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jueves, 8 de diciembre de 2011

El aprendizaje, el tiempo y la conducción inconsciente

Seguro que conoces el proceso de aprendizaje que parte de ser Inconscientemente Incompetente (no sabes que no sabes), Conscientemente Incompetente (sabes lo que no sabes), Conscientemente Competente (sabes lo que vas sabiendo) e Inconscientemente Competente (sabes de manera natural, sin pensarlo). Me lo ha recordado un informe que he escuchado en el taxi, a las 7.15 de la mañana, camino a la estación del AVE rumbo a Madrid.

El blog de PepeCar recoge este estudio: “¿Sabíais que existe algo llamado “conducción subconsciente”? Seguramente más de uno, incluso hoy mismo, se ha descubierto pensando en otra cosa mientras acudía al trabajo, y cuando ha vuelto a la realidad se ha dado cuenta de que ha recorrido unos cuantos metros sin ser consciente de ello. Pues bien, a eso se refiere este término sobre el que Audi Attitudes acaba de presentar un interesante estudio.

Este estudio, del que además se desprende la influencia de este tipo de conducción sobre la seguridad vial, arroja unos datos muy elevados acerca de la conducción subconsciente, pues el 75% de los encuestados reconocieron haber conducido sin prestar atención en alguna ocasión, mientras que el 25% aseguró hacerlo de forma habitual.

Pero, ¿qué razones nos llevan a conducir de forma subconsciente? Pues conducir con mucha frecuencia y realizar trayectos habituales son dos aspectos que guardan mucha relación con la activación de este “piloto automático” que supone la conducción subconsciente y que entraña riesgos para la seguridad vial.

Para saber si conducimos de manera subconsciente debemos darnos cuenta de si estamos pensando en otra cosa mientras que conducimos. También podemos detectarlo si nos percatamos de que conducimos sin prestar atención a nuestro entorno o si no recordamos parte de lo que ha ocurrido durante el trayecto. Incluso muchos olvidan hacia dónde se dirigen o llegan a su destino sin saber muy bien cómo lo han hecho.

Según el estudio, en la conducción subconsciente se suele caer a partir de los tres años conduciendo con regularidad, y como no se tiene conciencia plena, se pierde atención. Las consecuencias son que reaccionamos más tarde o cometemos imprudencias, como saltarnos semáforos o stops, pegarnos mucho al de delante o ir más rápido de lo permitido.

El estudio concluye además que se es más propenso a este tipo de conducción en Madrid, País Vasco y Murcia, si se tienen entre 35 y 45 años, un nivel de estudios elevado y se vive en un entorno urbano en el que se realiza el mismo trayecto a diario.”

También se ha comentado en el programa de radio el modelo de Suecia, con el objetivo de cero accidentes de tráfico. Ponen el foco más en la formación/educación que en las sanciones (máximo, 500 € en un país con el doble de renta per cápita). Un modelo muy aplicable a la Calidad Directiva (donde los nórdicos nos superan ampliamente). Más formación y desarrollo, menos palo y zanahoria.

Ya en Madrid, he estado viendo “In Time”, una peli de ciencia ficción en la que las personas compran y venden tiempo de vida en lugar de dinero. Sumamente interesante.

El comentario de Noel Ceballos en Fotogramas es el siguiente: “Desde que anticipara nuestra era de la hipervisibilidad con su guión para 'El Show de Truman' (Peter Weir, 1998), Andrew Niccol se ha especializado en imaginar sociedades falsamente utópicas (o distopías de línea clara) que aspiran a la perfección a través de la asfixia del individuo. 'In Time' representa la última de ellas: un espejismo de eterna juventud que bebe de autores como Harlan Ellison o clásicos como 'La fuga de Logan' (Michael Anderson, 1976) para acabar componiendo una minuciosa metáfora sobre el presente. Niccol pone las palabras capitalismo darwiniano en boca de uno de sus antagonistas, subrayando así su condición de fabulador en un momento de crisis e indignación globales.

El resultado final es, con toda probabilidad, la superproducción más subversiva desde 'V de Vendetta' (James McTeigue, 2006), una fantasía para tiempos orwellianos que tiene la osadía de convertir a Amanda Seyfried en una Bonnie Parker preapocalíptica y a Justin Timberlake en improbable héroe del proletariado. Alegato contra la injusticia endémica del sistema, 'In Time' será condenada por su falta de sutileza y, de hecho, está muy lejos de ser perfecta (imposible no detectar cierta descompensación entre sus neuronas y su pulso dramático), pero nadie podrá acusar a Niccol de no ser relevante.”

Sí, la cinta más subversiva desde “V de Vendetta”. Con frases como “Tu mente puede agotarse aunque tu cuerpo no lo haga”, “Son tiempos confusos. No sabes si es mi madre, mi mujer, mi hija o mi hermana”, “La bolsa ES la vida”, “Nos asfixias a todos”, “Creo que mereces la oportunidad de luchar”, “Los ricos no se dedican a vivir, sino a no morir”, “¿Es robar lo que ya fue robado?”, “Nadie debe ser inmortal si alguien tiene que morir”. Y sobre todo “Me has salvado la vida, hoy y todos los días desde que te conocí”. La vida sin amor es una vida muy incompleta.

La película nos demuestra (con este “Time is Money” tan de Benjamin Franklin) que el sistema (el nuestro, en que está en crisis) se colapsaría si fuéramos realmente solidarios, porque está montado y cimentado sobre la usura institucionalizada y el individualismo egoísta.

Mi agradecimiento hoy a todos aquellos que dan realmente vida a los que aman.