Páginas vistas en total

sábado, 3 de septiembre de 2011

Soy economista y no os pido disculpas

Segunda jornada sobre Inteligencia Organizativa y Gestión del Conocimiento en el MBA Executive de ESIC Navarra. Me ha encantado el grado de concentración de los alumnos, jóvenes profesionales muy preparados, que son conscientes de la importancia del Talento y su Fidelización, de aprovechar el potencial, de que el Diseño Organizativo ha de ser a la Estrategia, de generar Estrategias de Océanos azules, de promover el Compromiso, del Clima Laboral y la Cultura Organizativa, de la Reputación Interna, del Orgullo de Pertenencia, de detectar y difundir las mejores prácticas para la Excelencia, del Liderazgo y un Equipo de verdad. Para los directivos de vieja escuela, palabras vacías que confunden y les confunden. Para profesionales como ellos, las claves de la Productividad, la Eficiencia y la Rentabilidad sostenida.

A las 13.30, el periodista Sergio Fernández (autor de “Vivir sin jefe” y “Vivir sin miedo”) me ha entrevistado para su programa “Pensamiento Positivo”. Me ha preguntado por películas para este retorno a la actividad laboral, esta “vuelta a clase”.

He recomendado a Sergio y a sus oyentes un par de películas españolas. Volver a empezar (1982), escrita y dirigida por José Luis Garci. Con Antonio Ferrandis (el inolvidable “Chanquete”), Encarna Paso y José Bódalo. La primera película española que consiguió un Óscar. Un poeta, profesor de Berkeley y premio nóbel de literatura, regresa a su Gijón natal. Una película preciosa, con el “Begin the beguine” (Cole Porter) de música de fondo. Para mí la frase de la película es: “En realidad, sólo se envejece cuando no se ama”. Volver (2006), de Pedro Almodóvar, con Penélope Cruz, Carmen Maura, Lola Dueñas y Blanca Portillo. La historia de una madre manchega que vuelve al mundo de los vivos para arreglar las cosas de sus hijas. La frase: “Siempre hay cosas que se dejan sin hacer, o que se hacen mal. Y mi vida no ha sido una excepción, pero no sé si tienen arreglo. Y si lo tienen, me corresponde a mí arreglarlas.” También con música especial, el bolero “Volver” (con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien). El bolero dice: “Tengo miedo del encuentro/
con el pasado que vuelve/
a enfrentarse con mi vida”. Una cinta entretenida y profunda. Almodóvar en estado puro (creo que es mejor director de actrices que de actores, francamente).

Gracias, Sergio, por esta oportunidad en la radio. Haces mucho bien a la gente con tu ".Pensamiento Positivo"

En el tren de vuelta desde Pamplona, esta tarde, he estado leyendo “Soy economista y os pido disculpas”, de Florence Noiville. El título es magnífico. La autora es licenciada por la HEC (Altos Estudios Comerciales) de París (una de las Escuelas de Negocios más prestigiosas del mundo, cuyos cursos cuestan unos 35.000 euros), trabajó como ejecutiva en una multinacional y en la actualidad es la directora del suplemento de libros de Le Monde. El libro es el “¡Indignaos!” de los economistas, también en menos de 100 páginas (literatura breve esta de la indignación). Está muy bien escrito, es sanamente crítico y ofrece respuestas. Parte de la celebración, en 2009, del 25º aniversario de su promoción. Esta crisis no puede disociarse del tipo de formación que reciben las élites económicas y financieras”. Florence lo llama el modelo MMPRDC (“Make More Profit, the Rest we Don’t Care about”, haz más pasta y despreocúpate de lo demás).

En los últimos 25 años la desigualdad entre lo que cobra un Director general y un trabajador en EE UU ha pasado de 40 a 1 en 1980 a 411 a 1 en 2005. Es decir, 300.000 ejecutivos cobran tanto como 150 M de sus compatriotas. Son los “alfas del dinero” frente a los “epsilones de la miseria” de Aldous Huxley (“Un mundo feliz”).

Según el libro, en una “business school” como HEC sólo se aprenden técnicas básicas y faltan humanidades, relaciones interpersonales, inteligencia emocional. “Una enseñanza muy pobre y empobrecedora”. Para cortoplacistas que realmente no se sienten responsables de nada. La ética se toma un cuento chino.

Sí, hay novedades, como la cátedra “La empresa y la pobreza”, de HEC y Yunnus con Danone. Para alguna fuente consultada, un parche, un simple lavado de cara para adaptarse a los nuevos tiempos, al que se apuntan unas decenas de alumnos del medio millar que estudia en esa Escuela.

Florence Noiville tiene un sueño, de economía-ficción. En 10 años, las opciones de finanzas, marketing, estrategia han desaparecido y las han sustituido cuestiones sociales: medio ambiente, empleo, sanidad, pobreza… Ha cambiado la forma de retribuir a los directivos, se ha impuesto el sistema democrático en las empresas y hay una relación diferente con la productividad. La experiencia “es como un farolillo que se lleva a la espalda; sólo ilumina el camino que se recorre” (Confucio).

Leyendo este libro, que me ha parecido muy interesante, me he dado cuenta de lo afortunado que soy como economista. Estudié en la Universidad Autónoma de Madrid de los 80 con excelentes profesores (Alonso, Anisi, Arnaiz, Beltrán, Bueno, Cañibano, Castells, De la Torre, Dizy, Folgado, Galdón, García Bermejo, López-Pintor, Montoro, Ontiveros, Ruesga, Santillana, Tamames, Tierno Galván, Toharia…). Cursé la especialidad de Sociología económica (siempre he entendido la Economía como una ciencia social). He tenido el privilegio de dirigir el MPA (MBA con la P de Personas) en la Escuela de Negocios de San Pablo CEU, de impartir Liderazgo y Talento desde un enfoque humanista en Deusto durante más de 12 años (y de dar la primera clase, sobre Ética y Competencias Directivas, en los Programas de Dirección Financiera de la DBS), en ESADE, ETEA, Fundesem, Novacaixagalicia… Y hoy mismo en ESIC. Los alumnos se sorprenden de que todavía sean una minoría las empresas que apuestan por el humanismo como camino de sostenibilidad, productividad, eficiencia y rentabilidad, pero es una cuestión de creencias. Con el taylorismo, triunfante durante todo el siglo XX, no se acaba con facilidad.

Mi agradecimiento y admiración a quienes apuestan decididamente por un enfoque de talento de las organizaciones. De ellas y ellos es el presente y el futuro.

1 comentario:

Nacho dijo...

Hola Juan Carlos, no he leido aun el libro (soy economista...) ¿Que opinas de la visión que da la autora?
Gracias por tus comentarios y saludos.

Nacho