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viernes, 22 de junio de 2012

La magia de SER un Equipo


El verano ya llegó, y con él el fin de la temporada. Por la mañana, he estado en el SEK de Ciudalcampo con Zoe, para recoger sus notas (me he acordado conscientemente de lo que nos enseña Carol Dweck, la profesora de Stanford, sobre el Talento: no es fijo –vales o no vales- sino de superación, de mejora, de esfuerzo; los profesores han elogiado a mi hija su voluntad, capacidad y compromiso de irse superando). Ojalá transformáramos una sociedad de “listos” (que lo saben todo) en una sociedad de entregados (que ponen toda la carne en el asador, que se comprometen por dar lo mejor de sí mismos): ¡qué gran cambio sería! En cualquier caso, mis felicitaciones a las mamás y a los papás cuyos hijos acaban el cole estos días. La educación es la inversión más importante.
Y por tarde, hoy y mañana, las dos penúltimas sesiones del Programa de Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico en ESIC Zaragoza en su primera edición. Un programa especialmente exitoso, más allá de la calidad de los profesores, por la excelente selección de los alumnos (su implicación, su diversidad, su talento individual y colectivo en definitiva). Precisamente sobre un tema particularmente grato, el Coaching de Equipo.
Es una lástima que en más del 80% de las ocasiones que formamos parte de un grupo de trabajo, éste no se convierte en un equipo (un equipo es un grupo que genera sinergias, que sus resultados son mayores que individualmente). Como he repetido en muchas ocasiones, un equipo no se improvisa: es cuestión de seis claves (lo que llamamos Equipo de VERDAD), que hemos empezado hoy a trabajar. Además, aprovechando que estamos en plena Eurocopa y que mañana juega La Roja, he querido poner ejemplos de la que ganamos hace cuatro años, con Luis Aragonés, y del Mundial 2010 (a partir de lo que la Dra. Leonor Gallardo y un servidor escribimos en La Roja. El triunfo de un equipo y El Mundial de La Roja) para entender mejor cómo funciona un equipo en la práctica.
La V es de Visión compartida. Los auténticos equipos dedican tiempo y esfuerzo a compartir quiénes son (misión), a dónde van (visión) y qué es importante para ellos (valores).
La E es de Enfoque profesional de análisis de problemas y toma de decisiones en equipo, que incluye proceso abierto (marco de referencia, debate) y proceso cerrado (decisión, comunicación, ejecución).
La R es de Roles complementarios (Diversidad). Los equipos eficaces miden y entienden su diversidad intangible (estilos de aprendizaje, diversigrama).
La D es de Desarrollo de la Confianza (como “cuenta corriente emocional, que diría Covey) y del Compromiso (a través de “reglas del juego” que involucran a todos los miembros del equipo).
La A es de Aprendizaje, de avance, de desarrollo, de mejora continua. Como en todo coaching, tras la reflexión y el descubrimiento, el plan de acción para arraigar nuevos hábitos.
La D es de Dinamismo. Los equipos ganadores, como cualquier organismo viven, tienen tasas de cambio iguales o superiores a las del entorno.
Hoy los alumnos del Programa del Liderazgo Innovador y Coaching Estratégico se han familiarizado con este modelo y han utilizado las herramientas de medición (el cuestionario de autodiagnóstico de equipo; el test de fortalezas características de Seligman; la misión, visión y valores del equipo). Mañana utilizarán el test de estilos de aprendizaje de David Kolb, la integración de sus diversitipos en el equipo, las reglas de compromiso y el plan de acción.

He estado leyendo Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman. Admiro mucho a este psicólogo estadounidense e israelí nacido en Tel Aviv en 1934 que tanto ha contribuido a la teoría de la decisión en el ámbito de la incertidumbre y que recibió el premio Nobel de Economía (sin ser economista) en 2002. Sin embargo, este libro de unas 680 páginas, ni es abiertamente divulgativo (por lo que aburre en demasía) ni es realmente técnico. Se queda a medio camino y resulta un tostón. Lo lamento mucho, porque Kahneman es uno de los padres de la psicología positiva y porque su idea de los “dos sistemas” (el sistema 1, que es rápido, intuitivo y emocional, y el sistema 2, que es más lento, deliberativo y lógico) es muy interesante. Pero no hace falta un volumen tan grueso y tan poco ameno para hablarnos de los errores y los límites del pensamiento rápido, y de la influencia de la intuición en nuestras conductas.

Tras la clase y después de cenar un poco, he ido a ver una película argentina, La suerte en tus manos. Cuando estaba en el cine me han llamado para avisarme del fallecimiento de mi buen amigo Juan Luis Galiardo. Es una figura tan importante en las artes que merece que mañana le dedique este blog in extenso. No puedo decir aquello de “descanse en paz”, porque el bueno de Juan Luis ni sabía descansar (era pura energía) ni sabía estar en paz (la suya era la lucha contra la injusticia, y su interpretación de El avaro, una gran prueba de ello).