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domingo, 15 de abril de 2012

Soñar para ganar

El éxito no es por casualidad. Y por ello, el Deporte español está donde ser merece.

Hoy he leído el libro Soñar para ganar, de Emilio Sánchez-Vicario y Bruno Moioli, con prólogo de Rafael Nadal. Tuve la ocasión de estar con Emilio el pasado viernes en el Sport Symposium de Sant Boi. Tras la inauguración oficial, él impartió la primera conferencia y un servidor la siguiente. Estuvimos conversando un rato, y me encantó su optimismo inteligente, su talento y su capacidad de trasladar los valores del deporte a otros ámbitos de la vida (la labor que está realizando con su Academia Sánchez-Casal y la fundación es impresionante). Me regaló y dedicó su libro, que hasta entonces no había tenido oportunidad de leerlo. Gracias a Emilio y a los organizadores del Sport Symposium 2012.

Soñar para ganar, publicado en 2009, es un libro magnífico, coescrito por el citado Emilio y por el psicólogo y psicoterapeuta vigués Bruno Moioli. Con prólogo del gran Rafael Nadal, está dividido en cinco sets: Optimismo, la línea que separa el éxito del fracaso; El líder está dentro; Cuando crisis significa oportunidad; Habilidades psicológicas para afrontar el desafío y La gran final (se refiere a la de Copa Davis 2008, que ganamos contra todo pronóstico –en Argentina, con Rafa Nadal lesionado-).

En el “calentamiento”, previo al “primer set”, Bruno nos enseña que “Fernando Verdasco comenzó a jugar al tenis a los cuatro años, y con ocho ya tenía entrenador a tiempo completo; Rafa Nadal ganó su primer torneo a los ocho, y aún no había cumplido los dieciocho cuando debutó en la Davis; a Feliciano López le regalaron su primera raqueta con cinco años y David Ferrer inició a los ocho su andadura en el tenis”.

Optimismo: “el éxito es efímero y vive del presente”. Nos suele impedir aprender de nuestros errores (y, por tanto, convertirlos en verdaderos fracasos) el pensamiento catastrofista, la “mala educación” basada en el castigo y la crítica, premiar sólo el resultado, responsabilizar a los demás y negar la importancia de los hechos. El libro aporta 10 ideas para convertir el éxito en fracaso. La autoestima se construye desde la autoaceptación, la valoración positiva de uno mismo y la consciencia de las propias emociones.

Liderazgo y Equipo. “El conjunto es más que la suma de las partes”. “Un equipo es un grupo definido por la interacción entre sus miembros”. Para convertirse en Equipo, un grupo debe fomentar el conocimiento entre sus integrantes, establecer fronteras y roles, asentar normas, fomentar el rendimiento y saber disolverse cuando toque. El Liderazgo, por ello, es Coherencia, Equilibrio, Respeto, Excelencia, Influencia, Confianza, Tolerancia, Entusiasmo. En su labor como capitán de la Davis, Emilio pasó (según Bruno) del estilo persuasivo (alta orientación a la tarea y a la relación) a uno más participativo (menos orientación a la tarea, más a la relación).

Crisis como Oportunidad. En el caso de la lesión de Nadal antes de la final de la Davis, no era fácil tener Confianza en las posibilidades de la Armada. Para aumentar la Confianza, la acumulación de éxitos, la toma de conciencia (revelación) y la aceptación incondicional.

Persigue tus sueños. Emilio cuenta (y nos contó el pasado viernes) que antes de la final, le preguntó a cada jugador cómo veía el día después. David Ferrer, el líder natural, estuvo frío en su respuesta; Feliciano respondía con los mensajes que habían trabajado: “Estamos preparados; podemos conseguirlo” y Fernando dijo: “Yo quiero ser el héroe”. Y así fue, casi milimétricamente. Para manejar el estrés, son esenciales la percepción de las emociones, la utilidad de las mismas, la respuesta provocada (estímulo) y el manejo emocional (la respuesta deseada).

Para afrontar el desafío, los autores explican que los tenistas, en su primer estadio, han de disfrutar jugando al tenis, mostrar actitud de mejora constante, ser creativos (estilo propio) y mostrar disposición de seguir creciendo en el juego. En su segundo estadio, ha de destacar su actitud de trabajo (intensidad y duración), estar abiertos a las mejoras, disfrutar con el reto y mostrar “espíritu de profesionalidad”. Y ya en el estadio profesional, aceptar y comprometerse con la dureza del entrenamiento y tener una disposición para romper con su “parte más dura” para que aflore la genialidad en su juego. Así es el talento en realidad (en el deporte como en la vida), en el que el entrenador juega un papel decisivo. “El tenis es fortaleza mental en un 95%” (Jimmy Connors).

Y la gran final. El libro describe deliciosamente los partidos entre Argentina y España, del 21 al 23 de noviembre de 2008. Y analizan por qué los anfitriones no lo consiguieron (exceso de confianza, una estrategia que se volvió en su contra, un líder que no lideró, un barco sin patrón y el “arma secreta de la selección española” –equipo, equipo, equipo-).

Además, lo que Emilio y Bruno llaman “la ensaladera”. Aplicaciones para padres y entrenadores, de gran utilidad.

Un libro sensacional. Enormemente práctico, que centra el relato en una gesta maravillosa y que explica que el éxito no es por casualidad. Éxito que Emilio Sánchez-Vicario definía antes de ayer en Sant Boi con el pensamiento del mítico John Wooden (el coach que más campeonatos universitarios ha conseguido en Estados Unidos), que incluye alcanzar las metas y dar lo mejor de uno mismo: “la paz interior alcanzada sólo a través de la auto-satisfacción de saber que hiciste el esfuerzo de hacer lo mejor de lo que eres capaz”. Wooden, un entrenador legendario, nos dejó, a los 99 años, el pasado junio de 2010. Si no has visto en youtube el vídeo de John Wooden sobre el éxito y su diferencia con ganar, no te lo pierdas en www.youtube.com/watch?v=0MM-psvqiG8&feature=related

Esta mañana he ido a ver Grupo 7, un thriller policiaco español sobre una brigada anti-droga en Sevilla en los años previos a la Expo 92. Un buen guión (del director Alberto Rodríguez, con Rafael Cobos), excelentes interpretaciones (Antonio de la Torre, Mario Casas, Inma Cuesta, José Manuel Poga, Joaquín Núñez, Julián Villagrán, Estefanía de los Santos, Lucía Guerrero, Diana Lázaro) y una importante dosis de (amarga) realidad, de sabor autóctono y problemas universales. Un equipo quijotesco de los nuestros. Bien tratada por la crítica, ha superado el millón de euros de recaudación en su primera semana en los cines. El viernes que viene, 20 de abril, se presentará en Nueva York en el Festival de Tribeca que lidera Robert de Niro.

Gracias, Emilio, Bruno, Alberto, Rafael. Sois unos artistas.


Y mañana, de nuevo, clase de Liderazgo en el Curso de Directores Deportivos de la Real Federación Española de Fútbol que dirige Jorge Carretero. Un privilegio y un enorme placer.