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lunes, 5 de septiembre de 2011

Un toque de locura

Jornada en Galicia. A pesar de lo que anunciaba el telediario (lluvia incesante), ha hecho un día preciso, muy soleado. Salida en coche a las 8 de la mañana, llegada a la hora de comer, reuniones internas y cena en el restaurante “Río Ulla” de A Coruña, donde uno puede disfrutar del mejor marisco de nuestra tierra. Me encanta volver a la ciudad de mis ancestros, donde nadie es forastero.

He estado leyendo “Nada es imposible”, del emprendedor Xavier Gabriel. Un catalán de Sort (Lleida) al que mueve la ilusión. Forjó su especial actitud en este maravilloso pueblo de montaña: “Lo más gratificante es realizar uno de los mil sueños posibles”. Fue bancario durante 11 años (en Lleida y en Sort, en distintas entidades), se atrevió con su primer negocio (“lo que hace grande es el propósito de llegar a serlo”), una empresa de deportes de aventura, se fue a la Amazonia venezolana a filmar una serie de documentales (“la suerte del marketing está en hacer marketing”)La briuxa d’or) en una localidad de montaña de 1.500 habitantes. Para Xavier, emprendedor es lo contrario de resignado y el optimismo (esa cualidad realmente tan escasa) es la mejor financiación. ¡Qué gran lección para la vida!

Me gusta mucho el estilo emprendedor de Xavier Gabriel y su liderazgo (como dice él, “abrir caminos es mejor que seguirlos” porque “la crisis es cuando nada es fácil pero todo es posible”). Este libro es una maravillosa aventura vital de uno de nuestros mejores emprendedores, lleno de valentía y sentido común. Creo que es imprescindible para todos aquellos que queremos cambiar el mundo empezando por nosotros mismos, por hacernos mejores cada día. “Un sueño es un atrevimiento y un atrevimiento es un éxito seguro”. Palabra de XG.

Antes de dormir, he estado viendo “El Intermedio”, el programa de humor de El Gran Wyoming. En él hablaban de “First rate madness” (Locura de primera categoría), del Dr. Nassir Ghaemi, que ha merecido los comentarios del New York Times el pasado mes de agosto. La tesis del autor es que en momentos de crisis hacen falta líderes con dosis de locura. Para él, la locura produce buenos resultados y la lucidez es un problema. “Cuando nuestro mundo es un caos, los mentalmente enfermos funcionan mejor”. “Los mejores líderes para las crisis son enfermos mentales o anormales; los peores, los que están mentalmente sanos”. Una tesis arriesgada.

“¿Qué hizo que Ghurchill se diera cuenta de lo que estaba pasando y Chamberlain se autoengañara?”, se pregunta este médico. “La lucidez de uno y la chaladura del otro”.

El Dr. Ghaemi, director del programa de desórdenes de la personalidad del Medical Center de Boston, señala que Gandhi y Luther era depresivo,y Kennedy mentalmente similar a Hitler. En cambio, Blair, Nixon y George W. Bush le parecen mentalmente sanos.

Creo que los emprendedores como Xavier Gabriel son sanamente obsesivos, y los líderes no necesariamente han de estar locos para marcar la pauta en momentos difíciles.

Mi agradecimiento a Mar, Cristina, Carolina, Rosa, Paco, Mar y todo el equipo.