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miércoles, 27 de junio de 2012

La Roja funciona, después de todo


Esta mañana he tenido el honor de participar en el 20º aniversario de Formastur, creada en 1992. Ha sido un desayuno de trabajo en el Club Financiero Génova, que ha comenzado a las 9.30 horas. El título: Mourinho y Guardiola, contraste de liderazgos. Me ha presentado Luis Valdés, presidente de Formastur, y he tenido la oportunidad de hablar sobre casi dos horas de lo que podemos aprender del deporte español para aplicar a nuestro liderazgo.
He querido partir de una viñeta de Ramón publicada ayer en los diarios de Vocento. Un amigo le dice a otro: “Podemos estar orgullosos de que Nadal, Alonso, Gasol y los futbolistas de la selección sean españoles”. A lo que el otro le responde: “Ya solo falta que estemos orgullosos de serlo nosotros”.
En eso se resume todo. La Roja persigue un sueño (en este caso, ser la primera selección de la historia que ha ganado tres campeonatos seguidos), un reto emocional; es un auténtico equipo; canaliza sus emociones y las emociones de sus seguidores; aprovecha el potencial y muestra flexeverancia (perseverancia en la misión, visión y valores; flexibilidad en todo lo demás).
Esta mañana hemos hablado de los líderes-coaches (Mourinho, Guardiola), de los Mosqueteros y de los Guerreros. En un ambiente muy distendido, con decenas de profesionales de distintos sectores, organizador perfectamente por el equipo de Formastur.
Por lo demás, bastante descanso, esperando la semifinal entre La Roja y Portugal. Un partido en el que hemos sufrido mucho (Portugal ha mostrado mucho “hambre de victoria” y hará grandes cosas los próximos años), en el que en la prórroga la selección española ha demostrado ser mejor (las ocasiones no se han materializado) y en el que los penaltis, que como dice Casillas son una lotería, nos han beneficiado (hemos lanzado primero, que es lo que hay que hacer).
Hace cuatro años vi la final de la Eurocopa en Lima, en un restaurante español con grandes amigos antes de volver a Europa. Hace dos, la final fue en casa con mi hija. Y esta semifinal, también con Zoe, que la ha sufrido y disfrutado. ¡Qué cuatrienio!

Ya estamos en la tercera final consecutiva. ¿No es maravilloso? Le he mandado un SMS de felicitación a mi buen amigo Jorge Carretero, portavoz de la Real Federación Española de Fútbol. Y hemos quedado para celebrarlo como conviene la ocasión.

“¿Quién iba a decir hace cuatro años que esto iba a estar pasando en el fútbol español?”, ha dicho Iker Casillas, el capitán, tras la semifinal. Aunque el fútbol es el deporte más democrático del mundo (cualquier equipo le puede ganar a otro), el éxito no es por casualidad.

Mi agradecimiento a estos chicos maravillosos que nos hacen soñar.

1 comentario:

Escuela Univ de Turismo -Oviedo- dijo...

Bien por La Roja y su aplicación inteligente al liderazgo!