la pincharon”.
III. Crash. De la Presidencia europea a la intervención. Primer semestre de 2010. “Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a ésos a los que debemos gravar con más impuestos. Ésos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos. Son una reserva inagotable”. Clarísimo. El miércoles 4 de febrero, derrumbe bursátil de un 6%. “Grecia se nos venía encima a toda velocidad, pero el maquinista del tren español estaba distraído”. El 23 de abril, rescate griego. La “tragedia griega” se convirtió en el “drama alemán” y en la “amenaza española”. Empieza la cuenta atrás: el 4 de mayo, Zapatero se asusta realmente. “España necesitará un rescate de 280.000 millones de euros” (el gobierno chino se había puesto nervioso ante la expectativa de perder su dinero al comprar deuda soberana española). Sarkozy y Merkel estaban dispuestos a terminar con la deuda española. The Pain in Spain. Los alemanes reclaman un recorte de 30.000 M € en dos años. El 7 de mayo, ZP traicionó sus principios con un sacrificio singular. “Fue la primera vez en ocho años que Rajoy venció a Zapatero. También fue la primera vez que empezó a creer que podía ser presidente del gobierno. Fue entonces cuando al apacible gallego le nació la mirada asesina del tigre. Estaba dispuesto a hacer todo lo que fuera necesario para conseguirlo, incluso comportarse como un irresponsable absoluto. Había llegado el momento de decirle a los españoles lo que querían oír, aunque no se correspondiese exactamente con lo que estaba sucediendo. Fue como si se hubiesen cambiado los papeles. El irresponsable Zapatero se comportaba como un hombre de Estado y el sensato registrador de la propiedad representaba el papel de líder populista. El primero se hundió electoralmente, mientras que el segundo subió como la espuma”. PSOE y PP fueron incapaces de presentar una alternativa conjunta para sacar al país del atolladero.
IV. Estado de alarma. Segundo semestre de 2010. Merkozy dejó a Irlanda, Portugal, España e Italia a los pies de los caballos. “No existe la menor duda de que el gran responsable intelectual de la crisis fue Miguel Sebastián, el cual siempre creyó que sería una crisis corta que se resolvería incrementando el gasto”. En noviembre, el FMI concede a Irlanda un enorme crédito con un estricto plan: supresión de 24.750 empleos públicos, recorte salarial del 10%, recorte de gasto social, IVA del 21 al 23% y nuevas figuras impositivas, reducción del 11% del salario mínimo interprofesional. ¿A que nos suena? Aterriza como puedas.
V. Portugal, tan lejos, tan cerca. Primer semestre de 2011. “Tuvimos que asustar a la población para tranquilizar a los mercados” (viñeta de El Roto). El 2 de abril, Zapatero anuncia que no será candidato a las generales. Tras la intervención a Irlanda, el ataque a Portugal estaba cantado. El 6 de abril, el país vecino pidió un rescate de 78.000 M €, al haber alcanzado sus bonos a cinco años un interés del 10%. Spanish revolution el 15-M y el 22, abrumador triunfo del PP en las municipales y autonómicas. Para los socialistas, una hecatombe sin precedentes.
VI. La España tutelada. Segundo semestre de 2011. “La conspiración del pánico”, entre Mario Draghi (BCE), Christine Lagarde (FMI) y Angela Merkel. El sur se planta (Yorgos Papandreu, Silvio Berlusconi). ¿Por qué Rubalcaba sucede a Zapatero como candidato? Según Mariano Guindal, porque se lo pidieron Felipe González, Solana, Chaves y Alfonso Guerra. Sabían que había que administrar la derrota y era el más experimentado (Carme Chacón era “Zapatero con faldas”, para el veterano periodista José García Abad). El 5 de agosto de 2011, el BCE envió a Moncloa una carta con ocho puntos: reforma de la negociación colectiva, moderación salarial, despido de bajo coste, concatenación de contratos temporales, consolidación fiscal, control presupuestario sobre las Comunidades Autónomas, nueva reglamentación del gasto. Reforma express de la Constitución el 23 de agosto. El 11 de noviembre, Papandreu deja paso aun tecnócrata, Lucas Papademos, ex VP del BCE. El 20-N gana Rajoy.
VII. La España de Rajoy. Primeros meses de 2012. “Desde el 5 de agosto, el día que Zapatero recibió la carta del BCE, España vive una especie de estado de excepción”. Es el final de la cuenta atrás, porque “si un joven quiere triunfar y hacerse rico en España, es más fácil que lo consiga teniendo un amigo en la administración que con una buena idea. Hasta que esto no cambie será muy difícil salir de la crisis” (Luis Garicano). En los 100 primeros días de Rajoy, ajustes duros, reforma laboral y otras medidas con “sentido de urgencia”. “Llevamos casi cinco años de crisis y apenas hemos iniciado el proceso de desapalancamiento de la economía española. No vamos a poder crecer porque tenemos dos vientos muy fuertes en contra. Las familias y las empresas no consumen ni invierten porque tienen que devolver 1’6 billones de euros y lo que crezca esa cantidad, y el sector público no puede sustituir al sector privado porque tiene que reducir su déficit. Esta situación no va a cambiar hasta 2016, año en que es probable que hayamos devuelto lo que debemos” (Jesús Fernández-Villaverde, profesor de la Universidad de Pensilvania).
¿Llegaremos a pasar de la “economía de los amigotes” a la “economía de las ideas”? Para el autor, los primeros nombramientos en el gobierno no lo auguran precisamente, porque persiste el nepotismo (esposos, cuñados, etc) frente a la meritocracia. El 30 de marzo, amnistía fiscal para los defraudadores del pelotazo inmobiliario.
Juan Ignacio Crespo, uno de nuestros mejores analistas y el que hasta ahora más ha acertado, cree que habrá dos recesiones más (de su libro he hablado en este blog): la actual, con una caída del PIB de dos puntos y 6 millones de desempleados. Y otra de 2016 a 2018. Como es optimista, en el epílogo el autor recurre a la candidata al Nobel de Economía Deirdre McCloskey: “En tres años saldremos de la crisis y volveremos a un nuevo boom. Hay ideas, hay mucho dinero retenido por el miedo… y sobre todo, hay un gran desarrollo tecnológico que no ha sido frenado por la crisis. Cuando se recupere la confianza y vuelva a confluir el dinero, las ideas y la tecnología, volveremos a asistir a un nuevo ciclo expansivo. Siempre  ha sido así. La capacidad de adaptación del ser humano es infinita”. Esa capacidad de adaptación, esa humildad bien entendida, es precisamente el talento.     
En los agradecimientos de final del libro, Mariano Guindal reconoce su aprecio por el editor David Figueras, de Planeta. Se da la circunstancia de que con David Figueras publiqué Clase Creativa. Por ello, también le estoy muy agradecido. Es el inicial de varios editores de la casa, como en su día Jordi Nadal o Carlos Martínez, Ana Lafuente y sobre todo Roger Domingo (con quien llevo una decena de libros).
Gracias a los buenos editores, y a los buenos periodistas como Mariano Guindal podemos entender de verdad lo que nos está ocurriendo en este fin de ciclo.