Páginas vistas en total

viernes, 8 de junio de 2012

El gran regalo de Tabasco al mundo


Segunda jornada en Villahermosa, capital del estado de Tabasco, en el sur del Golfo de México. Resulta que Tabasco es el primer productor nacional mexicano de chocolate con el 75 por ciento, mientras que el 25 por ciento restante proviene de la región de Chiapas. Esta región está fuertemente ligada a la historia del cacao, pues fueron los olmecas, asentados en el sur de Veracruz y en Tabasco, los primeros en domesticar este árbol.


Ana Beatriz Parizot Wolter es la propietaria de la única finca chocolatera en Tabasco que, además de la venta del producto, cuenta con un recorrido turístico por una sección de la plantación y con el primer Museo del Cacao y el Chocolate “Dr. Otto Wolter Hayer”, en una de sus bodegas que muestra utensilios, maquinaria antigua, fotografías, cédulas con información detallada sobre la historia del cacao y el proceso artesanal que se sigue para la elaboración del chocolate. Además, muestran en un mapa la producción mundial del cacao. México solo aporta el uno por ciento a la producción mundial de cacao, mientras que África lo hace con el 40 por ciento. En Europa no se produce cacao pero sí se industrializa. Igualmente agrega que los chocolateros del viejo continente utilizan el 20 por ciento del cacao criollo americano para darle aroma y el 80 por ciento restante es africano para darle volumen. Ana explica que en África la producción es muy abundante, aunque de menor calidad que la mexicana, específicamente la de Tabasco. Existen tres variedades de cacao, el criollo o noble que es el mexicano y el más aromático; el forastero o robusto, muy resistente y que se da en la Alta Amazonia, y el mestizo o trinitario, un híbrido de menor calidad.
Hoy he tenido el primer taller de “Desarrollo de Otros” dentro del Programa de Formación de Líderes con decenas de directivos de PEMEX. Ocho horas de trabajo sobre el Talento, el Liderazgo y el Coaching, especialmente su labor como líderes-coaches. Me encanta la preparación que tienen los directivos de PEMEX (la mayoría, ingenieros petroleros, pero también ingenieros de otras especialidades, químicos, médicos, etc), su atención en todos los sentidos, la riqueza de los diálogos que mantenemos, etc.
He estado leyendo Los mayas, del político y etnólogo francés Jacques Soustelle (1912-1990). Del que fuera director del Museo del Hombre de París ya había leído Vida cotidiana de los aztecas antes de la conquista, que también me pareció muy interesante.
Los mayas ocuparon un territorio entre 900 km de norte a sur y 500 de noroeste a suroeste: Yucatán hasta la costa del Pacífico, entre la desembocadura del Usumacinta y el Golfo de Honduras. Una misma lengua maya, con distintos dialectos. La civilización maya duró del 292 a 1541 (desde Diocleciano a Felipe II) y ya estaba en decadencia cuando llegaron los españoles. Las ciudades clásicas de los mayas son Tikal, El Petén, Copán, Palenque, Yaxchilán, Bonampak, Piedras Negras, Uxmal, Cobá, Sayil, Kabah, Chichén Itzá, Mayapán. El libro repasa la vida de los mayas, su sociedad, escritura y calendario, cosmogonía, etc. Una civilización muy interesante, de profundos conocimientos.
Quiero homenajear a Ray Bradbury, el gran escritor de ciencia-ficción que nos dejó antes de ayer a los 91 años. Entre sus frases más famosas:

"Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos"
       "Hay solo dos cosas con las que uno se puede acostar: con una persona y con un libro"
       "Sin bibliotecas, ¿que nos quedaría? no tendríamos pasado ni futuro."
       "Somos una imposibilidad en un universo imposible"
       "Tienes que saber como aceptar el rechazo y como rechazar la aceptación"
       "Uno debe inventarse a sí mismo todos los días y no sentarse a ver cómo el mundo pasa allí adelante, sin que uno participe"
- "No puedes aprender a escribir en una universidad. Es un lugar muy malo para los escritores porque los profesores siempre piensan que saben más que uno, y no es cierto. Ellos tienen muchos prejuicios. Digamos: a ellos les gusta Henry James, pero ¿qué pasa si no quieres escribir como Henry James? (…) La biblioteca, por otro lado, no tiene límites. La información está ahí para que la interpretes. No hay nadie que te diga que pensar, que te diga si eres bueno o no. Lo descubres por ti mismo."

Mi agradecimiento hoy a los profesionales de Amedirh (Luis, Germán) y de la Dirección de RR HH de Pemex (Mercedes, Mª Luisa) que tan fácil hacen que resulte todo.