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domingo, 4 de marzo de 2012

El invitado y la navaja

Matinal de cine de domingo. Tras la “resaca” de los Óscar (afortunadamente ganaron, con cinco estatuillas cada una, The Artist y La invención de Hugo, las dos mejores películas del año). Hoy dudaba entre Luces Rojas, de Rodrigo Cortés (todavía no sé de nadie que la haya visto y me la pueda recomendar; su anterior obra, Enterrado, muy aclamada, no me gustó demasiado) y El invitado, un thriller de espías con Denzel Washington (que la produce) y Ryan Reynolds (precisamente el protagonista de Enterrado, que aquí no se pasa la vida en un ataúd bajo tierra, sino pegando mamporros en Sudáfrica). La película es perfectamente olvidable. Una supuesta critica de la corrupción en la CIA, el MI6, el servicio secreto alemán… y con Vera Farmiga, que estaba maravillosa en Up in the air y desde entonces la visten como burócrata seria y aburrida.

De la prensa de hoy, me quedo con la columna IDEAS de José Antonio Marina, sobre “La navaja de Ockam”. El filósofo Guillermo de Ockham elaboró un principio que JAM (y un servidor) considera de gran actualidad en esta época de recortes: “En una argumentación científica hay que eliminar lo superfluo”. Marina comenta: “Cada vez estoy más convencido de que esta crisis ha sido producida por la acción de malos gestores, y que sólo será resuelta por buenos gestores. Se habla mucho de la corrupción política; pero creo que se habla demasiado poco de la incompetencia de los políticos. Y un inútil me parece más peligroso que un sinvergüenza, porque este indigna con más facilidad. El resultado de una votación democrática proporciona legitimidad, no capacidad.” Finalmente, José Antonio Marina nos pide que le enviemos dónde aplicaríamos la navaja de Ockham a su dirección de correo electrónico jamarina@movilizacioneducativa.net

Precisamente en las páginas siguientes de El Mundo se proponen “33 tajos para salvar España”. En total, un ahorro de 141.000 M €.

Si vamos por la cuantía de las partidas, la mitad (70.000 M €) es que volvamos a los presupuestos de 2007 (“entonces gastábamos 410.000 M e ingresábamos 430.000 M. Ahora desembolsamos 480.000 y recaudamos 365.000”, Eduardo Martínez Abascal, IESE); 22.000 M que cuestan las diputaciones; 7.000 M si se reduce en un 10% el fraude fiscal de los empresarios; 5.300 M por privatizar AENA; 5.220 M € si dejamos la corrupción en la mitad; 5.000 M si se redujeran en un 20% los presupuestos de las empresas públicas; 3.900 M € si se privatiza el Canal de Isabel II; 3.000 M si no se subvencionan los parques eólicos y solares; 3.000 M si se subastaran las participaciones púbicas en Ebro, IAG, Enagas…; 2.100 M si se dejaran de comprar armas; 2.265 M si se vendieran los canales autonómicos; 2.000 M si se privatiza Paradores; 1.920 M si se eliminaran los 40.000 coches oficiales; 1.000 M si se optimiza la labor de los funcionarios; otros 1.000 M si se venden las propiedades las propiedades inmobiliarias del Estado que están sin utilizar; 700 M si Hacienda y la Seguridad Social cobraran la deuda a los clubes de fútbol; 600 M si se le quitan a CEOE y sindicatos el dinero que reciben de cursos de formación; 450 M en alquiler de oficinas del Estado. El resto (Eliminar el Senado, las subvenciones a los partidos y fundaciones, reducir altos cargos, que nadie con un sueldo público gane más que el presidente del gobierno, etc) son calderilla en relación a las partidas anteriores.

Creo que lo de la gestión es más profundo que dar tijeretazos o vender las joyas de la abuela (Lotería, AENA, Paradores, Canal de Isabel II). Por supuesto que hay que atacar de raíz la corrupción y mejorar radicalmente la lucha contra el fraude fiscal, pero la verdadera “navaja de Ockham” es saber gestionar/dirigir/liderar.

Un pequeño test para nuestros gestores (públicos o privados, que tanto da).

1. ¿Sabe hacer un Cuadro de Mando Integral de su organización?

2. ¿Sabe hacer un “lienzo de tu modelo de negocio”?

3. ¿Sabe hacer un “canvas estratégico” o una “parrilla ERAC” (estrategia de océano azul) de su negocio?

Si responde negativamente a estas tres preguntas, es que no tiene la menor idea de Estrategia o conduce la estrategia con modelos del siglo pasado (como la cadena de valor o el modelo de las cinco fuerzas) que nada tienen que ver con la época actual.

4. ¿Sabe detectar realmente el talento de sus colaboradores (perfil de talento, con aptitud, actitud, compromiso)?

5. ¿Sabe gestionar el desempeño de los miembros de su equipo, en lenguaje de gestión por competencias?

6. ¿Sabe analizar y medir el clima de su equipo, en términos de satisfacción, rendimiento y desarrollo?

Si responde negativamente a estas tres preguntas, es que como gestor de personas está pez.

7. ¿Sabe autoanalizarse en las distintas actividades de liderazgo, desde mandar a representar al equipo?

8. ¿Sabe su nivel de optimismo y cómo desarrollarlo?

9. ¿Sabe desarrollar profesionalmente (coaching) el talento de sus colaboradores

Si responde negativamente a estas tres últimas preguntas, es que es más un jefe tóxico que un verdadero líder.

En los países más avanzados, con una Calidad Directiva excelente, los gestores saben responder a estas preguntas. Y lo que es más importante, las ponen en práctica. Aquí tenemos mucho directivo complaciente, que incluso presume de no leer libros de gestión empresarial “porque le aburren”. Por eso somos los 45º del mundo en calidad directiva, y perdiendo 10 puestos al año. ¿Eficiencia, productividad? Más de la mitad es estar bien dirigidos, eficazmente liderados.

“Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio” (Joan Manuel Serrat).